En honor y lealtad a nuestros campesinos.

Por: Ce-Tekpa Toltekoa

Sín fortuna:

Yo nací sín fortuna y sín nada
desafiando al destino de frente
Y hasta el más infeliz me humillaba
Ignorandome toda la gente
Y de pronto mi suerte ha cambiado.
Y de pronto me ví entre gran gente.

Y ésa gente, fingirse dichosa
Frente a un mundo vulgar y embustero
Gente hipócrita, ruín, vanidosa
Que de nada les sirve el dinero
Que se muero lo mismo que un pobre
Y su tumba es un mísmo agujero.

Ahora voy por distintos caminos
Voy siguiendo tan solo el destino
Y entre pobres me siento dichoso.
Si es amar, yo doy mi amor entero
Por los pobres me quito el sombrero
Y desprecio hasta el más poderoso.

Soy cabál y sincero les digo
que he labrado mi própio destino
Yo le tiendo la mano al amigo
Pero al rico jamás me le humillo.

 Somos una nación de agricultores; una nacion de campesinos. Somos una nación que se arraiga profundamente al suelo que nos vio nacer y estamos dispuestos a luchar y sacrificar nuestra sangre a la tierra que provee de nosotros el alimento y un significado a nuestra existencia.

 Somos una nación indígena, que se enorgullece de ser descendientes del guerrero joven, Kuauhtemoktzin.

 Hay orgullo en ser Originario de estas tierras. Hay honor de ser un campesino Mexicano. Encambio, hoy dia el gobierno Mexicano en vez de ayudar a los campesinos, roba de ellos en la forma mas vergonzosa: devaluando el
sudor y la sangre del Campesino. Por ejemplo, el gobierno Mexicano en vez de comprar el maíz del campesino Mexicano en precios honorables, compran el maíz a extranjeros, y no solamente éso, pero también venden el trabajo del campesino de mexico a un precio muy barato -- enriqueciendose unos cuantos y empobreciendo a millones de Mexicanos. No solamente eso, pero cada año, el gobierno mexicano "pide prestado" más dinero al banco mundial, así vendiendo la nación entera a extranjeros. Maldicion de maldiciones, en vez de venir al mundo un pecador en México, cada niño mexicano nace con la deuda externa en sus manos. Sí, en deuda. En un corto tiempo veremos a ejércitos forasteros invadir al suelo sagrado de Anahuak, maldiciendo a sus habitantes morir de hambre, forzándolos esclavizar para los invasores, haciendo de nuestra nacion otra estrella mas en la bandera de una cierta nación no Mexicana.

 Pero aun hay tiempo. Somos una nación que no necesita de nadie. Nosotros mismos podemos ayudarnos unos a otros a levantar a nuestra nacion. No hay necesidad de pedir a otros por ayuda.

 ¿Como? Comensemos con nuestra economia. ¿Por qué comprar alimentos extranjeros en un precio alto e elevado,
cuando nuestra propia gente nos lo da casi gratis? En vez de comprar de otros, [ingratos], debemos valorar el sudor y
sangre de nuestros campesinos.

 Otra, necesitamos re-evaluar nuestra cultura y nuestras tradiciones. Año por año los invasores están infiltrando cada espacio de nuestra existencia: nuestra cultura pronto llegará a estar extinta. En vez de honrar a nuestros queridos antepasados, como hemos hecho por más de cincuenta mil años, honraremos a brujas y otros seres absurdos,
extranjeros a nuestra cultura verdadera. Tambien, necesitamos inventar una nuevas leyes que governara nuestros bienes y nuestro pro-venir. Pues nuestra juventud se está convirtiendo en una juventud adicta a las drogas y crimen; los militares no tienen ningún respecto por la ley, ni el gobierno. Todo esto tendra que parar. Somos una nación de campesinos. Esto es algo muy cierto. El cultivo es la profesión más grande de México hoy dia; por lo tanto, nuestro desarrollo económico, político, filosofico, debe comenzar allí.

 ¿Como? Honrando y valorar el sudor y la sangre de nuestros padres y abuelos. El campesino mexicano es un campesino sucio, ignorante que no solamente es perezoso pero también es un contra-progreso para México. Esto es lo que piensa la mayoría de los segun "élite" de México hacerca nuestros padres y nuestros abuelos. Pero ponganse usted a pensar esto, cada vez que la economia Mexicana está amenazada, los primeros afectados son nuestros padres y nuestros abuelos. Y como mexicanos verdaderos que son, el campesino Mexicano es leal y verdadero al estado. Trabajan más duro que cualquier otra persona, para que todos nosotros puedamos tener nuestras tortillitas al precio muy muy bajo. ¿Y éste es cómo les pagamos? Pues bien, la pregunta se presenta: ¿Dónde esta todo ese dinero el cual el gobierno mexicano nos ha vendido al Banco Mundial?

 En vez de ayudar nuestros abuelos y nuestros padres con herramientas más avanzadas, técnicas de cultivo más sofisticadas, el dinero termina en algún banco Suizo, enriqueciendo solamente a un hombre, o a una familia mexicana. Y el trabajo del campesino continúa devaluado.

 Hoy ser Campesino en México es casi como estar desempleado. Pero el cultivo se puede hacer a una herramienta de desarrollo ecomomic importante para nuestra nación. ¿Como? Hay muchas leyes en México que son contra-agrícolas. Una de estas es la gran tarifa y bajo precio que se le da al sudor del Mexicano agricultor. Tambien, la mayoría de los fertilizantes que los granjeros utilizan, si no me equivoco, son fertilizantes hechos por las finanzas de inversionistas extranjeros, y o hechos y vendidos por industrias extranjeras, por ejemplo las inversiones y los complejos industriales poseídos por los Estados Unidos. No solamente eso, pero el gobierno mexicano [comensando con el govierno de Salinas de Gortari hasta hoy dia] desea deshacerce del Ejido, o privatizar y poner tarifas a las tierras de cultivo.

 En un poco tiempo veremos a muchos campesinos pobres sin hogar y sin oficio. Gente que sin duda migraran a las cuidades en busca de chamba. Haciendo la vida mas dificil a gente metropolitana, gente que tambien tiene sus propios problemas. De todas formas, el campesino en México continuará siendo un objeto de humillacion a menos que haya un cierto cambio drástico en cómo mirar a nuestros padres y nuestros abuelos agricultores; a menos de cambiar las leyes que retroceden y menos precian el trabajo, el sudor y sangre de nuestra gente de campo; o continúe devaluando la sangre y el sudor de nuestra gente que cultiva.

 Nosotros, viejos del mañana, entonces, debemos buscar una mejor vida para nuestra gente y parentescos, y en vez de robar de los que no tengan nada más que dar mas su sudor y sangre, demosle algo que ellos en verdad se merecen: nuestro respecto, nuestro honor, nuestra lealtad, y nuestra ayuda. En vez de robarles la poca tierra que tienen en quitando el Ejido, y de privatizar la tierra y de ponerle IVA a la tierra, debemos ir de nuevo a la constitución original de Mexico que dice que cada mexicano tiene el derecho de tierra, educación, y casa.

Señores lectores, ¡La tierra es sagrada! ¡Nuestra gente es sagrada! O como nos dijo una ves un gran hombre que lucho por su gente: ¡La tierra es para aquel que la trabaja!

 Nuestros padres y nuestros abuelos son los productores de nuestro alimento cotidianos cual compramos a un precio muy barato; ellos, más que cualquier otro grupo contribuye por el bienestar del estado.

 Señores, La tierra es sagrada, y nunca puede ser poseída. Puede ser utilizada como se ha utilizado para los millares de años para alimentar nuestras familia y nuestros compatriotas, pero nunca puede ser poseída o privatizada.

 Señores, ¡El Ejido Es Sagrado! ¡Nuestros Hijos e nietos son Sagrados! Pero un niño mexicano hoy día no nace un pecador, pero en deuda.

 ¿Ahora usted, político mexicano, desea hacer no solamente a los niños de Anahuak, pero también a los nietos y bisnietos de Anahuak, desea hacerlos a ellos esclavos a una cierta institución extranjera?

 Es, pues, nuestro deber como ancianos del mañana para mejorar lo que se debe mejorar; de no olvidarse de que la mayoría de nosotros somos nietos e hijos de agricultores mexicanos; que nuestra cultura es única y sagrada. Debemos pedir, pues, de nuestros líderes que paren de pedir más dinero al IMF, e intentar otros medios de desarrollar nuestra  economía.

 Debemos hacer la profesión del cultivo una buena profesión que pague. Debemos educar a nuestros campesinos. Darles las mejores herramientas, y a mejores profesores para mejorar su comercio, etcetera. Debemos valorar lo que es verdaderamente nuestro. ¿Por qué deben las instituciones extranjeras tales como el IMF y el mercado de la bolsa de acción decirnos lo que valorar y qué no valorar?

 Debemos valorar cuál es en verdad lo nuestro: Nuestros padres, nuestros abuelos, su sudor y su sangre, su trabajo; debemos valorar cualquier cosa y todo que sea Hecho en Anahuak. Debemos mejorar las condiciones de nuestra gente; calles mejores, una educación mejor, herramientas mejores, mejorar el pago de cualquier industria, etc.

 Finalmente, es estúpido en decir que los que viven en ciudades son mas civilizados que los que no lo hagan. Es un crimen para cualquier persona humille a un campesino sabiendo él muy bien que es gracias a este señor con huaraches y sombrerito tierroso, que sus alimentos de cada dia estan casi regalados. Será una ofensa dejar a los que nos han vendido en esclavitud dejarlos seguir en el trono gubernamental; y finalmente, usted me leerá mal si usted me interpreta diciendo que el cultivo debe ser el único medio de desarrollar una buena economía fuerte en México.


 

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