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A lo largo del tiempo, el catálogo de imágenes disponibles en video sobre Jim y The Doors se ha venido ampliando. Aquí se reseñan los video y películas "oficiales" que han aparecido y siguen apareciendo.
Esta sección consta de tres partes:

PELICULAS HECHAS POR JIM MORRISON
PELICULAS Y VIDEOS DONDE APARECEN JIM MORRISON Y THE DOORS
PELICULAS BASADAS EN LA VIDA DE JIM MORRISON Y THE DOORS



PELICULAS HECHAS POR JIM MORRISON

Feast of friends(Fiesta de amigos)

16 mm., blanco y negro, y (en su mayor parte) color.
Documental con sonido sincronizado filmado y diseñado por Paul Ferrara y Jim Morrison; montaje de Frank Lisciandro; sonido por Babe Hill; coproducción de The Doors.
40 minutos.


HWY(Autopista)

35 mm., color.
Película de Jim Morrison, Frank Lisciandro y Paul Ferrara.
Sonido sincronizado por Babe Hill.
Canción titular: Georgie Ferrara; música: Fred Myrow.
50 minutos.

(N.B. De acuerdo con información aparecida en el sitio oficial de los Doors se están llevando a cabo negociaciones para que se lancen al público estas dos películas. Sin embargo, todo parece indicar que las cosas van para largo. Mientras tanto, hay que leer este artículo de Alex Hixx en su sitio SUBCIN.com sobre HWY y las razones por las que se ve díficil que podamos ver estas cintas en breve)



PELICULAS Y VIDEOS DONDE APARECEN JIM MORRISON Y THE DOORS


The Doors are Open (Las puertas están abiertas)

Película documental para la televisión, blanco y negro, filmada por Granada TV, Inglaterra.

Este es el célebre programa que apareció por primera vez en la televisión inglesa y que toma como base los conciertos que dieron los Doors en el Roundhouse en septiembre de ese agitado año.

La idea no es mala y por poco logra su cometido: de alguna manera parece que la música de los Doors es la banda sonora perfecta para enmarcar los acontecimientos de ese año. Los movimientos estudiantiles y por los derechos civiles, la guerra de Viet Nam, la represión policiaca y el surgimiento de la cultura pop. Apenas media docena de canciones en una hora de programa son suficientes para transmitir a gruesas pinceladas la conmoción de ese histórico año.

La primera parte del programa la abarca en su totalidad When the music's over. La interpretación del grupo es interrumpida constantemente por imágenes de la época: manifestaciones, declaraciones de plíticos, etcétera, lo que puede resultar algo fastidioso, aunque se justifica orque se trata de dar el contexto de la época.

Todo se compone después, ya que las canciones siguientes están completas y se aderezan con entrevistas a los mimebros de la banda, acerca de la música y su mensaje. Resalta el hecho de que Jim está siempre hasta la madre y trata de constestar con coherencia y lo logra... a veces. Destaca también la versión de Hello I love you, interpretada por Ray en el soundcheck, sin que Jim aparezca por ningún lado.




The Doors: A Tribute to Jim Morrison.

Este es un raro video que hace tiempo estuvo circulando en los videoclubes y nunca lo había visto, hasta que hace poco me lo encontré usado en el Tianguis del Chopo y lo compré de inmediato. El video originalmente no se titula así sino "No one here gets out alive". Exacto, como la célebre biografía sobre la que está inspirado este programa para la televisión. Contiene unos cuantos cortes que años después aparecerían en las colecciones de videos de The Doors. Llama la atención el fragmento de "Apocalypse Now", de Francis Ford Coppola, donde utiliza "The End" como fondo musical, además de la infame presentación del grupo en el Show de Ed Sullivan, con el mismísimo señor Sullivan presentando y dando salida al grupo, después de que lo desobedecieron con aquello de quitarle la palabra "higher" (hasta el gorro) de "Light my fire". No obstante, lo más interesante son las entrevistas a los Doors sobrevivientes, a Jerry Hopkins y, sobre todo, Paul A. Rothchild (qepd), quien arroja luz sobre la inefable personalidad y talento de Morrison. De Mr. Sugerman, ni hablar: en pleno papel del diva, adjudicándose lo que no le corresponde. Con apenas una hora de duración, resulta interesante como documento testimonial, pero no es nada del otro mundo.

Year: 1981
Label: Warner Home Video
Director: Gordon Forbes
Producer: Richard Mann
Interviews with: John Densmore, Robby Krieger, Ray Manzarek, Danny Sugerman, Jerry Hopkins y Paul A. Rothchild.
Time: 60 mins.


The Doors: Dance on Fire.
Classic performances & Greatest hits.

Primera  colección de videos aparecida al calor de la película de Oliver Stone en 1985. Concebida como un todo coherente más que una simple recopilación, para muchos (entre los que me incluyo) fue la primera oportunidad que tuvimos de enfrentarnos a la contundencia de la banda en vivo y a la atrayente personalidad de Jim en el escenario.

Comienza la cinta con Break on through, el promoclip original de 1967. Austero, pero bien realizado, con las comprensibles limitaciones de la época, sólo sobresalen los rostros, las manos y los instrumentos entre la penumbra que envuelve la ominosa invitación de Jim a "cruzar al otro lado".

Sigue People are strange, una mezcla de dos presentaciones en televisión: del show de Ed Sullivan y del de Murray The K en Nueva York. El resultado es interesante, sobre todo por el pietaje filmado posteriormente: una galería de estraños rostros de las calles de Los Ángeles. Entre canción y canción se insertan fragmentos de Jim recitando sus poemas como en An american prayer.

Destaca la presentación ya clásica de Light my fire, en el show de Ed Sullivan, muy bien recreada por Oliver Stone en su biopic. Por cierto, cabe mencionar que, a diferencia de Val Kilmer en dicha película, Jim nunca enseña los dientes a la cámara ni grita al decir la palabra "higher". Aquí se muestra toda la magia y el carisma subyugante de Jim, enfundado en su traje de cuero negro, quien por cierto nunca mira directamente a la cámara, como si la ignorara e hiciera pasar por mirones a los miles de televidentes que presenciaron la aparición del Rey Lagarto.

Wild child es el intento de contar una historia paralela a la canción, mezclándola con imágenes inéditas de los Doors en el estudio de grabación. El experimento resulta extraño, con escenas de un niño que quiere convertirse en chamán y de tribus indias bailando alrededor de una fogata.

L.A. woman es un video dirigido por Ray Manzarek que cuenta una historia paralela y hace justicia al espíritu de la canción. Se trata, en efecto, de un homenaje a la "ciudad de la luz", como le gustaba decir a Jim, y a sus mujeres, y al cine negro de los años cuarenta.

Le sigue The unknown soldier, el que para muchos es considerado como el primer video propiamente dicho de la historia del rock, con imágenes inquietantes y un trabajo de edición que en su época debió ser considerado revolucionario y vanguardista.

A estas alturas uno se pregunta qué hubiera pasado su la industria del video hubiera florecido en la época de la mayor fama de The Doors. Seguramente Ray y Jim lo hubieran aprovechado como un nuevo vehículo de expresión y explotado sus posibilidades, dado que ambos eran cineastas.

Para Roadhouse blues se aprovecha pietaje filmado durante la gira de 1968 y que se utilizaría en la película Feast of friends. El video muestra imágenes estremecedoras de lo que eran las presentaciones de los Doors, con Jim retorciéndose en el escenario, la policía bajando de la tarima a empellones al público y hasta Jim siendo arrestado en escena.

Resalta de nuevo aquí el trabajo milimétrico de edición, pues se hace coincidir a la perfección la música con las imágenes. Un espectador poco avezado podría jurar que el video se grabó efectivamente para ilustrar la canción. Al final resulta escalofriante la escena en que Jim consuela a una chica descalabrada y que sangra copiosamente, debido seguramente a los motines en que se habían convertido los conciertos del grupo. "Es la democracia", dice Jim sarcásticamente.

Texas Radio & The Big Beat y Love me two times fueron tomadas de una presentación en la televisión danesa, que también sería incluida en el disco Alive she cried. En tanto, Touch me proviene de la hora de los Smothers Brothers. Aquí ya se empiezan a notar los estragos del alcohol y los excesos en Jim. Extrañamente Robbie aparece ¡con el ojo morado!

Horse latitudes es otro video conceptual que trata de ilustrar el espíritu de la canción, aunque en forma literal y un tanto inocente. Se enlaza con Moonlight drive, que fue tomada de una aparición en el show de Jonathan Winters, con Jim ataviado con lentes oscuros y en plan patanesco.

The end está tomado del concierto en el Hollywood Bowl, con Jim pidiéndole al técnico que apague las luces: "No estoy bromeando. Apaga las luces". El grupo está en la cima de su potencial creativo y artístico. Se ve muy lejos la caída que empezaría en Miami. Jim, sin moverse siquiera, domina al escenario y al público. Sin inmutarse, se tapa los ojos, sonríe y grita a los cuatro vientos que quiere cogerse a su madre, para luego bailar chamanescamente alrededor del pedestal del micrófono.

The crystal ship combina una aparción en American bandstand, en donde aparece un Jim jovencísimo, con imágenes caseras de los Doors y su séquito de día de campo en las montañas californianas, y Jim dándose un chapuzón ¡con los pantalones de cuero puestos! (ahora se sabe que esas imágenes están tomadas de la cinta HWY)

La colección culmina con el Adagio de Albinoni y Jim navegando, adentrándose en la infinitud del Océano Pacífico.

Dance On Fire
Executive Producer: George Paige
Creative Director: Ray Manzarek
Concept by The Doors: John Densmore, Robby Krieger, Ray Manzarek
Associate Producer: Linda Weiss
Sound Design: Paul A. Rothchild
1985 Doors Music Company. All Rights Reserved
 Running time: 62 minutes
MCA Home Video.


The Doors Live at The Hollywood Bowl.

El único concierto completo filmado de los Doors del que se tiene noticia. No fue una de sus mejores noches, pero es indispensable para admirar al grupo en la cúspide de su éxito. Jim es dueño total del escenario. Se da el lujo de ponerse a buscar cosas tiradas en el piso como si nada, se baja del escenario y se mete debajo con una fanática, bronquea al técnico porque no apaga las luces, se cotorrea al público y canta endemoniadamente. Los demás miembros de la banda también se lucen, sobre todo Robbie.

Live At The Hollywood Bowl:
Director: Ray Manzarek
Producer: Rick Schmidlin
Sound Director: Paul A. Rothchild
Director of Photography: Paul Ferrara
Editor: Richard Ross
Co-Producer: John Densmore
1987 The Doors video Company. All Rights Reserved.
 Running time: 56 minutes


The Doors Live in Europe 1968.

Un acto de leso canibalismo es este programa, que alguna vez se trasnmitió en el canal de cable Cinemax, perpretado ¿por quién creen? Desde luego que por mister Danny Sugerman. Se trata nada más y nada menos que de una especie de documental que saquea arteramente todo el pietaje de The Doors are open, y lo intercala con un entrevista de Grace Slick y Paul Kantner, integrantes de Jefferson Airplane, cuya presencia se justifica únicamente porque fueron el grupo abridor de los Doors en la gira por Europa en 1968. Ambos músicos realmente se ven fuera de lugar, cuentan algunas anécdotas y dan el contexto de la època, pero nada más. Incluye apenas un par de novedades: Hello I love you, de un programa en Frankfurt; When the music's over y The unknown soldier de la televisión sueca, y el papelazo final: los Doors sobrevivientes en la tumba de Jim en Pere Lachaise, repartiendo autógrafos muy sonrientes. Un fiasco total.



The Doors: The Soft Parade. A retrospective.

En 1991, como para conmemorar los 20 años de la desaparición de Jim, Ray decidió desemplovar mucho del material que estaba guardado desde los tiempos de Feast of friends. Además de recuperar el programa de mayo de 1969, justo después del incidente Miami, en el canal de televisión pública PBS, donde un Morrison barbado y regordete canta y conversa pausadamente sobre música y poesía, como un rocanrolero y desenfadado Fidel Castro.

Muchas novedades aquí. Dirigido en su totalidad por Ray, se incluye una versión de The changeling, con pietaje de 1967 y 1968, lo que llama la atención si se toma en cuenta que la canción se grabó hasta 1971. sigue Wishful, sinful, que combina la versión en vivo en PBS con imágenes varias y, sorpresa, la primera y hasta entonces única aparición en video de Pamela Courson.

Wild child está basado en el pietaje filmado durante las sesiones de grabación y muestra al grpo trabajando e interactuando. Extrañamente, Jim se muestra cncentrado y bromista, quizá porque sabía que los estaban filmando. En Build me a woman el grupo bluesea sabrosamente, aunque Jim se nota algo tenso al principio, hasta que poco a poco se deja llevar por la música.

Se incluyen imágenes en backstage en Saratoga en 1968, con Jim gritando y aporreando el piano ejecutando una improvisada Oda en honor de Feederico Nietszche. The unknown soldier es una edición de la versión en vivo en el hollywood Bowl, que incluye imágenes de todas las versiones disponibles, en un intento por darle frescura, auqnue la verdad es preferible la versión original.

Llama la atención la bizarra plática de Jim con un crua que trata de catequizarlo, intercalada con impagenes de un cuadro de Hieronimus Bosch, todo lo cual es muy apropiado para introducir The soft parade, que inicia precisamente con Jim en plan blasfemo: "¡No puedes pedrile nada al señor con la oración!" Se trata de la única versión disponible en vivo de esta canción.

Los créditos finales se ilustran con imágenes de la televisión alemana con una chica a go gó que baila al ritmo de Hello I love you.

The Soft Parade
Director: Ray Manzarek
Producer: Rick Schmidlin
Executive Producer: Danny Sugerman
Editor: Philip Terrence
Cameraman: Paul Ferrara
A Doors Video Company and Cimarron/Bacon/O'Brien Production
1991 MCA Home Video, Inc. All Rights Reserved
 Running time: 54 minutes


The Best of The Doors.

Para complementar el lanzamiento de la esperada caja de los Doors en 1997, Ray se dio a la tarea de recopilar, ahora sí, "lo mejor de los mejor" del grupo en video, en su gran mayoría tomado de Dance on fire, The soft parade y Live at The Hollywood Bowl. No obstante, nos presenta suficientes novedades para que valga la pena del desembolso.

Se inicia con Strange days, video dirigido por Ray, con imágenes editadas tomadas de aquí y de allá, así como nuevo pietaje filmado recientemente. La idea y el resultado son afortunados: la portada del disco del mismo nombre toma vida y a la trouppe se une una galería de freaks, los Doors entre ellos, protagonistas de esos "días extraños".

Se incluyen también imágenes inéditas de Jim, Ray y Robbie jugando cartas en 1967. Cabe mencionar que en la caja del video se omite Moonlight drive, que si se incluye en la cinta y tampoco se menciona que antes de Light my fire está Wake up!, tomada de The celebration of the lizard en el Hollywood Bowl.

Una primicia es el video de Gloria, que en su momento fue censurado por los zopencos de MTV, nada más porque se vislumbra una pareja desnuda y empiernada. Este video combina a la perfección imágenes de diversos conciertos con escenas actuales que cuentan la historia de la cachonda Gloria, que sospechosamente es muy parecida a Pamela (uuummmmm).

También se presenta el testimonio de Henry Diltz, fotógrafo de la portada de Morrison Hotel, quien describe las imágenes de aquella histórica sesión en 1970.

La novedad más grande es The ghost song, con los Doors sobrevivientes haciéndole al espiritismo y acompañando los versos de Jim en imágenes de archivo. Este video también se incluyó en la versión multimedia del CD Greatest Hits.




 

The Doors Collector's Edition.

En 1999 apareció la edición en DVD de los videos de los Doors titulado Collector's Edition, que incluye, como siempre, exquisiteces sólo disponibles en estas versiones. Así, tenemos un nuevo corte de L.A. woman, una nueva impresión de The unknown soldier, las películas de la época de estudiante de Ray: "Evergreen" e "Induction", una nueva versión de The end, interpretada por Robbie, tomas inéditas del grupo en concierto, así como objetos de colección y enlaces de Internet. Hay una versión en VHS que no incluye nada de esto. Lástima.

Studio: Universal Studios
Theatrical Release Date: January 1, 1985
DVD Release Date: April 13, 1999
Run Time: 172 minutes
Production Company: Universal
Package Type: Keep Case


Reseña sobre el VH1 Storytellers
"The Doors: A Celebration"



PELICULAS BASADAS EN LA VIDA DE JIM MORRISON Y THE DOORS


The Doors (1991)

Dirigida por Oliver Stone.
Con Val Kilmer, Meg Ryan y Kyle MacLachlan.
Guión de J. Randall Johnson y Oliver Stone.
Producida por Bill Graham, Sasha Harari y A. Kitman Ho.
Estudios Tri-Star.


A continuación les presento la reseña de esta película, escrita por mí, como apareció publicada en 1991 en la revista Tiempo.

LA COFRADÍA DE LOS CADÁVERES FÁCILMENTE COMERCIALIZABLES

por Guillermo Vega Zaragoza

The Doors no es, ni con mucho, la mejor película de Oliver Stone. Se trata de un filme totalmente fallido en lo que se refiere a sus intenciones manifiestas (pues las no declaradas se ven cumplidas con creces: dinero y más dinero): realizar una obra cinematográfica que exprese su admiración por el cantante del grupo californiano, reflexionando al mismo tiempo sobre una época crucial de la historia contemporánea de los Estados Unidos.En ambos objetivos, Stone, quien en la actualidad filma otra cinta sobre el asesinato de John F. Kennedy, falla porque sucumbe ante las fórmulas escritas y no escritas del cine hollywoodense, ya que convierte las experiencias de Jim Morrison (1943-1971) en una success story (historia de éxito) tal como se estila cuando se aborda la vida de algún ídolo musical o cinematográfico ya fallecido, a quien su propia fama hizo caer en la desgracia y la autodestrucción; los ejemplos abundan: Marylin Monroe, Elvis Presley, John Belushi, por citar algunos: o al contar la de aquellos que por azares del destino ven truncadas sus prometedoras carreras a causa de un accidente, tales como Buddy Holly o Ritchie Valens. Una variación sobre el tema se manifestó en Great balls of fire,' sobre Jerry Lee Lewis, que retrata la vida de alguien que aún no ha fallecido, pero que sí ha estado marcado por el escándalo y la desaprobación de una sociedad puritana.Una vida tan filmable como la de Morrison, plagada de excesos, drogas, alcohol, rock, sicodelia, en los Estados Unidos de hace 20 años, resultaba una opción muy tentadora.

De esta forma, Stone se toma muchas libertades para adecuar los acontecimientos de la vida de so called Rey Lagarto, en aras de transformarla en un producto digerible y comercializable. Así, para cumplir el requisito del romance (boy meets girl) que debe incluir cualquier película producida por los grandes estudios norteamericanos, el director de Platoon introduce, con calzador, una tortuosa relación entre Jim Morrison y Pamela Courson, la mujer que compartió buena parte de la vida del cantante de rock. A este personaje lo interpreta Meg Ryan, quien, por lo demás, con su bella cara de pasmada, apenas intenta cumplir con el papel- asignado por el guión del propio Stone- de comparsa y pretendida conciencia femenina del "destrampado" Morrison.

"CANCELEN MI SUSCRIPCIÓN A LA RESURRECCIÓN"

¿Al tratar de rendirle homenaje al poeta y cantante, Stone consigue fidelidad al espíritu de la vida y la obra de Morrison? No. Stone adultera, en beneficio de su personalísima visión del Lizard King (¡Huy, qué malo! ¿verdad? Mírenlo nomás cómo se drogaba. Hasta en brujo se convirtió. Con razón le fue tan mal), el sentido de las letras de sus canciones, que son apenas un trozo de su personalidad artística.

¿Y el cine? ¿Y la poesía? Bien, gracias.Aquí lo único que cuenta es rendirle culto al mito alimentado con paciencia durante casi 20 años por los Doors sobrevivientes y sus representantes, quienes tienen su buena parte de culpa al consentir la falsificación de sus propias personalidades en aras del comercialismo más voraz y desenfrenado.

Al principio,la película no presenta ningún problema: todo resulta más o menos previsible para los fanáticos de Morrison. Esto dura hasta que comienzan a surgir, una tras otra, escenas que quieren ser emblemáticas, pero que resultanincapaces de sintetizar de manera cinematográfica, siquiera en una proporción mínima, la complejidad de los personajes, las situaciones y la atmósfera que los rodea.

Esta situación llega al colmo cuando en el concierto de Miami (donde supuestamente Morrison simuló masturbarse en público) un muy favorecido Ray Manzarek -interpretado por Kyle McLachlan- alucina a Morrison como una especie de "chamán eléctrico" que interpreta en el escenario danzas indias alrededor de una fogata.

Este constituye un elemento que Stone tratará -sin éxito- de utilizar como hilo conductor del determinismo con que quiere explicar la vida del cantante, pues como en cualquier success story que se respete (¿Alguien se acuerda de La Bamba, de Luis Valdez?), el destino, la fatalidad, juega un papel preponderante (así estaba escrito, ni modo). El espíritu del indio navajo, que según Morrison poseyó su alma desde que era niño, lo perseguirá por los siglos de los siglos y se le aparecerá hasta en el baño.

"-¿PADRE?
-¿SÍ, HIJO?
-QUIERO MATARTE.
-¡MADRE, QUIERO...!"

Desde luego que la realización resulta irreprochable (es lo menos que se podía pedir). La caracterización de Val Kilmer como Morrison alcanza niveles notables, incluso por momentos, sobre todo en las secuencias de los conciertos en vivo, resulta difícil distinguir que se trata de una recreación. Allí, Kilmer es Morrison.

Sin embargo, en las escenas dialogadas Stone parece sentirse obligado a poner en boca del autor de The New Creatures, a la menor provocación, una frase memorable; o lo lanza a recitar poemas mientras fornica sin ton ni son con cuanta mujer se le pone enfrente. Es claro que en el cine los diálogos no tienen por qué ser ciento pro ciento realistas, pero la verosimilitud tiene sus reglas.

Algunos de los mejores momentos se presentan en las transiciones de los episodios, formadas por fragmentos de la vida del cantante, seleccionados con absoluta libertad por el cineasta y que no necesariamente se corresponden de modo fiel con la biografía no autorizada de Morrison:No one here gets out alive.

Finalmente: ¿Qué hizo Oliver Stone (además de dinero) con su película The Doors? Mostró, de manera rotunda, que la sociedad norteamericana continúa ávida de explicarse a sí misma, incluso sus traumas más dolorosos. No obstante, para que no sean tan dolorosos, los grandes consorcios están dispuestos a dulcificar, descafeinar e incluso adulterar cualquier vestigio de autenticidad que pudiera permanecer después del traslado al celuloide de la vida de un hombre como Jim Morrison, quien tan sólo aspiraba a convertirse en líder del movimiento de su conciencia individual. No fue ningún monstruo ni quiso convertirse en ejemplo de nadie, como aseveran algunos.

Nadie debe lamentarse por el intento fallido de Stone, pero sí se vuelve necesario alertar acerca de la voracidad de los mercaderes sin escrúpulos que pretenden enriquecerse con el legado del Rey Lagarto. Como sucede siempre con los verdaderos artistas, el mejor homenaje es recurrir a su obra con sensibilidad y espíritu crítico.

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