LOS AUTOS DE CARL BORGWARD
x
©2006 • Index
 
ÍNDICE
x
Especificaciones del Borgward Mexicano
 
BORGWARD - MÉXICO
x
x
Tras el colapso del Grupo Borgward, en 1961, apareció un grupo de ocho empresarios mexicanos interesados en comprar el equipamiento completo de la Automobil-und Motorenwerke Carl F. W. Borgward GmbH, con el fin de iniciar la producción de sus automóviles en su país.
La compra se formalizó en 1962, tras catalogar casi 44.000 kilos de planos, 34.000 dibujos de ingeniería y más de siete mil toneladas de maquinaria, herramientas, guías y muebles, y pagar la suma de 12 millones de dólares.
La operación, por otra parte, provocó una gran conmoción en los círculos industriales y burocráticos de México, ya que señalaba el nacimiento de la industria automotriz en el país, pues las fábricas instaladas anteriormente habían sido meramente plantas de ensamblaje de productos extranjeros.
Además, ninguno de los mexicanos tenía experiencia alguna en el manejo, la producción y la venta de automóviles, ni tampoco habían decidido el lugar en el que se levantaría la nueva fábrica ni de dónde sacarían la mano de obra necesaria.
Y los problemas eran aún más grandes. En el mismo año de 1962, el gobierno mexicano había promulgado una ley que prohibía la importación de motores y componentes armados para automóviles y camiones. También exigía que los eventuales fabricantes usaran un mínimo de 60 por ciento de materiales fabricados en México en sus vehículos. Más a pesar de la intención de promover la industria local con la ley, parece ser que a nadie se le ocurrió incluir un apartado sobre la exportación de los coches fabricados en México, con lo que en este punto se había creado un vacío legal que obligaba a las industrias a producir exclusivamente para el mercado local, que por ese entonces no era muy grande.
Los empresarios, a pesar de todo, mantuvieron firme su decisión de mantener vivo el proyecto. Bajo el nombre de Impulsora Mexicana Automotriz, continuaron trabajando en el desarmado de la fábrica de Bremen, al tiempo que se iniciaban los preparativos para la construcción de una nueva planta en Monterrey, la segunda ciudad más grande de México, en un centro industrial al que llegaban dos carreteras y un ferrocarril, además de contar con fuerza eléctrica de alto voltaje.
Mientras tanto, se unió al grupo don Gregorio Ramírez, un magnate de la industria camionera, quien asumió la presidencia de la ahora denominada FANASA.
En 1963, todo, excepto el viejo edificio Borgward, llegó por barco y ferrocarril hasta las nuevas instalaciones, aún no terminadas. No fue sino hasta fines de 1965 que, con ayuda de técnicos alemanes de Bremen, se completó el armado de la planta. Inmediatamente se inició un programa de dos años dirigido al entrenamiento de los obreros y técnicos.
Finalmente, a fines de 1967, salió de la línea de montaje el primer Borgward fabricado en México, seguido de otros 75 al mes siguiente y 100 más un mes más tarde. Para mayo de 1968, la planta había fabricando 180 unidades.
Por entonces, los ejecutivos de FANASA calculaban que la producción se equilibraría para principios de 1969 en alrededor de 400 o 450 automóviles al mes, para pasar un año más tarde a la cifra de 1500 coches mensuales. Dado que el mercado mexicano sólo estaba en condiciones de absorber unas 5000 unidades por año, era evidente que si los planes se cumplían pronto sería necesario abrir un canal de exportación.
Mas los planes estuvieron lejos de cumplirse. Sólo 2267 Borgward 230 (basados en el P100) se produjeron antes de que la planta cerrara en 1970. El Isabella, previsto para comenzar a fabricarse en 1969, nunca llegó a la línea de montaje.
x
©2006 • Index
Hosting by WebRing.