| Señor de Guelatao ¡Señor de la Justicia, forjador de las Leyes. Defensor de la Patria, quebrantador de Imperios. Urgenos tu presencia, para salvar a mi pueblo...! Vengo a invocar al Genio Que pudo rescatarnos del indeseable Imperio. Que anduvo desde niño sorteando los caminos de la barranca al cerro, de la montala al llano Hiriendose las plantas con los guijarros La zarza y el espino. Qus supo doblegar en su silencio mudo El hambre, la miseria. En su angustiado corazon supo callar su pena, sin pronunciar ni un grito, ni un lamento. Quiero saber... De los misterios que encontraste en la montaña Y en los libros abiertos de la naturaleza Donde aprendiste a develar secretos. La Voluntad, la persistencia, la austeridad, la fortaleza Esas virtudes arrancadas Con presencia infinita y con desterza. Asi te entiendo. Libre de influencias libre de contubernios, libre de credos ¡Tan libre como el ave cuando vuela...! Tan fuerte como la roca en su cimiento, tan grande como el cielo. Tan firme y tan sereno, tan mustio y tan callado. Asi te siento.... asi te siento. Señor de Guelatao... Ven a mostrarnos esa dificil senda de la libertad y de justicia. Esa que conoces, que forjaste Libre de corrupcion y de prebendas. Enseñame señor... A poner los grilletes a la fiera esa que dejaste cautiva en su guarida Con la reforma. Y que otros mandatarios sin conciencia Faltos de honestidad ya liberaron Y ahora nos acecha presta para clavar su garra En carne de inocentes. liberanos señor... De esos politicos maltrechos Que repiten como loros huastecos Tus dichos, tus pasos, tus ideas pero jamas emularan tus hechos porque con el ejemplo predicaste Que no baste decirlo, sino hacerlo Ni basta prometer sino cumplir... Hace falta, ser hombre, ser libre ser honesto, ser humilde, ser mason, ser indio y ser Juarez. Muestrame ese camino hombre de plenitudes De palabra y de hecho Cuantos triunfos quedaron en tu mente olvidados, Cuantos certeros juicios tus leyes consignaron Adalid del derecho...Dime, quiero saberlo Porque te se inflexible, muy sereno en tu Gloria, Tenaz en la justicia, sumiso en la derrota Y sobrio en la Victoria... Tu imagen Bienechora, ha desafiado el tiempo Trascendido los siglos Y sigues siendo humilde, y sigues siendo recto. Enseñame Señor de Guelatao... A inclinar la balanza hacia lo justo A buscar en el Respeto y el Derecho, esa paz anhelada A ser custodio de la Patria amada y sentir su presencia. Llename de tu luz y tu nobleza esta sombria existencia Y que los cuatro puntos cardinales en todos los rincones de la Patria En tu Bicentenario, vuelvan los ecos a clamar tu nombre Que es EJEMPLO, y es GLORIA y es RENOMBRE En las paginas bellas de la Historia. Autor: Esau Cerda de la Paz. M:.M:. R:.L:.S:. Helios No 49. - 7. Cd. Acuña, Coahuila. Noviembre 2005. Regresar principal |