ATLANTIDA

El Continente Imposible


Las "Pruebas" Geológicas

  Las Antillas, Canarias y Azores

   Un comentario habitual es que las islas de las Antillas, Canarias, Azores y otras son los restos emergidos de lo que una vez fue el Continente Perdido.

    Tomemos por ejemplo las Antillas. Este conjunto de islas es una de las zonas mejor estudiadas en los últimos años, pues en ella está el único complejo subductivo del Atlántico. De hecho las islas que se atribuyen a la Atlántida en realidad son una gran estructura geológica llamada arco de islas; se origina debido a que la placa que subduce se funde y provoca una gran cantidad de vulcanismo, que genera una serie de islas en arco (igual que si hundes oblicuamente un cuchillo en una naranja la piel se raja en forma de arco). Por delante del arco de las Antillas tenemos Barbados, que es parte del complejo subductivo, y por delante profundidades de más de 9200 m (como la fosa de Puerto Rico).

Una zona de subudcción con arco-isla. En García y Oyarzábal (1993).    

Del mismo modo las demás islas tienen un origen completamente oceánico: las Azores  y las Canarias están originadas por fracturación cortical, en el caso de las segundas asociada a la elevación de las montañas del Atlas (vaya, éstas sí tienen un origen "atlántido"). Ambas muestran caracteres inequívocos de origen en corteza oceánica.
 

Las Bermudas

El triángulo de las Bermudas. En Randi (1994)    Muchos autores hablan de las desapariciones misteriosas en el Triángulo de las Bermudas, y asocian esta zona entre Bermuda, Miami y Puerto Rico a la Atlántida. El argumento habitual es que algunas de las máquinas avanzadas construidas por los atlantes siguen funcionando y, de algún modo, destruyen o interfieren los sistemas de barcos y aviones (aunque, curiosamente, estas perturbaciones eléctricas también parecían afectar a los barcos de vela que, según los estudiosos, desaparecieron en siglos anteriores).

    El problema viene cuando se ponen sobre un mapa los puntos exactos de las desapariciones. Randi (1994) nos muestra un mapa en el que se han representado los aviones y barcos que, según los investigadores de lo paranormal, han desaparecido, han aparecido sin tripulación o se han estrellado o hundido en el triángulo; de 36 sucesos, sólo 4 ocurrieron realmente dentro de los límites del triángulo. Algunas de las desapariciones famosas atribuidas al triángulo, como la del vuelo a Jamaica, ocurrieron en realidad a más de 1.500 km del norte del triángulo, y en condiciones atmosféricas muy adversas. En resumen, estadísticamente no hay mayor índice de siniestralidad en el triángulo que en cualquier otro sitio, como atestigua la propia compañía aseguradora Lloyd's.

   

Los Restos Submarinos

    Autores como Berlitz se empeñan en hablar de restos de edificios y caminos sumergidos, que son la demostración de que la Atlántida existió realmente. Por desgracia para ellos las expediciones submarinas y los geólogos nos empeñamos en demostrar que lo que hay bajo el fondo del mar no pertenece a una civilización perdida.

El Muro atlante en Australia. En Randi (1994).    Por ejemplo, los famosos caminos y muros de Bimini son en realidad unas formaciones naturales llamadas roca de playa (Selby 1991, Más y Alonso 1992), compuestas de calcarenitas y gravas cementadas, con una matriz (fracción más pequeña) de micrita; en zonas de Bimini, la erosión provoca que la roca de playa quede (y valga la redundancia) erosionada en dos familias principales de diaclasas (fracturas): una paralela a la costa y otra perpendicular. En Randi (1994) puede incluso verse otro muro igual...en Australia, donde ocurre el mismo proceso. La roca de playa es un fenómeno geológico muy rápido y, de hecho, el Muro de Bimini es una paleocosta de la isla (la antigua costa que está ahora bajo el nivel del mar); quien vaya a Bimini, a parte de tener mucha suerte por poder hacerlo, puede encontrar otro "muro" formándose en la línea de costa actual.

    En ocasiones (Más Allá, 9-98) se ha argumentado que la micrita es una prueba de lo artificial del muro, dado que no se puede generar en las aguas de Biminí. En realidad la micrita proviene de la desintegración continua de algas calcáreas. Los fangos carbonáticos que posteriormente dan lugar a rocas como las calizas necesitan unas condiciones especiales para precipitar, y actualmente sólo se generan en unas pocas zonas del mundo como Australia, Madagascar o... Bahamas.

    Para que hablen los expertos, reproduzco lo que dicen Más y Alonso (1992) que, por cierto, fueron profesores míos en mis años de estudiante, acerca de la matriz en las rocas carbonáticas:
 

    Otra de las pruebas ofrecidas por los "atlantidólogos" eran unas columnas de cemento halladas cerca del camino. Por desgracia para ellos, se demostró que en realidad eran los restos de bidones con cemento que habían sido arrojados desde un barco. Los contenedores (que eran de madera) se pudrieron y el cemento, que se había solidificado, quedó en el fondo (Harrison 1971).

    En cuanto al muro canario, no hay una sola prueba de que exista. La única "prueba" de su existencia es la declaración de Manuel Carballal, conocido ufólogo que, según su testimonio, se sumergió en las aguas canarias y vio restos de la Atlántida, aunque, "casualmente", cada vez que se sumergió, algún elemento de su cámara fotográfica se estropeó, con lo que no volvió con una sola prueba física (Frías, 1997).
 


Hosting by WebRing.