De la Página Racionalista de Hernán Toro para Escépticos Colombia:

Fotografías de fantasmas

Hernán Toro

Desde los mismos comienzos de fotografía muchos creyentes en han tratado de respaldar la existencia de la vida después de la muerte con fotografías de fantasmas. Usando trucos ingeniosos - algunos no tanto - crean imágenes que pueden parecer muy asombrosas a personas sin conocimiento adecuado de estos métodos. En detrimento de la supuesta autenticidad de las fotografías de fantasmas están la facilidad de su realización y sus características, que son inconsistentes de lo que se podría esperar al fotografíar un espíritu descarnado.

Típicamente se pueden detectar fotos trucadas por errores en su realización y por los "testimonios" que las acompañan. En este artículo describiremos cuáles son las técnicas más frecuentes para trucar este tipo de fotos con el fin de poder emitir un juicio crítico al respecto. Pero antes de esto, haremos unos comentarios generales sobre lo que muestran las fotos fantasmales típicas.
 

Radiación electromagnética juguetona

Un primer punto que se debe considerar se refiere a los relatos que acompañan dichas fotos: se asegura que ninguno de los testigos veía nada en el momento de tomar la fotografía. Se afirma que sólo después que se revela la película, aparece una imagen, una sombra, un cuerpo parcial, una luz, un ser translúcido, un borrón, o cualquier anomalía que hace pensar en la manifestación sobrenatural. Lo que nos haría sospechar inmediatamente de este tipo de relatos es su incoherencia con las leyes naturales de la física. Y en este caso, no podemos justificarlo con la respuesta simplista de que "los fantasmas no se rigen por las leyes de la física porque pertenecen a planos superiores". ¡De ninguna manera! Las fotografías son sospechosas por causa del imposible comportamiento de la luz que capta la cámara. Lo aclararemos a continuación.

Los pigmentos de las películas fotográficas son sustancias químicas sensibles a la luz. Típicamente haluros y bromuros de plata, al recibir luz, cambian su configuración química, haciéndole cambiar sus características ópticas. Lo que hace la cámara fotográfica es enfocar la luz que acepta la cámara sobre la película fotográfica. Para ésto se utiliza el sistema de lentes. Si la película se impresiona con la imagen de un fantasma quiere decir que hubo fotones de luz fantasmal que fueron recibidos por la cámara. Pero esto delata inmediatamente la falsedad del testimonio. Si una parte de los fotones fue suficiente para impresionar la película fotográfica, necesariamente debería haber impresionado el ojo de los testigos, ya que el ojo humano es muchísimo más sensible que las películas fotográficas comunes. Esto es claro para cualquier persona, pues en muchas situaciones en las que podemos ver sin ningún problema, se necesita un flash para que la película registre la imagen: tenemos más sensibilidad a la luz que una película fotográfica.

Surge así una imposibilidad física: habría fotones que captados por la cámara pero no captados por el ojo. Esto se sale de todo lo que conocemos del comportamiento de la luz. Y nótese que no estamos hablando de propiedades del fantasma: estamos refiriéndonos exclusivamente a las propiedades de la radiación luminosa. Una radiación así sería una luz inteligente, juguetona, que le "haría el quite" a unas direcciones y evadiría otras, esquivando los ojos de los testigos, para meterse directamente por el lente de la cámara. Esto es tan absurdo que el relato de testigos que no ven nada hasta que se revela la foto es un indicio directo de fraude fotográfico.
 

El museo fantasmal

Un segundo punto a considerar es el de la tremenda disparidad en las manifestaciones espectrales que supuestamente quedan capturadas por la cámara. Desde seres humanos completamente nítidos y con apariencia sólida, hasta extraños trazos de luz, pasando por figuras humanas incompletas, seres traslúcidos, figuras nebulosas, figuras brillantes, etcétera. Se afirma que todos estos tipos de imágenes representan las apariciones de espíritus descarnados del más allá.

Es inconcebible que las imágenes de un mismo fenómeno (espíritus), captados por un mismo tipo de dispositivo (película sensible con base en haluros y bromuros de plata, usando sistemas de lentes), pudiera exhibir semejante disparidad de manifestaciones. Todos estos tipos distintos de fantasmas traen a la mente la exposición de especímenes variados en un museo.

Se podría alegar que algunos de estos documentos fotográficos representan diversas fases de apariciones fantasmales, pero ante esto se puede argumentar lo siguiente: las fotos que muestran secuencias fantasmales, con nubes difusas que se compactan para formar figuras nítidas, son claramente fraudes desacreditados incluso por las asociaciones parasicológicas. La figura final termina siendo tan parecida a un recorte de papel, que la hipótesis de las "fases" no se ve muy respaldada por ellas. De otro lado, se tienen supuestos testimonios de fantasmas que no cambian de forma durante el tiempo que dura el supuesto fenómeno, y presentan la misma disparidad de aspecto.

La alta variabilidad en las imágenes apunta más a la alta recursividad humana para hacer trampas que a la unicidad de un mismo fenómeno.
 

Fantasmas mojigatos

Un último aspecto que genera curiosidad en alguien con espíritu crítico es el pudor o la gazmoñería de estos espíritus. Un aforismo popular es bastante sabio: "nada traemos a este mundo y nada nos llevamos de él": si venimos "en cueros" y lo que se va es el espíritu, entonces éste también se debería alejar "en cueros". Hasta donde sabemos, nadie postula que la ropa tenga "alma" y que el alma de los atuendos se vaya fiel, cual perrito faldero detrás de su amo, hacia la otra vida. Por tanto, resulta muy sospechoso que los primeros fantasmas fotografiados, justo de la Era Victoriana, aparecieran envueltos en aparatosos ropajes, típicos de la época. Sería un completo escándalo social lo contrario: ¡que los fantasmas andaran por ahí desnudos!... ¡no faltaría más! ¡qué mal gusto!... ¿dónde quedarían las buenas costumbres de la gente "decente" al morir?

Desde ese entonces, la práctica totalidad de las fotografías que se esgrimen como pruebas de los fantasmas muestran seres con atuendos de moda en la época de su supuesto deceso, o visten ropajes típicos de su vida. Algunos aparecen con una absurda sábana encima con dos agujeritos a la altura de los ojos... ¡da lástima el deterioro mental que sufren estos individuos al morir, lo que les lleva a perder el buen gusto para vestir!...Otros espectros, generalmente damas, aparecen con vestimentas vaporosas semejantes a las que se muestran en los cuentos de hadas... El caso es que de ninguna manera pueden faltar al buen gusto. Así, todas estas imágenes fallan en algo que debería ser obvio: si el espectro fuera humano y apareciera nítido, no debería llevar vestimentas; un fantasma así debería levantar sospechas inmediatamente. Por supuesto, una mente crédula no va a fijarse en estos detalles.
 

Facilidad de falsificación

Tal vez el mayor problema que afrontan la supuestas fotografías autenticas fantasmales es la manera tan fácil como se pueden crear fotos trucadas que compitan en calidad con ellas. Terminan siendo en el peor de los casos, indistinguibles, y en el mejor, mucho más convincentes, que las que postulan los creyentes como fotografías auténticas.

En este caso, la navaja de Occam ofrece su veredicto. Ante dos explicaciones ofrecidas que son "las fotos son manifestaciones de espíritus" y "las fotos fueron hábilmente trucadas", se escoje siempre la hipótesis que explique mejor las características del fenómeno. En caso que ambas explicaciones funcionen igual de bien, se escoje la más simple... En este caso ni siquiera hay que pasar a la segunda fase. Las fotos espectrales se explican mucho mejor como fraudes que como apariciones reales. Además, sabido el número de estafas en este campo, ninguna evidencia se puede tomar como válida hasta que se descarte por completo cualquier tipo de falsificación. Afirmaciones extraordinarias requieren una evidencia extraordinaria.
 

Métodos tradicionales de falsificación

Llegados a este punto podemos pasar a explicar los métodos más comunes para fabricar fotos de supuestos fantasmas. Algunos se basan en el uso de una exposición doble sobre la película, otros se valen de recortes de figuras de cartón, otros de ilusiones ópticas y en la actualidad, por el abrumador adelanto en los computadores, se hace uso de los modernos programas de procesamiento digital de imágenes. Veremos a continuación los métodos más comunes.

1. Barrido

Se logra abriendo el obturador de la cámara fotográfica durante un tiempo prolongado (varios segundos). Durante este tiempo se debe dejar estático lo que se desee mostrar natural, y poner en movimiento lo que se quiera que aparezca fantasmal. Para que la película no quede velada, el diafragma de la cámara debe dejarse más cerrado que lo usual para una sensibilidad de película dada.

Hay dos ejemplos de barrido en la figuras 1 y 2. En la figura 1, el autor de este artículo aparece en camiseta blanca. Al lado inferior derecho de la foto aparece su sombra (no confundirla con el fantasma). Desde el lado izquierdo de la imagen, y pasando por detrás del autor, hay una figura grisácea fantasmal que levanta una mano por encima de su cabeza. Muchas fotografías de espectros se parecen bastante a ésta.


Figura 1. Un fantasma grisáceo se desplaza detrás del personaje de camiseta blanca.

Para realizarla, se abrió el obturador y el personaje de camiseta blanca permaneció estático; simultáneamente Diego Cuartas, quien hizo el papel de fantasma, se desplazó hacia él levantando una mano detrás de la cabeza del de blanco. Como el personaje que se mueve se desplaza durante la toma, hay zonas de la imagen que ocupa sólo un instante y que después quedan expuestas con la pared del fondo. Esta es la razón por la cual la figura fantasmal queda translúcida.


Figura 2. Una fantasma pasa entre un individuo y una silla en primer plano.





Otra imagen similar aparece en la figura 2. En ella, el autor está sentado en el fondo leyendo un libro. Delante de él se desplazó un fantasma (papel realizado por Paola Barrientos). Para hacer la toma, Paola caminó mientras se tenía abierto el obturador, tiempo durante el cual el autor se mantuvo quieto. El barrido permite que el fantasma aparezca entre los demás objetos de la toma. En este caso, pasó entre el autor y una silla en primer plano.

Aunque estas fotos son las más fáciles de trucar, no ofrecen resultados muy estéticos en general. El método siguiente da resultados mucho más bellos.

2. Exposición doble

Para tomar una foto de exposición doble, la forma más sencilla es la siguiente: Primero se fija la cámara fotográfica para que no se mueva durante el proceso. Si no queda bien fija, la imagen puede salir borrosa. Luego se prepara la escena que se va a fotografiar. Cuando esté lista, se abre el obturador de la cámara durante un primer intervalo de alrededor de un segundo.

En las cámaras normales, cuando se cierra el obturador avanza la película para preparar la nueva toma. Esto no es lo deseable, pues queremos impresionar de nuevo la película, ahora con el fantasma en la misma escena. Esta es la razón por la cual se usa un paño negro y opaco para tapar el lente de la cámara, sin cerrar el obturador. Cuando el lente esté tapado por el paño, puede entrar el fantasma en la escena. Se coloca al actor en la posición adecuada y se destapa el lente de la cámara. Se permite que la nueva escenta impresione la película durante otro segundo y por fin, se cierra el obturador.

La figura 3 muestra un ejemplo de los resultados de esta técnica.


Figura 3. Fantasma de Paola delante de un automóvil.

Los resultados de esta técnica son tan claros que el fantasma de la fotografía, personificado por Paola,  aparece translúcido denlante del automóvil, al igual que su reflejo en la puerta y la ventana del carro. Por supuesto, para un ojo crítico, el que Paola aparezca con vestimentas debería ser un claro indicio de la falsedad de la foto. Para remediarlo se puede hacer lo mismo que se hizo en las figuras 4 y 5. El fantasma "en traje de Eva" le daría más credibilidad a las fotos.


Figura 4. Figura fantasmal creíble.
 


Figura 5. Figura fantasmal creíble que interactúa con la persona sentada.

Note que al igual que el barrido, este método permite que el fantasma aparezca entre varios elementos de la escena sin que la figura genere errores de montaje. También deja que el fantasma interactúe con los elementos normales de la toma: en la fotografía 5, el fantasma apoya la mano sobre la espalda de la persona sentada.

3. Ilusiones ópticas

Se alega que algunas fotografías que muestran figuras humanas incompletas son de origen sobrenatural; generalmente faltan partes del inferior del cuerpo del supuesto fantasma. Estas imágenes se pueden realizar tomando ventaja de peculiaridades de perspectiva y de ilusiones ópticas. Por ejemplo, la fotografía 5 muestra la mitad superior del "espectro" del autor, pasando detrás de un árbol.


Figura 5. "Materialización parcial" del espectro del autor.

Si el lector lo desea, puede pensar un instante cómo pudo hacerse la toma... La explicación es simple: las piernas del autor están destrás del tronco del árbol; lo que aparenta ser el abdomen del "fantasma" es en realidad la mano izquierda del autor, estirando la camisa hacia adelante. Aunque sencillo, el efecto es sorprendente e ilustra el principio básico de algunas fotos fantasmales supuestamente genuinas.
 

Fantasmas digitales

Aunque los métodos tradicionales de trucado de fantasmas son suficientes para obtener resultados asombrosos y convincentes cuando se utiliza una ambientación adecuada, hoy día se dispone de tecnología abundante para lograr efectos igual o más impresionantes. El computador, junto con un buen software de procesamiento de imágenes permite hacer el mismo tipo de fotografías que se explicaron atrás.

1. Exposición doble digital

Se logra fundiendo digitalmente un par de fotografías con la misma escena: una que incluya al fantasma y otra que no la incluya. Se maneja el grado de transparencia de cada imagen hasta lograr un resultado convincente. La figura 6 ilustra este método.


Figura 6. Fantasma reclinado sobre una cama.

En esta figura se usó el programa Paint Shop Pro para mezclar dos fotografías. En la primera se fotografió el escenario, incluyendo al individuo de gris, y en la segunda se tomó exactamente la misma escena, pero incluyendo a la actriz que hizo el papel de fantasma. Al fundir digitalmente las fotos, la zona de la imagen ocupada por "la fantasma" deja ver también la imagen del fondo, ya que en la primera foto no aparecía la actriz. Esto da como resultado que el espectro aparezca translúcido. En las demás zonas no hay ningún tipo de transparencia, ya que ambas fotografías llevan la misma imagen.

2. Retoque digital.

Se puede utilizar el computador para hacer desaparecer partes del cuerpo de un individuo en una toma, con el fin de darle carácter fantasmal. La figura 7 ilustra una toma muy normal, excepto porque una enfermera que en la parte derecha de la imagen. Si se la mira con detenimiento se verá flota en el aire sin piernas.


Figura 7. Materialización parcial de una enfermera.

En esta toma una de las piernas de la enfermera está detras del tronco del aire. La que debería verse adelantada se borró copiando digitalmente sobre el pie delantero, la hierba y el piso gris que aparecía a los lados del pie. El método de la ilusión óptica se puede mezclar con el de retoque digital. Por ejemplo, la figura 8 muestra otra materialización parcial del autor, en la cual quedan faltando los pies.


Figura 8. Manifestación de un personaje sin piernas "flotando" en el aire.

Esta foto se hizo bien fácil: una toma de alta velocidad de obturación (1/1000 s), mientras la persona saltaba y doblaba los pies hacia atrás. La velocidad de la toma congela por completo el movimiento. Por supuesto, como el sol estaba justo en el cénit, las sombras de las piernas dobladas quedarían patentes; para corregir esto, se retocó digitalmente la imagen para borrarlas. La foto original se puede ver en la figura 9. Compare la sombra proyectada en ambas imágenes.


Figura 9. Fotografía original con la sombra de los pies visible.



Palabras finales

Las fotografías de fantasmas son muy fáciles de preparar. No se requiere tecnología muy avanzada ni conocimientos muy profundos. Desde métodos rústicos, hasta métodos digitales, la cantidad de trucos a los que se puede recurrir hace muy fácil la labor de dotar de un "respaldo fotográfico" al testimonio de cualquier bromista o cualquier mitómano que quiera ser el centro de atención.

El autor espera que esta exposición de técnicas dote al lector del conocimiento básico para reconocer la técnica usada en cualquiera de las fotografías supuestamente auténticas que pululan en libros sobre lo paranormal y que circulan por la Internet. Incluso, puede poner manos a la obra. Es muy divertido crear este tipo de imágenes, y algunas pueden ser verdaderamente artísticas. Si tiene una cámara de buena calidad, tiempo y modelos que se presten , puede encontrar muy edificante esta temática.

Si se observan con detenimiento las fotografías de este artículo se encuentra que las fotos mostradas aquí son o indistinguibles o mucho mejores que las que se afirma son auténticas. Por lo tanto, un "testimonio fotográfico" de los espectros es una evidencia muy simple, dista mucho de ser la evidencia extraordinaria que se necesita para avalar este tipo de fenómenos.

Se comprende entonces el por qué la ciencia sigue reticente a aceptar una evidencia tan dudosa del "más allá", como la que aparece en el enlace siguiente:

http://webspace.webring.com/people/ht/torosaurio/escept/ghost/fanta.html
 

¡ Ponga manos a la obra, diviértase haciendo sus propias fotografías de fantasmas !

Volver a la sección de Fantasmas
de la
Página Racionalista de Hernán Toro

 El autor desea expresar su agradecimiento a las personas sin las cuales hubiera sido imposible hacer este artículo; mis amigos: Iván Peláez (fotógrafo), Juan Darío Rodas (edición digital), Diego Cuartas y Paola Barrientos (fantasmas).
 

Hosting by WebRing.