ARCHAEOPTERYX Y LOS CREACIONISTAS

Por Lenny Frank
Traducción: Rolón Ríos

(c) 1995

El ejemplo de la transición evolutiva de los reptiles hacia las aves, tal como se representa mediante el fósil archaeopteryx, es sin lugar a dudas el más famoso del mundo, y casi todo texto de biología que discuta la evolución cita a archaeopteryx como ejemplo. Se han encontrado seis especímenes litográficos de archaeopteryx, el primero solo dos años después de que "El Origen de las Especies" de Darwin fuera publicado. Los especímenes asemejan el esqueleto de un pequeño dinosaurio terápodo -  son sólo las inconfundibles improntas de plumas rodeando los huesos fósiles que nos indican que se trata de un ave (de hecho, el parecido es tan grande que uno de los esqueletos fue identificado erróneamente y durante varias décadas como un pequeño terápodo, y otro fue identificado erróneamente ya tambiéncomo un pterodáctilo  - errores no corregidos hasta que alguien notó las tenues impresiones de las plumas).
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Casi no se puede pedir un mejor ejemplo de un fósil de transición. archaeopteryx exhibe una mezcla inequívoca de características tanto de ave como de reptil. Las plumas de vuelo de archaeopteryx están bien preservadas, y son virtualmente indistinguibles de las de nuestras aves modernas. Poseen el raquis central y las barbillas laterales que encontramos en las actuales aves canoras. Las plumas son asimismo asimétricas y más anchas en el borde anterior que en el frontal - una adaptación mostrada por las aves voladoras, y que no se encuentra en aves no voladoras como los pingüinos ó avestruces. Ello indica que archaeopteryx era probablemente capaz de volar (Sí bien los fósiles carecen de la larga quilla, ó hueso de la pechuga, que las modernas aves voladoras utilizan como punto de soporte a la fuerte musculatura de vuelo, siendo los puntos de engarce mucho más pequeños que en las aves modernas - así que es posible que archaeopteryx solo pudiera planear no siendo capaz de imprimir energía a su vuelo). Las largas plumas de contorno son la única clase de plumas encontradas en los fósiles de archaeopteryx -no se han encontrado las plumas más pequeñas, si bien estas se encuentran en todas las aves modernas.
 
 

Aparte de las plumas, sin embargo, archaeopteryx exhibe un número de características que no son absolutamente aviares, pero que comparte con los dinosaurios terápodos - algunas de estas características no se encuentran en ningún otro grupo de animales. Entre las características dinosaúricas que exhibe archaeopteryx están: Articulación cóncava simple en las vértebras cervicales, en lugar de la articulación alongada en forma de silla que se encuentra en las aves; vértebras de la región torácica libres y móviles, en lugar de las fusionadas de las aves; presencia de gastralia, ó costillas abdominales, que se encuentran en los reptiles y terápodos pero no en las aves; caja torácica carente de procesos uncidos y que no se articula con el esternón, en lugar de la arriostrada uncinación y articulaciones del esternón encontradas en todas las aves; hueso sacro consistente de solo 6 vértebras, en lugar de las 11 a 23 encontradas en las aves (según los géneros); juntas móviles en los huesos del codo, muñeca y manos; en lugar de las juntas fusionadas que encontramos en las aves; una cuenca a nivel del hombro que mira hacia abajo como en los terápodos, en lugar de hacia arriba como en las aves; huesos sólidos carentes de sacos aéreos, en lugar de los ahuecados y permeables huesos neumáticos de las aves; y una larga cola huesuda con vértebras libres, en lugar de la pequeña rabadilla fusionada al pigostilo de las aves.

El cráneo de archaeopteryx es también típicamente reptil en su estructura, exhibiendo: Varias aperturas ó "fenestras" en el casco, arregladas a la manera de los dinosaurios terápodos y no como en las aves; un pesado pero corto hueso cuadrático que se inclina hacia delante como en los reptiles; un pliegue en las mandíbulas detrás de la hilera de dientes, un proceso retroarticular largo que se encuentra en los reptiles pero no en las aves; un delgado y recto hueso yugal como en los reptiles; una barra preorbital separando la fenestra antero-orbital y la cuenca ocular (una característica de los reptiles); un cóndilo occipital y un foramen magnum localizado sobre el final dorsal del hueso cuadrado como en los terápodos, en lugar de por debajo del cuadrado como en todas las aves; y una estructura cerebral que exhibe hemisferios cerebrales delgados y alongados que no imbrican sobre el cerebro medio (en las aves, los hemisferios cerebrales son pesados y se extienden
por sobre el cerebro medio).

Existen también algunos rasgos presentes en archaeopteryx que están presentes en formas más primitivas de terápodos, y también en formas avanzadas de aves. En los terápodos, por ejemplo, el Hallux, ó dedo mayor del pie, se localiza en la parte posterior del pie formando una pequeña zarpa que no alcanza al suelo. En las aves, esta puntera esta fuertemente alongada y se utiliza para emperchar. En el archaeopteryx, el hallux está al revés, pero alongado en una posición que es intermedia entre los terápodos y las aves. En los terápodos, los dedos de las extremidades frontales son largos; en las aves, estos dedos se reducen a delgadas y cortas terminaciones. El archaeopteryx está a la mitad de camino entre estas dos posibilidades. En las aves, las alas se soportan mediante la fúrcula ó hueso "del deseo", que está compuesto por dos clavículas fusionadas, y el archaeopteryx posee también una fúrcula fusionada (Pero no tan fuerte como el de las aves modernas). Unos pocos terápodos tienen clavículas, como por ejemplo las especies de aspecto aviar como el Velociraptor. Y un terápodo conocido como Oviraptor se cree que posee una fúrcula fusionada, como en las aves.

Es entonces obvio que el archaeopteryx, si bien posee plumas y puede ser entonces considerado como un ave, muestra muchas más características que son únicas de los reptiles terápodos, y debe ser visto como una transición evolutiva de los dinosaurios terápodos hacia las aves. ¿Cómo entonces tratan los creacionistas a este fósil que exhibe claras características que son únicas a dos "clases" diferentes?

"El llamado intermedio no es realmente intermedio porque, como los paleontólogos reconocen, archaeopteryx era una verdadera ave - tenía alas, estaba completamente emplumada, VOLABA .... No era una media ave, ERA un ave" (Gish, 1978, página 84).

"archaeopteryx tenía un impresionante arreglo de rasgos que lo identifican  inmediatamente con un ave, sea lo que se diga de él. Tenía pies que emperchaban. Varios de sus fósiles muestran las improntas de plumas. Estas plumas eran idénticas a las de las aves modernas en cada consideración. Las plumas primarias de las aves no voladoras son diferentes a las de las aves voladoras. archaeopteryx tenía las alas de las aves voladoras, tenía los patrones básicos y las proporciones de un ala de
ave, y una fúrcula (hueso del deseo) especialmente robusta. Más aún, no había nada en la anatomía del archaeopteryx que hubiera evitado un vuelo propulsado. Sin dudas archaeopteryx era una emplumada criatura que volaba. ¡Era un pájaro!" (Gish, "As a Transitional Form, archaeopteryx Won´t Fly", ICR Impact, Septiembre 1989).

Gish está jugando aquí un juego de palabras. Al argüir que archaeopteryx es "una verdadera ave", con nada de reptil, ya que los paleontólogos lo clasifican como ave, Gish esta IGNORANDO los requerimientos taxonómicos utilizados para nombrar a un fósil transicional. Las aves se definen como organismos que poseen plumas, y archaeopteryx indudablemente era un plumífero. Pero el clasificar a archaeopteryx entre las aves no borra sus características reptiles - es que simplemente no hay un método de clasificación que nos permita colocar a "Archi" como "medio reptil, medio ave". Nuestros esquemas de clasificación nos fuerzan a colocarlo en una categoría  ó en otra, y ya que las plumas DEFINEN a las aves como una clase: la clase AVES, allá va a parar nuestro Archi.

Las características, que según Gish fijan a archaeopteryx como un ave, están totalmente erradas. archaeopteryx NO TENIA extremidades que emperchaban (tampoco existe este rasgo en muchas aves modernas), y su hallux no estaba tan plenamente desarrollado como en las aves modernas. Las plumas de vuelo son virtualmente idénticas a las de las aves modernas, pero no se han encontrado las otras clases de plumas (¡nunca!), en los fósiles de esta calumniada especie. Y, mientras que archaeopteryx posee la fúrcula y plumas de vuelo de las aves modernas, no tiene la larga quilla ó las fusionadas juntas de los brazos que son fundamentales para el vuelo, por lo que es cuestionable que archaeopteryx pudiera volar por su propia potencia.

Sí los creacionistas van a argüir que archaeopteryx es solo un ave, y no una forma de transición entre los terápodos y las aves, ellos deben explicar TODAS las obvias características de reptil que encontramos en su esqueleto. Algunas de estas  características de reptil encontradas en archaeopteryx se encuentran también en primitivas aves extintas, como el Hesperornis ó el Icthyornis; otras características de reptil del esqueleto de archaeopteryx no se encuentran en ninguna especie de aves, vivas ó extintas.

archaeopteryx tenía, por ejemplo, un conjunto completo de dientes en sendas cavidades, típicas de los dinosaurios terápodos. Mientras el primitivo Hesperornis poseía también dientes en sendas cavidades, estas no existen en ninguna ave moderna,  y de acuerdo a los paleontólogos, estos dientes de reptil se perdieron en las aves antiguas al desarrollarse el pico de las aves. Los creacionistas, sin embargo, están perdidos en explicar porque, sí las aves no descienden de los reptiles, estas aves primitivas tienen típicos dientes de reptil, que posteriormente desaparecen. Henry Morris, incapaz de dar una respuesta científica a este punto, prefiere invocar a la Deidad:

"Muchas aves no tienen dientes, pero no hay razón para que el Creador no haya podido crear algunas aves con dientes .... Por alguna razón, aquellas que fueron creadas con dientes se extinguieron" (Morris, Scientific Creacionism, 1974, página 85).

Gish, por otra parte, intenta explicar las características reptílicas de archaeopteryx simplemente ¡negando que existen!

"La investigación sobre varias características anatómicas del archaeopteryx  en los últimos diez años ó algo así, han mostrado, en cada caso, que las características en cuestión son tipo ave, no tipo reptil .... Cuando el cráneo del espécimen de Londres fue removido y estudiado, se vio que era tipo ave, no tipo reptil" (Gish, "As a Transitional Form, archaeopteryx Won´t Fly", ICR Impact, septiembre 1989).

Como hemos visto, esto simplemente es falso: los esqueletos son tan de reptil en carácter que dos de ellos se clasificaron erróneamente como reptiles durante décadas, y cualquier estudio de la estructura craneal ha mostrado que es más reptil que aviar.

INCAPACES DE EXPLICAR como es que archaeopteryx llegó a tener las características que hacen de él una forma intermedia entre reptil y ave, algunos creacionistas han propuesto otra explicación - los fósiles son fraudes deliberados, fraudulentas manufacturas para convencer al mundo de que la teoría de la evolución es cierta. La teoría de que los fósiles de archaeopteryx son falsificaciones fue puesta de moda por primera vez por dos astrónomos en 1985, Sir Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe. (Dos tipos archiconocidos por sus extravagantes y controvertidas teorías - probablemente son más conocidos por su afirmación de que la vida se originó en otro planeta y fue trasladada al nuestro en cometas ó naves extraterrestres; ó su teoría de que los insectos son de hecho más inteligentes que los seres humanos, pero que están involucrados en una conspiración (los insectos; no Hoyle y su secuaz), para hacernos creer lo contrario. Ellos arguyen que los fósiles han sido fabricados tratando el esqueleto de ordinarios Compsognathus (un pequeño dinosaurio terápodo) con una pasta hecha de polvo de calcita, y presionando las improntas de plumas modernas en esta mezcla antes de que la misma seque.

El Museo Británico condujo un extenso estudio en su espécimen de archaeopteryx y refutó todas las afirmaciones de Hoyle y Wickramasinghe, El equipo encontró que las microfisuras en el fósil calcáreo se extienden más allá de las áreas de plumas en una línea sin rupturas, indicando que ningún material fue añadido a la roca original. El equipo de investigadores también encontró improntas de plumas por debajo de los huesos fósiles, que serían imposibles de falsificar.

Fotografías ultravioletas de las áreas con y sin plumas resultaron ser idénticas.

Pese a que no se logró evidencia alguna de falsificación, los creacionistas tienden a tomar dos puntiagudos enfoques cuando discuten archaeopteryx en debates ó discusiones. Por un lado, ellos argüirán, que el fósil es "100% pájaro" y no tiene característica alguna de reptil ó dinosaurio. Por otro lado, argüirán vagamente que el fósil es un fraude de todas maneras, fraude hecho para modificar un esqueleto ordinario de dinosaurio. Esta contradicción inherente entre estas dos posiciones: El
fósil no tienen características de dinosaurio, pero es un fraude utilizar un esqueleto de dinosaurio - aparentemente no les concierne.

Algunos creacionistas, más aún y para variar, han esgrimido otro argumento en contra del estatus transicional de archaeopteryx al afirmar que verdaderas aves existieron varios millones de años antes que archaeopteryx, y que por lo tanto Archi no puede ser el ancestro de las aves. Como Gish ha sostenido sin pestañear, "Un fósil que es indudablemente una verdadera ave ha sido encontrada en las rocas de la misma edad geológica que Arqueopterix! ... Obviamente, Arqueopterix no puede ser ancestro de tales aves, sí aves verdaderas existían simultáneamente" (Gish, 1978, página 87).

La referencia es un fósil encontrado en Texas por Sankar Chatterjee, consistente en unos fragmentos de cráneo y de costillas. No obstante que Chatterjee SE HA NEGADO a que otros paleontólogos examinen sus fósiles, ha publicado una descripción de ellos (especialmente del área craneal), y ha concluido que, tanto como características típicas de reptil (dientes, larga cola huesuda, y zarpas) ellos poseen un número de características aviares. Chatterjee ha bautizado sus huesos Protoavis, es decir "pre-ave". Los fósiles de Protoavis se adelantan al archaeopteryx en aproximadamente 75 millones de años.

Desdichadamente para los creacionistas, la hipótesis de que Protoavis fue una "ave verdadera" no puede ser sostenida. Un número de paleontólogos ha cuestionado cuan aviares son esos fósiles (Chatterjee se ha negado a que los fósiles estén disponible para estudios independientes que zanjen la cuestión), y ha concluido empero que se trata de un tipo de dinosaurio terápodo que poseía algunas características similares a las aves (todos los terápodos tienen facha de aves). Las estructuras que establecerían definitivamente a Protoavis como ave, sin embargo; PLUMAS, nunca se han encontrado. Incluso sí se estableciera que Protoavis es un ave, ello no ayudaría a la causa creacionista. Protoavis podría considerarse como un ancestro en forma de ave de archaeopteryx, y Protoavis por sí misma podría considerarse una forma más temprana de fósil de transición.

Regresar a la Home Page de Ciencia de la Creación Desenmascarada.
 

Hosting by WebRing.