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C
O C H E S - A R G E N T I
N O S |
LA
EDAD DORADA DE LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ |
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1 9 5 9 - 1 9 6 5
————————— |
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| Fabricante |
Metalmecánica S.A.
|
| Coche |
S I M C
A - A R I A N E |
| Periodo |
1965-1966 |
| Cantidad |
474 |
| Comentario |
Netamente utilitario. Muy
sólido. |
|
|
EL ORIGEN FRANCÉS DEL SIMCA ARIANE
La
marca Simca proviene de las siglas de Société
Industrielle de Mécanique et Carosserie Automobile,
y fue fundada por Henri T. Pigozzi en 1935, para producir
en su planta de Nanterre copias del Fiat 508 Balilla. Luego
fabricó también coches basados en el 518 Ardita,
también de Fiat. Después de la Segunda Guerra
Mundial, Simca continuó con la misma dinámica.
En 1946 apareció el Simca Cinq, parecido al Topolino,
y a éste le siguió el Huit, casi igual al Fiat
1100. Para 1951, ambos coches se habían vendido lo
suficientemente bien como para ubicar a Simca en el cuarto
lugar en ventas en Francia, detrás de Renault, Citroën
y Peugeot. Así que decidió presentar, por primera
vez, un modelo original, el Aronde, con una moderna carrocería
autoportante.
El Aronde significó la época dorada para Simca,
ya que vendió unas 52.000 unidades en 1952. En 1954
Pigozzi adquirió la planta de Ford en Poissy, y como
la marca del óvalo había fabricado allí
su exitoso modelo Vedette, Simca lanzó su Simca Vedette,
un espacioso auto de seis asientos impulsado por un V8 de
válvulas laterales, basado en el famoso “Ford
60” fabricado en Estados Unidos entre el ’37 y
el ’40, que apareció en 1955. Dos años
después, en 1957, debutó el Simca Ariane, coche
que combinaba la espaciosa carrocería del Vedette con
el cuatro cilindros más económico del Aronde.
Este cuatro cilindros había estado basado en el motor
del Fiat 1100, pero a lo largo de los años y las sucesivas
reformas, había ido quedando poco del original. Contaba
con un desplazamiento de 1.290 cm³ (donde el recorrido
del pistón era el mismo del Fiat 1100) y con un cigüeñal
apoyado sobre cinco bancadas. La potencia era de 62 CV SAE
a 5.200 rev/min. El Simca Ariane era fabricado en Francia
en tres versiones: Miramas, Miramas Superluxe y Miramas Superconfort,
todos con la misma mecánica y diferencias menores en
el tapizado, ceniceros y otros detalles interiores.
LA HISTORIA DEL SIMCA ARIANE ARGENTINO
Hacia
fines de 1961, la firma argentina Metalmecánica SACI,
que en país fabricaba los automóviles De Carlo
(de origen BMW), firmó un convenio con Simca Automobiles
de Francia para producir localmente el modelo Ariane Miramas.
Este modelo había surgido de la colocación del
motor de cuatro cilindros y 1.290 cm³ en la carrocería
del Vedette (originalmente impulsada por un poderoso V8),
con lo que se esperaba crear un coche cómodo y a la
vez económico.
La arriesgada apuesta de Metalmecánica se basaba en
el favor que un coche de estas características podría
ganar en el mercado de los taxímetros. De hecho, la
compañía anunció que, una vez el coche
en producción, se podrían volcar a dicho mercado
unas cinco mil unidades anuales, durante los primero tres
años, lo que por entonces permitiría renovar
casi por completo la flota de taxis existente.
Sin embargo, cuando Metalmecánica realizó el
correspondiente pedido de autorización ante la Secretaría
de Industria, éste fue rechazado con fecha 10 de noviembre
(de 1961), bajo el argumento de que las instalaciones de la
firma no estaban preparadas para encarar el armado de dos
coches diferentes. De todas maneras, se informó a Metalmecánica
que la propuesta podría volver a ser considerada en
ocho meses si es que la compañía se ponía
al día con su situación.
Metalmecánica volvió a tomar contacto con Automobiles
Simca de Francia para obtener de ellos apoyo técnico
y crediticio, lo que implicó un aporte de siete millones
de dólares sobre los cinco ya invertidos. Finalmente,
el 16 de octubre de 1962, el Ministerio de Economía
y la Secretaría de Industria firmaron la resolución
(número 184/62) por la que se autorizaba a la firma
a producir 650 automóviles De Carlo LS y 1.000 Simca
Ariane. Pero cuando la planta fue inspeccionada se determinó
que Metalmecánica no podría cumplir con el porcentaje
de integración nacional requerido, por lo que, en noviembre,
le fue suspendida tanto la importación de partes como
el armado mismo del Simca. Naturalmente, Metalmecánica
presentó un detalle de los planes, pero la decisión
del gobierno se mantuvo.
Metalmecánica recurrió entonces a la justicia,
que dictaminó a favor de la empresa, pero tanto la
Aduana como la Secretaría de Industria dilataron el
asunto, generando una situación de parálisis
que afectó seriamente la economía de la compañía.
Finalmente, el 21 de febrero de 1964, se publicó la
resolución 47 que autorizaba a iniciar la producción
de las mismas 1.000 unidades del Simca Ariane autorizadas
tres años atrás. La producción comenzó
en 1965, armándose en los primeros seis meses un total
de 474 unidades de este modelo, las que fueron comercializadas
entre 1965 y principios de 1966 (a pesar de que información
oficial habla de una producción que se extendió,
al menos, hasta febrero de 1966).
Desgraciadamente, habían pasado casi cinco años
entre la firma del acuerdo con Simca Francia y el comienzo
de la producción, y para entonces el coche era francamente
obsoleto. El auto se ofreció en versión Standard
de un solo color y De Lujo pintado en dos tonos.
NOVEDAD: SIMCA DE CARLO 1300
©PARABRISAS,
Julio 1964
Ha
sido firmado el decreto del Poder Ejecutivo por el cual se
autoriza a la firma Metalmecánica S.A.C.I.F. a producir
en el país el Simca Ariane, que en la versión
nacional se denominará Simca – De Carlo 1300.
Se trata de un vehículo de amplia difusión en
Francia y otros países europeos, donde ha merecido
gran aceptación, fundamentalmente por su comodidad
y bajo costo operativo. La unidad será propulsada con
el probado motor Rush Super de cinco bancadas. Tiene 4 cilindros
en línea refrigerados por agua, y son sus medidas (diámetro
y carrera) de 74 y 75 mm; la cilindrada total asciende a 1.290
cm³, y gracias a una relación de compresión
de 8,5 a 1 alcanza una potencia de 62 HP SAE a 5.200 rev/min.
La transmisión está formada por una caja de
cambios de 4 marchas (2º, 3º y 4º sincronizadas)
con leva de accionamiento ubicada en la columna de la dirección;
el embrague es monodisco seco y el puente trasero es un par
hipoidal de relación 9 x 43. Con tal desmultiplicación,
la velocidad máxima del coche se estima en 130 km/h,
aproximadamente.
La suspensión delantera es típica Mac Pherson
con barra estabilizadora, y la trasera es a eje rígido
con dos ballestas longitudinales con espesores deslizantes
entre las hojas, para aumentar la flexibilidad. Los frenos
hidráulicos son del tipo Twinplex adelante. La superficie
total de frenado es de 1.106 cm³. Los neumáticos
del Simca – De Carlo son 6,50 x 15.
La carrocería es portante con chasis complementario
para mayor rigidez y ha sido concebida como berlina de seis
plazas, no obstante lo cual, el vehículo en orden de
marcha pesa 1.100 kg. Las dimensiones generales son:
| Largo máximo |
4.520
mm |
| Ancho máximo |
1.750
mm |
| Distancia entre
ejes |
2.690
mm |
| Trocha delantera |
1.370
mm |
| Trocha trasera |
1.340
mm |
HOY PROBAMOS EL SIMCA ARIANE
©PARABRISAS,
Junio 1965

El
Simca Ariane representa una evolución llevada a cabo
con un fin determinado. Después de la guerra, la empresa
Simca en Francia se abocó a la fabricación de
una serie de modelos, empezando por el Vedette, equipados
con una extrapolación, por así decir, del famoso
motor V8 “Ford 60”, llevado oportunamente a más
de 80 HP. Al mismo tiempo, fabricaban la serie Aronde y derivados,
cuyo motor era un cuatro cilindros en línea de clara
inspiración Fiat 1100. El Ariane nació cuando
la empresa Simca decidió unir a la carrocería
“grande” del Vedette (Chambord, Versailles, Regence,
etc.) con el motor chico del Aronde, para satisfacer la demanda
de usuarios deseosos de un coche grande y económico,
como por ejemplo taxistas. De todas maneras, al aparecer en
Francia, el Ariane suscitó no pocas críticas,
entre las cuales la más común era que el motor
“chico” no sería capaz de soportar el arrastrar
semejante carrocería. Simca recogió el guante
y realizó dos pruebas espectaculares: 100.000 kilómetros
en el tráfico de París y 200.000 kilómetros
sobre el circuito de Miramas, este último fiscalizado
por la F.I.A. Los 200.000 kilómetros, además,
los realizó a un promedio de más de 100 km/h.
En total, Simca se adjudicó 57 récords mundiales.
Hoy es el coche preferido por los taxistas en París.
La carrocería del Ariane es amplia, de generosas dimensiones,
no ultramoderna en su concepción pero de indiscutible
practicidad. El área transparente no es ni desmesurada
ni excesivamente reducida. Al entrar en el vehículo
se confirma la impresión exterior del amplio tamaño.
En la evaluación de este coche conviene no guiarse
por la cilindrada, sino por las dimensiones; es entonces,
no un auto chico, sino mediano. El volante es amplio; su posición
no es incómoda, pero la de los pedales sí; estos
son colgantes y su posición de reposo se aleja tanto
de la vertical como para obligar al conductor a levantar mucho
las piernas cuando debe frenar o accionar el embrague. Aparte
de este detalle, que analizaremos más extensamente
en el rubro “controles”, la impresión interior
es de comodidad y espacio. El recorrido longitudinal del asiento
delantero es aceptable, y lo que resulta interesante es que,
aún con ese asiento completamente corrido hacia atrás,
sigue siendo abundante el espacio trasero; hasta puede sentarse
cómodamente nuestro desarrollado subdirector, Raúl
Burzaco, lo que ya es bastante decir. Las ventanillas delanteras
tienen ventiletes de correcto accionamiento. El asiento delantero
es cómodo dentro de las posibilidades de un asiento
convencional de turismo, es decir, no-butaca. El espacio vertical
es también amplio.
En el coche asignado a Parabrisas, la terminación adolecía
de defectos de pintura, soldaduras visibles, etc., aunque
hemos visto otros modelos de producción notablemente
superiores en ese sentido. Siendo el nuestro uno de los primerísimos
ejemplares, puede excusarse este detalle. Los que hemos visto
en la calle están relativamente bien pintados y de
aceptable tapizado. No nos agradaron algunos detalles pintados
en lugar de estar cromados. La parrilla que se quita para
colocar la radio, es de plástico de apariencia “poco
representativa”. El cenicero no nos pareció muy
estético.
Los controles de este coche son completamente convencionales.
La palanca de cambios está ubicada en la columna de
dirección y los cambios son de diagrama convencional:
primera hacia el conductor y arriba, etcétera. La palanca
está pintada en vez de cromada, pero el accionamiento
es cómodo; los recorridos son largos pero suaves. La
primera no es sincronizada, pero haciendo doble embrague entra
con facilidad. En realidad, su empleo no es necesario una
vez que el coche esté en movimiento, gracias a la notable
elasticidad del motor. Ya hemos comentado la nefasta ubicación
de los pedales, adecuados para desarrollar los músculos
de las piernas pero no ideal para conducir. El acelerador
es del tipo “plataforma” y no es cómodo.
Además, la distancia entre acelerador y pedal de freno
puede expresarse cómodamente en años-luz. El
freno de mano está ubicado debajo del tablero. En nuestro
coche no funcionaba muy bien, detalle que podría deberse
a una defectuosa regulación. Una llave inversora permite
usar el aro de la bocina para hacer la guiñada. Los
faros son bastante buenos. El baúl es muy generoso
y la rueda de auxilio se encuentra alojada en posición
vertical, y a un costado, vale decir que es factible quitarla
sin tocar el equipaje.
El arranque se hace con la llave de contacto y el cebador
es manual. Su accionamiento es muy duro, pero nosotros no
tuvimos necesidad de recurrir a él durante el tiempo
caluroso que imperó en el periodo en el cual tuvimos
el Ariane en test. Los instrumentos de aguja son velocímetro
y cuentakilómetros, más un medidor de nafta
que no funcionaba correctamente en nuestro coche. Hay luces
de aceite y encendido; no hay ninguna previsión para
la temperatura del motor. La visibilidad es buena en general.
No encontramos ningún aspecto objetable. Se ven las
cuatro esquinas del coche y resulta fácil esquivar
colectivos e interesar el coche en espacios muy reducidos.
El espejo retrovisor es también bueno. Los limpiaparabrisas,
en cambio, son sumamente ruidosos y, además, su funcionamiento
no es bueno. Este aspecto requiere una revisión. El
arranque siempre fue instantáneo; nunca tuvimos problemas
en este aspecto. Además, el motor empieza a funcionar
muy pronto sin largos períodos de calentamiento, al
menos en las condiciones francamente estivales en las que
lo probamos.
El aspecto más destacable, y más elogiable,
es la elasticidad del motor, a la que ya hemos hecho referencia.
Experimentalmente hemos andado a 20 km/h en cuarta con cuatro
personas a bordo, funcionando el motor sin trepidaciones.
No recomendamos esta práctica pero es interesante constatar
que, al menos experimentalmente, puede hacerse. Hay que usar
la caja, sin embargo, si se pretende hacer un manejo de características
ágiles.
Para andar en ruta este coche es sumamente “potable”;
se puede andar por ejemplo a 100 km/h en forma continua, ya
que a esa velocidad el motor gira solamente a 3.400 rev/min
(aproximadamente). Pueden hacerse cruceros a buena velocidad
sin que se cansen ni los ocupantes ni el excelente motorcito
Rush. Los frenos son muy buenos y la estabilidad es excelente,
tanto longitudinalmente como en curva. La suspensión
no es blanda, pero es “de las buenas”, muy segura
y admite frenadas bruscas. Esta unidad estuvo afectada a nuestro
equipo de turismo, quien realizó con él un duro
viaje a Bariloche, con todos los inconvenientes que supone
estar apremiado por el tiempo y la distancia. En ese viaje
de 4.870 kilómetros, el coche no acusó ninguna
falla más que una nimiedad; muy corto un caño
de nafta de plástico, se saltó varias veces,
pero conseguido un caño más largo, desapareció
este problema. En las subidas el coche respondió perfectamente,
y en general nuestro equipo se manifestó muy satisfecho
con él, aunque criticando filtraciones de tierra, por
un burlete omitido al armar el coche.
La economía es buena, recordando siempre que al auto
hay que evaluarlo no en función de su reducida cilindrada
sino de su amplio espacio interior. Por ejemplo a 100 km/h
se obtienen 10,6 km/l; es decir, que haciendo el clásico
cálculo de los automovilistas porteños, “se
puede llegar a Mar del Plata con 40 litros”. En ciudad
también es muy económico, especialmente si se
aprovecha la elasticidad del motor. Frena muy bien sin vuelta
de hoja. No es un coche de aceleración supersónica
pero se mantiene bien en el tránsito urbano, especialmente
si se recurre a la palanca de cambios. Si no se desea usar
mucha caja, puede andarse a bajas velocidades en tercera y
cuarta, aceptando entonces una aceleración menor. Por
la buena visibilidad, es fácil la “colada”
en el tránsito.
Como ya comentamos, el motor es la más reciente versión
de Aronde, evolucionado del Fiat 1100, pero de cilindrada
mayor (1,3 litros) y modernizado mediante un cigüeñal
apoyado en cinco bancadas. Debido a que el cofre del motor
fue originalmente diseñado para el V8, el motor Rush
goza de amplísimo espacio y entonces la accesibilidad
probablemente sea sin parangón entre los autos de industria
nacional. Distribuidor, bomba de nafta, carburador, etc.,
están todos fácilmente alcanzables, y la batería
está ubicada en el compartimiento del motor, de modo
que su contralor periódico, es una tarea completamente
fácil. Para los mecánicos este será un
motor admirable para trabajar.
Nuestro coche fue entregado en forma muy “pelada”,
es decir, sin accesorios internos tipo reloj, encendedor,
etc. Como hemos señalado, existe una grilla removible
para ubicar eventualmente la radio. El coche tenía
calefacción, pero debido al tiempo caluroso, no tuvimos
oportunidad de probarla. Tiene un solo cenicero. La guantera
es amplia y tiene llave.
Netamente utilitario, el Ariane es menos glamoroso que algunos
coches de su competencia directa pero ofrece sólidas
virtudes para el uso familiar, de tipo corretaje y especialmente
de taxi. Tiene gran baúl; caben seis personas con toda
comodidad, y para uso en ciudad es elástico y puede
andar bastante despacio en tercera y cuarta. Además
es económico, seguro y estable en ruta. La visibilidad
es generosa y la accesibilidad será un detalle apreciado
por mecánicos; muy importante en un coche que tiene
que “trabajar”. Tiene cuatro puertas amplias que
no ofrecen problema alguno para el acceso y egreso. Los frenos
son livianos y fuertes; la suspensión firme y segura.
Nadie lo tomaría por un coche de lujo, pero a nuestro
juicio puede ser un excelente vehículo de trabajo.

DATOS TÉCNICOS |
Este
test fue realizado por el personal técnico de
la revista Parabrisas, señores Ronald Hansen,
Emilio del Valle (n.) y Guillermo Mártire. En
las pruebas de aceleración y kilómetro
lanzado, condujo la unidad testeada el Sr. Taruselli,
conocido volante del TM y funcionario de Metalmecanica
S.A. |
ESPECIFICACIONES
BÁSICAS
Motor de 4 cilindros en línea, válvulas
a la cabeza, 1.290 cm3 (74 x 75 mm), 62 CV SAE a 5.200
rev/min. Compresión de 8,5 a 1. Máximo
par motor 10,2 mkg a 2.600 rev/min. Carburador Solex
32 PBIC. Relaciones de caja 1º 3,83 a 1, 2º
2,35 a 1, 3º 1,47 a 1, 4º 1 a 1. Puente trasero
4,44 a 1. |
| ERROR
DEL VELOCÍMETRO |
| Velocidad
auto (km/h) |
22 |
43 |
65 |
87 |
109 |
130 |
| Velocidad
real (km/h) |
20 |
40 |
60 |
80 |
100 |
120 |
|
VELOCIDAD
MÁXIMA EN CADA MARCHA |
| Primera |
41
km/h |
| Segunda |
62
km/h |
| Tercera |
87
km/h |
| Velocidad
máxima |
122,3
km/h |
|
PRUEBAS
DE ACELERACIÓN |
| 0 a 40
km/h |
2
s 1/5 |
| 0 a 60
km/h |
6
s |
| 0 a 80
km/h |
12
s 2/5 |
| 0 a 100
km/h |
19
s |
| 0 a 120
km/h |
35
s 1/5 |
| 0 a 500
m |
25
s a 90 km/h |
| 0-100-0
km/h |
38
s |
|
PRUEBA
DE EMPUJE
Se comprueba aquí el empuje máximo que
recibe el automóvil en cada marcha, por medio
de un instrumento de precisión llamado Performance
Meter marca Tapley, tipo R. Las mediciones resultan
en kilogramos de empuje por tonelada de automóvil. |
| En 2da |
120
kg/ton a 45 km/h |
| En 3ra |
72
kg/ton a 60 km/h |
| En 4ta |
55
kg/ton a 90 km/h |
|
PRUEBA
DE ARRASTRE
Esta es la más interesante de las pruebas realizadas
con el Tapley, dado que con ella se obtiene una clara
idea del arrastre o frenaje que efectúan sobre
el automóvil sus rodamientos, engranajes y condiciones
aerodinámicas. Se realiza con el aparato en posición,
llevando el automóvil hasta una velocidad de
100 km/h, y apretando el pedal de embrague, para desconectar
el motor de las ruedas motrices, pero dejando que éstas
sufran el frenado producido por el arrastre de los engranajes
de la caja de velocidades. Cuanto menor sea el arrastre,
mayor es la cantidad de HP del motor que llegan a las
ruedas motrices. Esta medición es independiente
del peso del auto.
En el caso del Simca Ariane fue de 60 kg/ton. |
PRUEBA
DE FRENADO
La prueba se refiere al aguante y la capacidad de recuperación
de los elementos frenantes, y se realiza deteniendo
el automóvil a 0 desde los 80 km/h, diez veces
consecutivas sin dejar que las campanas y demás
elementos se enfríen y recuperen su eficacia
original. De este modo, se obtienen diez mediciones
de distancia de frenado, que irán creciendo a
medida que aumente el número de mediciones. Hasta
este Road Test, las frenadas se producían a partir
de determinado punto de referencia conocido de antemano
por el piloto; pero pretendiendo reflejar la más
absoluta realidad, esto es, incluir el tiempo de reacción
de quien pilotea, decidimos que el impulso motor de
señal para iniciar la frenada sea imprevisto.
Este tiempo de reacción, aceptado técnicamente
como 0,5 segundos para un hombre de reflejos normales,
determina que el vehículo que se desplaza a velocidades
uniformes recorra espacios determinados. Estos espacios
son 2,7 metros a 20 km/h, 5,5 a 40, 8 a 60, 11 a 80,
14 a 100 y 16,5 metros a 120 kilómetros por hora.
En consecuencia, la distancia total de frenado se debe
desdoblar en la distancia recorrida en el tiempo de
reacción más la distancia efectiva de
frenado. Esta última es la que realmente necesita
el vehículo para detenerse. El sistema adoptado
para los frenajes es el siguiente: el navegante, o copiloto,
dispara una pistola cargada con proyectiles de tiza
apuntando al suelo. De este modo queda indicado en el
suelo el lugar a partir del cual comenzó el proceso.
El auto se detiene, se mide y se anota. En la tabla
de abajo, la primera columa indica la distancia recorrida
en el tiempo de reacción; la segunda la distancia
efectiva de frenado, y la tercera indica la distancia
total recorrida, esto es, la suma de las dos cifras
anteriores. |
| |
Reacción |
Efectiva |
Total |
| 20 a 0
km/h |
2,7
m |
2,1
m |
4,8
m |
| 40 a 0
km/h |
5,5
m |
9,7
m |
15,2
m |
| 60 a 0
km/h |
8
m |
35,0
m |
43,0
m |
| 80 a 0
km/h |
11
m |
40,0
m |
51,2
m |
|
PRUEBAS
DE CONSUMO
Realizadas sobre ruta y ciudad, estableciendo consumos
a distintas velocidades (con nafta común exclusivamente). |
| En ciudad |
10
km/l |
| En ruta
a 80 km/h |
12
km/l |
| En ruta
a alta velocidad (120) |
9
km/l |
|
PRUEBAS
DE NIVEL SONORO
Donde se considera el nivel óptimo por debajo
de los 62 decibeles (db). Entre 70 y 80 db se calcula
el ruido producido por una fábrica promedio. |
| A 60
km/h en Directa. Altura cabeza cond. |
68
db |
| A 60
km/h en 4º. Asiento trasero |
67
db |
| Motor
a ralentí. A 3 m salida escape |
40
db |
| Bocina
a 30 m |
83
db |
| Paso
del coche a 60 km/h. A 10 m |
64
db |
|
PRUEBA
DE IMPERMEABILIDAD
Se constataron filtraciones regulares por la parte inferior
del marco del parabrisas, y zonas de los pedales y ventilete
de la derecha. En lo referente a tierra, observamos
abundantes filtraciones por la parte inferior de las
puertas, debido a la falta de los correspondientes burletes. |
DIÁMETRO
DE VIRAJE
Hacia la izquierda, 11,40 metros; a la derecha, 11,20
metros. |

|
|