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C
O C H E S - A R G E N T I
N O S |
LA
EDAD DORADA DE LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ |
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1 9 5 9 - 1 9 6 5
————————— |
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| Fabricante |
Industriales Argentinos
Fabricantes de Automóviles S.A. |
| Coche |
P E U G
E O T - 4 0 4 |
| Periodo |
1962-1979 |
| Cantidad |
10.000 (hasta 1965) |
| Comentario |
Un automóvil completo
en su categoría. |
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EL ORIGEN FRANCÉS DEL PEUGEOT 404
Fueron
quince años, dieciocho para la exportación,
y hasta veintiocho si contamos las últimas pick-up
montadas en los países del Magreb. Aún cuando
fueron muchos años, la estrategia de la marca fue mantener
una carrocería casi inalterable, aunque con diversas
ofertas de motor. Se podía tener un Peugeot 404 de
Lujo, con motor de inyección y 90 CV de potencia, un
Diesel, o un espartano modelo Confort de 60 CV, pero todos
con una línea exterior muy parecida. El primer 404
abandonó la planta de Sochaux en abril de 1960 (foto),
y ya en su presentación a la prensa el 9 de mayo de
1960, el automóvil llamó la atención
por su sobria carrocería, diseñada por Pininfarina,
así como por los colores de la pintura: un llamativo
Naranja Tango y un elegante Azul Marino. Tampoco pasó
desapercibida su similitud con el Austin A-55 Cambridge (Ver
Página del Siam Di Tella), aparecido un par de años
antes y también obra del diseñador italiano.
Las líneas angulosas, con las llamativas colas traseras,
venían a sustituir las formas más redondeadas
de su predecesor, el Peugeot 403. Los detalles más
importantes eran el tablero de mandos negro o beige, las rejillas
de aireación verticales situadas en el tablero, parachoques
con topes metálicos, llantas del color de la carrocería,
manecillas de las puertas cromadas, y escudo de la calandra
en fondo negro.
En 1962, apenas dos años después de su lanzamiento,
el éxito del 404 era tan notable que la fábrica
decidió ampliar la gama para atraerse un público
más variado. Salieron entonces los modelos Coupé
y Cabriolet, los cuales, lo mismo que la berlina básica
y el nuevo modelo Super-Luxe, podían adquirirse con
el nuevo motor de inyección (como modelo KF), lo que
les permitía moverse con notables prestaciones y con
un mejor consumo de combustible. En lo que se refiere a detalles,
los aireadores del tablero pasaron a ser circulares, y las
llantas de color gris metal. Asimismo, se adoptó un
nuevo mando del climatizador.
En 1963, salió a la venta la versión Break,
de similares características técnicas que el
sedán pero con un puente trasero reforzado. El nuevo
modelo se ofrecía con tres motorizaciones: 1.468 cm³,
1.618 cm³ y 1.948 cm³. Esta última era Diesel
y su motor pasó también a estar disponible para
la berlina. El cenicerp pasó a estar en posición
central, en el tablero de mandos. El coche recibió
también un nuevo volante.
En 1964, la fábrica de Sochaux alcanzó una producción
de casi 162.000 unidades del Peugeot 404. También en
ese año se puso a disposición de los compradores
una caja automática, inicialmente sólo montada
en el modelo Super-Luxe y, a partir de 1969 también
en el modelo Gran Turismo. Para cubrir un sector básico,
debutó en el mercado el modelo 404/8 “Administración”,
impulsado por el motor más chico, de 1.468 cm³.
Desde el punto de vista mecánico, la innovación
más importante fue que todos los motores pasaron a
contar con cinco apoyos de cigüeñal, en lugar
de los tres que llevaban hasta entonces. En cuanto a los detalles,
incorporó parachoques con topes de goma y pilotos rectangulares
en los modelos Coupé y Cabriolet, mientras que en el
modelo Super-Luxe los aros de los faros se hicieron cromados,
además de disponer de nuevas llantas y tapacubos.
En 1965 apareció un modelo de serie con caja automática,
el 404 ZF, además de continuar siendo una opción
en el Super-Luxe. Los cambios más importantes este
año fueron técnicos. La versión equipada
con inyección de combustible pasó a disponer
de 96 CV, en lugar de los 85 de hasta entonces. Asimismo,
la versión con carburador paso de 72 a 76 CV, con el
nuevo carburador Solex 34 PBICA. Finalmente, todos los modelos
fueron equipados con frenos asistidos por Hydrovac, con tambores
de gran evacuación de aire.
Por el contrario, en 1966 todos los cambios fueron de tipo
estético. Los pilotos delanteros se hicieron bicolores
(intermitentes/luces). El tablero de mandos pasó a
ser negro y las versiones Coupé y Cabriolet adoptaron
faros antiniebla integrados. Además, la Coupé
vio ampliada la superficie vidriada con la incorporación
de una luneta panorámica. El único detalle técnico
fue que el modelo de inyección de combustible recibió
un alternador. Pero desde el punto de vista de la historia
de la marca, la noticia más importante fue la desaparición
del Peugeot 403.
En 1967 apareció el modelo 404/8 cambió su nombre
de “Administracion” por el de “Confort”,
con el pequeño motor de 1.468 cm³, el antiguo
tablero de mandos y parachoques sin topes. El único
detalle de lujo era contar con frenos a disco en las ruedas
delanteras. En toda la línea, los catadióptricos
traseros pasaron de redondos a rectangulares y la rueda de
auxilio fue reubicada. Asimismo, y para mejorar la seguridad,
el parachoques trasero fue separado 2 centímetros más
con respecto al baúl. El tablero de mandos recibió
la más importante innovación desde la aparición
del 404, al reemplazarse el instrumental de tipo capilla por
tres relojes circulares. El tanque de combustible pasó
a disponer de capacidad para 55 litros y la potencia de las
versiones con carburador se incrementó a 80 CV.
En 1968, los cambios fueron ínfimos; apenas se cambió
el volante y el pomo de la palanca de cambios, que se hizo
de mayor tamaño. Sin embargo, la novedad más
importante del año fue la aparición del Peugeot
504, el auto que venía a reemplazar al 404. Así
y todo, el coche logró todavía sostenerse algunos
años más mejorando prestaciones y detalles.
En 1969 los frenos de disco se hicieron de norma para todos
los modelos, lo mismo que el alternador (excepto en el Diesel).
Al año siguiente, todos los modelos fueron dotados
de aros de faros delanteros cromados, así como de parachoques
monobloque con nervio central. Mientras tanto, debido a sus
bajas ventas y a la aparición del Peugeot 304, abandonó
los catálogos de la marca el modelo Confort.
Desgraciadamente, las buenas características del 504,
además de su más moderno diseño, comenzaron
a afectar las ventas del 404 que, como antes había
ocurrido entre éste y el 403, comenzó a orientarse
hacia un mercado más básico. Por supuesto, habían
ya desaparecido el modelo Super-Luxe (tope de la línea
sedán), lo mismo que las versiones Coupé y Cabriolet.
En 1971, a potencia de todos los modelos con carburador se
redujo de 80 a 73 CV, y en 1973 se redujo de 68 a 63 CV en
el Diesel.
En 1972, la versión Break del 404 fue reemplazada por
la correspondiente de la línea 504, lo que evidenciaba
la intención de la fábrica de ir reemplazando
poco a poco un modelo por otro. Y esto, naturalmente, afectó
el nivel de ventas del 404.
En 1975, finalmente, cesó la producción de los
últimos modelos 404 para el mercado interno francés.
Estos últimos modelos, aparecieron con llantas sin
agujerear. Para la exportación se siguieron fabricando
vehículos por otros tres años, hasta 1978, aunque
con sólo dos motorizaciones: naftero de 73 CV y Diesel
de 57 CV.
La producción total del automóvil Peugeot 404,
en todos sus modelos y versiones fue de 1.637.448 unidades
(además de 1.142.478 vehículos comerciales)
según el siguiente detalle: Peugeot 404 (1960-78) 1.291.000
ejemplares; 404 J (1960-66) 37.200; 404 KF (1962-68) 143.200;
404 ZF (1965-75) 31.600; 404 A8 (1964-67) 425; 404/8 (1967-69)
9.800; 404 D (1963-78) 107.000. Los Peugeot 404 Coupé
y Cabriolet se fabricaron entre 1962 y 1969, con una producción
total de 17.223, según el siguiente detalle: Coupé
1.678 ejemplares; Coupé Inyection 5.156; Cabriolet
3.014; Cabrio Inyection 7.375 unidades.
LA HISTORIA DEL PEUGEOT 404 ARGENTINO
La
presencia de Peugeot en la Argentina es tan antigua como en
Francia, ya que antes de ser la marca conocida por sus autos,
lo fue por sus herramientas y utensilios hogareños.
Estos productos, de excelente calidad, comenzaron a llegar
al país a partir de la segunda mitad del siglo XIX,
traídos por Roberto Lehmann. Así que cuando
la compañía se orientó hacia la fabricación
de automóviles, el primer representante local fue la
firma Recht y Lehmann, que poseía su oficina central
en Buenos Aires, en Maipú 72, y una sucursal en Rosario,
en Urquiza 1100. El primer automóvil Peugeot llegó
al país en 1889. se trataba de un triciclo impulsado
por un motor De Dion. Al año siguiente llegó
otro, pero esta vez impulsado por un motor de la propia marca.
Y los Peugeot continuaron llegando.
En 1904, arribaron al puerto de Buenos Aires cuatro de los
149 ejemplares del Modelo 57 producido por Peugeot ese año.
Se trataba de una “voiturette" de un solo asiento
para dos personas, con un motor de un cilindro del tipo "L"
de 652 centímetro cúbicos (94 x 94 mm) y una
potencia de apenas 5 CV, que le permitía viajar a una
velocidad máxima de 40 kilómetros por hora.
La importación de modelos Peugeot continuó sin
pausa hasta el inicio de la I Guerra Mundial, reiniciándose
en 1923, al mismo tiempo que la empresa Recht y Lehmann se
transformaba en R. Lehmann y Cia., aclarándose en toda
la documentación que actuaban como sucesores de Recht
y Lehmann e identificándose con el título de
"únicos importadores de los automóviles,
quadrilettes y bicicletas Peugeot".
Pero el incremento de las ventas en el país hizo que
la fábrica francesa decidiera instalar su propia representación
en Buenos Aires, con salón de ventas y oficinas en
Tucumán 1801, las que fueron inauguradas con la presencia
del embajador francés en Buenos Aires y el embajador
argentino en París. La firma se instaló con
la denominación Sociedad Importadora Automobiles Peugeot
Argentina (S.I.A.P.A.) y al poco tiempo de estar funcionando
se produjo la primera participación oficial de la marca
en competencias deportivas locales, cuando tres Peugeot 201
participaron en la carrera estándar "Buenos Aires-Bahía
Blanca-Buenos Aires", organizada por el Automóvil
Club Argentino. Uno de estos autos, conducido por Eugenio
y Pablo Lavergne, obtuvo el segundo lugar. Roberto Lehmann
murió en 1934 en Buenos Aires.
La segunda Guerra Mundial impuso un nuevo período de
ausencia de la marca en la Argentina, hasta que, en agosto
de 1946, reapareció con la presentación, en
la sede del ACA de Av. Del Libertador, de los nuevos modelos
202. Este modelo se mantuvo en los catálogos hasta
la llegada del 203 en 1950. Aunque por entonces el importador
más destacado de la marca era la firma Millet y Cia.,
con sede en la Av. Santa Fe 2535, pronto se formó una
sociedad de capitales argentinos denominada D.A.P.S.A., que
pasó a ocuparse de la importación, mientras
que Millet y Cia. quedaba como distribuidor exclusivo en la
Capital Federal. Fue de la mano de D.A.P.S.A. que, en abril
de 1956, ingresaron los primeros Peugeot 403, modelo que había
debutado en el salón de parís del año
anterior. El 403 fue presentado al público bajo la
frase "Peugeot 403; de la Tour Eiffel a la Plaza de la
República”.
Peugeot, como tantas otras automotrices internacionales, había
puesto sus ojos en la Argentina debido al desarrollo que había
alcanzado el país unos años después de
la Segunda Guerra, y la demostración de ello era el
éxito alcanzado por las ventas del 403. Así
que, en 1958, la casa francesa otorgó a la empresa
de capitales nacionales I.A.F.A. una licencia para armar el
403 en la Argentina. La primera unidad armada localmente (con
componentes en su totalidad de origen francés), abandonó
la planta el 17 de noviembre de 1960, el que fue presentado
por I.A.F.A. en el I Salón del Automóvil Nacional.
Paralelamente, y siguiendo una secuencia lógica basada
en el aumento de las ventas, se iniciaron los proyectos para
la instalación de una planta de fabricación.
En octubre de 1961, los directivos de I.A.F.A. invitaron a
un grupo de periodistas a visitar las obras de su centro industrial,
en Berazategui, que demandaría una inversión
de diez millones de dólares. El terreno para la instalación
de la planta tenía 50 hectáreas, divididas en
dos grandes sectores, con la Ruta 2 de por medio. Mientras
estas obras avanzaban, los 403 continuaron siendo ensamblados
en el país, al tiempo que crecía el número
de piezas producidas localmente. D.A.P.S.A., asimismo, continuó
siendo la distribuidora oficial a través de sus concesionarios.
Fue en 1962 que comenzó a aparecer en los medios la
frase que durante años identificaría la marca:
"La calidad que no se discute". Las excelentes cualidades
del 403, exaltadas por una campaña publicitaria dirigida
a imponer el modelo en lo más alto del mercado, lograron
disparar las ventas al punto que aparecieron proyectos que
se demostrarían poco realistas. Uno de ellos fue el
concurso para la construcción de la Torre Peugeot en
la esquina de Av. del Libertador y Esmeralda, a cuya apertura
asistió el propio Pierre Peugeot, como representante
del consejo de administración de la marca. Desgraciadamente,
un déficit acumulado de 40.000 millones de dólares
provocó una crisis económica que apenas permitía
continuar la construcción de la planta en Berazategui,
y el mega-proyecto quedó en eso.
La crisis, naturalmente, provocó una merma sustancial
en la producción de automóviles, sobre todo
a causa del aumento de sus precios debido a una creciente
inflación. Aún así, la firma encaró
el lanzamiento de un nuevo modelo: el Peugeot 404, que fue
presentado en agosto de 1962, dos años después
de su presentación a la prensa en París, el
9 de mayo de 1960. La campaña publicitaria incluyó
un recorrido por todo el país de un Peugeot 404 conducido
por el piloto Oscar Cabalén.
Sin embargo, el 404 no eliminó al 403, ya que, en realidad,
venía a completar la gama de la marca con un vehículo
más potente y moderno. Mientras tanto, crecía
el número de componentes nacionales que eran colocados
en ambos autos, al mismo tiempo que continuaba la construcción
de la planta de Berazategui.
En 1963, se presentó la rural 404, de la que se produjeron
357 unidades que, sumadas a las 2.342 del sedan, elevaban
la cifra de los 404 fabricados en el país a 2.699 unidades,
o sea, poco más de la mitad de los 5.702 Peugeot 403
producidos ese mismo año. Aún así, los
8.401 vehículos ubicaban a la marca en el quinto puesto
en ventas, detrás de IKA (34.345), Fiat (11.705), General
Motors (10.026) y Ford (9.645).
En 1964, la sociedad nacional I.A.F.A. entró en una
severa crisis, provocada fundamentalmente por una presunta
importación fraudulenta de partes (ver>>).
La suspensión impuesta por la Dirección de Aduana
fue levantada unos meses después, pero la situación
obligó a Automobiles Peugeot a tomar el control de
la operación argentina, a través de la sociedad
S.A.F.R.A.R. (Sociedad Franco Argentina de Automotores). Ésta
estaba integrada por la Societe Anonyme des Automobiles Peugeot
y por la Societe Anonyme Andre Citroën. Bajo la nueva
dirección, el 404 recibió modificaciones en
su motor XC-5 (destinado a los modelos 1965), al que se le
cambió la tapa de cilindros, para permitir el uso de
bujías de rosca larga (19 mm), se le modificaron los
pistones y se le incremento la compresión de 7,4 a
7,6 a 1. También se modificó el árbol
de levas para "asegurar un juego constante de los balancines
de escape en función de la temperatura del motor".
Asimismo, se le cambió el radiador por otro de mayor
capacidad, se le colocó una bomba de aceite de mayor
caudal y se reforzaron las varillas de las válvulas
de admisión y escape. Mas quizás el cambio más
importante fue la instalación de un cigüeñal
de cinco bancadas en reemplazo del anterior de tres. Mientras
tanto, un afamado especialista Peugeot comenzaba, en forma
particular, a experimentar con una versión deportiva
del 404 denominada “S”, con 100 HP. Ya en marzo
de ese año de 1965 se había decidido discontinuar
la producción del 403, por lo que los esfuerzos se
volcaron hacia el 404 (que según cifras oficiales de
ADEFA, registraba una producción de 10.993 ejemplares
del modelo desde su aparición).
Para principios de 1966, la planta de Berazategui contaba
con 70.000 m² cubiertos, empleaba a 1.100 personas (entre
ellos 34 ingenieros franceses) y anunciaba una nueva inversión
de 20 millones de dólares para aumentar y mejorar la
producción. S.A.F.R.A.R. ofrecía, por entonces,
el 404 en dos versiones: Lujo y Súper Lujo, con una
diferencia entre ambos modelos de 120.000 pesos. En 1967,
ambos modelos incorporaron el freno a disco en el eje delantero,
lo que implicaba toda una novedad. El 404 continuó
siendo el único vehículo de la marca hasta 1970,
cuando fue presentado el Peugeot 504. Ese mismo año,
el 404 amplió su gama de versiones con el De Lujo y
con el Grand Prix, además del debut de una versión
Diesel con motor Indenor. Pero probablemente lo más
destacado de ese año haya sido la participación
de un equipo argentino de Peugeot 404 en el Rally Londres-México.
En 1973 apareció la versión pick up, que reemplazaba
en el mercado local a la T4B basada en el Peugeot 403, que
había logrado mantenerse en producción aún
después de muerto la berlina que le daba origen. Ésta
pick up podía adquirirse en versión abierta
o cerrada, y con motor naftero o Diesel. Y en 1976 fue presentada
una nueva versión del Diesel, con caja de velocidades
BA7. Pero esta fue la última novedad en los veinte
años de la historia local del 404. Si hasta 1965 se
habían fabricado poco más de 10.000 ejemplares,
sólo en 1966 se produjeron 11.018 unidades. En 1967,
12.504, y en 1968 y 1969 14.817 y 14.347, respectivamente.
Pero entonces, comenzaron a sumarse los inconvenientes. El
país afrontaba una crisis económica, el modelo
era ya estilísticamente antiguo y el mercado parecía
agotado. Y, como había ocurrido con el 403, el peor
enemigo del 404 surgió de la propia Peugeot, con la
introducción del 504. En 1970 las ventas del 404 cayeron
a 9.015 unidades, y a 8.978 al año siguiente, y ya
no hubo recuperación. El 504 y el 404 continuaron compartiendo
la línea de montaje hasta el cese de la producción
de este último, en 1979. Al año siguiente, SAFRAR
Peugeot se fusionó con Fiat en una nueva sociedad,
denominada SEVEL Peugeot retornaría como marca independiente
en 2000.

Oscar
Cabalén Presenta el Peugeot 404 en Todo el País
Conduciendo
un Peugeot 404 producido por IAFA en el país,
el corredor Oscar Cabalén, que en 1962 encabezaba
el ranking nacional en la categoría de Turismo
de Carretera, realizó un viaje de 19.000 kilómetros,
por los más diversos caminos de la república,
para promocionar el nuevo coche. Cabalén atravesó
durante esta gira las ciudades de Buenos Aires, San
Luis, Mendoza, San Juan, Presidencia Roque Sáenz
Peña, Resistencia, Corrientes, Gualeguaychú,
Zárate, Córdoba, Santa Fe, Rosario, Azul,
Olavarría, Tandil, Balcarce, Mar del Plata, Tres
Arroyos, Bahía Blanca, General Roca, Cincos Saltos,
Neuquén, Zapala, Bariloche, San Martín
de los Ándes, Malargüe, San Rafael y Río
Cuarto.
El coche fue asentado, luego de salir de fábrica,
durante 750 kilómetros, único preparativo
previo al raid. El tramo entre Bariloche y Córdoba
se realizó en 24 horas, a pesar de que gran parte
de los caminos eran de piedra y con temperaturas de
2 o 3 grados. En la Puna de Atacama, a 3.900 metros
de altura, el coche marchó a una velocidad de
100 km/h, sin sufrir ningún problema. |
UN NUEVO COCHE PARA LA ARGENTINA
©PARABRISAS,
Noviembre-Diciembre 1961
Sobre
la base de los sólidos cimientos del prestigio del
403, la empresa I.A.F.A. empezará a producir en nuestro
país el Peugeot 404, bajo licencia de la firma matriz
y con autorización de los departamentos de Estado respectivos.
El 404, que ha merecido la aprobación unánime
de nuestros colegas de la prensa europea, es un sedán
de cuatro puertas cuya estilización sigue la línea
que está de moda en estos momentos, y que obedece a
la probada inspiración de Pininfarina.
El motor 404 es un cuatro cilindros supercuadrado de 84 x
73 mm, 1.618 cm³ y 72 CV SAE. Tal como el 403, el nuevo
modelo está dotado de un ventilador eléctrico
desembragable, que se embraga sólo cuando el motor
alcanza 84º C y vuelve a desconectarse a 75º C,
cuando la temperatura comienza a decaer. Este es un detalle
que no solamente ahorra inútiles pérdidas de
potencia debidas a que, en marchas relativamente ligeras,
el ventilador trabaja casi inútilmente, ya que la verdadera
refrigeración del motor está proporcionada por
la corriente de aire que pasa por el panel del radiador. Este
coche tiene carrocería portante. Las dos suspensiones
tienen resortes helicoidales (en espiral), aunque el eje trasero
es rígido (no confundir con el Hotchkiss, que es rígido
pero usa elásticos laminares longitudinales).
Uno de los detalles más interesantes del 404 es la
posición inclinada de su motor; si bien no representa,
en manera alguna una novedad grande, sigue siendo lo suficientemente
novedosa como para interesar. La disposición inclinada
del motor admite rebajar la línea del capó,
en beneficio de la aerodinámica y de la visibilidad;
además, mejora la accesibilidad de los accesorios y
baja, en cierto sentido, el centro de gravedad del auto. Otro
detalle interesante del Peugeot es que puede pedirse con embrague
convencional con mando a pedal o, alternativamente, con embrague
electromagnético Jaeger, el cual acciona con una llave
dispuesta en la perilla de la palanca de cambios y permite
efectuar los cambios sin usar pedal de embrague
AQUÍ
ESTÁ EL PEUGEOT 404
©PARABRISAS,
Febrero 1963
Luego
del éxito obtenido por el modelo 403, I.A.F.A., fabricante
de los Peugeot en nuestro país, decide introducir el
modelo 404, que es distinto en forma y en esencia al primero,
y en el cual se incorporan adelantos y novedades técnicas
de avanzada. Es un sedán de cuatro puertas, con capacidad
para cinco personas, incluyendo el conductor, con el motor
colocado adelante, sobre el tren delantero, y la propulsión
que actúa sobre las ruedas traseras. La línea
exterior afecta la cuadratura típica y ya clásica
del diseño estandarizado europeo, con guardabarros
de filo superior bien determinado que corre desde los faros
delanteros hasta las luces de cola, parrilla amplia y baja,
con reflejos de Gran Turismo, paragolpes que contonean los
guardabarros, poco cromo, discreción, performance y
un cierto acento deportivo que no hace sino añadir
sabor.
El grupo propulsor del 404 está colocado adelante,
sobre el eje delantero, y consiste en un cuatro cilindros
en línea colocados en forma oblicua, a fin de bajar
la altura relativa del capó y, con ello, la altura
general del automóvil, que resulta sensiblemente inferior
a la del modelo 403. El block del motor está fundido
en hierro gris, con camisas postizas removibles, que tienen
un diámetro de 84 mm. La carrera efectuada por los
pistones es de 73 mm, resultando de este modo netamente supercuadrado,
con todas las ventajas de una baja velocidad lineal y poco
rozamiento. La cilindrada resulta de 1618 centímetros
cúbicos. En Francia, el Peugeot 404 viene en dos versiones,
con carburador una y la otra con un sistema de inyección
indirecta. En el caso del motor de carburador, que es el que
se provee en la República Argentina, la compresión
tiene un índice de 7,4 a 1, que entrega 72 HP SAE o
65 DIN a 5.400 rev/min. La versión de inyección
indirecta da, con una relación de compresión
de 8,8 a 1, 85 HP SAE u 80 DIN a 5.500 rev/min.
Las bielas forjadas van conectadas a un cigüeñal
también forjado, que gira en tres bancadas de cojinetes
trimetálicos antifricción. En el extremo delantero
del cigüeñal se encuentra la salida de comando
para el árbol de levas único situado abajo en
el lado izquierdo del block. El acople consiste en dos piñones
y una cadena. El cigüeñal se conecta con las válvulas
situadas en la tapa de cilindros a través del convencional
sistema de varillas, botadores y balancines. El sistema mecánico
de distribución es igual en ambos motores, con la pequeñas
diferencias que exige la sobrepotencia en el motor de inyección,
traducidas en una mínima diferencia del árbol
de levas. La tapa de cilindros es de aleación liviana
de aluminio en la que van las guías de válvulas
y el eje de los balancines de válvulas. De acuerdo
con el diseño de la tapa, las bujías quedan
muy adentro y tienen que ser extraídas con una herramienta
especial provista por la fábrica.
Como en todo motor moderno, la lubricación es forzada
por una bomba de aceite, en este caso del tipo de engranajes,
cuyo colector va sumergido en un cárter de 4 litros
de capacidad. Desde la salida de la bomba, el aceite se dirige
al filtro en este caso Full-Flow. Desde allí, a un
conducto longitudinal principal ubicado paralelamente al árbol
de levas, desde donde lubrica los cojinetes de este último,
cigüeñal y bancadas, a través de conductos
perforados en éste. Desde el extremo trasero del árbol
de levas sale el aceite por un conducto exterior y se dirige
hacia la tapa de cilindros para lubricar todo lo relativo
al mecanismo de válvulas, cosa que se hace a través
de los ejes de balancines. Luego de esto, el aceite va a las
varillas y botadores, y por gravedad desciende al cárter,
donde eventualmente recomienza su ciclo de lubricación.
Este sistema es idéntico para ambos motores. La bomba
de aceite, comandada por un engranaje o acoplamiento de engranajes
tipo sinfín, consta de dos engranajes de presión
de once dientes cada uno, que mantienen una presión
constante, regulada por una válvula, de 7 kg/cm².
En el caso del motor de carburador, éste es un Solex
32 PBICA de tiro invertido, provisto de un sistema de calefacción
o termostático para el arranque en frío. Para
el motor de inyección indirecta, en Francia solamente,
la bomba es una Kugelfischer que funciona a una presión
constante de 30 kg/cm². La bomba de alimentación
es, en el caso del motor de carburadores, del tipo mecánica,
y para el motor de inyección indirecta (que no entra
directamente en la cámara de combustión), la
bomba es una eléctrica AEG.
El enfriamiento de ambos motores es por agua, con un sistema
de radiador sin presión, controlado por un ventilador
desembragable electromagnético Peugeot. El ventilador
está a su vez controlado por una válvula termostática
y se pone en funcionamiento cuando la temperatura del agua
sube de los 84º C, y cesa en su funcionamiento cuando
la misma ha descendido a 75º C. Este sistema reviste
indudables ventajas, a pesar de la aparente complicación.
Las dos más importantes serían la del funcionamiento
silencioso del motor y el ahorro de potencia en el ventilador,
que en este caso puede considerarse de tres a cuatro HP a
alta velocidad. Esta es una cifra muy importante que en otros
motores del tipo convencional se desperdicia. Según
la fábrica, este ventilador desacoplable electromagnético
se traduce en más o menos cinco kilómetros por
hora en velocidad máxima, y un ahorro en el consumo
de combustible equivalente a una cantidad que oscila entre
los 0,4 y 1 litro cada 100 kilómetros de recorrido.
El encendido en ambos motores es por batería y distribuidor.
Las bujías son AC 44 F y Marchal 36 P para el motor
de carburador, y Marchal 34 S para el que viene provisto con
bomba inyectora. El orden de encendido es el clásico
1-3-4-2, y la luz de los electrodos de bujía debe ser
de 0,60 mm. El distribuidor tiene un sistema de avance centrífugo
y la regulación del mismo se hace con 11º de avance
al volante. La luz de platino es de 0,40 mm.
Luego del motor y siguiendo el esquema convencional para automóviles
con el motor adelante y la propulsión en las ruedas
traseras, se extiende el embrague, que en este caso es un
sistema monodisco seco con mando mecánico. Los discos
de rozamiento tienen una medida de 215 mm (diámetro
exterior) y 145 mm (diámetro interior) en ambos motores.
A la salida del embrague se halla la caja de velocidades,
de cuatro marchas hacia adelante y una hacia atrás,
con sincronización en las cuatro marchas hacia adelante.
el comando de la caja de velocidades reside en una palanca
situada en la columna de dirección. Los engranajes
de la caja son del tipo silencioso, y llevan las siguientes
relaciones:
| 1ra |
4,00
a 1 |
| 2da |
2,24
a 1 |
| 3ra |
1,44
a 1 |
| 4ta |
1,00
a 1 |
| MA |
4,32
a 1 |
Desde la salida de la caja de velocidades hasta el grupo diferencial
se extiende un árbol de transmisión que gira
dentro de un tubo solidario con la carcasa del diferencial
y sus cañoneras. Para posibilitar los movimientos del
tren, tiene un movimiento de bola a la salida de la caja de
velocidades, que permite los movimientos a la vez que fija
longitudinalmente dicho tren. Dentro de este movimiento de
bola se encuentra una cruceta con cojinetes de aguja que tiene
el centro de giro y ángulo coincidentes con el del
movimiento de la bola. Esto permite que el árbol de
transmisión siga sin esfuerzos los movimientos del
tubo que se producen al actuar la suspensión. Este
diseño prescinde de movimientos deslizantes, ya que
ese tipo de esfuerzos está controlado por el tubo que
une a través de la rótula la caja de velocidades
y la carcasa del grupo diferencial.
El conjunto trasero de engranajes está formado por
una corona de bronce con los dientes periféricos y
un sinfín, que es el último extremo del árbol
de transmisión. Este tipo de acoplamiento posibilita
la colocación del sinfín directamente debajo
de la corona, y bajar al máximo la altura relativa
entre el árbol de transmisión y la corona. De
este modo, queda aún más bajo que en el acoplamiento
del tipo hipoidal usado en la gran mayoría de los automóviles
modernos. La relación de giro entre el piñón
y la corona es de 4,2 a 1. Luego, las relaciones finales entre
la salida del cigüeñal y las ruedas con las siguientes:
| 1ra |
16,80
a 1 |
| 2da |
9,41
a 1 |
| 3ra |
6,05
a 1 |
| 4ta |
4,20
a 1 |
| MA |
18,14
a 1 |
La suspensión delantera del 404 es una variante aproximada
del sistema MacPherson. El brazo inferior es doble o más
bien desdoblado en dos. El principal corre perpendicular al
eje de marcha del vehículo, y se ve reforzado por el
secundario, oblicuo, y que hace las veces de barra tensora
o riostra. Hacia arriba, la suspensión de las ruedas
delanteras está localizada por el amortiguador hidráulico
telescópico de construcción y solidez especiales.
En el extremo superior del amortiguador se encuentra el elemento
de suspensión propiamente dicho, un resorte helicoidal
de ocho espiras útiles. El sistema se ve completado
por una barra antirolido fijada a la carrocería y a
los extremos exteriores del conjunto inferior de brazos de
suspensión. El tren trasero está constituido
por un eje rígido flotante o vivo.
La sujeción del ojo en el sentido longitudinal se logra
mediante el tubo que envuelve el árbol de transmisión,
previamente descrito. La sujeción lateral se obtiene
con un brazo Panhard que une el extremo de la cañonera
con un punto de la carrocería situado a la altura aproximada
de la rueda derecha. En los puntos de sujeción, el
brazo lleva bujes de goma dura. El sistema trabaja de la siguiente
manera: el brazo Panhard (primera vez usado en el Panhard-Levassor)
describe un arco de circunferencia con centro en la sujeción
a la carrocería y cuyo radio es su misma longitud.
Así, si por efecto de alguna protuberancia del terreno
se levanta o baja la rueda trasera, lo hace siguiendo el arco
de circunferencia descrito por el brazo Panhard. En el caso
de que esta rueda sea la derecha, el brazo permanece estático
y el arco de circunferencia que describe la rueda es el determinado
por la distancia entre el punto de contacto de la misma con
el suelo y la sujeción de la cañonera izquierda
del brazo Panhard. El tubo central longitudinal del tren trasero
está reforzado por dos tensores que van desde los extremos
de las cañoneras cercanos a las ruedas hasta una distancia
aproximada de un tercio de su longitud. Los elementos de suspensión
son dos resortes helicoidales situados sobre las cañoneras;
con amortiguadores hidráulicos telescópicos.
El sistema trasero de suspensión es similar al del
modelo 403.
Los cuatro frenos del peugeot son de accionamiento hidráulico,
sistema Lockheed. En las ruedas delanteras llevan doble sopapa
y en las traseras sopapa simple. El diámetro de las
campanas es de 280 mm en ambos trenes. La bomba principal,
de 22 mm de diámetro, lleva la válvula de stop
para las luces de frenada. Como en el modelo 403, la dirección
es del tipo de piñón y cremallera, pero en este
caso diseñada por detrás del eje ideal delantero.
La relación de engranajes es de 18,6 a 1, y el radio
de viraje llega a los 4.820 milímetros.
De acuerdo con la técnica actual, la carrocería
es portante, esto es, carece de bastidor resistencial, que
se incluye en las mismas formas del piso, torpedo, parantes
y techo. Las dimensiones generales del Peugeot 404 son las
siguientes:
| Largo máximo |
4.820
mm |
| Ancho máximo |
1.630
mm |
| Alto máximo |
1.450
mm |
| Distancia entre
ejes |
2.650
mm |
| Trocha delantera |
1.349
mm |
| Trocha trasera |
1.280
mm |
| Despeje del
suelo |
170
mm |
| Peso total cargado |
1.580
kg |
| Neumáticos |
165
x 380 |

El 404 viene equipado con arranque eléctrico en la
llave de contacto, la que además acciona la traba antirrobo.
La bocina es doble y se acciona mediante el aro del volante.
Cuneta con luz en el baúl (con interruptor), mientras
que en el motor se provee enchufe. Tiene medidores de aguja
para el nivel de combustible, el amperímetro y la temperatura
del agua, y luz para la presión de aceite. El velocímetro
trae incorporado un parcial de kilometraje. No trae encendedor,
pero sí ceniceros (adelante y atrás). Tampoco
trae radio de norma, aunque hay un espacio reservado para
ella. Trae lavaparabrisas y los limpiaparabrisas son eléctricos,
de una velocidad. El tablero tiene luz con reóstato.
Cuenta con calefacción con ventilador. Tiene cerraduras
en las puertas delanteras y el baúl. Carece de ventiletes,
y el aire al interior penetra por dos tomas de aire ajustables
ubicadas en el tablero. El tapizado es de nylon o tela, con
alfombra de goma adelante y moqueta atrás. El interior
de las puertas es de plástico, lo mismo que el piso
del baúl. El respaldo del asiento delantero es graduable
y trae dos viseras para sol, el del acompañante con
espejo de cortesía.
VEA Y LEA PRUEBA EL PEUGEOT 404
©VEA Y LEA,
14 de Octubre de 1963

El
404 hizo su aparición en el mercado argentino apaciblemente,
sin demasiados bombos y platillos; y se fue imponiendo, también
en esa forma en el gusto de nuestro público. La simpleza
del diseño Pininfarina, con un “aire de familia”
de algunos otros modelos nacidos en el mismo tablero, hace
que el 404 no sea un auto “aparente”, es decir
ostentoso y espectacular. De plena forma “cuadrada”,
con grandes planos y buena superficie de cristales, continua
la tendencia Peugeot de concebir autos cuyas líneas,
sin estar en la avanzada de estilo, sean modernas y clásicas
al tiempo, de modo de producir un modelo por muchos años,
sin que éste se desubique estéticamente. Evidentemente
esto ayuda a mantener un buen precio de reventa.
Calificado como mediano, su capacidad no excede las cinco
personas. Debido al diseño de sus asientos delanteros,
cuya armazón hace sumamente incómodo el viajar
entre ellos. Por lo demás, los asientos y especialmente
los delanteros, permiten cualquier clase de maniobra sin que
sus ocupantes se muevan siquiera de sus posiciones. Las cuatro
puertas son amplias y los asientos y volante son altos, facilitando
así el ascenso y descenso. El baúl, de regulares
dimensiones, tiene una tapa que no llega hasta el paragolpes,
siendo por lo tanto, fijo el panel trasero donde se ubica
la patente que oculta la boca del tanque de nafta. La rueda
de auxilio está colocada verticalmente sobre el costado
derecho, y longitudinal al coche, ocupando de esta forma poco
del espacio destinado al equipaje. La rueda posee una funda
plástica que preserva de suciedad al cofre, y su posición
posibilita el recambio, sin necesidad de sacar las cosas que
se transportan en él. El tapizado es sencillo y lujoso
a la vez; de un color, combina en todos los casos con los
tonos de la carrocería.
En su asiento, el conductor se enfrenta con un tablero sobrio
y simple, acabado en pintura corrugada mate, que evita reflejos
en el parabrisas. En un solo instrumento se han reunido el
velocímetro, los odómetros parcial y total,
temperatura, presión de aceite, nivel de carburante,
carga de la dínamo y reloj. Todos cuadrantes de aguja,
salvo el de presión de aceite, que posee luz testigo.
En el centro del tablero, por debajo del cenicero, se encuentran
los controles de calefacción, y debajo de estos, a
los costados del lugar reservado a la radio, el interruptor
del limpiaparabrisas, que sirve para comandar el lavaparabrisas.
Sobre el lado derecho, el cebador manual completa los controles
ubicados en el frente del tablero. La luz de estacionamiento,
el reóstato que comanda la intensidad de la luz del
tablero, el arranque (combinado con la traba del volante),
el freno de mano y las llaves de entrada de aire frío,
se encuentran debajo del mismo. En el lado izquierdo de la
columna de dirección, una palanca controla las luces
de posición, baja y alta, y en el derecho, encima de
la palanca de cambios, se encuentra la del indicador de giro.
Todo está al alcance de la mano, y los accionamientos,
tanto de pedales como de otros comandos, son suaves, sin saltos
y precisos.
Eficaz e ingenioso es el sistema de aireación interior,
que por medio de unas rejillas de posición regulable
(tipo aire acondicionado), en los extremos del tablero, y
unos tubos ubicados debajo de éste, reemplazan a las
inveteradas aletas en las puertas delanteras. Cada rejilla
se controla independientemente, por unas pequeñas levas
colocadas en el borde inferior del tablero, con sus tres posiciones:
cerrado, abierto arriba y abierto arriba y abajo.
La puesta en marcha es instantánea, y una vez caliente
el motor, regula silenciosamente, sin sacudidas. El diagrama
de movimientos del cambio, hasta tercera, es igual al de una
caja de tres velocidades, ubicándose la cuarta delante
de la segunda (palanca delante arriba). Una vez en movimiento,
el 404 se muestra dócil, simple, de suave andar. La
suspensión ha logrado la combinación de confort
y dureza suficientes como para doblar rápido y sin
problemas. La aceleración es notable para un vehículo
de pasajeros con esa cilindrada. El 404 llega de 0 a 100 km/h
en sólo 18 segundos. Los frenos y la dirección
están en relación con su poder de aceleración
y velocidad. En cuanto a la estabilidad, podemos afirmar que
nos sorprendió. Aparentemente el 404 es un coche alto,
pero de cualquier modo su extraordinaria estabilidad se afirma
aun más con su suspensión adecuada para el caso.
Nuestro viaje de 3.500 km, en los que tratamos de pasar por
los más variados caminos, incluyo una trepada al Cristo
Redentor en Mendoza, una de las pruebas más duras a
que pudimos someterlo. En todo momento el 404 respondió
100 x 100 a nuestros requerimientos, con una docilidad en
desacuerdo con su tamaño. Parecía que conducíamos
un auto muy pequeño y sensible y no un coche mediano,
con tres pasajeros y equipaje. No notamos ningún bache
de rendimiento, a pesar de hacer marchas continuadas de 10
o 12 horas tratando de mantenerlo en los 140/150 km/h. Tampoco
el embrague o frenos demostraron alteraciones en su funcionamiento.
En conclusión: El Peugeot 404, con su sobria apariencia,
no demuestra sus reales posibilidades. Es un coche mediano,
para 5 pasajeros, sumamente veloz, seguro, casi deportivo,
por su notable estabilidad, aceleración y frenos.
DATOS TÉCNICOS |
ESPECIFICACIONES
BÁSICAS
Motor de 4 cilindros en línea y 1.618 cm³
(diámetro 84 mm x carrera 73 mm —supercuadrado),
enfriado por agua. Válvulas a la cabeza, relación
de compresión de 7,4 a 1. Potencia máxima
de 72 HP (SAE) a 5.400 rev/min. Par motor máximo
13 kg a 2.250 rev/min. Ventilador electromagnético.
Embrague monodisco seco, con un diámetro de
215 mm. Caja de cuatro velocidades adelante —totalmente
sincronizadas— y marcha atrás, con las
siguientes relaciones de desmultiplicación:
| 1ra |
4,00
a 1 |
| 2da |
2,24
a 1 |
| 3ra |
1,44
a 1 |
| 4ta |
1,00
a 1 |
| Marcha
atrás |
4,32
a 1 |
Diferencial
a tornillo sinfín, con las siguientes relaciones:
| Relación |
4,20
a 1 |
| 1ra |
16,80
a 1 |
| 2da |
9,40
a 1 |
| 3ra |
6,04
a 1 |
| 4ta |
4,20
a 1 |
| Marcha
atrás |
18,34
a 1 |
Suspensión
delantera independiente, con resortes helicoidales,
amortiguadores hidráulicos y barra Panhard
antirrolido. Trasera, con eje rígido, resortes
helicoidales, amortiguadores hidráulicos y
barra estabilizadora. Frenos hidráulicos en
las cuatro ruedas, con mando mecánico en las
traseras. Campanas delanteras de 255 mm x 60 mm. Dos
cilindros por rueda. Campanas traseras de 255 mm x
50 mm. Autocentrantes en las cuatro ruedas. Superficie
frenante de 915 cm². Dirección a Cremallera,
con una reducción de 1 a 18,6.
El auto probado era un modelo 1963 producido por I.A.F.A.
S.A. (chapa nº 950949, motor nº 4.231.884
y chasis nº 400.578), y fue recibido con 17.233
km y entregado con 21.569 km. El kilometraje de la
prueba constó, entonces de 4.336 km. Contaba
con un carburador Solex 32 PBICA, neumáticos
Good Year 155/380 y un equipo eléctrico de
12 voltios Duceller.
|
| ERROR
DEL VELOCÍMETRO |
| Auto (km/h) |
20 |
40 |
60 |
80 |
100 |
120 |
140 |
| Real (km/h) |
17 |
36 |
56 |
81 |
100 |
118 |
135 |
|
PRUEBA
DE VELOCIDAD MÁXIMA |
|
PRUEBAS
DE ACELERACIÓN |
| 0 a 20
km/h |
2,1
s |
| 0 a 30
km/h |
2,9
s |
| 0 a 40
km/h |
4,1
s |
| 0 a 50
km/h |
5,9
s |
| 0 a 60
km/h |
6,9
s |
| 0 a 70
km/h |
10,0
s |
| 0 a 80
km/h |
12,1
s |
| 0 a 90
km/h |
15,1
s |
| 0 a 100
km/h |
18,0
s |
|
TREPADA |
| En 1ra |
29
% |
| En 2da |
18
% |
| En 3ra |
11
% |
| En 4ta |
7,2
% |
|
PRUEBA
DE EMPUJE
Se comprueba aquí el empuje máximo que
recibe el automóvil en cada marcha, por medio
de un instrumento de precisión llamado Performance
Meter marca Tapley. Las mediciones resultan en Libras
de empuje por tonelada de automóvil. |
| En 1ra |
25
a 30 km/h |
550
lb/ton |
| En 2da |
55
a 60 km/h |
360
lb/ton |
| En 3ra |
70
a 75 km/h |
220
lb/ton |
| En 4ta |
95
a 100 km/h |
150
lb/ton |
|
Resistencia
aerodinámica y rodamientos (DRAG)
A 100 kilómetros por hora fue de 52 kg por tonelada. |
PRUEBAS
DE FRENADO |
| |
Reacción |
Efectiva |
Total |
| 30 a 0
km/h |
5,8
m |
3,8
m |
9,6
m |
| 40 a 0
km/h |
7,7
m |
4,7
m |
12,4
m |
| 50 a 0
km/h |
9,7
m |
7,2
m |
16,9
m |
| 60 a
0 km/h |
11,6
m |
11,1
m |
22,7
m |
| 70 a 0
km/h |
13,6
m |
19,1
m |
32,7
m |
| 80 a 0
km/h |
15,5
m |
23,5
m |
39,0
m |
| 90 a
0 km/h |
17,5
m |
29,2
m |
46,7
m |
| 100 a
0 km/h |
19,4
m |
39,5
m |
58,9
m |
|
PRUEBAS
DE IMPERMEABILIDAD
Agua: En prueba efectuada con lluvia artificial a presión
de 120 lb/in² durante 15 minutos, el 404 registró
ligeras filtraciones por las puertas. |
PRUEBAS
DE CONSUMO
Realizadas sobre ruta y ciudad, estableciendo consumos
a distintas velocidades. |
| En ciudad |
9,1
km por litro de nafta |
| En ruta |
10,8
km por litro de nafta |
|
FRECUENCIA
LIMPIAPARABRISAS |
| Única |
60
oscilaciones por minuto |
|
VISIBILIDAD
Un conductor de 1,75 metros puede ver el suelo a 4,33
metros hacia adelante y a 5,83 m hacia atras. Y 5,78
m hacia la derecha y 0,96 m hacia la izquierda. El limpiaparabrisas
deja una pequeña porción sin barrer en
laparte inferior derecha del parabrisas. |
DIÁMETRO
DE GIRO |
| Derecha |
8,80
metros |
| Izquierda |
8,65
metros |
|
SLALOM
O MANIOBRABILIDAD
Esta prueba consiste en recorrer 100 metros sorteando
conos, ubicadas distantes 10 metros una de otra. En
el caso del Peugeot 404, empleo 14 segundos, a una velocidad
promedio de 25,7 km/h. |
EXITOSO AÑO DE 30 DÍAS
©PARABRISAS,
Noviembre / Diciembre 1963

Con
todo éxito terminó, el 10 de octubre, la prueba
“Un Año en Un Mes”, organizada justamente
por PARABRISAS y por IAFA S.A., durante la cual una rural
Peugeot 404, en estado perfectamente normal, recorrió
20.162 kilómetros de itinerario mixto, con dos tramos
granbonaerenses más la vuelta completa al circuito
del Gran Premio Internacional de Turismo.
Durante esos kilómetros, el vehículo prácticamente
no tuvo fallas. Se experimentaron inconvenientes con recalentamiento
en zonas montañosas durante días de calor muy
intenso; la impresión recogida es que el radiador que
normalmente equipa el 404 es algo pequeño, y seguramente
será objeto de un nuevo estudio por parte de los técnicos
de IAFA S.A.
Aparte de ese detalle, observable solamente en condiciones
muy extremas, no tuvimos ningún problema con el vehículo,
ni durante las dos “etapas” ciudadanas ni durante
los kilómetros cubiertos en la ruta. Durante la parte
correspondiente al recorrido del Gran Premio Standard, el
coche fue conducido por nuestros técnicos, Sres. Emilio
R. del Valle (n.) y Guillermo Mártire, quienes regresaron
a Buenos Aires muy favorablemente impresionados por el coche.
Posteriormente a la finalización de la prueba, tuvimos
oportunidad de andar con él; sólo los carteles
pintados dan la pauta de que el coche anduvo tantos kilómetros
en tan poco tiempo. El motor picaba suavemente y con potencia,
y la suspensión estaba “tal cual”. Observamos
que el motor estaba equipado con un “Fas-Filter”,
marca de filtro de aire que está interesando mucho
a los fabricantes de automotores en los últimos tiempos,
y que IAFA adoptó como equipo de norma.
Antes y después de la largada de la prueba, hicimos
ensayos de potencia suministrada a la rueda con el dinamómetro
Clayton de Viel Temperley y Victorica, obteniendo cifras que
ponen en evidencia que la potencia no cayó en forma
remarcable y, más aún, que a 4.500 rev/min,
la potencia a la rueda obtenida en cuarta velocidad (directa),
aumentó levemente.
rev/min
(Directa) |
10-9-63 |
14-10-63 |
2000 |
24,5
HP |
19,0
HP |
2500 |
31,5
HP |
27,0
HP |
3000 |
35,5
HP |
30,0
HP |
3500 |
36,5
HP |
34,0
HP |
4000 |
34,0
HP |
34,0
HP |
4500 |
32,0
Hp |
36,0
HP |
Interpretando estos resultados, hemos formulado la hipótesis
de que el desgaste lógico de pistones, aros, válvulas,
etc., se apreciaba mejor en baja velocidad, pero que a medida
que el aumento del régimen iba compensando esas deficiencias,
entraba a jugar el otro factor, a saber, la mayor “soltura”
del motor ya caminado y con 23.000 kilómetros a cuestas.
Se observará que la diferencia, inicialmente grande
a favor del motor “nuevo” se va reduciendo hasta
que, en 4.000 rev/min, las dos curvas se cruzan, y, a 4.500
rev/min, ya impera el motor “viejo”.
La compresión decayó, pero no en grado demasiado
remarcable. Destacamos que la norma de la fábrica Peugeot
es enumerar los cilindros de atrás para adelante, es
decir, de la mampara parallamas al ventilador. Las otras fábricas,
en general, siguen el procedimiento opuesto.
Cilindro |
10-9-63 |
14-10-63 |
Nº
1 |
155
lb/in² |
135
lb/in² |
Nº
2 |
155
lb/in² |
140
lb/in² |
Nº
3 |
155
lb/in² |
135
lb/in² |
Nº
4 |
150
lb/in² |
140
lb/in² |

La rural se equipó para el viaje con cinturones de
seguridad marca “Salvex”, cedidos por la firma
productora de los mismos. En la posición de conductor
se colocó un cinturón de tipo combinado cinto-bandolera;
en la del acompañante, un cinturón de tipo bandolera
solamente. Nuestro equipo otorgó las mejores calificaciones
al tipo combinado, encontrándolo cómodo para
manejar, aparte de sus reconocidas virtudes desde el punto
de vista de la seguridad (por fortuna no fue ensayado desde
ese aspecto...). En cuanto al cinto bandolera, sin agregado,
no lo encontraron tan cómodo; más aún,
lo objetaron como molesto después de algún tiempo
de andar.
El mantenimiento y reaprovisionamiento de la unidad, fue efectuado,
lo primero, por el Centro de Mantenimiento Integral Man-Peu,
en Lomas de Zamora, y lo segundo, por Servicentros de la cadena
ESSO; el Servicentro “El Club”, de Vicente López,
se encargó del reaprovisionamiento durante la parte
grambonaerense, mientras que en ruta, diversos Servicentros
ubicados a lo largo del recorrido del G. P. de Turismo, contribuyeron
a que el 404 estuviera siempre a punto, en cuanto a lubricantes
y combustible.
En cuanto a consumos, poco es lo que se puede decir, además
de la cifra promedio de 9,5 kilómetros por litro. El
automóvil transitó por escenarios muy diversos.
Desde el asfalto de las ciudades, con sus kilómetros
hechos en segunda y tercera, hasta el de las rutas, en donde
los consumos se reducen y estabilizan, por caminos de arena
que frenan el vehículo y por lo tanto, hacen subir
la cuota de nafta, pasando por trepadas de montaña,
donde la primera y segunda “son ley”. Estas variadas
condiciones de marcha, exigirían un especialísimo
estudio de consumo, en el cual se llegaría, de todas
maneras, a cifras poco demostrativas para el usuario común.
HOY PROBAMOS EL PEUGEOT 404
©PARABRISAS,
Enero 1964

La
primera sensación que recibe quien se sienta al volante
de un 404, es de buen gusto. Excelentes los picaportes; las
puertas pueden abrirse sin ningún esfuerzo y, para
cerrarlas, basta apoyarlas suavemente, tal como debiera ser
en todos los autos caros..., pero no siempre es. Menos elogiables
son las trabas. Son del tipo de pulsante, muy familiares porque
han aparecido en muchos modelos de automóvil. Pero
mientras que en todos los otros autos traban para abajo, en
el 404 —como en el 403— traban para arriba. Es
decir, cuando el pomo del pulsante asoma dos o tres centímetros
más arriba del marco de la ventana, la puerta está
trabada. Exactamente al revés de todos los otros autos.
El tapizado es de buena calidad, aunque dentro de la diversidad
de colores opcionales, los hay de buen gusto y otros no tanto.
El tablero es merecedor de discretos aplausos; es de buen
gusto y su acabado mate no se refleja en el parabrisas (sí
lo hacía el aro cromado de la bocina). El velocímetro
tiene cuentakilómetros y giornaliero. Además
el coche viene provisto de amperímetro, medidor de
temperatura (de inestable funcionamiento durante el test)
y medidor de nafta. Lamentablemente, el “4”, no
tiene el medidor marcado en litros como el “3”.
Los instrumentos son de fácil lectura.El cebador es
manual, accionado por un tirador en el tablero. El freno de
mano se encuentra debajo del panel; es incómodo y no
se presta a un uso racional y, además, en el coche
que nosotros tuvimos no frenaba nada (cuestión de regulación,
en este caso).
El volante es de agradable formato y aceptable diámetro.
La bocina es accionada por un medio aro cromado. La palanca
de cambios está montada en la columna de dirección,
al lado del control del indicador de viraje. En el lado opuesto,
la levetta de las luces (en un diseño típicamente
francés) permite, mediante sucesivos movimientos, conectar
luces de posición, luz de cruce, y luz alta. Las luces
de tablero tienen un reóstato individual. Además,
sobre cada costado del torpedo se encuentran las minúsculas
luces de estacionamiento, exigidas por el Código de
Tránsito francés. Éstas pueden ser encendidas
a voluntad por una perillita ubicada debajo del panel de instrumentos
(y que, además, titilan juntamente con las luces indicadoras
de viraje).
El arranque se efectúa mediante la llave de encendido.
Ésta también gobierna la traba de volante, según
el sistema muy popular en la industria francesa. Para los
arranques en frío conviene usar medio cebador y tocar
apenas el acelerador. En caliente, el coche no arranca a menos
que el acelerador sea bombeado suavemente, mientras se gira
la llave para poner en funcionamiento el motor de arranque.
La posición de manejo es regulable no solamente por
el recorrido horizontal del cojín del asiento, sino
también por la regulación de la inclinación
del respaldo. Conjugando ambos factores, la gama de regulaciones
es muy generosa. La inclinación del volante es correcta
desde los aspectos anatómico y estético.
La visibilidad del 404 es muy, muy buena. Las nervaduras centrales
de los guardabarros delanteros forman líneas de fuga
muy adecuadas para la orientación milimétrica
del auto en el tránsito; y lo mismo puede decirse de
las “colitas”, discretas de tamaño, pero
que ayudan mucho en los primeros estacionamientos del coche.
La zona transparente es generosa; tanto es así, que
el conductor tiende a confiarse demasiado y no tomar en cuenta
un minúsculo punto ciego ubicado hacia atrás,
y un poquito a la izquierda de su cabeza. En postura de conducción,
se puede ver el camino a 1,10 metros a la izquierda y 5,30
metros a la derecha. Hacia adelante, se puede ver el ancho
de la calle a 4,50 metros, y hacia atrás a 5,80 metros.
La posición correspondiente a las tres marchas, las
que más habitualmente se usan en la ciudad, corresponden
a las tres marchas de un coche norteamericano; la cuarta se
engancha pasando la palanca de tercera a punto muerto, empujándola
hacia delante (alejándola del pecho del conductor)
y llevándola hacia arriba nuevamente. Si bien la palanca
es estéticamente más agradable que la del “3”,
y si bien su accionamiento es liviano, en cuanto se refiere
al traslado de las marchas a punto muerto, al pasar por neutral
hay una impresión en el varillaje que se traduce en
una dureza notable. No nos gustó. La disposición
es similar a la del 403. De hecho, el 404 tiene la misma caja
del 403, es decir, tres relaciones más o menos cortas
y una larga para andar en carretera. No todos estuvieron de
acuerdo con ese escalonamiento; pero mucha gente opina, en
cambio, que es excelente. La idea es clara: tres velocidades
para andar en ciudad y una larga —prácticamente
un overdrive (si bien, en realidad, es una marcha directa)—
para andar en ruta descansado. Pero la opinión general
del “clan” sigue favoreciendo una caja escalonada
en forma más usual.
El embrague es muy suave y liviano. El acelerador es de accionamiento
progresivo. Los frenos son buenos, dentro del standard general
de modernos frenos hidráulicos.
Ya hemos comentado la cualidad de que la forma de los guardabarros
delanteros ayudan a “apuntar” el auto en el tránsito.
Desde el primer momento, el conductor se siente como en su
propia casa; no tuvimos problemas de tiempo de aclimatación
con el 404. La dirección es liviana, algo desmultiplicada,
pero ágil en la posición derecho para adelante;
el aro de bocina no tiene ese huidizo defecto de algunos de
sus congéneres, de que nunca está en el lugar
donde uno lo busca. La aceleración es suave y potente,
si bien el coche que nosotros tuvimos estaba salido de punto.
Había sido usado antes para funciones generales y,
además, había pasado por muchas manos antes
de llegar a las nuestras. Como dijeron en la fábrica,
“25.000 kilómetros que son como 25.000 usuarios
distintos...”.
Los cambios intermedios son muy cortos, y ya a 70 el motor
empieza a hacerse notar, en tercera. Sin embargo, no es aconsejable
colocar la cuarta debajo de los 60. Vale decir, que su uso
está limitado a las avenidas y a la ruta. La primera
velocidad es sincronizada; los sincronizados correspondientes
no son muy amplios, es decir, que no es difícil hacer
crujir la caja cuando se engancha primera con el auto en marcha.
Pero, por otra parte, no es necesario usar la primera en esta
condición, debido a la reprise fuerte en segunda.
La bocina tiene dos prestaciones en el aro, una para la ciudad
y otra para la ruta. Nuestros testers inventaron la práctica
de hacer un “balanceo” del aro, tendiente a hacer
sonar ambas bocinas en forma rápida y alternada, para
mejor llamar la atención en ruta. Hay tantos soñolientos
en las carreteras, que cualquier práctica tendiente
a arrancarlos de los brazos de Morfeo, debe reputarse como
plausible. El espejo retrovisor es bueno, con amplio campo
visual.
La notoria desmultiplicación de las marcha inferiores
se aprecia con mucha nitidez en la ruta. Nosotros, al reanudar
la marcha después de una detención en carretera,
colocábamos la cuarta alrededor de los 90, para luego
ir llevando el auto en cuarta. “Nuestro” coche,
tenía aún una reserva de reprisa en 4°,
aunque el estado general del motor, que no era óptimo,
afectaba esta cualidad.
La estabilidad direccional del auto es buena. Sin embargo,
un día nos tocó marchar capotando un fuerte
viento cruzado, lo que resolvimos variando la presión
de las cubiertas, contra los consejos de la fábrica.
El manual recomienda 22 libras en las cuatro ruedas, cifra
que es la más recomendable en la ciudad; pero en carretera,
al menos en las condiciones marcadamente desfavorables que
experimentamos nosotros, el coche andaba mejor con 25 y 30.
Lógicamente, no todos los vientos son cruzados, pero,
para uso normal en ruta, sugerimos alrededor de 25 y 25. Expliquemos
que la idea fue que, al inflar las cubiertas con mayor presión,
se reduce su distorsión lateral; al darle más
presión a las traseras, reducíamos la tendencia
de la cola a menearse.
Creemos que la principal ventaja del Peugeot en ruta, es su
cualidad de incansable andar. Incansable e “incansador”...,
porque después de muchas horas al volante, el piloto
desciende del coche como si hubiera dado una vuelta a la manzana.
En cuanto a la velocidad de crucero, nosotros anduvimos siempre
en 120. A esa velocidad no hay absolutamente ningún
problema y el motor ronronea como un gatito que acaba de cometer
una monstruosa defraudación en perjuicio de la leche
destinada a la merienda familiar.
El sistema de calefacción es complicado como todos
los sistemas bien desarrollados, pero, siguiendo en el mismo
tren de defricción, funciona muy satisfactoriamente.
Hubo momentos de desesperación en los que nuestros
testers, mesándose los cabellos, aseguraban que nunca,
nunca, entenderían cómo funcionaba el sistema
de calefacción de ese auto, pero una vez que la luz
se hizo, todo resultó fácil.
Hablando de luces, éstas resultaron muy buenas; tienen
“luz asimétrica”, que no encandila a quienes
vienen por la mano contraria. Ya hemos comentado el funcionamiento
de la perilla de comando; hubo quien encontró que,
al retirar la llave de contacto, la mano tendía a desplazar
la perilla de tal modo de encender las luces de posición.
La gaveta es muy buena; no tiene llave ni luz interior, pero
es profunda y tiene una inclinación hacia abajo que
evita que los objetos contenidos en ella puedan caerse. La
tapa cierra con un movimiento seco y preciso. El plafonnier
se enciende automáticamente al abrirse cualquiera de
las dos puertas delanteras; además, tiene una levita
que permite encenderla en forma individual.
Las ventanillas no tienen ventiletes, pero han sido reemplazados
por unas bocas orientables comunicadas con tomas frontales
de aire. No pudimos probarlas en tiempo caluroso, pero opinamos
que deben reemplazar ventajosamente a los clásicos
ventiletes. Por lo menos, dentro de lo que puede juzgarse
por las experiencias de un día no caluroso, pero sí
templado. El capó se abre hacia atrás. Tiene
una primera traba accionada por un tirete debajo del tablero.
La segunda traba responde a la presión sobre una lengüeta.
Gracias a la inclinación del block, el motor es sumamente
accesible en todo aspecto. El baúl es de generosas
dimensiones; no tiene luz directa, y un reborde puede hacer
difícil la extracción de valijas pesadas y/o
rueda de auxilio. Ésta viene enfundada y alojada a
un costado del compartimiento. En “nuestro” coche,
resultó muy dura la cerradura, hasta que un service
rectificó el defecto.
Los accesorios están montados más o menos en
las posiciones convencionales. Además, los de Peugeot
tienen un detalle muy interesante para facilitar la puesta
a punto. Hallado el punto, se descubre un alojamiento en el
volante, accesible por una ventana en el cubrevolante. En
ese alojamiento puede insertarse una varilla metálica
que, entonces, evita que el volante gire mientras se pone
a punto el motor. Es un detalle muy sencillo que merece ser
imitado.
Como hemos dicho en otras oportunidades, no hay autos perfectos.
En el manejo ágil habitual entre profesionales como
nuestros testers, la caja del 404 mereció críticas.
Pero en otros aspectos cosechó elogios. La suspensión,
la dirección, la suavidad general de operación,
la excelente visibilidad. Los frenos adecuados. La estabilidad
en seco o mojado. Y la general impresión de refinamiento
y calidad, a pesar de un color —celeste—, que
en la opinión de muchos, no favorece al coche.
El manejo deportivo del 404, si bien algo disminuido por la
caja de velocidades, es de relevantes condiciones. Es necesario
tener en cuenta que la fábrica nunca pensó el
404 como automóvil deportivo ni mucho menos, pero da
la casualidad que dobla y se “tiene” en gran estilo.
Nosotros nos reconocemos entre muchos otros, el error de mirar
siempre el automovilismo y a los automóviles con criterio
deportivo. Pero este punto de vista tiene una justificación,
para nosotros importante. Un auto que tenga características
deportivas es necesariamente más seguro que aquél
que no las tiene, y esa seguridad redunda en beneficio de
todo el mundo. Así mirado, el Peugeot 404 se acerca
bastante a la idea de un automóvil completo en su categoría.
En situaciones de apremio, un automóvil que se porte
bien es mejor, aunque a veces haya que sacrificar algo, como
por ejemplo blandura de suspensión. Nosotros preferimos
el auto que da la sensación de rodar por la calle y
no de navegarla.
DATOS
TÉCNICOS |
Realizó
este Road Test el personal técnico de la revista
Parabrisas, señores Ronald Hansen, Guillermo
Mártire y Emilio R. del Valle (n.). En las pruebas
realizadas en el Autódromo (aceleración,
empuje, frenada, etc.), el coche fue conducido por el
ing. Boris Pindur, de I.A.F.A). |
| ERROR
DEL VELOCÍMETRO |
| Velocímetro
del auto |
20 |
40 |
60 |
80 |
100 |
120 |
| 5º
Rueda (velocidad real) |
20 |
40 |
58 |
74 |
90 |
106 |
|
PRUEBA
DE VELOCIDAD MÁXIMA
Se toma sobre un kilómetro lanzado en sentidos
opuestos, para anular la posible influencia del viento.
La medición se realiza con un velocímetro
perfectamente calibrado.
En el caso del Peugeot 404, la velocidad máxima
alcanzada fue de más de 147 kilómetros
por hora. |
| VELOCIDAD
MÁXIMA EN CADA MARCHA |
| Primera |
48
km/h |
| Segunda |
82
km/h |
| Tercera |
115
km/h |
|
PRUEBAS
DE ACELERACIÓN
Con el mismo velocímetro anterior, se controla
el tiempo que el automóvil emplea en alcanzar
velocidades crecientes de 20 en 20 kilómetros
por hora. Se obtiene de este modo una idea exacta de
la mejor aceleración del automóvil. |
| 0 a 20
km/h |
2
s 2/5 |
| 0 a 40
km/h |
4
s 4/5 |
| 0 a 60
km/h |
9
seg |
| 0 a 80
km/h |
12
s 3/5 |
| 0 a 100
km/h |
24
s 3/5 |
| 0 a 120
km/h |
32
s 4/5 |
| 0 a 500
m |
25
s a ± 100 km/h |
|
PRUEBA
DE EMPUJE
Se comprueba aquí el empuje máximo que
recibe el automóvil en cada marcha, por medio
de un instrumento de precisión llamado Performance
Meter marca Tapley, tipo R. Las mediciones resultan
en kilogramos de empuje por tonelada de automóvil. |
| En 2da |
141
kg/ton a 53 km/h |
| En 3ra |
83
kg/ton a 76 km/h |
| En 4ta |
23
kg/ton a 90 km/h |
|
PRUEBA
DE FRENADO
La prueba se refiere al aguante y la capacidad de recuperación
de los elementos frenantes, y se realiza deteniendo
el automóvil a 0 desde los 80 km/h, diez veces
consecutivas sin dejar que las campanas y demás
elementos se enfríen y recuperen su eficacia
original. De este modo, se obtienen diez mediciones
de distancia de frenado, que irán creciendo a
medida que aumente el número de mediciones. |
| 20 a 0
km/h |
1,80
metros |
| 40 a 0
km/h |
8,00
metros |
| 60 a 0
km/h |
12,90
metros |
| 80 a
0 km/h |
27,40
metros |
| 100 a
0 km/h |
45,00
metros |
|
PRUEBA
DE IMPERMEABILIDAD
Consiste en verificar filtraciones de agua o polvo hacia
el interior de la carrocería (cabina, baúl,
motor). En las pruebas de agua, se somete al coche a
una lluvia de presión durante diez minutos. En
las de polvo, se busca un camino de tierra muy seco.
La prueba de tierra evidenció filtraciones escasas
en los marcos de las puertas. En las de agua, no se
registraron filtraciones. |
PRUEBAS
DE CONSUMO
Realizadas sobre ruta y ciudad, estableciendo consumos
a distintas velocidades. |
| En ciudad |
9,3
km/l |
| En ruta
a 80 km/h |
10
km/l |
| En ruta
a alta velocidad |
9,8
km/l |
|
DIÁMETRO
DE GIRO
El Peugeot 404 registró un diámetro de
viraje de 8,75 metros a izquierda, y de 8,50 metros
a derecha. |
TEST DEL PEUGEOT 404
©PARABRISAS,
Diciembre 1965

Superados
los inconvenientes de público dominio (ver arriba “La
Historia...”), y reorganizada “la Peugeot”
bajo la renovadora sigla de S.A.F.R.A.R., nuestro primer contacto
con la nueva gente (aunque quedan viejos amigos como el Ing.
M. Renaud) mostró de parte de ellos un saludable interés
por nuestros Road Tests, y por nuestro esfuerzo periodístico
en general. Sentadas esas bases, “apareció”
para testear un 404 de la nueva serie, idéntico exteriormente
a los anteriores pero con fundamentales reformas interiores.
La más importante es el cigüeñal apoyado
sobre cinco bancadas, que permite un elástico andar
en baja al mismo tiempo que se logran siderales rev/min, sin
peligro de rotura.
La línea ha sido definida como “prolija”
y “personal” aunque no es, por supuesto, espectacular
de modo alguno (por otra parte, el “04” es un
auto en el cual impera la sobriedad). El diseño es
netamente funcional. Todos coincidieron en que es espacioso
por dentro (cuatro personas viajan con toda comodidad, pudiendo
andar seis en caso de viaje corto). Hubo una objeción
de que la cola era algo “pesada”. Además,
y debido aparentemente a lo bajo de la trompa y lo parado
del parabrisas, éste se llena de barro en cuanto caen
dos gotas del lluvia del cielo. En ruta, este molesto fenómeno
se verifica también con mariposas. Una hipótesis
es que los guardabarros, más altos que el capot, entuban
los insectos y los detritus hacia el parabrisas.
La primera impresión del conductor es de comodidad
y de un auto concebido para ser manejado, y no simplemente
apuntado. Sin embargo, tiene un pero; el volante está
muy inclinado (es decir, se acerca demasiado a lo horizontal)
y, además, la columna de dirección está
desviada, a los efectos de la mejor ubicación en el
compartimiento motor de la caja de dirección. Por lo
demás, todo bien; los asientos son de gran comodidad,
existiendo una opinión (no compartida unánimemente)
de que eran los más cómodos de todos los coches
de producción argentina. Una modificación en
los respaldares de los asientos delanteros, ha permitido un
mayor espacio longitudinal, es decir, más lugar para
las piernas de los ocupantes traseros. Con esta modificación,
el 404 se coloca entre los más cómodos para
“los de atrás”. Las puertas son amplias
y admiten cómodo acceso, pero a nadie le gustaron las
trabitas invertidas; es decir, cuando están levantadas,
la puerta está trabada. De todos modos, los que van
arriba viajan cómodos, tanto atrás como adelante,
que es lo fundamental.
La terminación exterior no merece reparos, pero en
cuanto a la interior, si bien no puede reputarse de mala,
cundió la opinión general que de ninguna manera
era la adecuada para un auto que cuesta más de un millón
de pesos. El tablero, por ejemplo (no fabricado por SAFRAR),
en terminación no puede compararse con un tablero francés.
El tapizado es bueno, y es además de muy buen gusto,
sobrio, sin detalles chillones; es moderno y alegre, aunque
lógicamente hubiéramos preferido el tapizado
de cuero del modelo De Lujo (el nuestro era la versión
llamada “Standard”, que viene prácticamente
sin accesorios, aunque trae calefacción de fábrica).
Los controles son, en cierto modo, el talón de Aquiles
del auto. Unánime reprobación mereció
el acelerador, de recorrido excesivamente largo y que en su
posición de reposo obliga al conductor a viajar con
la pierna derecha excesivamente flexionada. Además,
es imposible hacer la maniobra de punta y taco, aunque esta
última objeción no afectará a la mayoría
de los compradores del 404. La pedalera en general no es agradable,
porque se usan pedales colgantes, pero resulta que éstos
no coinciden con los asientos altos que caracterizan al Peugeot.
La palanca de cambios tiene recorridos cortos y es algo dura.
Hay que “esperar” los cambios, no pudiendo, generalmente,
hacerse rápidas la operaciones de trueque de marchas.
El tablero está bien instrumentado, con amperímetro,
temperatura (mantenida siempre a 80 / 90 gracias al ventilador
termostáticamente desacoplable), y nivel de combustible.
Además tiene reloj, indicador parcial de kilómetros
y alumbramiento regulable por reóstato. Seguimos no
comulgando con la palanca de luces, prefiriendo un control
de tablero combinado con un guiño desde el aro de la
bocina (mediante llave inversora). La palanca de indicador
de viraje es de escasa calidad y, además, el retorno
estaba mal regulado. Hay una perilla para hacer funcionar
el ventilador pasando “por encima” del desacople
termostático, que puede usarse en condiciones excepcionalmente
severas. La regulación de la calefacción es
sencilla; hay dos palanquitas en el tablero y una llave eléctrica
para poner en marcha el ventilador de la calefacción.
En los costados del tablero, hay dos bocas orientadoras girable,
que dirigen aire fresco al interior de la cabina, reemplazando
por lo tanto los clásicos ventiletes. El freno de mano
está ubicado debajo del tablero, en posición
no demasiado cómoda. Podría haber ido entre
los asientos. El limpiaparabrisas tienen una sola velocidad.
Mediante la misma perilla del limpiaparabrisas se acciona
el lavaparabrisas, empujándola para adentro.
La visibilidad es un aspecto completamente positivo de este
auto. Hacia delante, el conductor es orientado por los “nervios”
de los guardabarros; atrás, tiene unos filos cromados
sobre las aletas que ayudan mucho para estacionar. Durante
el test prevalecieron mañanas de regular frío.
El Peugeot arranca bien sin cebador siempre que no se toque
el acelerador. Un centímetro de acelerador y ya se
ahoga. Una vez en funcionamiento el motor, alcanza rápidamente
su temperatura operativa.
El manejo en ciudad es sumamente agradable, máxime
gracias a una tercera velocidad que lleva el coche de 20 a
120 km/h sin vibraciones ni desfallecimientos (gracias, a
su vez, al motor de cinco bancadas). No es cómoda la
palanca pero tampoco hay que hacer muchos cambios, ya que
las tres primeras velocidades son muy cortas y la cuarta,
larga, sólo debe engancharse de 60 km/h para arriba.
El conductor ducho pronto comprobará que en ciudad
se anda rápido y bien, ya que puede “entrarse”
confiadamente en nudos, esquinas, etc., gracias a la excelente
estabilidad y brillantes frenos. El acelerador cansa bastante
la pierna derecha del intrépido manejante, pero aparte
de este detalle, el auto se comporta muy correctamente. La
estabilidad es excepcionalmente buena en lo liso y seco, aunque
en caminos malos a regular velocidad es dable observar que
el tren trasero chicotea y se desplaza. El auto no resulta
cansador y puede guiarse durante largas horas sin problemas.
En lo húmedo, la cola tiene tendencia a desviarse.
El baúl es muy amplio. Contiene la rueda de auxilio,
más un crique que realmente funciona, a manivela. Los
frenos son excelentes, livianos, potentes y no hacen cruzar
el coche. No pudimos estar totalmente de acuerdo con los faros
amarillos. Sin embargo, el conductor puede optar por faros
blancos si prefiere (los que le colocará el concesionario);
claro que perderá ese aire “europeo” que
dan las luces amarillas.
La economía está dentro de lo previsible para
el tipo de auto. Llevando el coche lo suficientemente ligero
para poder enganchar la cuarta, se gana bastante en economía
con respecto al uso prolongado en tercera. Acelera bastante
bien (mejor que el 404 anteriormente probado por Parabrisas.
Ver arriba) y su velocidad máxima es superior a los
140 kilómetros por hora, digamos 138 / 148 según
unidad. La aceleración permite que el coche se comporte
bien en el tránsito. Ya hemos hablado abundantemente
de los frenos. El coche corre incansablemente a 110 / 120
de crucero, ayudado por la cuarta “larga” (apenas
4.300 rev/min a 120 por hora). Este tipo de transmisión
asegura larga vida al motor en viajes de ruta, aunque el escalonamiento
de marchas no se preste a la conducción deportiva,
como hemos señalado en oportunidades anteriores. Sigue
no gustándonos.
Durante todo el transcurso del test el motor exhibió
un funcionamiento perfecto (cosa que no puede decirse del
tren delantero, puesto que, sin motivo aparente, se rompió
un amortiguador, que fue necesario cambiar). Combina las virtudes
de gran elasticidad con un goloso apetito por rev/min, pasando
con exuberancia las 6.000 (cifra que no recomendamos para
uso cotidiano, por supuesto). Como dijimos anteriormente,
atribuimos esta versatilidad a las cinco bancadas. Como el
motor tiene carburador muy chico, las posibilidades que resultan
de “darle más de comer” son enormes; si
no, que lo diga Alberto Gómez.
La accesibilidad está favorecida por la inclinación
del motor. La única objeción es la varilla medidora
de aceite. Es dura y, al pretender extraerla, choca con partes
del motor, debiendo entonces flexionarse para que salga de
su alojamiento. Para desenroscar las bujías, hay que
recurrir a una llave de tubo larga, sin la cual no puede ejecutarse
esta operación. Como la que probamos era la versión
“Standard”, prácticamente no tenía
accesorios, salvo el lavaparabrisas ( y la calefacción,
que es equipo de norma en todos los Peugeot). Ni siquiera
tenía encendedor, aunque había un cenicero en
el centro del tablero. Nuestro coche estaba equipado con cinturones
de seguridad, los que, sin embargo, no constituyen equipo
de norma. Son de norma, sin embargo, los asientos reclinables
y el reloj, el que funcionó con notable exactitud.
Evidentemente, el Peugeot 404 es uno de los buenos autos del
mundo. Se dijo en Parabrisas que se identifica perfectamente
con el porteño, porque es “bien” y, además,
tiene el indefinible don de la personalidad. Es sumamente
versátil porque tanto puede andar despacio (en tercera)
como crucerear a 120 hora tras hora. En caminos de tierra,
hay que cuidar el detalle del diferencial de sinfín
un poco bajo. Se conforma mucho, además, con el coche
ideal para la Argentina.
EVALUACIÓN |
| Motor |
77,5 |
|
Manejo
sinuoso |
63,8 |
| Frenos |
85,0 |
|
Consumo |
63,8 |
| Cambios |
55,0 |
|
Visibilidad |
75,0 |
| Suspensión |
65,0 |
|
Terminación |
53,8 |
| Estabilidad |
70,0 |
|
Estética |
70,0 |
| Capacidad int. |
64,3 |
|
Confort |
60,3 |
| Capacidad baúl |
65,0 |
|
Accesibilidad |
72,5 |
| Aceleración |
70,0 |
|
Controles |
56,3 |
| Manejo ciudad |
71,3 |
|
Accesorios |
36,3 |
| Manejo llanura |
75,0 |
|
Promedio
general |
62,2 |
| |
|
|
|
|
| El
detalle que más nos gustó |
|
| |
La
tercera (2 votos) |
| |
La
estabilidad (1 voto) |
| |
Los
frenos (1 voto) |
| El
detalle que menos nos gustó |
|
| |
La
pedalera (3 votos) |
| |
La
falta de radio (1 voto) |

DATOS TÉCNICOS |
Este
test fue realizado por los señores R. H. Burzaco,
R. Hansen, E. del Valle (n.) y g. Mártire. En
las pruebas de aceleración y frenaje condujo
la unidad el Sr. Wladimiro Protasievich, de SAFRAR. |
| ERROR
DEL VELOCÍMETRO |
| Velocímetro
del auto |
20 |
40 |
60 |
80 |
100 |
120 |
| 5º
Rueda (real) |
19,5 |
36 |
57,5 |
73,1 |
94,7 |
113,3 |
|
VELOCIDAD
MÁXIMA EN CADA MARCHA |
| Primera |
50
km/h |
| Segunda |
80
km/h |
| Tercera |
120
km/h |
| Velocidad
máxima |
144,15
km/h |
|
PRUEBAS
DE ACELERACIÓN |
| 0 a 20
km/h |
1,6
s |
| 0 a 40
km/h |
3,6
s |
| 0 a 60
km/h |
7,2
s |
| 0 a 80
km/h |
13,0
s |
| 0 a 100
km/h |
21,0
s |
| 0 a 120
km/h |
30,0
s |
| 0 a 500
m |
24,2
s |
| 0-100-0
km/h |
18,7
s |
|
PRUEBAS
DE RREACCIÓN |
| En II
- 40 a 80 km/h |
7,4
s |
| En III
- 40 a 80 km/h |
9,4
s |
| En III
- 40 a 100 km/h |
16,2
s |
| En III
- 60 a 100 km/h |
11,0
s |
| En IV
- 40 a 100 km/h |
20,2
s |
| En IV
- 60 a 100 km/h |
16,2
s |
| En IV
- 60 a 120 km/h |
27,8
s |
|
VELOCIDADES
DE CAMBIO DE MARCHAS |
| De 1ra
a 2da |
37
km/h |
| De 2da
a 3ra |
73
km/h |
| De 3ra
a 4ta |
117
km/h |
|
PRUEBA
DE EMPUJE
Se comprueba aquí el empuje máximo que
recibe el automóvil en cada marcha, por medio
de un instrumento de precisión llamado Performance
Meter marca Tapley, tipo R. Las mediciones resultan
en kilogramos de empuje por tonelada de automóvil. |
| En 2da |
160
kg/ton a 58 km/h |
| En 3ra |
68
kg/ton a 73 km/h |
| En 4ta |
45
kg/ton a 90 km/h |
|
PRUEBA
DE ARRASTRE
Esta es la más interesante de las pruebas realizadas
con el Tapley, dado que con ella se obtiene una clara
idea del arrastre o frenaje que efectúan sobre
el automóvil sus rodamientos, engranajes y condiciones
aerodinámicas. Se realiza con el aparato en posición,
llevando el automóvil hasta una velocidad de
100 km/h, y apretando el pedal de embrague, para desconectar
el motor de las ruedas motrices, pero dejando que éstas
sufran el frenado producido por el arrastre de los engranajes
de la caja de velocidades. Cuanto menor sea el arrastre,
mayor es la cantidad de HP del motor que llegan a las
ruedas motrices. Esta medición es independiente
del peso del auto.
En el caso del Peugeot 404, el arrastre total a 100
kilómetros por hora fue de 36 kilogramos por
tonelada. |
PRUEBA
DE FRENADO
La prueba se refiere al aguante y la capacidad de recuperación
de los elementos frenantes, y se realiza deteniendo
el automóvil a 0 desde los 80 km/h, diez veces
consecutivas sin dejar que las campanas y demás
elementos se enfríen y recuperen su eficacia
original. De este modo, se obtienen diez mediciones
de distancia de frenado, que irán creciendo a
medida que aumente el número de mediciones. Hasta
este Road Test, las frenadas se producían a partir
de determinado punto de referencia conocido de antemano
por el piloto; pero pretendiendo reflejar la más
absoluta realidad, esto es, incluir el tiempo de reacción
de quien pilotea, decidimos que el impulso motor de
señal para iniciar la frenada sea imprevisto.
Este tiempo de reacción, aceptado técnicamente
como 0,5 segundos para un hombre de reflejos normales,
determina que el vehículo que se desplaza a velocidades
uniformes recorra espacios determinados. Estos espacios
son 2,7 metros a 20 km/h, 5,5 a 40, 8 a 60, 11 a 80,
14 a 100 y 16,5 metros a 120 kilómetros por hora.
En consecuencia, la distancia total de frenado se debe
desdoblar en la distancia recorrida en el tiempo de
reacción más la distancia efectiva de
frenado. Esta última es la que realmente necesita
el vehículo para detenerse. El sistema adoptado
para los frenajes es el siguiente: el navegante, o copiloto,
dispara una pistola cargada con proyectiles de tiza
apuntando al suelo. De este modo queda indicado en el
suelo el lugar a partir del cual comenzó el proceso.
El auto se detiene, se mide y se anota. En la tabla
de abajo, la primera columa indica la distancia recorrida
en el tiempo de reacción; la segunda la distancia
efectiva de frenado, y la tercera indica la distancia
total recorrida, esto es, la suma de las dos cifras
anteriores. |
| |
Reacción |
Efectiva |
Total |
| 20 a 0
km/h |
2,70
m |
2,10
m |
4,80
m |
| 40 a
0 km/h |
5,50
m |
4,20
m |
9,70
m |
| 60 a
0 km/h |
8,00
m |
14,00
m |
22,00
m |
| 80 a
0 km/h |
11,00
m |
24,10
m |
35,10
m |
| 100 a
0 km/h |
14,00
m |
40,70
m |
54,70
m |
| 120 a
0 km/h |
16,50
m |
56,00
m |
72,50
m |
|
PRUEBAS
DE CONSUMO
Realizadas sobre ruta y ciudad, estableciendo consumos
a distintas velocidades (con nafta común exclusivamente). |
| En ciudad |
8,9
km/l |
| En ruta
a 80 km/h |
9,9
km/l |
| En ruta
a alta velocidad (120) |
8,0
km/l |
|
PRUEBAS
DE NIVEL SONORO
Donde se considera el nivel óptimo por debajo
de los 62 decibeles (db). Entre 70 y 80 db se calcula
el ruido producido por una fábrica promedio. |
| A 60
km/h en Directa. Altura cabeza cond. |
65
db |
| A 60
km/h en 4º. Asiento trasero |
62
db |
| Motor
a ralentí. A 3 m salida escape |
55
db |
| Bocina
a 30 m |
82
db |
| Paso
del coche a 60 km/h. A 10 m |
61
db |
|
PRUEBA
DE IMPERMEABILIDAD
Se verificaron filtraciones pronunciadas por el sistema
de calefacción, aunque todo el resto del coche
resultó perfectamente hermético al agua. |
DIÁMETRO
DE VIRAJE
Hacia la izquierda, 8,75 metros; a la derecha, 8,50
metros. |
| ESPECIFICACIONES BÁSICAS |

Con respecto
al Peugeot 404 que originalmente empezó a fabricarse
en nuestro país, el que se produce actualmente
tiene una cantidad de mejoras que, a pesar de no ser
visibles desde afuera, representan una interesante
ventaja para el usuario. De ellas la principal es
el nuevo cigüeñal de cinco apoyos y su
consiguiente block reforzado. Esta reforma al motor
pone al Peugeot al corriente de la evolución
técnica actual, ya que las bancadas múltiples
(cinco para los motores de cuatro cilindros y siete
para los de seis), si bien no constituyen ninguna
novedad, están “de moda”, figurando
en la especificación de la mayor parte de los
motores que se han anunciado de unos tres a cuatro
años a esta parte. Su ventaja radica en que,
apoyando el cigüeñal en más bancadas,
es factible aumentar el régimen útil
y, a la vez, el motor puede generar más potencia
sin ver comprometida su resistencia mecánica.
Por ahora, sin embargo, la empresa Peugeot no ha aumentado
el rating de su motor, que permanece en 65 CV-DIN
(72 SAE) a un régimen de 5.400 rev/min. En
esta potencia el motor trabaja en forma sumamente
holgada, ya que el motor francés con inyección
directa Kügelfischer rinde 88 CV-DIN (96 SAE)
usando exactamente los mismos elementos mecánicos
que el 404 “Argentine 1965”.
La tapa de cilindros ha sido modificada para permitir
el empleo de bujías de rosca “larga”
(3/4” o 19 mm), y por otra parte los pistones
han sido levemente modificados, arrojando una relación
de compresión de 7,6 a 1 en lugar del anterior
7,4 a 1. El árbol de levar ha sido modificado,
pero no para lograr mayor performance, sino —según
la información de fábrica— “para
asegurar un juego constante en los balancines de escape
en función de la temperatura del motor”.
Vale decir, que evidentemente existió antes
el problema de juego a medida que se calentaba el
motor, aunque nosotros nunca lo observamos. La lubricación
ha sido mejorada mediante una bomba de mayor caudal;
también se han reforzado las varillas de las
válvulas de admisión y escape. Los pistones
tienen dos aros flexibles y uno expansor, resultando
estas modificaciones en una sensible disminución
del consumo de aceite (la norma de fábrica
parece ser ahora de aproximadamente 0,3 litros/1000
km.).
Los frenos delanteros tienen campanas nuevas, de chapa
y fundición, con aletas radiales refrigerantes,
las que, según la fábrica mejoran mucho
la estabilidad de frenado bajo aplicaciones repetidas,
tipo carrera o andar veloz en camino sinuoso. Para
lograr un mejor enfriamiento en nuestras condiciones,
a veces bastante exigentes, se ha colocado un radiador
más grande que el que tenía anteriormente
el 404. Otro motivo de modificación inspirado
en nuestras condiciones de andar, es una reforma a
la suspensión, cuyo principal detalle consiste
en variaciones en las curvas de performance de los
amortiguadores, tanto delanteros como traseros. “En
términos generales el amortiguador es diseñado
para ser blando en caso de oscilaciones verticales
de poca velocidad y duro en caso de oscilaciones verticales
de amplitud y velocidades importantes”. (Extraído
de la información proporcionada por SAFRAR).
Vamos ahora a detalles que no han sido modificados
substancialmente. El carburador es un Solex 32 PBICA
de tiro vertical con cebador manual (comando por un
tirete en el tablero). La bomba de nafta es mecánica.
Las válvulas están ubicadas a la cabeza
mediante árbol de levas lateral y balancines;
la distribución es a cadena. La versión
única ofrecida en nuestro país es un
sedan de cuatro amplias puertas, contando las traseras
con “seguros para niños” que, puestos
en acción, impiden la apertura desde adentro
de estas puertas. Los asientos tienen respaldos graduables,
accionables mediante una palanquita al costado del
cojín. Tienen también regulación
en sentido horizontal, con otra palanquita similar.
La carrocería responde a la inspiración
de Pininfarina, teniendo aletas apenas notables en
los guardabarros posteriores y una parrilla horizontal
a damero. Las ventanillas delanteras carecen de ventiletes,
los que son reemplazados por bocas de aire orientables
en el tablero. Todos estos detalles son similares
al anterior. las dimensiones generales son:
| Largo
máximo |
4.426
mm |
| Ancho
máximo |
1.625
mm |
| Alto
máximo |
1.450
mm |
| Distancia
entre ejes |
2.650
mm |
| Trocha
delantera |
1.345
mm |
| Trocha
trasera |
1.280
mm |
| Altura
sobre el suelo |
150
mm |
| Neumáticos |
165
x 380 |

En otros
aspectos el 404 se diferencia de sus antecesores.
La caja de velocidades se ha “mejorado”
en forma no detallada para aumentar la suavidad de
marcha, manteniéndose invariadas las relaciones
de marcha. Mediante modificaciones a la chapa de la
pedalera y la de los asientos, se ha aumentado el
espacio a lo largo 2 cm más para los pasajeros
de adelante y no menos de 9 cm para los de atrás.
Todos los coches tienen ahora topes de goma en los
paragolpes, y por último vienen provistos de
anclajes para cinturones de seguridad, detalle que
ahora es obligatorio para coches nuevos matriculados
en Francia, y que ha sido trasladado a nuestro país
a pesar de no existir legislación en cuanto
a cinturones.
De esa forma, SAFRAR ha procurado continuar un modelo
exitoso sin modificaciones visibles y dramáticas,
sin agregar escalofriantes baguetas exteriores pero
mejorando el producto de adentro. Si bien algún
día llega el momento en que haya que cambiar
el caballo, es un indicio de seguridad el modificar
los autos de adentro hacia fuera y no de afuera hacia
adentro...
|

CUADRO CLÍNICO DEL PEUGEOT 404
©PARABRISAS,
Marzo 1967
Es
poco común que la industria europea introduzca modificaciones
de importancia o cambios fundamentales en sus modelos de grandes
series. El 404 no es una excepción, siendo el cambio
más importante la adopción de 5 apoyos para
el cigüeñal en lugar de tres. Esto ocurrió
más o menos hacia julio de 1965 (motor XC-5), pero
las características generales de este motor (cilindrada,
potencia, par, etc.) se mantienen iguales a las del XC (3
bancadas). Las modificaciones introducidas en el motor, además
del block de cilindros y del cigüeñal, son las
siguientes: culata modificada para adoptar bujías de
culote largo, guías de válvulas para el montaje
de juntas Perfect-Circle en sustitución de los capuchones
de goma, pistones estañados, modificación del
perfil de las levas de escape, varillas de balancines reforzadas,
nuevo soporte de distribuidor, bomba de aceite de mayor caudal.
En cuanto a transmisión, a partir de noviembre de 1965
se introdujo una modificación en el tallado de los
engranajes de la 1º y MA, la horquilla de 1º / MA
y de los ejes de horquillas, también el cárter
trasero de la caja. Estas piezas son intercambiables con las
anteriores, siempre y cuando se cambie todo el conjunto modificado.
Hubo otras modificaciones menores (válvulas con la
traba diferente, llantas caladas, etc.), que no hace variar
más que en detalles al auto.
La regulación de válvulas debe ser hecho en
frío y por lo menos 6 horas después de que se
ha detenido el motor. No de be olvidarse que en los modelos
Peugeot el cilindro Nº 1 es el más cercano al
torpedo, quedando en Nº 4 hacia el lado del radiador.
La luz de reglaje de los balancines debe ser de 0,10 mm para
los de admisión y de 0,25 para los de escape, y la
secuencia de trabajo debe ser de la siguiente forma: Completamente
abierta la válvula E1, regular A3 y E4. Completamente
abierta E3, regular A4 y E2. Completamente abierta E4, regular
A2 y E1. Completamente abierta E2, regular A1 y E3.
Suponiendo que las bujías están en buen estado,
con la luz correcta (0,60 mm), que los platinos también
se encuentran bien regulados (0,50 mm), estamos en condiciones
de poder poner a punto el encendido, para lo cual debemos
contar con una varilla de 8 mm de diámetro. Sobre la
parte superior derecha del cárter de embrague hay un
pequeño agujero por el que se introduce la varilla.
Haciendo girar el motor por medio de la manija, veremos que
la varilla se introduce en un orificio que tiene el volante
motor. Ese punto puede ser tanto del cilindro 1 ó 4,
pero para poder determinarlo con exactitud debemos destapar
el distribuidor y verificar que el rotor apunte hacia la cápsula
del control de vacío del avance, más o menos,
pues el cable de la bujía Nº 1 está muy
cerca de la cápsula. Si apunta hacia el lado opuesto
indica que el punto corresponde al cilindro Nº 4. una
vez determinado esto, conectar una lámpara testigo
entre el borne del distribuidor y masa; entonces se debe girar
el cuerpo del distribuidor hacia la izquierda hasta que haga
tope y luego hacia la derecha hasta que la lámpara
se enciende. En ese momento fijar el distribuidor y retirar
la varilla (que se suele olvidar puesta).
Después de visitar talleres de la marca, viejos usuarios
y gente entendida, hemos podido formar el cuadro de fallas
que a continuación detallamos. Los datos son extraoficiales,
pero nos dan un panorama de las entradas al taller más
frecuentes, y así también de las operaciones
de mantenimiento más aconsejables para el buen cuidado
del coche. El 404 tiene un pequeño problema que, multiplicado
por cuatro, se transforma en cuatro pequeños problemas.
En realidad, sólo se trata de los amortiguadores, un
problema bastante general pero que en el 404 se manifiesta
más de lo normal. Estos mecanismos se descargan frecuentemente
perdiendo toda su eficiencia y el coche se comporta como si
no los tuviera. No es recomendable hacer ninguna modificación
al sistema por dos razones: 1) porque el único remedio
es recargarlos o cambiarlos, y 2) porque en los amortiguadores
delanteros está integrada la punta de eje con sus ángulos
fijos al cuerpo del amortiguador y no son regulables. Para
quienes consideren la dureza de los amortiguadores insuficiente
o demasiado mullida para sus inquietudes de “sorpasadores”,
se pueden montar amortiguadores reforzados en las ruedas traseras,
pero las consecuencias las paga la carrocería. En ciertas
ocasiones los amortiguadores delanteros hacen un ronroneo,
que se puede comprobar presionando los guardabarros hacia
abajo. El culpable es un pequeño retén que aprisiona
el vástago en la parte superior del amortiguador; este
retén tiene su parte interior dentada en forma tal
que su perfil es asimétrico, para evitar el paso hacia
afuera del líquido del amortiguador. Estos dientes
tienen a clavarse sobre el vástago, y cuando ambos
están resecos o sucios hacen este desagradable ruido.
La solución del problema es, lógicamente, cambiar
el retén, pero mientras tanto se puede emplear un método
simple que da resultado: echar un poco de líquido de
frenos por el vástago para lubricar el retén.
Un problema bastante grave que suele presentarse a menudo
es un zumbido muy fuerte en el diferencial al gastarse anormalmente
la corona de bronce. De esto es tan responsable el dueño
del coche por no leer el manual, como quienes atienden las
estaciones de servicio por la falta de conocimientos sobre
los detalles de lubricación de muchos automóviles
y especialmente de los engrasadores tipo “hay que ponerle
grasa pa’ diferencial, hay que ponerle”. Los mecanismos
con partes de bronce —como la corona del diferencial—
requieren lubricantes especiales y el no utilizarlos representa,
tarde o temprano, una reparación generalmente cara.
En este caso es un desgaste prematuro de la corona que queda
a la miseria. Otro problema que aparece con frecuencia es
la dificultad de colocar los cambios. Normalmente ocurre que
el varillaje pierde regulación con el uso. Una forma
práctica de verificar esta regulación, es la
palanca de cambios en 2º y controlar el juego, hacia
el volante y hacia el tablero, de la posición de la
palanca. Ese juego debe ser aproximadamente el mismo en los
dos sentidos. A veces aparece una vibración en baja
que por más que se regule el carburador no se elimina.
La causa son los antivibradores que van fijados en el soporte
trasero de la caja de velocidades que pueden estar flojos
o perdidos. Es conveniente hacer revisar estos contrapesos
antivibradores y reapretar las tuercas que los fijan para
evitar que se pierdan. El objeto de esos contrapesos —cuyos
ejes están inclinados 45º al igual que los cilindros
del motor— es absorber las vibraciones parásitas
que se producen en el motor.
También hay fallas que dan calor y no por vergüenza
sino porque el ventilador electromagnético desembragable
no acopla a la temperatura a que debiera hacerlo o a ninguna
otra. Las causas son variadas; puede ser el contacto termostático
que va en el radiador, el bobinado solidario a la polea del
ventilador o simplemente la falta de regulación de
la luz del entrehierro o el fusible correspondiente. Podemos
enumerar una secuencia de pruebas para determinar cuál
de los elementos es el que falla: 1) verificar el funcionamiento
de la luz de giro —el fusible es común y está
ubicado en la tercera posición de abajo hacia arriba—,
2) verificar la luz entre la plaqueta del ventilador y el
electroimán, que se regula con los tres tornillos de
cabeza cuadrada y debe ser de 0,40 mm. 3) Verificar la existencia
del carbón y resorte y limpieza del colector. 4) Verificar
el contacto termostático haciendo un puente entre sus
terminales con el contacto puesto. Si funciona bien el electroimán
acoplará el ventilador. 5) Verificar si el bobinado
no está cortado o a masa.
Otra de las fallas más comunes es la rotura de la palanca
de accionamiento del mando del embrague. Esta palanca es originalmente
de una aleación de aluminio y lo que demuestra el uso
cotidiano es que se rompe con frecuencia, no pudiendo de esa
manera utilizar el embrague. Hay quienes venden esas palancas
de bronce, pero también se rompen como las anteriores.
La economía de utilización está dada
por el costo por kilómetro recorrido; este promedio
generalmente está inflado por las reparaciones caras.
Una forma de reducir los gastos de reparaciones de mantenimiento
que indica el manual, que lógicamente son las mínimas
indispensables para la buena conservación del coche.
Cada 500 km se debe. Verificar el nivel de aceite de motor
y de líquido de frenos. Cada 3.000 km se debe: verificar
nivel de grasa de la caja de velocidades y puente trasero,
verificar agua de la batería, verificar rótulas
de dirección, cárter de cremallera y caja de
dirección, reenvío de desembrague, esfera de
reacción del cardan y el rodamiento central del árbol
de transmisión. Con aceite de motor el tope de desembrague;
con grafito, el fieltro bajo el rotor del distribuidor y el
alemite de la bomba de agua. Cambiar el aceite de motor y
limpiar con nafta el filtro de aceite.
Cada 6.000 kilómetros se debe: cambiar el aceite de
la caja de velocidades y puente trasero. Lubricar con aceite
de motor el buje trasero de la dínamo. Cada 15.000
km se debe: cambiar las bujías (3 bancadas: Champion
L-5, Auto-Lite AE6 u otras equivalentes; 5 bancadas: Champion
UN12Y o equivalentes). Engrasar bujes delanteros.

CONSULTAS DE LOS PROPIETARIOS
1)
¿Puede hacerse un viaje de 500 kilómetros con
cuatro personas a 120 de crucero? 2) Al hacerlo arrancar,
estando el motor caliente, larga humo por el caño de
escape. 3) Un mecánico me dijo que podría ser
que se filtrara aceite por la tapa de cilindros.
Respuesta de Parabrisas (1963): 1) 500 ó 5.000 ó
50.000, sin ningún problema. 2) No se haga problemas.
Son residuos de agua y productos de combustión, que
se queman o se volatilizan al ponerse el motor en marcha.
3) Si tiene alguna duda haga revisar su motor y que el concesionario
le tome una lectura de compresómetro. No creemos que
haya problema a los 37.000 kilómetros, salvo que el
manejo haya sido inadecuado (mucho acelerador o muy poco acelerador,
son igualmente dañinos).
Tengo
un 404; el manual recomienda engrasar y cambiar aceite cada
3.000 kilómetros, pero el A.C.A. y los talleres especializados
Peugeot dicen “cada 1.500”. ¿Ustedes qué
opinan?
Respuesta Parabrisas (1964): Si usted hace el periodo “service”
del filtro de aceite, no es necesario cambiar aceite más
frecuentemente de lo que le dice el manual. La idea de cambiar
aceite muy a menudo ha quedado un poco fuera de moda merced
a los nuevos lubricantes, que son muy superiores a los que
se vendían hace veinte años.
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