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C O C H E S - A R G E N T I N O S
LA EDAD DORADA DE LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ
————————— 1 9 5 9 - 1 9 6 5 —————————
Fabricante I.A.M.A. S.A.
Coche J O S E S O
Periodo 1959-1960
Cantidad 200
Comentario Otro fallido intento de la época.
J O S E S O

LA HISTORIA DEL JOSESO

 

Entre fines de la década de 1950 y principios de la de 1960 fueron muchos los proyectos que surgieron para fabricar coches de bajo costo para motorizar a la creciente clase media. La mayoría de estos proyectos tuvieron como base pequeños autos en producción en la Europa de posguerra, pero hubo unos pocos que prefirieron inclinarse por la fabricación de coches totalmente argentinos. Uno de ellos fue el del Joseso.
En los primeros meses de 1959, la empresa I.A.M.A. S.A., con oficinas en la Av. Julio Argentino Roca 676 de la Ciudad de Buenos Aires presentó el nuevo automóvil que, como señalaban sus avisos publicitarios, había sido “concebido, realizado y financiado por argentinos”. Los mismos avisos daban cuatro razones para comprarlo: “Su precio: $ 120.000 con tres planes de financiación. Su consumo: 22 centavos por kilómetro recorrido. Su capacidad: 4 pasajeros y dos puertas laterales. Su chasis: construido para los caminos argentinos.” El chasis estaba construido con la típica fórmula de largueros reforzados con travesaños, y sobre éste se abulonaba una plataforma plana de acero sobre la que se soldaba una carrocería de chapa. El motor que impulsaba al automóvil era un Villiers de origen inglés de 10 HP, equipado con arranque eléctrico de 12 voltios y una caja de cuatro velocidades hacia adelante y una hacia atrás.
La empresa había decidido impulsar las ventas mediante una extensa red de concesionarios, con cinco agencias en la Capital Federal, varios representantes en la Provincia de Buenos Aires, en Monte Grande, Tandil, Muñiz, Vicente López, Carhué, Moreno, Mar del Plata, Necochea, Miramar, Banfield, José León Suárez, Coronel Suárez e Ituzaingó, así como otras en Concordia (Entre Ríos), General Roca (Río Negro). Pero a pesar de este despliegue, parece que la producción no pasó de las 200 unidades entre 1959 y 1960. Es probable que las expectativas de ventas se hayan visto afectadas por la aparición de una nutrida competencia surgida a partir del decreto que en 1959 abrió las puertas a una explosión de fábrica de automóviles.