EL ORIGEN ALEMÁN DEL ISARD T-300 y T-400
La
historia de Glas se remonta a 1883, cuando Andreas Glas creó
la fábrica para producir maquinaria agrícola.
Su hijo Hans, destinado a sucederlo en el negocio familiar,
aprovechó su momento para viajar por el mundo y completar
así su formación como ingeniero. Trabajó
durante este tiempo en empresas como Massey-Harris, Mac Cormik,
Ford e India, todas americanas o canadienses. En los años
veinte Hans se hizo cargo de la empresa familiar, cuyos horizontes
amplió aún más. Sin embargo, el inicio
de la Guerra lo obligó a dirigir su producción
hacia la aeronáutica, pero tan pronto como el conflicto
hubo concluido Hans Glas volvió a concentrarse en la
fabricación de maquinaria agrícola. Sin embargo,
con la llegada de su hijo Andreas a la firma, Hans comenzó
a interesarse en la diversificación de su producción.
Apareció así un motocarro denominado Goggo,
sencillo técnicamente pero eficiente en la práctica.
Estaba éste impulsado por un motor de 200 cm³
y dos tiempos, y era capaz de cargar 250 kg, lo que lo hacía
ideal para numerosos pequeños comerciantes de la posguerra.
Por lo que, a pesar de no ser el único en su tipo,
tuvo inmediato éxito. Un éxito que no había
sido previsto y que obligó a la compañía
a orientar sus esfuerzos cada vez más a la producción
de estos pequeños vehículos.
Pero este sorpresivo éxito le permitió también
ser una de las compañías alemanas que más
rápidamente lograron recuperarse de los problemas financieros
de la postguerra. Poco después, Hans y Andreas presentaron
el Goggomobil, un microcoupé que permitía, con
un mínimo de confort, alojar a cuatro personas. La
berlina con motores de 250 y 300 cm³ apareció
en el otoño de 1954, la Coupé, de agradables
líneas, en 1957, momento en el que también debutó
la berlina con motor de 400 cm³.
El Goggomobil fue el más longevo de los microcoupés,
prolongándose su fabricación hasta 1969. La
única modificación estilística que sufrió
fue el cambio en el sentido de apertura de las puertas, siendo
a partir de 1964 hacia adelante. En cuanto al motor, sufrió
pocas modificaciones y estas tendieron siempre al aumento
de la potencia, siendo en las últimas unidades de 20
CV (con motor de 400 cm³).
LA HISTORIA DEL ISARD T-300 y T-400 ARGENTINO
En
1948, la firma Alejo Arocena S.R.L. inició en el país
el montaje de los autos Packard, actividad que se vio interrumpida
por las restricciones impuestas a la importación durante
el gobierno peronista. Una vez producida la denominada Revolución
Libertadora, en 1955, la firma se transformó en Los
Cedros S.A., instalando una planta industrial en la localidad
de General Pacheco, Provincia de Buenos Aires, para continuar
con la representación de los automóviles Packard.
Tres años después, en 1958, la Studebaker Corporation
absorbió la Packard, con lo que Los Cedros comenzó
a armar automóviles de dicha marca, además de
los microcoupés Heinkel, que había comenzado
a armar un año atrás.
Ese mismo año de 1958, y ya plenamente establecida
en el negocio automotriz en su país de origen, la Hans
Glass decidió expandirse a otros mercados y, viendo
que las condiciones eran las apropiadas en la Argentina, creó
la Isard Argentina SA en 1958, con una planta industrial,
también, en la localidad de General Pacheco, y bajo
la presidencia de Natán Catzman. El primer modelo que
salió de esta planta fue el Isard T-300, o sea el Gogomobil
alemán, un microcoupé muy prestigioso gracias
a sus formas convencionales y a la ubicación de las
ruedas también en forma convencional —una en
cada esquina del chasis—, a diferencia de la mayoría
de los microcoupés de la época, en forma de
burbujas y con las ruedas traseras juntas.
Por otra parte, el 19 de febrero de 1959, el Poder Ejecutivo
Nacional autorizó la fusión de Los Cedros S.A.
e Isard Argentina S.A., bajo el nombre de la segunda, lo que
permitió que la compañía heredara los
acuerdos de la primera con Heinkel y Studebaker, lo que le
abrió las puertas a la producción de pick ups.
Al mismo tiempo, recibió las instalaciones de Los Cedros
en Bolivar 1646 de la Capital Federal, donde se montaron oficinas
comerciales.
Hacia fines de 1961 apareció el Isard T-400, similar
al anterior pero con un motor más grande (en la foto,
Froilan González a bordo de uno el día de su
lanzamiento), capaz de circular a unos 100 km/h con un consumo
de aproximadamente 350 kilómetros con 20 litros de
combustible. La principal diferencia entre los T-300/T-400
argentinos y europeos era que los primeros tenían ópticas
delanteras con parábolas sobredimensionadas y paragolpes
más bajos.
En los últimos años de la década de 1950,
Isard había sido una de las pocas plantas industriales
dedicadas a los automóviles establecidas en el país
pero a partir del establecimiento del régimen de promoción
industrial lanzado por el presidente Frondizi, las cosas comenzaron
a cambiar y la competencia aumentó. Es así como
al iniciarse la nueva década, Isard Argentina lanzó
su modelo más difundido, el Isard Royal T700, capaz
de disputar el mercado a coches como el NSU, De Carlo, Fiat
600 y Renault Dauphine. El éxito del T700 llevó
al cese de la producción de los modelos más
chicos.
Tanto en el caso del 300 como del 400 el motor era el mismo,
pero con una diferente cilindrada: 392 cm³ para el 400
y 293 cm³ para el 300, y 20 y 15 HP, respectivamente.
En los años en que lograron mantenerse en el mercado,
estos pequeños coches fueron los más apetecidos
entre quienes sólo podían optar por un Heinkel,
un Isetta o un Messerschmidts, todos vehículos bastante
menos parecidos a un automóvil. Sin embargo, y lo mismo
que aquellos, los Isard 300 y 400 disfrutaban de una agradable
y fácil conducción ciudadana y de una gran economía
de combustible, con 4,3 litros cada 100 kilómetros
para el 300 y 4,7 para el 400. También su velocidad
final era interesante, con 100 km/h para el primero y 105
para el segundo.
Del Isard T-300 se produjeron 1.132 ejemplares, mientras que
del T-400 se fabricaron 1.590. Además, se fabricó
una versión Sport del T-400, denominada TS-400, con
242 unidades.
AQUÍ ESTÁ EL ISARD T-400
©PARABRISAS,
Septiembre 1963
Si
nos ponemos de acuerdo en que un “microcupé”
debe tener menos de 400 cm³ de cilindrada, éste
que presentamos hoy es el automóvil más Pulgarcito
de los que se fabrican en nuestro país. El Isard T
400 Sedán tuvo sus orígenes en Dingolfing, Alemania,
donde Hans Glas instaló su fábrica de automóviles
Goggomobil. Inicialmente se trataba de un 300 cm³ que
con el tiempo fue llevado a su cilindrada actual, ganándose
con ello los galones que lo acreditan ante el mundo como un
auto hecho y derecho.
En nuestro país es fabricado por la firma Isard Argentina,
de la cual tomó su nombre. La denominación viene
del río Isar sobre cuyas márgenes se instaló
la fábrica alemana. La “d” final que se
le agregó es un galicismo que tuvo lugar cuando los
distribuidores franceses de la marca decidieron que “Goggomobil”
no era un nombre precisamente promocional puesto que “goggo”
significa “tonto” en muchas partes de Francia,
y vender “tontos rodantes” no parecía un
nombre destinado al éxito comercial.
Estéticamente no es osado, pero tiene su personalidad.
Presumiblemente, pueden tripularlo cuatro personas, cosa que
permite sospechar que en el Isard 400 se ha efectuado el tradicional
estudio para conferirle interiormente más espacio del
que parece tener por fuera y un poco menos de lo que necesita
tía Gertrudis para estarse a sus anchas. Pero ese es
su “leit motiv”. Del Isard 400 se cuentan muchas
historias, pero posiblemente una de las más interesantes
es la que asegura que en cierta oportunidad la princesa Margarita
de Inglaterra necesitó cruzar Londres con la más
monárquica de las urgencias que pueda imaginarse, y
que en un aparatito de éstos pudo hacerlo en menos
tiempo de lo previsto. Satisfecho su apetito de velocidad,
comentó frugalmente que jamás había pasado
de lado a lado de la ciudad en menos tiempo
El motor del Isard es un dos tiempos colocado en la parte
posterior del vehículo. Todos los movimientos de rotación
que se producen en el órgano propulsor tienen el sentido
de giro de las ruedas, con lo que se supone acertadamente
que el motor tiene la sistematización característica
de las unidades motrices tipo motocicleta. La refrigeración
queda a cargo de una turbina “ad hoc” que hace
circular la corriente de aire que se produce entre las aletas
del cilindro y la cabeza, fundida en aleación gris
liviana. Recientemente se dotó al Isard 400 de una
toma de aire frontal, considerando que de ese modo se evitaba
en gran medida el arrastre de impurezas. A través de
un filtro de aire en baño de aceite, la corriente pasa
a un carburador Bing que tiene 28 mm de garganta, donde se
gasifica el combustible (un volumen de aceite en 25 de nafta).
A partir de allí, se cumple en cada uno de los cilindros
el ciclo tradicional de dos tiempos, es decir que el pistón
al ascender para expulsar los gases quemados que produjo la
explosión anterior, aspira y envía al cárter
la mezcla fresca. Cuando ésta llega allí, toma
dinámicamente el sentido de giro del cigüeñal
y es comprimida por el descenso del pistón. En el camino,
la parte de aceite incluida en el combustible, lubrica los
rodamientos y las partes sujetas a fricción. Al ser
comprimida, la mezcla pasa a través de una lumbrera
practicada en la pollera del pistón y se orienta hacia
la cámara de combustión, donde la velocidad
inercial de los gases los hace invertir el sentido de giro,
por lo que se puede prescindir de un deflector en la cabeza
del pistón y a causa de lo cual se dio en llamar al
sistema “de retorno” o “contra corriente”.
En la cámara hemisférica de combustión,
el pistón que sube comprime la mezcla que una vez inflamada
por chispa eléctrica produce la energía suficiente
para hacer descender nuevamente el émbolo y conseguir
de este modo que el ciclo se suceda. A continuación,
los gases quemados evacuan por el conducto de escape. Los
pistones son de cabeza hemisférica sin deflector y
tienen tres aros de compresión cada uno. Las bielas
y bancadas giran sobre cojinetes a rodillos tipo jaula. El
cigüeñal es forjado en acero y está muy
bien contrapesado, primero para evitar vibraciones del motor,
y luego para ocupar en el cárter el mayor volumen posible
de modo que el mismo aumente la compresión y por lo
tanto la velocidad de los gases ascendentes, cosa que redunda
en beneficio de la performance.
Cada uno de los dos cilindros tiene 67 mm de diámetro
y los respectivos pistones recorren 56 mm dentro de ellos.
Esto decreta un desplazamiento de 394 cm³, que a un régimen
máximo de 5.000 rev/min, producen 18,5 HP, con 6 a
1 de compresión. Se utilizan bujías Bosch M
225 en invierno y M 240 en verano. Podríamos decir
que el motor —sujeto por tres bulones embujados en goma—
está orientado “hacia atrás”, dado
que el conjunto caja-diferencial debe coincidir con el eje.
De este modo, prácticamente todo el peso de la planta
propulsora queda emplazado tras el eje trasero, con lo que
seguramente se logra un equilibrio aceptable en la distribución
de pesos de carga para cada eje. Entonces, el hecho de que
el escape haya sido emplazado en la parte trasera del cilindro
podría presentar problemas de temperatura, pero la
adecuada refrigeración de la turbina centrífuga
obvia el inconveniente.
Solidaria al eje del cigüeñal, y del lado derecho
del motor, tomando como referencia el sentido de marcha, se
halla el primer engranaje de transmisión, integrante
de la primera desmultiplicación o desmultiplicación
primaria, que invierte el sentido de rotación. El engranaje
restante es mayor, produciendo una relación desmultiplicada.
Éste funciona junto con el embrague, órgano
comandado por cable tipo Bowden y compuesto de dos discos
que trabajan en baño permanente de aceite. La caja
de velocidades y el diferencial están agrupados entre
las dos carcazas laterales de aluminio y bajo los dos semiblocks
que conforman exteriormente el motor. El eje de toma del órgano
nombrado en primer término es concéntrico al
embrague. Los semiejes oscilantes transmiten finalmente a
las ruedas traseras el movimiento de rotación que pasó
por los diferentes ejes. Contando el eje desmultiplicador
e inversor, el de cambios, y los de reenvío del diferencial,
se obtiene, de acuerdo a la cantidad de dientes que poseen
los distintos engranajes, los siguientes valores de relación
de giro entre el eje del cigüeñal y las ruedas:
| 1ra |
19,50
a 1 |
| 2da |
10,40
a 1 |
| 3ra |
6,77
a 1 |
| 4ta |
4,80
a 1 |
| MA |
17,20
a 1 |
No sólo los cables y varillas que comandan los elementos
de transmisión, sino que también los referentes
a aceleración y carburación atraviesan un túnel
central en la carrocería.
La suspensión delantera está compuesta por dos
semiejes que columpian sobre bujes de goma. La acción
de los rebotes es absorbida por un elemento telehidráulico
en cada rueda que hace las veces de amortiguador y suspensor.
La trasera es similar, sólo que los palieres son transmisores
de potencia. En este caso, igualmente un par de amortiguadores
de los llamados “telescópicos” sujetos
por un lado a la carrocería y por el otro extremo a
los elementos suspendidos, asimilan las vibraciones, los saltos
y las diferentes variaciones a que está sujeto el sistema.
Las ruedas de ambos trenes tienen comba positiva, o sea que
los extremos superiores de las ruedas de determinado eje están
más separados que los inferiores. En coches similares
preparados para competir, la comba se lleva a “negativa”,
vale decir que se invierte la posición de las ruedas.
Pero lo cierto es que aquí es positiva y los ángulos
son los siguientes: 5 grados en el eje delantero y 9 en el
trasero. La dirección es del tipo piñón
y cremallera. Es rápida y liviana en virtud de la desmultiplicación
del conjunto. Los pernos de punta de eje están inclinados
9 grados hacia adelante y la convergencia de las ruedas delanteras
está prevista para el orden de los 2 a 4 mm. Naturalmente
el árbol de dirección fue emplazado a la izquierda
del puesto de manejo.
La energía es provista por una batería (ubicada
atrás, en el compartimiento del motor) de 12 voltios
y 24 Ah. El elemento generador es una dínamo de 12
voltios y 130 Watts. El motor de arranque consume 40 Ah y
es de marcha Bosch. Para evitar el uso del distribuidor, el
esquema fue dotado de doble juego de platinos (uno para cada
cilindro) y de dos bobinas que envían chispas a las
respectivas bujías. El encendido se pone en fase 2,5
mm antes del punto muerto superior (apms) y la tensión
de carga está controlada por un regulador de voltaje
convencional. El esquema de doble platino y doble bobina se
utiliza generalmente en los motores que tienen menos de cuatro
cilindros. Naturalmente, entonces, si el motor es de cuatro
tiempos y el sistema produce una chispa por cada vuelta del
cigüeñal, es decir, cada dos ciclos, por lógica
una de cada dos chispas producida en cada cilindro se desperdicia.
Generalmente ello sucede cuando las dos válvulas están
abiertas, o cuando aún no finalizó la evacuación
de los gases. Pero, he ahí que siendo el del Isard
400 un motor de dos tiempos, donde los cuatro ciclos convencionales
se reducen a la mitad, y donde hay una chispa —ahora
sí— cada vuelta del árbol motor, podría
decirse que sin lugar a dudas se consiguió un ideal
en materia de encendido. En pocas palabras, cada cilindro
funciona independientemente, como si uno y otro fueran motores
diferentes.
La presión sobre el pedal de freno del Isard 400 acciona
un mecanismo convencional hidráulico. Un tambor de
180 mm de diámetro instalado en cada rueda, y en cuyos
respectivos interiores fueron previstas dos zapatas o patines
que precisamente son puestas en acción por el sistema
hidráulico, son los elementos finales del esquema de
frenos. La superficie total de frenaje, que se obtiene sumando
la de cada zapata, es de 405 cm². Esta es una de las
magnitudes que no variaron cuando se aumentó la cilindrada
del auto. El freno de estacionamiento, que se comanda en forma
manual, bloquea las ruedas traseras del vehículo.
La carrocería es original del modelo de 300 cm³.
En reglas generales no se puede hablar de variaciones, pero
lo cierto es que sufrió algunas modificaciones, sobre
todo en lo que respecta a tamaño de faros delanteros
y al lujo de algunos detalles interiores. El Isard 400 no
tiene chasis, por lo tanto es autoportante. La rueda de auxilio
se halla alojada en la concavidad que alberga la pedalera.
La velocidad máxima del Isard 400 Sedan es, según
la fábrica, de 100 kilómetros por hora. Las
dimensiones generales son las siguientes:
| Largo máximo |
2.900
mm |
| Ancho máximo |
1.280
mm |
| Alto máximo |
1.310
mm |
| Distancia entre
ejes |
1.800
mm |
| Trocha |
1.090
mm |
| Altura sobre
el suelo |
200
mm |
| Peso en vacío |
415
kg |
| Carga útil |
305
kg |
El Isard T 400 viene equipado con arranque eléctrico
en la llave de contacto, bocina simple, limpiaparabrisas eléctrico,
calefacción, indicador de viraje, cerradura en el capó,
tapizado de plástico, alfombras de goma y una visera
para sol, frente al puesto de manejo. Por el contrario, carece
de luces en el baúl, el motor y la guantera, tampoco
tiene ni encendedor ni ceniceros, ni radio, aunque tiene un
espacio para ésta, que es de compra opcional. El instrumental,
que está iluminado pero sin reóstato, está
limitado a un velocímetro (sin parcial de kilometraje)
y a una luz en reemplazo del amperímetro. Como tiene
motor de dos tiempos refrigerado por aire, no necesita ni
indicador de presión de aceite ni de la temperatura
del agua; pero tampoco tiene medidor de combustible. Las puertas
se abren para atrás, y solo la del conductor tiene
cerradura. Las manijas son de tipo palanca; los vidrios delanteros
son levadizos, y atrás tiene ventiletes a cada lado.
Hasta hace muy poco tiempo se fabricó en nuestro país
la versión sport del modelo que presentamos, conocida
como Cupé Isard TS 400, a la que se promocionó
exaltando sus virtudes deportivas. Su performance era levemente
superior a la del sedán en virtud e su mayor coeficiente
de penetración aerodinámica. Según el
catálogo de los fabricantes, esta versión consigue
alrededor de 104 km/h, sin que la potencia del motor haya
sido aumentada. Esquemáticamente, y excepto en lo que
se refiere a los detalles estéticos y estilísticos
es similar al sedán.

CONSULTAS DE LOS PROPIETARIOS
Mi
Isard 300 tiene una compresión de 6 a 1. ¿Conviene
usar nafta especial? Con ésta, ¿desaparecerá
un leve pistoneo que noto en la actualidad? (Propietario de
Rosario)
Respuesta de Parabrisas (1961): Si su Isard tiene 6 a 1 es
imposible que pistonee normalmente. Esa relación la
usaban hace treinta años cuando las naftas y los motores
eran más detonadores que los actuales, y no pasaba
nada. Si su Isard pistonea le conviene ver si está
a punto el motor o si necesita ser descarbonizado. Si está
muy carbonizado es posible que poniéndole nafta especial
desaparezca el pistoneo por un tiempo, pero a la larga va
a tener que descarbonizar lo mismo...
Estoy
por recibir un Isard 400. 1) Me han dicho que tendré
problemas con la caja, porque las marchas no son sincronizadas,.
¿Es cierto? 2) He notado que los Isard 400 que andan
por Buenos Aires lanzan humo por sus caños de escape.
¿A qué se debe esto? 3) ¿Tendría
alguna mala consecuencia para el coche si transportara cinco
personas con un peso promedio de 80 kilos cada uno? 4) ¿Tendré
dificultades serias para la posterior reventa de mi Isard?
(Futura propietaria de Capital Federal)
Respuesta de Parabrisas (1962): 1) No, señora. Usted
no va a tener ningún problema con los cambios. 2) El
humo al cual usted alude se debe a que el Isard tiene un motor
de los llamados “dos tiempos”, en los que se mezcla
un poco de aceite con la nafta, y al quemarse este aceite,
siempre humea un poco. Es perfectamente normal esta condición.
3) No recomendamos que lo cargue tanto el auto, salvo muy
de cuando en cuando y por cortos trechos. El Isard 400 es
un vehículo muy noble, pero no le pida más de
lo que le da el cuero. 4) No, señora. Hasta ahora el
Isard 400 tiene buena reventa.