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C O C H E S - A R G E N T I N O S
LA EDAD DORADA DE LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ
————————— 1 9 5 9 - 1 9 6 5 —————————
Fabricante Isard Argentina S.A.
Coche I S A R D - 1 2 0 4
Periodo 1964-1965
Cantidad 550
Comentario Un auto chico que llegó demasiado tarde.

LA HISTORIA DEL ISARD SUPER 1204

 

La firma Hans Glas había sido tradicionalmente una prestigiosa productora de maquinaria agrícola, pero, tras la Segunda Guerra Mundial, decidió incursionar en el negocio del transporte personal fabricando pequeños automóviles impulsados por motores de motocicletas, una combinación que permitió la motorización de la clase media europea tras la guerra. El éxito obtenido permitió a la firma expandirse a otros mercados, siendo la Argentina uno de ellos. Se creó así, en 1958, la Isard Argentina S.A., con una planta industrial en la localidad de San Andrés, provincia de Buenos Aires. El primer modelo que salió de esta planta fue el Isard T400, o sea el Gogomobil alemán, un microcoupé muy vendido en su país, seguido poco después por el T-300, con un motor aún más chico, pero con la misma carrocería.
Hacia fines de la década de 1950, la Isard era todavía una de las pocas plantas industriales dedicadas a la fabricación de automóviles establecidas en el país, pero a partir del decreto del régimen de promoción industrial lanzado por el presidente Frondizi, las cosas comenzaron a cambiar y la competencia aumentó. Esto obligó a la compañía a mejorar la oferta, y así fue como apareció su modelo más difundido, el Isard Royal T700, un pequeño pero convencional automóvil de motor delantero y tracción trasera, algo poco común en autos de esta cilindrada, ya que la competencia —NSU, De Carlo, Fiat 600 y Renault Dauphine— tenía toda una disposición de “todo atrás”. La única excepción era el Citroën 2CV, pero éste estaba en una categoría a la que pertenecía él solo.
Las ventas fueron buenas, pero hacia mediados de los sesenta la tendencia general era hacia autos más grandes y cómodos, y la Isard nuevamente tuvo que presentar algo nuevo: el Isard Super 1204, que apareció hacia fines de 1964. El motor era un cuatro cilindros de 1200 centímetros cúbicos, con árbol de levas a la cabeza y una compresión de 8,5 a 1, lo que le permitía desarrollar una nada despreciable potencia de 53 HP DIN o 63 SAE, a 5.300 vueltas.
Sin embargo, no eran los elementos mecánicos los que hacían del coche algo diferente, sino su forma “paralelepipedal” (como rezaba un aviso) y ciertos elementos de manejo que le daban cualidades deportivas, como los frenos a disco delanteros, la palanca de cambios ubicada en el piso y la incorporación de un cuentavueltas de serie (de hecho, el único coche de producción nacional que lo proporcionaba sin costo extra).
La velocidad máxima declarada por la fábrica en el momento de su presentación era de 155 kilómetros por hora (según publicidad de la época), con una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en diecisiete segundos.
Se construyeron 550 ejemplares del Royal 1204, según cifras oficiales.