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C
O C H E S - A R G E N T I
N O S |
LA
EDAD DORADA DE LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ |
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1 9 5 9 - 1 9 6 5
————————— |
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| Fabricante |
Fiat Concord de Argentina
S.A. |
| Coche |
F I A T
- 1 5 0 0 |
| Periodo |
1963-1969 |
| Cantidad |
123.059 |
| Comentario |
Diseñado pensando
en la comodidad del que maneja. |
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EL ORIGEN ITALIANO DEL FIAT 1500
En
1961, Fiat presentó al mundo dos modelos similares
en cuanto a diseño pero con diferentes cilindradas
de motor. Se trató del fiat 1300 y del Fiat 1500. En
el caso del primero, era la primera vez que Fiat utilizaba
un motor de esta cilindrada, pero varios motores 1500 se habían
sucedido desde 1935, cuando apareció el primero, con
carrocería derivada del Balilla 1100. Esta primera
generación de los 1500 se mantuvo en vigencia hasta
1950, cuando fue reemplazada por el 1400, primer Fiat construido
sobre una estructura autoportante. Pero hacia fines de la
década, el 1400 estaba listo para ser a su vez reemplazado,
esta vez por la serie que ahora se presentaba.
De hecho, el proyecto y los ensayos previos al inicio de la
producción definitiva de los 1300/1500 datan de mediados
de los cincuenta. Los técnicos habían partido
casi desde cero, ya que tanto el motor como la carrocería
fueron diseñados casi sin contar con modelos previos.
Dante Giacosa, en ese momento a cargo de este departamento,
supervisó personalmente cada uno de los trabajos. En
cuanto al motor, fue obra del Ing. Aurelio Lampredi, diseñador
de la ferrari 2.5 Capmpeona del Mundo. Finalmente, cuando
transcurrían los primeros días del mes de abril
de 1961, Fiat presentó esta Berlina de tamaño
medio en el Salón de Turín.
La principal novedad de estos modelos, en lo que se refiere
a la trayectoria de la marca, era que, por primera vez, conceptos
como calidad y prestaciones no iban unidos a carrocerías
suntuosas de grandes dimensiones. La acogida del público
en general y de la crítica fue positiva, valorándose
sobre todo la belleza y funcionalidad de la carrocería
y elementos de seguridad como los frenos delanteros a disco.
Tal fue la repercusión que en su primer año
de producción en serie salieron a la calle 32.314 unidades,
y esta cifra subió a 67.037 en 1962. Pero además,
el auto fue un verdadero éxito de exportación.
De las poco más de 67.000 unidades producidas en 1962,
22.527 fueron exportadas a mercados como Alemania. Hacia 1965,
ya rodaban por el mundo 300.000 Fiat 1500, de los cuales aproximadamente
la mitad lo hacían fuera de Italia. Paralelamente se
construyó una versión Familiar del auto, así
como una berlina “dos puertas” de las que se hicieron
apenas 30 unidades.
Las distintas pruebas a que fue sometido el 1500 por entonces,
parecían dejar en claro que sus mayores virtudes era
las arrancadas y las paradas. Y este detalle se cumplía
al pie de la letra en una prueba que la revista italiana Quatroruotte
le realizó al auto en 1964, donde los frenos y la relación
aceleración/reprise recibieron la máxima calificación:
10. Por el contrario, aspectos como el tablero de mandos,
la estabilidad y la dirección recibían sus críticas.
En 1965 Fiat presentó oficialmente, en el salón
de Turín, el Fiat 1500 C, una variante con un equipamiento
superior y una distancia entre ejes 8,5 cm más larga,
puertas traseras más grandes, servo freno y un motor
más afinado. Pero estas mejoras en el 1500 afectaron
las ventas del 1300, que se había mantenido casi invariable,
que dejó de formar parte de los catálogos de
la marca en 1967, aunque las ventas eran ya casi inexistentes
en 1966. La berlina logró sobrevivir en su país
de origen un año más, hasta 1968. De todas maneras,
el auto se mantuvo aún en producción en otras
partes del mundo, siendo Yugoslavia el último país
que lo fabricó, bajo la marca Zastava y hasta 1980.
PRESENTACIÓN EUROPEA DEL FIAT 1300-1500
©PARABRISAS,
Agosto 1961
En
Italia, un nuevo Fiat es un acontecimiento muy importante;
la fábrica de Turín produce aproximadamente
las tras cuartas partes de los automóviles matriculados
en Italia, y como dijo una revista inglesa, “un Fiat
malo sería para los italianos casi un desastre nacional”.
De ahí que las cualidades de cada prototipo sean cuidadosamente
sopesadas en un proceso que comienza años antes de
su puesta en escena.
El Fiat 1300 – 1500 fue presentado en Turín el
3 de abril de este año, y seguramente está destinado
a ser otro gran éxito de Fiat. El coche se revela como
un agradable sedán cuatro puertas con un eficiente
motor cuatro cilindros (de 1300 o 1500 cm³, según
desee el comprador), la promesa de una performance interesante,
y frenos a disco para cuando haya que parar en poco tiempo.
Muchos dirán, no sin justificativo, que la línea
de la carrocería es algo muy tradicional, máxime
para un automóvil que, recién nacido, tendrá
que subsistir sin grandes reformas durante unos cuantos años.
En cambio, la terminación es excelente, tanto dentro
como afuera, y nada se puede reprochar en cuanto a la actualidad
de los detalles técnicos.
La carrocería tiene detalles elogiables de seguridad;
por ejemplo, las puertas y el capó se abren hacia adelante
(o sea que si destraban en marcha, el viento tiende a mantenerlas
cerradas) y los picaportes no sobresalen. El interior es cómodo
para lo que sería una tripulación normal —cuatro
personas y un quinto eventual—, el tapizado es elegante,
y los instrumentos, similares a los del 1800, son de fácil
lectura. Aplaudimos especialmente el lavaparabrisas y su pedal
de accionamiento, ubicado arriba del pedal de freno; permite
mantener ambas manos en el volante, sin la distracción
que supone accionar manualmente la habitual perilla. Menos
elogiables, en cambio, son las perillas de traba de puertas,
que son del tipo de pulsante vertical usado por Chevrolet
hace muchos años y por Fiat desde el 1100 E. Todo va
bien mientras no se transporten niños; cualquier “papá
automovilista” sabe de la fascinación que para
los niños tienen esas perillas que bajan y suben con
la simple presión del dedo... El portaequipaje es amplio,
pero habría que mejorar el sistema de cierre y la ubicación
de la rueda de auxilio, debajo del equipaje...
Los frenos delanteros son a disco, cosa que indica lo fuete
que puede andar. Los motores tienen ambos cuatro cilindros
en línea y el mismo recorrido de pistón, 79,5
mm; en cambio, los diámetros de cilindros son de 72
mm para el motor de 1.295 cm³ y de 77 mm para el de 1.481
cm³, con potencias de 72 y 80 HP SAE, respectivamente.
La relación de compresión es en ambos casos
de 8,8 a 1.
Sus dimensiones principales son las siguientes: entre ejes
2,42 m, trochas 1.295 y 1,272 m, diámetro de giro 10,20
metros, largo máximo 4,03 metros, ancho 1,545 m y alto
1,42 metros. Las ruedas tienen un rodado de 5,60 x 13, y el
peso vacío es de 920 kilos, y con líquidos,
cuatro personas y 50 kilos de equipaje de 1.285 kilos.
Pudimos dar una vuelta rápida; el coche es muy estable,
frenos soberbios, los faros cuádruples potentes y efectivos.
El tablero es acolchado y carece de protuberancias peligrosas,
y la caja de dirección está ubicada bien para
atrás, reduciendo riesgos en caso de colisión.
Según Fiat, diversos prototipos recorrieron kilometrajes
de 60 a 120.000 kilómetros en las más variadas
condiciones ambientales, del calor tropical hasta el frío
Ártico; y por lo tanto afirman que es bueno porque
se han cerciorado prácticamente de ese detalle.
LA HISTORIA DEL FIAT 1500 ARGENTINO
Cuando
el Fiat 1500 fue presentado en Europa, en 1961, el mercado
de la marca estaba cubierto en la Argentina con el 1100, una
berlina bastante más antigua en diseño y prestaciones
pero que había logrado instalarse en el favor del público.
Sin embargo, poco después de su lanzamiento en Italia,
algunas unidades 1300 y 1500 (importadas en forma particular)
comenzaron a verse por las calles argentinas y, ya a comienzos
de 1963 circulaban por nuestras calles algunas unidades armadas
localmente, con una carrocería similar a la del modelo
italiano, unos 20 centímetros más corta que
la de la generación siguiente, que apareció
en 1965 con el nombre de Fiat 1500 C.
El interior era muy confortable y exhibía una calidad
de construcción acorde a las exigencias de su público.
De todos modos, su principal cualidad radicaba en la adopción
de discos de freno en las ruedas delanteras, una novedad en
nuestra industria.
En 1965 Fiat Concord presentó el modelo popularmente
conocido como “Largo” y oficialmente como “Fiat
1500C Gran Clase”, el cual, derivado de la carrocería
que en Italia se utilizaba para los taxis, además de
tener 20 centímetros más de largo, ofrecía
algunos cambios estéticos, con nuevo frontal —parrilla
retocada y nueva distribución de luces—, una
tapa de acceso a la carga de combustible modificada (pasó
de la parte trasera al costado lateral izquierdo), nuevos
faros en la parte trasera y una mecánica con pequeños
ajustes.
Una nueva actualización llegó en 1968, en general
debida a la dedición de incorporar al sedán
elementos derivados de la versión Coupé. Así
fue reemplazado el viejo tablero —inalterado desde su
debut— por otro más deportivo y además
provisto de tacómetro. Se adoptaron las butacas individuales,
lo que permitió trasladar la palanca de cambios, de
la columna de dirección al piso.
El Fiat 1500 fue discontinuado en 1969. Además de la
Berlina, se fabricaron localmente tres modelos basados en
la plataforma del sedán. Uno fue el Familiar, lanzado
en 1964; los otros dos, que nunca fueron producidos en Italia,
fueron la Coupé, que apareció en 1966, y la
pick up Multicarga, que debutó un año antes,
en 1965. El sedán rural Familiar incorporaba una suspensión
trasera con barra estabilizadora, que le daba un comportamiento
más seguro, mientras que el modelo comercial (sin ventanillas
traseras) exhibía sólo dos faros delanteros
El total de Fiat 1500, sumadas todas las versiones fue de
123.059 unidades.
AQUÍ ESTÁ EL FIAT 1500
©PARABRISAS,
Agosto 1962

Este
automóvil ha sido concebido como una novedad dentro
de la empresa fabricante. No es una derivación ni una
modernización de algún modelo anterior. Con
el 1500, Fiat establece un nexo entre la serie de autos “chicos”
(500, 600 y 1100) y los “grandes” (1800 y 2300).
En términos generales, el Fiat 1500 responde a ese
diseño cuadrado y sin aletas o protuberancias. En cuanto
a la distribución de los elementos mecánicos,
sigue el sistema clásico de motor. Embrague, caja de
velocidades, transmisión y tren trasero. La potencia
obtenida llega a los 80 HP SAE a 5.200 rev/min. El par motormáximo
es de 12 kgm a 3.200 rev/min. El motor es un cuatro cilindros
en línea, de cuatro tiempos y enfriado por agua. El
diámetro de los cilindros es de 77 mm, y la carrera
del pistón de 79,5.
El block del motor es de fundición de hierro sin camisas
removibles y lleva en su estructura los conductos de agua
para el enfriamiento. La parte inferior del block es continua
en las tres bancadas que soportan al cigüeñal.
El block es forjado, con los regulares trabajos de endurecimiento
y balanceo, girando sobre cojinetes de metal antifricción.
La tapa de cilindros es de fundición de aluminio, liviana
y con un gran poder transmisor de calor. En ella se sistematizan
las válvulas, colocadas en línea y accionadas
a través de varillas y botadores por un árbol
de levas único, colocado a la izquierda en el block
de cilindros, que recibe fuerza desde el cigüeñal,
extremo delantero, a través de un juego de engranajes.
La entrada de admisión se encuentra sobre el lado izquierdo
de la tapa de cilindros, y las salidas de escape del lado
derecho, apartándose de este modo del tradicional diseño
de Fiat para los motores chicos. El cierre de las válvulas
está asegurado por un juego de resortes helicoidales
y los cruces de las levas son los siguientes: comienzo de
aspiración 9º antes del punto muerto superior
(pms), fin de la aspiración 61º después
del punto muerto inferior (pmi), comienzo del escape 49º
antes del pmi, fin del escape 21º después del
pms.
El enfriamiento se realiza por agua, de circulación
forzada y controlada por una válvula de resorte sita
en la tapa de carga del radiador. El agua es impulsada por
una bomba centrífuga que gira por efecto de la correa
del ventilador. La capacidad del líquido refrigerante
es de 6,7 litros. El sistema tiene un control de tipo de aguja
que delata la temperatura en grados, ubicado en el tablero
general de controles. La alimentación del motor se
realiza por medio de un carburador Solex C 28-32 PAIA 1 de
doble cuerpo y tiro vertical descendente. El combustible es
enviado por la bomba de nafta, mecánica a diafragma,
que funciona por intermedio de un excéntrico del árbol
de levas y que está situada en el lado izquierdo del
block. La bomba extrae el combustible desde el tanque de nafta,
que se encuentra ubicado debajo del piso del baúl,
en la trampa del automóvil. La capacidad del depósito
es de 45 litros.
La lubricación del motor y de todos sus elementos móviles
está asegurada por una bomba de aceite del tipo de
engranajes, con una válvula de seguridad que mantiene
la presión del circuito. El aceite lubricante circula
entre las superficies de fricción siguiendo el esquema
clásico. Va al cigüeñal por conductos taladrados
ex profeso en el block, y por dentro del primero llega a los
cojinetes de biela y de bancada. Otra derivación del
circuito lleva el lubricante al árbol de levas, a la
parte superior de la tapa de cilindros (balancines y eje de
balancines) en cuyo retorno lubrica las varillas y botadores
y el árbol de levas y engranajes de distribución.
El aceite de lubricación se filtra en ambos motores
en un sistema triple de filtros, que garantiza la efectividad
de la operación. En primer término, pasa por
una rejilla gruesa que retiene las impurezas mayores e impide
que el conocido “barro de cárter” penetre
en el cuerpo de la bomba. Luego se centrifuga y finalmente
pasa por un elemento de cartucho renovable. El filtro de cartucho
es el único que aparece en el exterior del block. La
cantidad total de aceite lubricante es de 3,900 litros. El
elemento de cartucho no filtra todo el volumen de aceite enviado
por la bomba sino una parte de él, que le llega por
un conducto especial. Este sistema se llama de filtro “en
derivación”, y cuando se complementa con otro
filtro, como en este caso, ofrece la indudable ventaja de
que su obstrucción por suciedades no impide el paso
de aceite, lo cual permite prescindir de una válvula
especial de paso libre en el cartucho.
En encendido de la chispa se realiza en el clásico
circuito batería-bobina-rotor-bujías, en el
orden determinado por los números 1-3-4-2, correspondientes
a cada cilindro, tomados desde el ventilador del motor hacia
atrás. La batería es de 12 voltios y 40 Ah.
La reposición de la carga la realiza una dínamo
de una potencia de 400 W. El avance normal de la chispa está
establecido en el 12º, con un movimiento automático
de una amplitud de 20º. Además, es posible mediante
un control especial variar manualmente el avance en ±
5º.
Inmediatamente a continuación del motor se encuentra
el sistema de embrague, que consiste en un disco único
de fricción y cuyo comando se realiza por un sistema
hidráulico desde el pedal correspondiente. Las dimensiones
del anillo de embrague son de 184 mm para su diámetro
mayor, y de 127 mm para el menor, lo que da una superficie
de fricción de 557 cm², aproximadamente. Luego
del embrague viene la caja de velocidades, que siguiendo la
tendencia que lentamente se va imponiendo, trae las cuatro
marchas hacia adelante sincronizadas. El mando de la caja
reside en una palanca colocada en la columna de dirección.
Las relaciones de giro entre la salida del embrague y la de
la caja de velocidades son las siguientes, a través
de los diferentes engranajes:
| 1ra |
3,75
a 1 |
| 2da |
2,30
a 1 |
| 3ra |
1,49
a 1 |
| 4ta |
1
a 1 |
| MA |
3,87
a 1 |
Desde la caja de velocidades hacia atrás se extiende
un corto árbol de transmisión, en realidad la
primera parte del árbol de transmisión, ya que
éste está dividido en dos. El extremo delantero
del árbol primario lleva a la salida de la caja un
acoplamiento flexible para absorber vibraciones y pequeñas
torsiones y está fijo a la carrocería por su
extremo trasero. También incluye el sistema un estriado
deslizante. Luego de la sujeción a la carrocería
del extremo trasero del árbol primario, se extiende
el secundario, esta vez con dos movimientos universales del
tipo de cruz con dado y que termina en la entrada del acoplamiento
piñón corona. La construcción de un árbol
de transmisión dividido, aunque más costosa,
es superior en cuanto a suavidad de marcha, sobre todo por
la ausencia de oscilaciones del mismo y porque permite bajar
el túnel de transmisión a la altura de los asientos.
El acoplamiento trasero es del tipo hipoidal, con una relación
entre piñón y corona de 4,1 a 1 (diez dientes
el piñón y 41 la corona). Las relaciones finales
de giro entre el cigüeñal y las ruedas resultan
de este modo:
| 1ra |
15,37
a 1 |
| 2da |
9,43
a 1 |
| 3ra |
6,11
a 1 |
| 4ta |
4,10
a 1 |
| MA |
15,87
a 1 |
Las ruedas delanteras tienen movimiento independiente, guiadas
por un sistema de trapecio deformable transversal. El brazo
superior del sistema de suspensión delantera es un
triángulo de acero estampado. El brazo inferior, por
su parte, es un solo elemento transversal que no adopta ninguna
triangulación para absorber los esfuerzos longitudinales
u oblicuos. Para ello cuenta con un tensor que va desde un
punto situado por delante del tren delantero hasta el extremo
del brazo inferior que da contra el soporte de la punta de
ejes. Este tensor tiene un movimiento articular en el extremo
solidario con la carrocería y una simple horquilla
donde se une con el brazo inferior, estampado también
en acero. Las uniones de los brazos de suspensión con
la carrocería se hacen por intermedio de bujes de goma,
que absorben ruidos y vibraciones. El elemento suspensor es
un resorte helicoidal cuyo pie se encuentra sobre el brazo
superior de la suspensión y topa en la parte superior
contra una forma especial de la carrocería. Dentro
del resorte corre un amortiguador hidráulico.
La suspensión del tren trasero, que es un eje rígido,
se realiza por medio de dos elásticos de ballesta longitudinales
de cuatro hojas cada una, en los cuales la hoja maestra va
sujeta directamente a la carrocería en el extremo delantero
y a través de gemelos en el trasero. Estos dos elásticos
(Hotchkiss-drive) son los encargados de situar el eje trasero
en su lugar, tanto lateral como longitudinalmente. Los amortiguadores
son, como en el caso de la suspensión anterior, dos
telescópicos hidráulicos que van desde la cazoleta
de fijación del elástico a la cañonera
del diferencial hasta un travesaño sujeto a la carrocería,
y dispuesto en el mismo sentido que el eje trasero. Ambas
suspensiones cuentan con barras estabilizadoras o “anti-rol”.
La caja de dirección tiene un sistema de tornillo y
rodillo. A la salida de la caja se extiende un brazo desde
el cual sale una barra transversal hasta otro brazo situado
en la misma posición relativa que éste, pero
sobre el otro lado del vehículo (falso Pitman). De
los extremos de esta barra transversal salen los brazos que
van a las ruedas. La dirección queda de este modo sistematizada
por detrás del tren delantero. El diámetro de
giro es de 10,20 metros.
La gran novedad del 1300 / 1500 reside principalmente en el
mecanismo de frenos. Las ruedas delanteras tienen frenos de
disco y las traseras de campana de fundición de aluminio
con pista especial de frenado. Fiat se ha distinguido siempre
por la bondad de los elementos frenantes con que equipa a
sus vehículos de serie. Los frenos de disco que son
en estos momentos una imposición del progreso técnico
por su sencillez, la capacidad de autoconservarse limpios,
el poco peso y el extraordinario poder frenante en relación
con el peso, vienen como elementos de serie. Los frenos traseros,
que no necesitan un poder frenante tan grande como el de los
delanteros, son, como dijimos, a campana, con dos zapatas
por rueda y un solo cilindro por campana.
Los discos delanteros tienen un diámetro de 236 mm,
y la superficie total de frenado es de 142 cm². En el
caso de las campanas traseras, las medidas son las siguientes:
diámetro, 250 mm; anchura de las zapatas, 55 mm; superficie
de frenado, 456 cm².
Siguiendo con la tendencia actual y con la línea constructiva
de la empresa, el Fiat 1300 / 1500 carece de bastidor. Éste
es reemplazado por la carrocería, que al formar una
unidad, adquiere la resistencia necesaria. El Fiat 1300 /
1500 está catalogado como un automóvil medio,
con una capacidad para cinco personas. Las líneas cuadradas
de la carrocería envuelven un automóvil que
tiene todos los detalles de confort y refinamiento que exige
el público actual. Entre los detalles de seguridad
y por ende de comodidad se cuenta el faro trasero de estacionamiento,
que alumbra el camino inmediatamente detrás del automóvil.
El coche cuenta con arranque eléctrico en la llave
de contacto y bocina doble accionada mediante un aro en el
volante. Los pedales son colgantes, y la palanca de cambios
está ubicada en la columna de la dirección.
Las medidas y pesos del 1500 son las siguientes:
| Largo máximo |
4.030
mm |
| Ancho máximo |
1.546
mm |
| Alto máximo |
1.365
mm |
| Distancia entre
ejes |
2.420
mm |
| Trocha delantera |
1.295
mm |
| Trocha trasera |
1.272
mm |
| Despeje del
suelo |
120
mm |
| Peso vacío |
920
kg |
| Peso máximo |
1.290
kg |
| Neumáticos |
5,60
x 13" |
El instrumental cuenta con medidores de aguja para el nivel
de nafta y la temperatura del agua, pero la presión
de aceite y el amperímetro han sido reemplazados por
luces rojas de advertencia. El velocímetro cuenta con
parcial de kilometraje. La guantera tiene luz, hay un encendedor
y un cenicero en el centro del tablero, además de otros
dos más en las puertas traseras. El tablero tiene un
espacio reservado para la radio, pero ésta es de compra
opcional. El coche trae de serie limpiaparabrisas, lavaparabrisas,
calefacción con ventilador y reóstato para regular
la intensidad de la luz del tablero. Los comandos de las luces
se encuentran en la columna de la dirección, que no
tiene traba. Tiene cerraduras en las puertas delanteras, el
tanque de nafta y el baúl, y ventiletes de aire en
las cuatro puertas. Las manijas de las puertas son de tipo
botón pulsante, el tapizado es de paño y plástico,
y las alfombras de goma y moqueta. Cuenta con apoyabrazos
en las cuatro puertas, viseras para sol tapizadas en paño,
y el respaldo delantero es graduable. (En la foto, la actriz
Elsa Martinelli en el salón de ventas de una concesionaria
de Buenos Aires.)
HOY PROBAMOS EL FIAT 1500
©PARABRISAS,
Mayo 1964

Lanzar
al mercado un automóvil de 1.500 cm³ producido
masivamente, y que al mismo tiempo mantenga el éxito
comercial acostumbrado por una marca como FIAT, es cosa muy
seria. Decimos que es cosa muy seria porque la categoría
1.500 encuadra a un vehículo que podemos denominar
“crítico”. Tamaño (comodidad), performance,
rendimiento, deben combinarse muy cuidadosamente, pues cada
una de estas variantes tiene un rango muy poco amplio, debiéndose
adoptar soluciones de compromiso lo más equilibradas
posibles. Así lo comprendieron en Turín, y a
fines del año 1955, a continuación del desarrollo
del modelo 1800/2300, comenzó el estudio del 1300/1500,
y tan en serio tomaron la tarea, que para el proyecto del
motor se recorrió al Ing. Aurelio Lampredi, famosísimo
diseñador del Ferrari 2,5 campeón del mundo.
En 1961 fue presentado finalmente en Europa y a fines del
año pasado Fiat Concord lo introdujo en el mercado
nacional como reemplazante, en cierto modo, del tradicional
1100, cuya producción cesó casi al mismo tiempo.
En nuestro país no se fabrica la versión de
1300 cm³, sino solamente el 1500, al que se lo denominó
“Gran Clase”.
Indudablemente, la primera, dentro de las “primeras
impresiones”, es la estética de esta nueva unidad
Fiat. La carrocería responde a lineamientos modernos,
sobrios, y de muy buen gusto; en especial la parte trasera
del coche es decididamente moderna y agradable. Las dimensiones
exteriores del 1500 Gran Clase son bastante reducidas, tendiendo
en forma ostensible a lo compacto; apenas se supera en algunos
centímetros el largo del 1100. especialmente las líneas
del capó han sido mantenidas dentro de un mínimo
notable, lo que benefició mucho la visibilidad hacia
adelante. Lo mismo puede decirse de la parte trasera (baúl),
pero al haber mantenido casi totalmente la altura hasta el
final, la visibilidad trasera no se corresponde en igual medida
que la delantera —7 metros es la longitud no visible
hacia atrás según nuestras mediciones—,
y a ello contribuye la inclinación hacia adelante que
detenta el vehículo. Y ya que hablamos de la inclinación,
pongamos la primera “puita”: no nos gusta nada
que un auto tan bonito esté tan “hocicado”.
Si bien al estar dos pasajeros atrás se nivela, no
es lógico que el propietario de un 1500, que nunca
lleva nadie en los asientos traseros tenga su coche con la
cola apuntando al cielo. Pero, recapitulando, si hacemos de
cuenta que no hay inclinación, la línea nos
gusta mucho por lo moderna, compacta y funcional.
Primera flor para el Fiat 1500: el puesto de pilotaje, es
decir, asiento, posición del volante, situación
de pedales y posibles regulaciones, todo ello muy bueno. Un
conductor de estatura mediana —1,75 metros— con
el asiento ubicado a mitad del recorrido en sus guías,
adopta una posición de conducción tan eficaz
como descansada; los brazos pueden formar con sus correspondientes
antebrazos un ángulo de aproximadamente 120 grados.
Indudablemente, el Fiat 1500 es un coche compacto también
en lo que respecta a la capacidad interior, cómodamente
pueden ubicarse cuatro pasajeros, y nos arriesgamos a decir
que hasta un quinto puede ir con relativa comodidad, aunque
el eventual quinto pasajero (que se ubicará en el medio
del asiento trasero) puede llegar a sufrir, en viaje prolongado,
las consecuencias del túnel cardánico que corre
bajo el asiento. Consideramos muy apropiadas las agarraderas
que tiene sobre las ventanillas, especialmente la del asiento
delantero derecho (la ventanilla del conductor lógicamente
no tiene).
Una de las cualidades sobresalientes del Fiat 1500 es la aceleración,
realmente brillante, y muy útil para desenvolverse
en el tránsito urbano y especialmente en ruta, para
efectuar “sorpassi”. A ellos concurren dos factores:
el motor y la caja de cambios. El motor de arquitectura moderna,
tiene muy meritorios 80 HP (SAE) logrados merced a la disposición
de las válvulas (que a su vez hacen posible una cámara
de combustión de buen rendimiento), de sus múltiples
de admisión y escape bien estudiados, situados a ambos
lados del motor en forma independiente, es decir, admisión
a la izquierda y escape a la derecha, y finalmente gracias
a la carburación a cargo de un carburador doble cuerpo.
No obstante las apariencias, el motor tiene una cierta elasticidad
que permite la marcha en directa, con el coche a media carga,
hasta una velocidad de aproximadamente 40 km/h (reales). De
todos modos, es preferible no abusar de esa elasticidad y
usar racionalmente la caja de cambios, lo cual en el Fiat
1500 es un placer y merece un párrafo aparte.
Ya habíamos dicho que uno de los factores de la soberbia
aceleración del coche era la caja de cambios; efectivamente,
ésta tiene cuatro marchas sincronizadas muy bien escalonadas,
lo que permite el aprovechamiento casi integral del empuje
que suministra el motor (ver datos de tabla “Empuje
Tapley”). Sin embargo, para nuestro gusto, la segunda
es un poquito corta —2,30 a 1—, nos arriesgamos
a decir que lo ideal tal vez fuera 2,10 a 1. De todos modos,
la segunda, tal como está, es muy “montañera”.
El varillaje es muy eficiente y permite un enganche muy rápido
de las marchas, lo que coadyuva a la aceleración; la
leva del cambio, situada en la columna de la dirección,
es de recorrido corto y bien definido.
Volviendo al motor, no podemos dejar de destacar, algo sorprendidos
por lo poco usual, el correcto funcionamiento del termostato
que regula el flujo de agua de refrigeración. Con temperatura
ambiente de unos 27º C el motor alcanzaba la temperatura
de régimen en poco más de dos minutos de marcha
en vacío, y una vez en este valor, la temperatura se
mantuvo en su límite normal, pese a cualquier tipo
de marcha a que se someta el vehículo (montaña
o llano y baja o alta velocidad). El indicador de temperatura
se plantaba en el límite superior del “normal”,
sin moverse.
El que espere que el Fiat 1500 se “clave” al frenar
o espere sentir otra sensación al pisar el pedal del
freno, se equivoca. Los frenos a disco se sienten cuando se
los somete a intenso trabajo sin posibilidad de enfriarse;
recién entonces, al no perder eficiencia, notamos sus
ventajas, son prácticamente inmunes al “fading”.
Lo que se hace notar es la acción progresiva del frenado;
por esa razón, al sentarse por primera vez detrás
del volante del 1500 hay que tomar la precaución de
cuidar las distancias a los eventuales obstáculos;
sino, ¡suflúm!, ¡crash!
El Fiat 1500 Gran Clase dobla muy bien, no hay lugar a dudas,
eso sí, tiene un decidido “oversteering”
que lo hace irse de cola —no excesivamente— al
encarar curvas de poco radio, a mucha velocidad. Pero no hay
mal que por bien no venga; en camino de montaña, esta
tendencia sobrevirante favorece la marcha veloz, y por cierto
que nos consta, pues hicimos el trayecto Villa Carlos Paz-Mina
Clavero (atravesando la Pampa de Achala), en dos horas cinco
minutos, sin forzar de ninguna manera la marcha. El coche
no rola casi nada, sólo lo necesario; su suspensión
y amortiguación son muy equilibradas, ni muy duras
ni blandas; en una palabra, le permiten afrontar su velocidad
en forma muy segura, factor al que ayuda la dirección
precisa y de eficiente “sterzata” (3½ vueltas
de tope a tope).
La suspensión delantera es MacPherson (resorte arriba)
y la trasera Hotchkiss, a coche descargado, o mejor dicho
con piloto y acompañante solos, y en camino desparejo
el puente trasero tiende a desacomodarse algo, perdiendo adherencia.
¡Qué bien vendría un brazo Panhard o dos
reactorcitos! Tuvimos oportunidad de andar en camino de tierra
a 110 km/h; no obstante lo antes apuntado, no es difícil
tenerlo en rectilíneo; pero no todo es color de rosa,
cuando el camino se torna accidentado; hay algo que se hace
notar muy claramente: el Fiat 1500 es bastante bajo de adelante.
Es difícil que el caño de escape (porción
delantera), refuerzos del cárter o cárter mismo,
se salven de la caricias topográficas del camino. Al
cárter se lo dotó de dos planchuelas de refuerzo
longitudinales que ayudan algo a atemperar los golpes, y el
caño de escape está sujeto de tal manera que
absorbe muy bien los porrazos. En su extremo delantero se
une al múltiple de escape; a la altura de la curva
existe un soporte rígido y más atrás
tiene dos uniones elásticas (lonjas de goma). Si no
fuera por este sistema de vínculos, el caño
de escape pasaría a mejor vida urgentemente, pues es
el elemento más bajo que tiene el bastidor. Creemos
que es muy buena medida haber equipado el sistema de alimentación
de combustible, de filtro de nafta de papel micrónico;
la capacidad separadora de este elemento evita en gran parte
el pasaje del agua (que muchas veces tras la nafta, ya sea
por negligencia o humedad condensada), hacia el carburador.
El sistema de calefacción del Gran Clase es óptimo
por lo sencillo y eficiente; cuando el coche viaja, se puede
admitir (mediante una perilla) aire del exterior hacia el
habitáculo. Este aire puede ser calentado mediante
el pasaje de agua del circuito de refrigeración, a
voluntad y con intensidad variable. Independientemente, un
electro ventilador puede forzar aire para ventilación
o calefacción, lógicamente se lo utiliza cuando
el vehículo está detenido, porque con el vehículo
en movimiento no es necesario gastar energía eléctrica.
La iluminación del camino corre a cuenta de cuatro
faros dispuestos de la siguiente manera: los exteriores, de
haz asimétrico (muy bien definidos), dan luz de cruce
(baja), y los centrales o interiores se encargan de la iluminación
larga; demás está decir que, según lo
tradicional en Fiat, el guiño se hace reglamentariamente
con la luz baja e independientemente de la bocina, cosa muy
loable.
La terminación general del auto es muy buena, ya sea
uniones de partes de la carrocería, cierre y ajuste
de capó, tapa de baúl, puertas, etc.; lo único
que realmente desentona, es la pequeña repisa situada
bajo el tablero, a la derecha; su manufactura, presuntamente
en plástico (resina poliéster), es barata y
descuidada y, como decimos, desentona con el buen gusto y
terminación del interior del coche. Un capítulo
aparte merece hacerse con el tablero del 1500. Los instrumentos
agrupados y bien visibles, constan de un velocímetro
lineal, un cuentakilómetros y un practiquísimo
(aunque a algunos no les parezca) “giornalero”;
lateralmente tiene un indicador de temperatura y un indicador
de nivel de nafta. Como complemento del instrumental tiene,
nada más ni nada menos, que nueve luces piloto. A título
científico, las enumeraremos: dos de indicador de viraje
(izquierda y derecha), una de “no carga dínamo”,
una de luces de posición, una de cebador accionado,
una de luz alta, una de falta de presión de aceite,
una de reserva de nafta y, por último, una de freno
de mano puesto. Los comando son de estilo alemán, tipo
tecla de piano, prácticos y durables, salvo los correspondientes
al cebador y acelerador de mano, que son ortodoxos.
Dos detalles muy bien considerados por los testers de Parabrisas:
la iluminación permanente, por reflexión del
encendedor eléctrico (muy útil para no andar
tanteando el tablero para embocarlo una vez usado), y el pulsante
del lavaparabrisas (a pedal, y cuya posición extrema
acciona el limpiaparabrisas simultáneamente).
Hemos tenido oportunidad de probar en el Fiat 1500 a un coche
realmente de excepción, con conceptos, soluciones y
detalles modernos y prácticos; es indudablemente un
coche que, dentro de su concepción original de coche
de uso común, puede llegar a deleitar al más
recalcitrante de los “connoisseurs”.
DATOS TÉCNICOS |
Este
test fue realizado por el personal técnico de
la revista Parabrisas, señores Ronald Hansen,
Guillermo Mártire, Carlos M. Thierry y Emilio
R. del Valle (n.). En las pruebas de aceleración
y fenaje, efectuadas en el Autódromo Municipal
de la Ciudad de Buenos Aires, condujeron el auto los
Sres. Juan Andreazze de Fiat y Guillermo Mártire.
|
ESPECIFICACIONES
BÁSICAS
Motor de 4 cilindros en línea, con válvulas
a la cabeza accionadas por un árbol de levas
único, botadores y balancines. Cilindrada 1.481
cm3 (77 x 79,5 mm), 8,8 a 1 de compresión. Potencia
máxima de 80 HP SAE a 5.200 rev/min; par máximo
12 kgm a 3.200 rev/min. Relaciones 1º 3,75 a 1,
2º 2,30, 3º 1,49, 4º 1 y marcha atrás
3,87 a 1. |
| ERROR
DEL VELOCÍMETRO |
| Velocidad
auto (km/h) |
20 |
40 |
60 |
80 |
100 |
120 |
| Velocidad
real (km/h) |
18 |
36,5 |
54,5 |
71,5 |
91 |
115 |
|
VELOCIDAD
MÁXIMA EN CADA MARCHA |
| En 1ra |
38
km/h |
| En 2da |
65
km/h |
| En 2da |
97
km/h |
| Velocidad
máxima |
147
km/h |
|
PRUEBA
DE ACELERACIÓN
Con el mismo velocímetro anterior, se controla
el tiempo que el automóvil emplea en alcanzar
velocidades crecientes de 20 en 20 kilómetros
por hora. Se obtiene de este modo una idea exacta de
la mejor aceleración del automóvil. |
| De 0 a
20 km/h |
1,2
s |
| De 0 a
40 km/h |
3,0
s |
| De 0 a
60 km/h |
6,8
s |
| De 0 a
80 km/h |
11,6
s |
| De 0 a
100 km/h |
20,0
s |
| De 0 a
120 km/h |
29,6
s |
| De 0 a
500 m |
22
s a 110 km/h |
|
PRUEBA
DE EMPUJE
Se comprueba aquí el empuje máximo que
recibe el automóvil en cada marcha, por medio
de un instrumento de precisión llamado Performance
Meter marca Tapley, tipo R. Las mediciones resultan
en kilogramos de empuje por tonelada de automóvil. |
| En 2da |
204
kg/ton a 42 km/h |
| En 3ra |
160
kg/ton a 80 km/h |
| En 4ta |
66
kg/ton a 104 km/h |
|
PRUEBA
DE ARRASTRE
Esta es la más interesante de las pruebas realizadas
con el Tapley, dado que con ella se obtiene una clara
idea del arrastre o frenaje que efectúan sobre
el automóvil sus rodamientos, engranajes y condiciones
aerodinámicas. Se realiza con el aparato en posición,
llevando el automóvil hasta una velocidad de
100 km/h, y apretando el pedal de embrague, para desconectar
el motor de las ruedas motrices, pero dejando que éstas
sufran el frenado producido por el arrastre de los engranajes
de la caja de velocidades. Cuanto menor sea el arrastre,
mayor es la cantidad de HP del motor que llegan a las
ruedas motrices. Esta medición es independiente
del peso del auto.
En el caso del Fiat 1500, el arrastre total a 100 kilómetros
por hora fue de 67 kilogramos por tonelada. |
PRUEBA
DE FRENADO
La prueba se refiere al aguante y la capacidad de recuperación
de los elementos frenantes, y se realiza deteniendo
el automóvil a 0 desde los 80 km/h, diez veces
consecutivas sin dejar que las campanas y demás
elementos se enfríen y recuperen su eficacia
original. De este modo, se obtienen diez mediciones
de distancia de frenado, que irán creciendo a
medida que aumente el número de mediciones. Hasta
abril de 1964, las frenadas se producían a partir
de determinado punto de referencia conocido de antemano
por el piloto; pero pretendiendo reflejar la más
absoluta realidad, esto es, incluir el tiempo de reacción
de quien pilotea, decidimos que el impulso motor de
señal para iniciar la frenada sea imprevisto.
Este tiempo de reacción, aceptado técnicamente
como 0,5 segundos para un hombre de reflejos normales,
determina que el vehículo que se desplaza a velocidades
uniformes recorra espacios determinados. Estos espacios
son 2,7 metros a 20 km/h, 5,5 a 40, 8 a 60, 11 a 80,
14 a 100 y 16,5 metros a 120 kilómetros por hora.
En consecuencia, la distancia total de frenado se debe
desdoblar en la distancia recorrida en el tiempo de
reacción más la distancia efectiva de
frenado. Esta última es la que realmente necesita
el vehículo para detenerse. El sistema adoptado
para los frenajes es el siguiente: el navegante, o copiloto,
dispara una pistola cargada con proyectiles de tiza
apuntando al suelo. De este modo queda indicado en el
suelo el lugar a partir del cual comenzó el proceso.
El auto se detiene, se mide y se anota. En la tabla
de abajo, la primera columa indica la distancia recorrida
en el tiempo de reacción; la segunda la distancia
efectiva de frenado, y la tercera indica la distancia
total recorrida, esto es, la suma de las dos cifras
anteriores. |
| |
Reacción |
Efectiva |
Total |
| De 20
a 0 km/h |
2,70
m |
1,60
m |
4,30
m |
| De 40
a 0 km/h |
5,50
m |
4,20
m |
9,70
m |
| De 60
a 0 km/h |
8,30
m |
14,20
m |
22,50
m |
| De 80
a 0 km/h |
11
m |
28
m |
39
m |
| De 100
a 0 km/h |
14
m |
44,90
m |
58,90
m |
| De 110
a 0 km/h |
16,50
m |
70,50
m |
87
m |
|
PRUEBA
DE IMPERMEABILIDAD
Agua: Ligeras filtraciones por el orificio de la ventilación
del torpedo, que llegaban hasta los pedales; filtraciones
en el baúl (Prueba realizada con agua a presión
de 80 lb/in2).
Polvo: Ligeras filtraciones en el baúl. |
PRUEBAS
DE CONSUMO
Realizadas sobre ruta y ciudad, estableciendo consumos
a distintas velocidades. |
| En ciudad |
10,2
km/l |
| En ruta
a 80 km/h |
12
km/l |
| En ruta
a alta velocidad |
9,8
km/l |
|
DIÁMETRO
DE VIRAJE
Hacia la izquierda, 10,60 metros; a la derecha, 10,45
metros. |
UN ACONTECIMIENTO FAMILIAR
©PARABRISAS,
Diciembre 1964
|
|
 |
|
"Más
que rural es un automóvil familiar". Esta tesitura
predominó en la presentación que del nuevo Fiat
hizo la empresa en el Golf Club Argentino. Su approach tiende
a consubstanciar la idea de que el dueño de tal vehículo
no es necesariamente un granjero necesitado de transporte
para sus hortalizas, ni necesariamente un vendedor; basta
con ser un hombre de familia que quiere un poco más
de espacio de lo que ofrece un sedán.
La Familiar 1500 ofrece entonces atractivos poderosos, no
solamente al hombre del hogar sino también al granjero
o al vendedor. tiene las mismas especificaciones mecánicas
que el coche; pesa solamente 50 kg más y esta diferencia
no ha sido juzgada tan grande como para justificar la modificación
de las relaciones de desmultiplicación final. según
informaciones oficiosas, por su mejor perfil aerodinámico,
su velocidad máxima es levemente superior a la del
sedan Gran Clase, aunque es de suponer que los 50 kilos deben
ejercer influencia en la aceleración.
la portezuela trasera se abre hacia arriba; pero no debe temerse
un esfuerzo grande para levantarla, debido a su astutu contrapesado
y la suavidad de su cierre. del parante central para adelante,
nada lo distingue del sedán.
HOY PROBAMOS LA 1500 FAMILIAR
©PARABRISAS,
Abril 1965

Un
refrán dice: “Nunca segundas partes fueron buenas”.
Y este refrán, como corresponde, no está siempre
de acuerdo con la realidad. Y referido a la 1500 Familiar
menos aún. La tendencia actual en cuestiones de diseño
indica que una rural debe ser como el automóvil de
origen, más el añadido trasero. En una palabra,
llevar hasta la línea del techo la tapa del baúl.
Hubo ejemplos en que la parte del baúl se diferenciaba
con comodidad del resto del techo. En la 1500 la línea
superior es completa de punta a punta, con un cierto dejo
a diseño de Issigonis, el ya inmortal creador del “Mini”.
La línea general es muy moderna. Mucho vidrio y parantes
delgados, que contribuyen a dar la sensación de luz
y aire en el interior del vehículo. Y para mayor abundamiento,
cinco puertas verdaderas, que permiten el acceso y la salida
del vehículo con total comodidad. Visto de lejos, tal
vez pueda parecer demasiado grande la parte cabina en relación
con la porción capó-motor, pero esto es una
impresión que desaparece andando.
Al introducirse en el vehículo, la primera impresión
recibida es que interiormente resulta más grande de
lo que aparenta desde el exterior. Aunque en medidas reales,
el tamaño y distribución de los asientos es
prácticamente igual a los del automóvil, la
prolongación hacia atrás de la cabina da una
gran sensación de amplitud. La capacidad interior lógica
es de cuatro personas. Evidentemente pueden ir seis, pero
lo común es cuatro. El asiento trasero, tanto cojín
como respaldo, es enterizo. Con el delantero en la posición
extrema hacia atrás, el espacio entre ambos queda bastante
reducido. La circulación interior de aire está
garantizada por dos ventiladores rebatibles que dejan pasar
abundante cantidad de aire. Además, la calefacción
puede usarse como enfriador, por el simple procedimiento de
dejar entrar aire exterior y no abrir el paso de agua caliente
al radiador.
El puesto de conducción merece un párrafo aparte.
Los diseñadores europeos están firmemente convencidos
que cada individuo tiene una forma diferente de conducir y
por ello tratan de dar a los asientos el máximo de
regulación en todos sentidos. El Fiat es un verdadero
ejemplo de ubicuidad de asientos. Salvo extremos circenses,
cualquier ser humano puede sentirse cómodo, ya sea
que guste manejar tipo “mantis religiosa” o puro
estilo Jim Clark. El volante tiene la inclinación cómoda
para todas las posiciones y el asiento cuenta con un gran
recorrido hacia adelante y hacia atrás. El movimiento
de regulación se efectúa mediante una palanca
de accionar suave ubicada debajo de ambos asientos contra
el túnel de transmisión. Contra las puertas
y debajo también de los asientos delanteros, otras
palancas accionan el respaldo, que se inclina hasta casi la
posición horizontal, con una serie de grandes posiciones
intermedias. En una palabra, para todos los altos. El asiento
delantero es muy cómodo para manejar. No llega a ser
“bucket” pero el respaldo tiene una cierta forma
que es suficiente para sostener al conductor en una posición
normal y éste no tiene que sostenerse del volante.
Dentro de los vehículos de producción nacional,
la 1500 familiar es tal vez el que está más
cerca del tope en cuanto a terminación de detalles
se refiere. La rural testeada por Parabrisas fue recibida
con solamente veinticuatro kilómetros recorridos, a
los cuales las circunstancias del test le sumaron cinco mil
de mal trato. Luego de ellos, el auto tal cual. Sin ruidos
de carrocería, con los controles funcionando perfectamente,
incluso todas las luces piloto o “de idiota”,
de las cuales cuenta con una buena cantidad. Cierres de puertas
y levantavidrios en perfecto estado de funcionamiento. Solamente
dos cargos: el primero, la coliza de goma del ventilete delantero
izquierdo se trababa contra el cierre del mismo, haciendo
duro el movimiento y circunstancialmente impidiendo que el
ventilete pudiera ser cerrado con una sola mano. El segundo,
la tapa con llave del tanque de nafta, muy segura y práctica,
tiene la costumbre de ensuciarse con tierra ambiente, que
al introducirse en la cerradura hace muy trabajoso el accionar
de la llave. En estos casos, tratar la llave con mucho cuidado.
Después de un uso intenso y exprofeso, las correderas
de los asientos y el sistema de reclinación del respaldo
funciona a las mil maravillas.
La cuestión controles es en este vehículo bastante
compleja. Los mandos de pie son tres pedales correspondientes,
bien colocados, muy livianos de accionar aunque tal vez algo
diminutos. A la izquierda y algo más arriba del embrague,
el pulsador del lavaparabrisas, que acciona por algunos pantallazos
las escobillas del limpiaparabrisas sin tener que conectar
este permanentemente. Abajo a la derecha, contra el túnel
de transmisión, el freno de estacionamiento manual,
que no perdió regulación durante el transcurso
de la prueba y que comanda una lucecita roja que se prende
alternativamente cuando está conectado. Los controles
manuales tipo botón comandan las luces de posición,
luz de tablero con reóstato aparte, limpiaparabrisas
y ventilador de calefacción. En la columna de dirección
del lado izquierdo dos palancas. Una, la más larga,
para el cambio de luces de ruta (alta y baja). La más
corta, más cerca del conductor, el comando del indicador
de giro. Del lado derecho de la columna de dirección,
la palanca del cambio de marchas, cuyo funcionamiento encontramos
cercano a la perfección. Corto, suave, bien definido.
El velocímetro es el clásico de banda roja luminosa,
que se corre hacia la derecha a medida que aumenta la velocidad.
Definitivamente no nos gusta. Un buen elemento circular con
aguja estaría más de acuerdo con el estilo automovilístico.
Inmediatamente bajo el panel de instrumentos y para accionar
con la mano izquierda tres tiretes. Abertura de capó
(abisagrado adelante), cebador y acelerador de mano. La calefacción,
situada en el centro sobre el túnel de transmisión,
tiene los clásicos pasos: aire del exterior (color
azul) y agua caliente del radiador (color rojo). Por efectuarse
el test en pleno verano, no se pudo comprobar la capacidad
calorífica del calefactor en un ambiente frío.
pero creemos que debe funcionar muy bien, sobre todo considerando
la rapidez con que el motor alcanza su temperatura óptima
de funcionamiento. La situación general de los controles
es cómoda y el manejo y visualización de los
mismos se realiza sin dificultad, salvo la cuestión
de las luces piloto, que necesitan un buen margen de tiempo
de entrenamiento hasta llegar a dominar la difícil
ciencia que explica la función de cada una.
Desde el puesto del conductor se domina un buen panorama hacia
adelante y hacia los costados. El corto capó hace que
la visibilidad delantera sea excelente (3,3 metros). Hacia
atrás las cosas cambian. El espejo retrovisor interior
no permite ver la línea del horizonte. Entonces, la
porción de camino que se ve es muy reducida (7 metros).
Hacia los lados, se ve el camino a apenas 0,55 m hacia la
izquierda, y a 2,90 m hacia la derecha. El espejo exterior,
que puede ser regulado sin bajarse del auto, pierde su visual
con el ventilete abierto. En cuanto a los limpiaparabrisas,
si bien su barrido es amplio, abarcan gran porción
del vidrio, su accionamiento es algo lento para mucha lluvia.
Para la ciudad, la 1500 “Familiar” es lo que se
dice un vehículo ágil. Tiene pique y buenos
frenos, dirección liviana y relativamente rápida.
Bordes rectos que permiten la “colada” sin mayores
cálculos. En cuanto al motor, es elástico. Evidentemente,
si el conductor quiere tener una salida muy potente, debe
aproximarse bastante a las marcas rojas que existen en el
velocímetro, por debajo de la línea roja del
mismo. Pero en la conducción normal, la elasticidad
del motor permite, por ejemplo, salir en cuarta velocidad
desde los 35-40 km/h sin ningún inconveniente, mientras
no se presione excesivamente al acelerador. Lo mismo en mayor
medida se repite en las otras marchas inferiores. Siempre
para el tipo de conducción tranquila, la segunda puede
usarse con el automóvil simplemente en movimiento.
Los frenos muy suaves gracias al servo, son progresivos y
de largo recorrido. Esto permite un accionamiento descansado
y una fácil dosificación del pedal. Todo esto,
tomado a la precisión de la palanca de cambios y al
ajuste y liviandad de la dirección, hacen que el manejo
del 1500 sea “otra cosa”.
Para la ruta, las virtudes ciudadanas se ven repetidas. Una
velocidad ideal de crucero con cuatro personas y equipaje
estaría (reglamentaciones de tránsito aparte)
en el orden de los 120-125 km/h. El vehículo puede
andar a bastante más de eso, pero consideramos que
a la velocidad citada siempre queda una reserva de potencia
muy útil y necesaria. Evidentemente el peso, cuando
llega a extremos importantes, influye sobre la aceleración
de la rural Fiat. Con dos personas, el automóvil anda
a la par y sin ningún inconveniente de automóviles
de mucha mayor cilindrada. La estabilidad longitudinal es
muy buena, los vientos ejercen su influencia en escasa medida,
y es capaz de absorber pozos grandes a mucha velocidad sin
esfuerzo aparente. Para la prueba en ruta y Autódromo,
las cubiertas fueron infladas a treinta libras atrás
y veintiocho adelante. En la ciudad, esta presión se
traduce en movimientos cortos de la suspensión y ruido
interior. El peso no influye mayormente en la capacidad de
curva del vehículo. A poca velocidad puede considerarse
sobrevirante y andando ligero, se puede tomar como neutro.
El volante, de gran diámetro, ayuda a la labor conductiva.
Y por suerte, un aro de bocina completo, que siempre está
donde uno lo busca.
El grupo motor es bastante complejo a primera vista. El lugar
está bastante lleno de cosas. Esto quita algo de accesibilidad
a ciertos órganos del mismo, como podría ser
el arranque y el generador. Distribuidor, carburador y bomba
de nafta resultan accesibles, lo mismo que los órganos
eléctricos y la caja de fusibles. La carga de líquido
en el receptáculo de frenos y de embrague también
es de lo más sencillo.
La iluminación interior está asegurada por una
luz que se enciende bajo el espejo interior y dos lamparitas
situadas a ambos lados sobre los terceros parantes. Todas
estas luces pueden encenderse a voluntad mediante llaves provistas
a tal efecto. El vehículo facilitado por la fábrica
para ser testeado carecía de radio, pero tenía
encendedor, pero en una situación que evidentemente
no ha sido incluida dentro del diseño general del tablero.
Esta observación no es compartida por los técnicos
de la empresa fabricante.
El procedimiento a seguir para transformar la rural a un lujoso
furgón de reparto es muy simple. Se levanta desde atrás
el cojín del asiento trasero que va a dar contra el
respaldo del delantero. Luego se recuesta hacia adelante el
respaldo trasero que, con el piso de carga existente, forma
una gran espacio suavemente acolchado. Abriendo la puerta
trasera (hacia arriba) y descorriendo la alfombra, aparece
la tapa de un receptáculo en el cual va alojada la
rueda de auxilio. Muy buen lugar siempre que el conductor
no deba cambiar una goma cuando lleva el vehículo cargado.
De los automóviles y rurales testeados por Parabrisas
ésta es una de las mejores. Está diseñada
pensando en la comodidad del que maneja. Ofrece muchas variantes
entre las cuales puede elegir el conductor. Esto significa
que el vehículo, considerado pequeño por algunos,
puede ser muy aprovechable y práctico. Además,
contando con la capacidad de carga normal, la Fiat 1500 puede
repetir y aún superar las performances de automóviles
y rurales mayores en tamaño y precio.
DATOS TÉCNICOS |
Este
test fue realizado por el personal técnico de
la revista Parabrisas, señores Ronald Hansen,
Emilio del Valle (n.) y Guillermo Mártire. En
las pruebas de aceleración y frenado del Autódromo
Municipal, condujo la unidad el Jefe de Inspectores
de Fiat Argentina, Sr. Pérez. |
ESPECIFICACIONES
BÁSICAS
Motor de 4 cilindros en línea, válvulas
a la cabeza, 1.481 cm3 (77 x 79,5 mm), 80 HP SAE a 5.200
rev/min. Compresión de 8,8 a 1. Máximo
par motor 12 mkg a 3.200 rev/min. Relaciones 3,75, 2,30,
1,49 a 1; ma 3,57 a1. Diferencial 4,1 a 1. |
| ERROR
DEL VELOCÍMETRO |
| Velocidad
auto (km/h) |
20 |
40 |
60 |
80 |
100 |
| Velocidad
real (km/h) |
18 |
37 |
58 |
78 |
97 |
|
VELOCIDAD
MÁXIMA EN CADA MARCHA |
| Primera |
50
km/h |
| Segunda |
74
km/h |
| Tercera |
117
km/h |
| Velocidad
máxima |
143,3
km/h |
|
PRUEBAS
DE ACELERACIÓN |
| 0 a 40
km/h |
3
s 1/5 |
| 0 a 60
km/h |
7
s |
| 0 a 80
km/h |
11
s 2/5 |
| 0 a 100
km/h |
17
s |
| 0 a 120
km/h |
30
s 2/5 |
| 0 a 500
m |
24
s |
| 1/4 milla
en |
20
s 1/5 |
|
PRUEBAS
DE REACCIÓN
Aceleración sin usar la caja, de velocidad uniforme. |
| En III
- 40 a 80 km/h |
9
s 4/5 |
| En III
- 40 a 100 km/h |
14
s |
| En III
- 60 a 100 km/h |
11
s 3/5 |
| En IV
- 40 a 80 km/h |
13
s 2/5 |
| En IV
- 60 a 100 km/h |
15
s 1/5 |
|
PRUEBA
DE EMPUJE
Se comprueba aquí el empuje máximo que
recibe el automóvil en cada marcha, por medio
de un instrumento de precisión llamado Performance
Meter marca Tapley, tipo R. Las mediciones resultan
en kilogramos de empuje por tonelada de automóvil. |
| En 2da |
180
kg/ton a 50 km/h |
| En 3ra |
125
kg/ton a 62 km/h |
| En 4ta |
75
kg/ton a 58 km/h |
|
PRUEBA
DE ARRASTRE
Esta es la más interesante de las pruebas realizadas
con el Tapley, dado que con ella se obtiene una clara
idea del arrastre o frenaje que efectúan sobre
el automóvil sus rodamientos, engranajes y condiciones
aerodinámicas. Se realiza con el aparato en posición,
llevando el automóvil hasta una velocidad de
100 km/h, y apretando el pedal de embrague, para desconectar
el motor de las ruedas motrices, pero dejando que éstas
sufran el frenado producido por el arrastre de los engranajes
de la caja de velocidades. Cuanto menor sea el arrastre,
mayor es la cantidad de HP del motor que llegan a las
ruedas motrices. Esta medición es independiente
del peso del auto.
En el caso del 1500 Familiar fue de 50 kg/ton. |
PRUEBA
DE FRENADO
La prueba se refiere al aguante y la capacidad de recuperación
de los elementos frenantes, y se realiza deteniendo
el automóvil a 0 desde los 80 km/h, diez veces
consecutivas sin dejar que las campanas y demás
elementos se enfríen y recuperen su eficacia
original. De este modo, se obtienen diez mediciones
de distancia de frenado, que irán creciendo a
medida que aumente el número de mediciones. Hasta
este Road Test, las frenadas se producían a partir
de determinado punto de referencia conocido de antemano
por el piloto; pero pretendiendo reflejar la más
absoluta realidad, esto es, incluir el tiempo de reacción
de quien pilotea, decidimos que el impulso motor de
señal para iniciar la frenada sea imprevisto.
Este tiempo de reacción, aceptado técnicamente
como 0,5 segundos para un hombre de reflejos normales,
determina que el vehículo que se desplaza a velocidades
uniformes recorra espacios determinados. Estos espacios
son 2,7 metros a 20 km/h, 5,5 a 40, 8 a 60, 11 a 80,
14 a 100 y 16,5 metros a 120 kilómetros por hora.
En consecuencia, la distancia total de frenado se debe
desdoblar en la distancia recorrida en el tiempo de
reacción más la distancia efectiva de
frenado. Esta última es la que realmente necesita
el vehículo para detenerse. El sistema adoptado
para los frenajes es el siguiente: el navegante, o copiloto,
dispara una pistola cargada con proyectiles de tiza
apuntando al suelo. De este modo queda indicado en el
suelo el lugar a partir del cual comenzó el proceso.
El auto se detiene, se mide y se anota. En la tabla
de abajo, la primera columa indica la distancia recorrida
en el tiempo de reacción; la segunda la distancia
efectiva de frenado, y la tercera indica la distancia
total recorrida, esto es, la suma de las dos cifras
anteriores. |
| |
Reacción |
Efectiva |
Total |
| 20 a 0
km/h |
2,7
m |
1,80
m |
4,5
m |
| 40 a 0
km/h |
5,5
m |
2,9
m |
13,4
m |
| 60 a
0 km/h |
8
m |
14,5
m |
22,5
m |
| 80 a 0
km/h |
11
m |
32,6
m |
43,6
m |
| 100 a
0 km/h |
14
m |
50,6
m |
64,6
m |
|
PRUEBAS
DE CONSUMO
Realizadas sobre ruta y ciudad, estableciendo consumos
a distintas velocidades (con nafta común exclusivamente). |
| En ciudad |
10,5
km/l |
| En ruta
a 80 km/h |
12,2
km/l |
| En ruta
a alta velocidad (120) |
9,9
km/l |
|
PRUEBAS
DE NIVEL SONORO
Donde se considera el nivel óptimo por debajo
de los 62 decibeles (db). Entre 70 y 80 db se calcula
el ruido producido por una fábrica promedio. |
| A 60
km/h en Directa. Altura cabeza cond. |
65
db |
| A 60
km/h en 4º. Asiento trasero |
67
db |
| Motor
a ralentí. A 3 m salida escape |
50
db |
| Bocina
a 30 m |
85
db |
| Paso
del coche a 60 km/h. A 10 m |
63
db |
|
PRUEBA
DE IMPERMEABILIDAD
Se observaron muy abundantes filtracionespor los orificios
de los pedales. Es conveniente manejar con galochas
si llueve. Además había leves filtraciones
por un ventilete. |
DIÁMETRO
DE VIRAJE
Hacia la izquierda, 10,85 metros; a la derecha, 10,25
metros. |
CUADRO CLÍNICO DEL FIAT 1500
©PARABRISAS,
Octubre 1966
|
|
Arriba:
el Fiat 1500 "C". Abajo: el viejo 1500. |
|
El
Fiat 1500 es para el “conaisseur” un aparato cotizado.
La clave de su inmediata aceptación la da en gran medida
su capacidad innata de auto deportivo, bandera que otras marcas
ostentaron antes que él, Peugeot 403 entre otras, de
la misma categoría. La imagen deportiva, que evidentemente
lo ha favorecido, nace de la misma construcción y diseño
del automóvil. Chico de tamaño, liviano de peso,
ágil y con una cilindrada que lo ubica en una categoría
muy promocionada. Todo eso sumado a una performance de fábrica
que sale fuera de los límites impuestos a sus productos
por otras fábricas argentinas. Un exterior más
o menos moderno y simpático da el último remate
al automóvil que, evidentemente, es el líder
en su categoría.
Puede decirse que la primera serie de los 1500, desde su aparición
en 1963 hasta la introducción del servofreno en 1964,
se mantuvo sin variantes. Luego, se registraron cambios importantes.
Primero, la elevación de la fijación de los
amortiguadores traseros, para bajar la carrocería en
la parte de atrás, que en su primer año de vida
parecía la de un 2CV o un 4L. Segundo, la introducción
de rótulas “for life” en los movimientos
de suspensión delantera. Ninguna de estas dos modificaciones
pueden adaptarse a los modelos ’63, salvo que se realice
un trabajo muy importante o, tal vez, mediante la adquisición
del subconjunto en cuestión.
Durante el transcurso de 1965 el 1500 recibió otras
importantes modificaciones. La más notable es la aparición
de los modelos “C”, que salieron con una distancia
entre ejes mayor que en los anteriores, tanto para el sedan
como para la rural. Ya ese mismo año, pero antes de
la aparición del modelo “C”, se había
aumentado el diámetro de los forros de los discos conducidos
de embrague. Las medidas actuales son: diámetro externo
200 mm, diámetro interno 142 mm. El disco nuevo puede
colocarse en los modelos anteriores siempre que sea de dientes
estriados finos. A pesar del aumento de diámetro cabe
perfectamente en el plato de embrague. El motor se conserva
sin cambios, lo mismo que la caja y el sistema general del
cambio de marchas.
Debido al aumento de la distancia entre ejes, ha sido alargado
el árbol de transmisión anterior. El puente
trasero se conserva sin variantes. También por la distancia
entre ejes mayor, ha sido alargada la cañería
de frenos a las ruedas traseras. También ha sido modificado
el tipo y la ubicación de la palanca de comando del
freno de mano, cambiando asimismo la palanca articulada que
une el cable anterior de comando con el ancla de la que salen
los cables metálicos hacia las ruedas traseras. El
freno de mano actual está comandado por una palanca
situada debajo del tablero, al lado de la perilla del acelerador
de mano. Esta palanca comanda una varilla a la cual va conectado
el cable de mando. La varilla es dentada y se mantiene en
posición por medio de topes dentados. Para aflojar
el freno se debe girar la palanca hacia la derecha y empujarla
a fondo. El sistema de accionamiento de las zapatas traseras
permanece invariable.
Ambas suspensiones se mantienen sin variantes, desde el modelo
’64 en adelante. En el ’64 se disminuyó
el diámetro del alambre de los espirales delanteras
si bien conservando la medida exterior original. La dirección
no ha sufrido cambios. En lo que se refiere a silenciador
y tubería de escape, esta última ha sido modificada
para adaptarla a la nueva distancia entre ejes. También
se modificó la sujeción. La boca del tanque
de nafta también cambió de lugar. Ahora va situada
lateralmente en el guardabarros trasero izquierdo. Las luces
de posición anterior son de nuevo diseño. Los
faros posteriores de nuevo diseño agrupan las luces
de posición, giro, “stop” y marcha atrás.
Los catadióptricos u “ojos de gato” está
ahora separados de los faros, situados debajo de éstos,
donde antes se encontraba la luz de marcha atrás y
la boca de carga del tanque de nafta.
Las puertas laterales posteriores y respectivas vaguetas han
variado sus dimensiones para adaptarlas a la nueva distancia
entre ejes. La parrilla del radiador es ahora de distinto
diseño. Los paragolpes anteriores y posteriores llevan
uñas de protección con tacos de goma. Los tapizados
y combinaciones de colores han sido también cambiados.
Para conformar este cuadro de fallas hemos recurrido a nuestros
habituales medios informativos, concesionarios, talleres especializados,
talleres generales de reparación, vendedores de repuestos,
etc. También nuestra propia experiencia y el hablar
con gente que tiene uno ha contribuido a estar estadística
oficiosa. Nombraremos a continuación las reparaciones
que más se realizan sobre la marca.
Lo más notable y prácticamente lo único
que dentro del uso normal es factible de reparaciones repetidas,
son los extremos de barra de dirección, que simplemente
se desgastan y es necesario reemplazarlos por otros nuevos.
El trabajo en sí no es grande, la gran contra está
en el precio de los repuestos, que como todo repuesto Fiat
legítimo, es muy caro. También se han dado casos
de roturas o rajaduras de las torres de sujeción de
los amortiguadores traseros, aunque en escaso número.
El sistema eléctrico en general está correctamente
diseñado y trabaja de acuerdo con el diseño.
Los servicios de dínamo y arranque se dificultan por
la posición de ambos elementos. El resorte que dentro
del diafragma del avance de vacío tira del avance hacia
atrás, para atrasarlo cuando bajan las rev/min, cede
con el tiempo y el automóvil anda pasado de avance.
Se nota entonces una falta de potencia evidente (sin pistoneo)
y un efecto general como si las válvulas carecieran
de luz o ésta fuera mínima. En cuanto a carburación
y combustible, no hay problema, salvo los comunes y corrientes
de vejez lógica, suciedad o descuido por parte del
dueño.
Los frenos son estables y confiables, sin necesidad de services
especiales. Usados con mesura, las pastillas de los frenos
delanteros de disco pueden llegar a una vida útil de
cincuenta mil kilómetros. El comando hidráulico
del embrague, cuando no está en perfectísimo
estado, puede quedar trabado, haciendo sobre el disco un efecto
similar al causado por aquellas personas que no retiran nunca
el pie del pedal. Hemos recogido varias opiniones que se inclinan
hacia la incorporación en el sistema de embrague de
una válvula de retención. Esto se comprueba
tanto en modelos nuevos como en autos de 15 o 20.000 kilómetros.
También se han dado casos repetidos de tuercas de registro
de patas de embrague que se aflojan, quedando el automóvil
sin posibilidades de desacoplar los discos. También
se registran entradas al taller por desgaste de rulemanes
de palier. Algunos han incorporado un alemite para permitir
la lubricación.
Los modelos de la primera serie (hasta el año ’64)
tuvieron una serie de inconvenientes en el acoplamiento piñón-corona,
sin estar todavía bien aclarado el motivo. Opiniones
se inclinan por una falla de lubricación cuando el
conjunto giraba. Otros dicen que el ataque de los dientes
hipoidales era demasiado agudo y tomaba juego rápidamente.
Regulando la posición del piñón, corriéndolo
hacia adentro para minimizar el juego libre y el sensible
tironeo, sólo se conseguía que zumbara el conjunto.
Los nuevos modelos vienen libres de este inconveniente.
Con el uso, crece el juego existente entre los muñones
del árbol de levas y sus respectivos cojinetes de bronce.
Esto hace que pase mayor caudal de aceite pero a menor presión.
Luego, el eje de balancines se queda sin lubricación
y estos hacen un chirrido especial. La solución única
y valedera es colocar cojinetes nuevos con los trabajos de
rectificación que fuere necesario efectuar. El gran
caudal hace que en el filtro de aceite exterior, que está
colocado inmediatamente a la salida de la bomba, se origine
una extrema presión que puede llegar a fisurar la carcaza
del elemento filtrante. Comprobado en automóviles de
25 a 35.000 kilómetros. Una pérdida menor de
aceite es la que se registra a través de la junta del
cárter (de corcho=. Los bulones están muy separados
y al resecarse el corcho y perder sus cualidades de retención
hace que entre los espacios interbulones se cuele cierta cantidad
de aceite. También, cuando las patas del motor están
flojas, ablandadas o rotas, el cárter golpea contra
el travesaño delantero inferior.
El talón de Aquiles de la distribución es la
cadena, que no tiene tensores o guías especiales. Puede
estirarse tanto como para atrasar el punto y hacer ruidos
excesivos. La vida útil de este elemento puede considerarse
en 30.000 km, pero se han dado muchos casos de necesidad de
recambio a los 10 o 12.000 kilómetros. La salida de
la tripa del velocímetro suele romperse con cierta
facilidad, en la parte de aluminio perteneciente a la carcaza.
El recambio es muy incómodo y oneroso.
En la siguiente tabla, aparecen algunas reparaciones y/o cambio
de piezas que la experiencia indica que deberán efectuarse
dentro del kilometraje adjunto. Puede no suceder, por supuesto,
pero es bueno tenerlo “in mente”, sobre todo para
el caso de aquella persona que va a comprar un 1500 usado.
REPARACIONES
GENERALES |
1.
Cambio de aros |
50
- 60.000 km |
| 2. Rectificar
cola de válvulas |
20
- 25.000 km |
| 3. Rectificar
punta de balancines |
20
- 25.000 km |
| 4. Descarbonizado
y esmerilado válvulas |
20.000
km |
| 5. Vida útil
bomba de nafta |
50.000
km |
| 6. Platinos,
service y regulación |
5.000
km |
| 7. Lavado filtro
centrífugo aceite |
20.000
km |
Este cuadro no es para autos nuevos, que deben cumplir con
las revisiones estipuladas por la empresa a fin de caer dentro
de los beneficios de la garantía de compra. Está
confeccionado para aquellos automóviles cuyo kilometraje
pasa el estipulado de garantía y sobre todo para aquellos
dueños que habiendo perdido el inmediato interés
del auto nuevo, quieren que el vehículo vaya lo menos
posible al service.
TRABAJOS
A REALIZAR CADA 6.000 KM |
Revisión
de platinos, luz de bujías y luz de válvulas |
Revisión
de los ángulos de ruedas delanteras |
Balanceo
de las ruedas |
Rotación
de los neumáticos |
Cambio
de aceite del motor |
TRABAJOS
A REALIZAR CADA 10.000 KM |
Cambiar
el elemento del filtro de aceite exterior |
Cambio
de aceite de caja y diferencial |
TRABAJOS
A REALIZAR CADA 15.000 KM |
Revisar
carbones de dínamo y arranque |
TRABAJOS
A REALIZAR CADA 20.000 KM |
Lavado
interno del motor |
Lavado
del filtro centrífugo de aceite |
TRABAJOS
A REALIZAR CADA 25.000 KM |
Rectificado de las colas de válvulas |
Rectificado
de puntas de balancines |
TRABAJOS
A REALIZAR CADA 30.000 KM |
Revisar
y/o cambiar cadena y engranajes de distribución |
TRABAJOS
A REALIZAR CADA 40.000 KM |
Revisar
pastillas y cintas de freno |
Esmerilar
válvulas |
Descarbonizar
tapa de cilindros |
TRABAJOS
A REALIZAR CADA 50.000 KM |
Ajustar
o reemplazar rótulas de suspensión |
Revisar
y/o reemplazar amortiguadores |

CONSULTAS DE LOS PROPIETARIOS
Soy
poseedor de un Fiat 1500 y creo que mis experiencias podrían
ser de interés... En viaje a Mar del Plata obtuve un
rendimiento de 12,4 km/litro, aunque creo que éste
hubiera mejorado de haber andado a 80 en vez de a los 60 que
mantuve... Estimo la velocidad máxima en 145 km/h,
obtenida en carretera, en un solo sentido. En conducción
sobre adoquinado un poco desparejo, se descoloca el tren trasero,
lo cual atribuyo al sistema Hotchkiss-drive. Creo que el problema
se resolvería usando amortiguadores más potentes,
aunque una mejor solución sería un puente trasero
de Dion o similar... La reprise es excelente; el par motor
“viene” a 25, 40, 60 y 90 km/h en los respectivos
cambios. Recomiendo a los propietarios seguir estrictamente
las recomendaciones del manual, y cuidar especialmente los
órganos mecánicos aún no producidos en
el país, puesto que no hay aún gran existencia
de repuestos. (Propietario s/d)
1)
¿Cuáles son las velocidades mínimas de
un Fiat 1500? 2) El manual dice “Cambio de aceite cada
10.000 km o cada seis meses. ¿Puede en realidad durar
10.000 km un aceite? ¿O acaso el aceite marca Fiat
que recomiendan en el manual es muy superior a los conocidos
en nuestro país? 3) En el Cuadro de Repostado se lee
“Aceite Fiat para servicio MS-(API)”. ¿Qué
quiere decir?
Respuesta de Parabrisas (1964): 1) Nuestra recomendación
es de no conducir por debajo de las siguientes velocidades:
15 en 2º, 26 en 3º y 40 en 4º. 2) Los aceites
son producidos en todo el mundo de acuerdo a normas internacionales
muy rígidas y que son fielmente obedecidas. No todos
los fabricantes de autos están de acuerdo sobre la
frecuencia de cambios de aceite, pero es evidente que la Fiat
no entregaría manuales que contengan información
errónea o que pueda repercutir en la vida útil
del coche. Los motores son ahora mejores que antes y los aceites
también. 3) Son normas internacionales a las que se
ajustan los aceites lubricantes de automóvil que se
venden en nuestro país. Puede usar con confianza cualquier
aceite de marca reputada.
Soy
poseedor de un Fiat 1500. 1) A la semana de haberlo comprado
tuve problemas con la caja de velocidades. Por estar dentro
de la garantía, no fue arreglada, sino cambiada. Pero
esa no es la cuestión. Varias personas conocidas que
poseen Fiat 1500 han tenido ese tipo de inconveniente. ¿Es
casualidad o existe un problema en los 1500? También
tuve problemas con el arranque y también se dio la
casualidad con otras personas. La casualidad cede paso a lo
que podríamos llamar defecto, ¿o no? 2) Se que
el problema de la amortiguación fue superado por Fiat,
pero yo tengo uno de los primeros modelos. Cuando viajo solo
la cola va apuntando al cielo... ¿Se puede superar
este problema? (Propietario de La Plata)
Respuesta de Parabrisas (1965): 1) Creemos que si el concesionario
le cambio la caja, cumplió plenamente con las normas
de la garantía. No tenemos noticias de este defecto
en unidades Fiat 1500. En cuanto a los otros problemas, no
sabemos. No podemos estar en el detalle de todos los defectos
de los automóviles. 2) Suponemos que sí.

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