EL ORIGEN ALEMÁN DEL BMW-DE CARLO 700
La
Bayrischen Flugzeugwerke (Fábrica Bávara de
Aviones) fue fundada en 1916 con el fin de producir motores
para aviones militares, de donde viene su logotipo con una
hélice. En 1922 la compañía adoptó
el nombre de Bayrischen Motoren Werke (BMW), o Fábrica
de Motores Bávara, para dedicarse también a
la producción de motores navales y motocicletas. En
1928, BMW tomó el control de la compañía
Dixi de Eisenach, que bajo licencia fabricaba el Austin Seven.
BMW se introdujo así en la producción de automóviles
y el primero, el BMW-Dixi fue un tremendo suceso y formó
la base de la historia automovilística de la marca.
Sin embargo, el prestigio de la marca como fabricante de automóviles
lo fijaron los extraordinarios deportivos 327 y 328, fabricados
poco antes de iniciarse la Segunda Guerra Mundial. Pero el
conflicto no trajo buenas noticias para la firma. La planta
de Eisenach quedó en el lado Oriental y finalizado
el conflicto continuó produciendo los modelos de 1939,
primero bajo la misma marca BMW, y luego bajo una nueva denominación:
EMW. En cuanto a la planta de Munich, lo poco que había
sobrevivido a los bombardeos había sido tomado por
las tropas de ocupación americanas.
Así, BMW no pudo retornar a las actividades sino hasta
1952, cuando apareció el soberbio 501, un coche de
lujo con abundante espacio para trasladar a seis pasajeros
y con un motor de seis cilindros y dos litros capaz de entregar
65 HP. Incluso a partir de 1954 el 501 estuvo disponible con
un motor V8, con lo que adoptó el nombre de 502. y
cuando Mercedes-Benz lanzó su 300 SL, BMW respondió
con el 507. Pero pronto se hizo evidente que la estrategia
de competir en el mercado de los coches de lujos no era la
más indicada para los tiempos que se vivían
y BMW entró en una severa crisis financiera.
Así que los directivos de la compañía
comenzaron a estudiar realmente el mercado y vieron que lo
único que parecía venderse bien eran los pequeños
automóviles, un rubro en el que BMW podía perfectamente
acomodarse si utilizaba los motores derivados de sus motocicletas.
Sólo tenían que encontrar una carrocería
que les acomodase. Y la respuesta a esta búsqueda fue
el pequeño Iso Isetta italiano, el que la BMW comenzó
a fabricar en 1955, con algunas modificaciones de estilo y
empleando uno de sus motores de cuatro tiempos en vez del
original de dos tiempos.
El pequeño cochecito verdaderamente salvó a
la compañía y su éxito hizo que pronto
creciera, convirtiéndose en el BMW 600 al adoptar una
nueva carrocería, más grande y con una puerta
lateral que se agregaba a la frontal, y sobre todo un motor
de 582 cm³. Sin embargo, todavía se trataba de
un microcoupé, y BMW estaba lista para volver a la
fabricación de verdaderos automóviles, así
que el siguiente paso fue el lanzamiento del BMW 700, no sólo
con un motor más grande, sino también con una
carrocería tradicional de tres volúmenes, cuya
producción comenzó en 1959.
Wolfgang Denzel, un antiguo corredor de autos con una habilidad
especial para la ingeniería convertido por entonces
en importador de la marca en su país, quien en noviembre
de 1957 escribió una encendida carta a la BMW, donde
exponía sus ideas acerca del reemplazo del 600. La
casa muniquesa se hizo cargo inmediatamente de la situación
y contrató a Denzel y al diseñador italiano
Michelotti para que desarrollaran un prototipo. Tomando como
base la plataforma del 600 presentaron a la firma alemana
un par de proyectos con carrocería de tres volúmenes
y dos puertas; una sedán y la otra coupé. También
tomaron del 600 la mecánica en general (el famoso bóxer
de origen motociclístico diseñado por Martin
Stolle en 1919), aunque con una cilindrada llevada a los 698
centímetros cúbicos, y las suspensiones. Por
otra parte, se decidió que fuera el primer coche de
la marca en contar con carrocería autoportante.
El BMW 700, debutó en el Salón de Ginebra de
1959, en versiones Limousine (en realidad una berlina de dos
puertas) y Coupé. La comercialización del BMW
700 Coupé empezó en agosto de ese mismo año,
a un precio de 5.500 DM, mientras que el sedán apareció
en los salones de ventas recién en diciembre, a 4.760
DM. La combinación de un agradable interior, un hermoso
diseño exterior, una velocidad máxima que orillaba
los 120 kilómetros por hora y un razonable consumo
de combustible (7,5 litros cada 100 kilómetros), convirtieron
al pequeño BMW 700 en un inmediato éxito de
ventas.
Un año después de haber aparecido la Coupé,
en agosto de 1960, la marca bávara presentó
una versión Sport de la misma. Este modelo, gracias
a sus dos carburadores y al empleo del árbol de levas
de la motocicleta BMW R-69, alcanzaba los 40 CV, en lugar
de los 30 del modelo estándar. Su precio, por supuesto,
trepaba a los 5.850 DM. La Coupé BMW 700 fue un extraordinario
coche de carrera, participando en los campeonatos europeos
de su categoría con singular éxito, ya que en
sus dos primeros años de existencia obtuvo 67 victoria
y 41 segundos puestos.
En enero de 1961 debutó el BMW 700 Limousine Luxus,
dotado de un equipamiento más completo, mientras que
en el Salón de Frankfurt de ese año era presentada
la versión Cabriolet. Este modelo era fabricado por
Baur en Stuttgart, y respetaba fielmente la línea creada
por Michelotti, ya que casi era un coupé con techo
de lona. Por otra parte, entre este 1961 y 1963, la BMW desarrolló
una destacada actividad deportiva gracias al RS, una versión
especial con carrocería de aluminio tipo barqueta del
que se fabricaron 19 unidades. Este coche, con chasis multitubular,
estaba impulsado por un motor preparado por Ludwig Apfelbeck
que, con culatas biárbol de doble encendido, alcanzaba
una potencia de 70 CV a 8.000 revoluciones por minuto y una
velocidad máxima de 200 kilómetros por hora.
Este coche fue el que terminó con el dominio del Fiat
Abarth en las competencias de baja cilindrada.
En el Salón de Ginebra de 1962 apareció la Limousine
LS Luxus, cuya principal característica era el alargamiento
en 32 centímetros del largo total, con el fin de ampliar
el espacio en las plazas traseras y de 16 centímetros
de la distancia entre ejes, para alojar un motor de cuatro
cilindros; todo dirigido a introducir al 700 en la categoría
de los autos medianos, aunque lo del motor nunca llegó
a producirse. Al año siguiente, a partir de febrero
de 1963, unos retoques permitieron aumentar la potencia del
motor normal en dos caballos, con lo cual ésta pasó
de 30 a 32 CV. También apareció en 1963 una
versión denominada Limousine LS (no Luxus), en reemplazo
de la versión corta, con lo cual la gama de modelos
sedán quedaba fijada en el LS, de batalla corta, y
el LS Luxus, de batalla larga. Asimismo, la Coupé Sport
pasó a denominarse BMW 700 CS. En todos los modelos,
el baúl delantero fue modificado para alojar un tanque
de nafta de 30 litros, para una mayor autonomía.
En 1964 se produjo un nuevo rediseño de la gama de
modelos. La Coupé adquirió la plataforma larga
y el motor de la Versión CS, cuyo nombre desapareció
de los catálogos de la marca. Del mismo modo, el Cabriolet
pasó a denominarse LS Cabrio, al tiempo que también
era dotado de la plataforma larga y el motor Sport.
Pero para mediados de la década, Alemania estaba ya
saliendo del periodo de la crisis de posguerra, y su población
comenzaba a demandar automóviles más grandes
y cómodos. Y la BMW estaba trabajando en ese sentido
(ya habían aparecido, en 1962, el 2300 y el 1500, y
en ese mismo 1965 debutaba el 2000). El último BMW
700 salió de la planta en 1965. Se habían fabricado
188.011 ejemplares (incluidas 11.076 Coupé y 2.592
Cabriolet).
HISTORIA DEL DE CARLO 700
La
firma Metalmencánica SAIC, con una planta en la localidad
bonaerense de José C. Paz, fue creada por don Salvador
De Carlo en 1947, como fábrica de componentes para
la industria. En 1957 la empresa decidió incursionar
en la motorización, con la producción de las
motonetas Paperino, Super Paperino y DEC-100, de las que se
produjeron unas 21.000 unidades en apenas dos años.
El éxito obtenido alentó a De Carlo a proseguir
en este camino, pero saltando a la producción automotriz.
Y era el momento indicado. La política de promoción
industrial sancionada por decreto 3693/59 del presidente Arturo
Frondizi facilitó enormemente las cosas y, poco después,
Metalmecánica lograba un acuerdo con la Alemana BMW
para fabricar localmente el modelo 600, una versión
más grande del famoso Isetta, uno de los “ratones”
que por entonces inundaban nuestras calles. De este modelo
se produjeron apenas 1.413 unidades en el poco más
de un año en que logró mantenerse en la línea,
pero permitió a don Salvador De Carlo conocer el mercado
y encarar la introducción de un nuevo y más
moderno modelo, también gracias a un acuerdo con BMW.
Este modelo fue el De Carlo 700 Sedán Glamour, vehículo
que correspondía al BMW 700, aunque con la carrocería
levemente modificada.
A pesar de la poca diferencia en cuanto a cilindrada, era
éste un auto muy diferente al anterior, mucho más
convencional, con sus tres volúmenes y un motor trasero
de 697 centímetros cúbicos, capaz de entregar
35 HP. Paralelamente, se construyó la versión
coupé del De Carlo 700, que fue muy popular en las
competencias de turismos hasta bien entrados los años
setenta. El avance de la De Carlo llevó a que, en un
viaje realizado por Salvador De Carlo a Alemania, a principios
de 1961, se llegara a hablar de la formación de una
BMW argentina, pero esto quedó sólo en proyecto.
Para esa época, la compañía había
entrado en una serie de dificultades que, años después,
terminaría por aniquilarla. Ocurre que el acogerse
al Régimen de Promoción del gobierno implicaba
ciertas obligaciones en cuyo cumplimiento Metalmecánica
se había retrasado. Así que cuando en 1961 solicitó
autorización para iniciar la producción de dos
nuevos modelos, el De Carlo 700 SL (una versión local
del Simca 1000) y del Simca Ariane, la Secretaría de
Industria no sólo no la concedió, sino que además
intimó a la compañía a ponerse al día
con el proceso de integración de partes nacionales
en la producción del De Carlo 700 Sedan.
Metalmecánica apeló en 1962, y finalmente recibió
la correspondiente autorización mediante resolución
184/62 del 16 de octubre. Mas a los pocos días, una
inspección determinó que no había forma
de que la empresa pudiera cumplir con la requerida integración
y no sólo le fue retirado el permiso sobre los nuevos
modelos, sino que también se le prohibió retirar
las partes llegadas de Alemania necesarias para continuar
con la fabricación del 700. Metalmecánica apeló
ante la justicia, que falló a su favor, pero tanto
la Secretaría de Industria como la Aduana dilataron
el asunto. Para cuando finalmente la empresa pudo volver al
funcionamiento normal, el daño ya estaba hecho y, el
30 de enero de 1967, Metalmecánica fue excluida del
Régimen, perdiendo por lo tanto los beneficios correspondientes.
El 8 de enero de 1970, algunos años después
del cese de la producción de automotores (a fines de
1966), la firma pidió su propia quiebra.
Seis años más tarde, en 1976, la Corte Suprema
de Justicia falló a favor de Metalmecánica,
acusando al Estado Nacional de haber tomado medidas irrazonables,
haber demorado trámites sin justificación alguna
y haber empujado a Metalmecánica a su desaparición.
La producción del de Carlo 700 cesó en 1964
(un año antes de que ocurriera lo propio con su hermano
alemán). Se habían fabricado 9.060 unidades,
incluidas todas las versiones (incluido el SL.
TESTIMONIOS DE FAMOSOS
Teodoro Álvarez Eguileta ("Don Segundo Sombra")
«Mi
Historia con la Coupé De Carlo comenzó cuando
“Pino” Foresti, que corría una me la vendió
un jueves para irse a Alemania. El mismo viernes me fui a
correr la vuelta de Santa fe y gane mi clase clasificándome
tercero en la general, detrás de Álzaga y Cabalén,
que corrían con las Alfa Romeo. En tonces Metalmecánica,
que fabricaba el auto, me incorporó a su equipo oficial
y nunca pagué nada por el mantenimiento y las reparaciones.
Después de cada carrera le cambiaban los aros, la tapa
y las camisas y durante dos años le volvieron a poner
los mismos pistones y el árbol. La Coupé 700
doblaba muy bien y yo la usaba para correr y a veces la usaba
en la calle sin problemas.»
"Don Segundo Sombra" fue uno
de los más consecuentes defensores del De Carlo 700.
©Autos de Época, Especial nº 1.
AQUÍ ESTÁ EL DE CARLO 700
©PARABRISAS,
Enero 1962
El
interés de un sector de posibles o probables compradores
de automóviles tiene como enfoque la baja cilindrada
y el tamaño reducido, al considerar que ciertos factores
como costo y consumo compensan muy bien lo restringido del
espacio y del confort. Sin embargo, el auto chico ha alcanzado
un grado de perfeccionamiento técnico solamente superado
por ciertos automóviles de mucho precio, especialmente
deportivos. Lo que en automóviles grandes puede significar
un costo excesivo, en los chicos muchas veces toma aspectos
de necesidad, de solución imprescindible desde el punto
de vista técnico y económico. Un ejemplo sería
la ubicación del motor con respecto al eje motriz.
Ya está universalmente aceptado que es más barato
y más liviano colocar el motor y la transmisión
sobre el mismo eje tractor o propulsor; motor y transmisión
adelante en los autos de tracción delantera, y motor
y transmisión atrás en los de propulsión
trasera. Cualquiera de estas soluciones trae aparejada, casi
indefectiblemente —las excepciones son mínimas—,
la incorporación de un sistema de suspensión
independiente en las cuatro ruedas, sistema que ofrece, en
general, más condiciones de estabilidad que el clásico
eje trasero rígido sistema Hotchkiss, usado en la gran
mayoría de los automóviles actuales de tamaño
mediano y grande.
Una buena muestra de lo que puede hacerse en diseño
o soluciones de auto “chico” se obtiene del análisis
del De Carlo 700, fabricado en el país por Metalmecánica
SACIF con licencia BMW de Munich, Alemania Occidental, en
modelos sedán y coupé, ambos de dos puertas.
Es un automóvil de clara inspiración deportiva,
con el motor sobre el eje trasero y capacidad para cuatro
pasajeros, incluyendo el conductor. El diseño general
de la carrocería es el de la línea recta o levemente
curvada, notándose más proporción de
conjunto en el modelo coupé, altamente estilizado.
La unidad propulsora del De Carlo 700 es un motor de dos cilindros
opuestos y cuatro tiempos, enfriado por aire, y colocado en
la parte trasera del automóvil. El diámetro
de los cilindros y la carrera de los pistones es respectivamente
de 78 mm y 73 mm, resultando supercuadrado, con 348,5 cm³
de capacidad unitaria y 697 cm³ de cilindrada total del
motor. Con 7,5:1 de índice de compresión, genera
una potencia de 30 HP (DIN) a 5.000 revoluciones por minuto
o 35 HP (SAE) a 5.200 rev/min. Suficiente, según la
fábrica, para llevar el automóvil a una velocidad
máxima de 125 kilómetros por hora. El par motor
máximo, 5,1 mkg, es alcanzado a las 3.500 rev/min.
Las válvulas se alojan en las tapas de cilindros en
número de dos por cilindro, y son movidas por medio
de botadores y balancines desde un árbol de levas único,
que se acciona desde el cigüeñal por medio de
engranajes. Los resortes de válvulas son del tipo helicoidal,
uno por cada válvula.
El motor va colocado por detrás del eje trasero y en
su extremo posterior lleva una turbina que, girando en relación
directa con el cigüeñal, toma aire exterior, lo
centrifuga y lo envía bajo cierta presión por
conductos apropiados para refrigerar los cilindros y las tapas
de cilindros, todos los cuales están convenientemente
aleteados. En el paso del aire de refrigeración se
encuentra un radiador para el enfriamiento del aceite de lubricación
del motor. Ésta se efectúa bajo presión,
por conductos en el cigüeñal, que llevan el aceite
hasta los cojinetes de bancada y de biela. Por el mismo método,
el lubricante se desliza hasta los balancines y los botadores.
El árbol de levas cuenta con una conducción
especial. La bomba impulsora del aceite es del tipo de engranajes.
El lubricante es filtrado en la corriente principal de la
bomba (Full-Flow), por un filtro con válvula de seguridad
de resorte, para el caso de taponamiento del mismo, que sufre
cuando la presión sube de los 2 kg/cm². El cárter
tiene una capacidad total de 2 litros, y la fábrica
calcula un consumo máximo de aceite de 100 centímetros
cúbicos cada 100 kilómetros.
El sistema de alimentación cuenta con un carburador
Solex 34 PCI con bomba de pique y aceleración, de tiro
descendente. El combustible llega al mismo impulsado por una
bomba mecánica a diafragma que lo extrae del tanque
de 33 litros de capacidad (28 + 5 de reserva), situado en
la parte delantera del vehículo. Se incorpora también
un precalentador del aire de admisión, formado por
el recinto del filtro de aire (tipo seco), que recibe aire
caliente desde un conducto que viene de una de las salidas
de escape, la del lado derecho. El filtro tiene un termostato
que regula la entrada del aire caliente y se utiliza como
silenciador de admisión.
El motor BMW tiene combinados la dínamo y el motor
de arranque en un solo aparato Bosch. Este sistema, muy práctico
en vehículos pequeños, permite el ahorro de
correas, poleas o engranajes e, inclusive, el de la corona
de arranque, ya que es solidario con el extremo del cigüeñal.
El encendido se produce a través de un ruptor y dos
bobinas, una para cada cilindro. El distribuidor cuenta con
un avance automático centrífugo, que tiene un
recorrido de 22 grados. Las bujías son KLG FE 80 o
similares, con 0,7 mm de luz de electrodos.
De acuerdo con la técnica de motor y propulsión
traseros, la transmisión se extiende directamente a
continuación del motor, formada por el embrague, el
grupo diferencial y la caja de velocidades, en ese orden,
encerrados todos en una misma carcaza. Sin embargo, el orden
de funcionamiento de estos elementos no es el mismo que el
orden de colocación en el conjunto motopropulsor. Desde
el motor, la potencia bajo forma giratoria, pasa al embrague,
del cual se dirige a la caja de velocidades, “salteando”
el mecanismo diferencial, que viene a quedar colocado entre
estos dos últimos elementos nombrados. Este “salto”
no es tal, sino que el árbol de transmisión
que une embrague y caja, pasa por un costado de la corona
del diferencial.
Una vez en la caja de velocidades, la potencia se multiplica
de acuerdo con las diversas relaciones de engranajes y “vuelve”
al diferencial por el eje secundario de la misma en el extremo
del cual está el piñón. El acople piñón-corona
no es hipoidal, sino helicoidal. Aquí no existe la
necesidad de bajar el árbol o eje de transmisión
con respecto al eje de la corona por motivos de espacio. En
el De Carlo 700, ambos ejes de giro, el del piñón
y el de la corona, son coplanares y perpendiculares entre
sí.
La razón de la caja de retorno es acortar en lo posible
la distancia entre el extremo más alejado del motor
y el eje tractor o propulsor, según el caso. Con esta
distribución se consigue que los palieres, que salen
del mecanismo diferencial, queden cerca del fin del motor.
Si se colocara el motor, luego la caja y a continuación
el acople diferencial, se perdería, en relación
al eje propulsor, la distancia en centímetros de la
longitud de la caja de velocidades, con todos los inconvenientes
del mayor largo del conjunto, de la deficiente distribución
de pesos y, sobre todo, del desperdicio de espacio. Este sistema
se ha generalizado hasta tal punto de que todos los automóviles
de Grand Prix de la actualidad lo emplean. El embrague del
De Carlo 700 es monodisco seco, con mando mecánico
desde el pedal correspondiente. El sistema tiene un amortiguador
de vibraciones.
La caja de velocidades cuenta con cuatro marchas hacia adelante
y una hacia atrás. Las marchas hacia adelante están
todas sincronizadas. Las relaciones de giro entre el cigüeñal
y la caja de velocidades son las siguientes:
| 1º |
3,54
a 1 |
| 2º |
1,94
a 1 |
| 3º |
1,27
a 1 |
| 4º |
0,839
a 1 |
| MA |
3,45
a 1 |
Después de la caja viene el acople piñón-corona,
con una relación de 5,43 a 1. luego, las relaciones
de giro entre el motor y las ruedas serán las siguientes:
| 1º |
19,322
a 1 |
| 2º |
10,534
a 1 |
| 3º |
6,896
a 1 |
| 4º |
4,556
a 1 |
| MA |
18,736
a 1 |
Como puede observarse, la cuarta velocidad es superdirecta.
Las ruedas delanteras del De Carlo tienen movimiento independiente
controlado por un paralelogramo deformado transversal. El
sistema puede explicarse así: los pernos de punta de
eje, que en una suspensión común suben y bajan
con la misma, en el caso del De Carlo, permanecen estáticos,
sirviendo sólo al giro direccional de la rueda. Sobre
estos pernos gira un soporte grande, en el cual pivotean longitudinalmente
dos brazos paralelos, cortos e iguales, que llegan hasta el
soporte de las puntas de eje. El movimiento de estos brazos
es el de la suspensión, de arriba hacia abajo, con
el recorrido máximo entre extremos de 120 mm. Los brazos
están colocados paralelos a las ruedas. Cuando el conductor
gira el volante, todo el conjunto obedece y, por ende, las
ruedas. Es un sistema similar al Dubonnet, empleado entre
tantos por algunos modelos Chevrolet de la década del
’30. sin embargo, la diferencia fundamental con el Dubonnet
es que en el De Carlo van hacia adelante y la rueda no es
arrastrada, sino empujada. En el caso de frenada violenta,
el De Carlo no clavará la trompa sino que, por efectos
de la geometría de la suspensión, tenderá
a levantarla. Otro efecto de este tipo de suspensión
es que, con el bote y rebote de la misma, varía la
distancia entre las ruedas delanteras y traseras del mismo
lado. El elemento de suspensión propiamente dicho es
un resorte helicoidal, que va desde un punto del soporte hasta
otro de la rueda. Dentro de cada resorte corre un amortiguador
telescópico hidráulico.
Las ruedas traseras tienen, lógicamente, una suspensión
independiente, formada en cada rueda por un brazo arrastrado
en forma de “Y”, cuyos extremos divididos pivotean
transversalmente a la línea longitudinal del automóvil,
en un eje ideal situado por delante de las ruedas traseras.
El extremo único de la “Y” es el que lleva
una caja de rulemanes en donde se aloja la punta de eje trasera.
A ese extremo de la “Y” se asegura también
el plato de los frenos. Como en el caso del delantero, el
elemento suspensor es un resorte helicoidal, que va desde
la “Y” hasta un punto de la carrocería.
El amortiguador es también un elemento hidráulico
tubular. Los palieres, de acuerdo con este diseño y
por estar la carcaza del diferencial fija a la carrocería,
necesitan dos crucetas o movimientos universales cada uno,
una a la salida del diferencial y otra a la entrada de la
caja portapunta de ejes. En el caso del De Carlo, los movimientos
universales son de caucho, en forma de anillos, con un movimiento
deslizante estriado para absorber las diferencias de distancias
surgidas entre el diferencial y la caja portarrulemanes de
la punta de eje, por efecto del movimiento de la suspensión,
que es de 150 mm entre topes superior e inferior. El mecanismo
de dirección es del tipo de piñón y cremallera,
con dos brazos articulados con bujes, que van hasta el soporte
giratorio de los brazos de suspensión. Esta distribución
permite prescindir de los clásicos movimientos de bola,
ya que el brazo de dirección sólo trabaja en
un plano. La relación de desmultiplicación es
de 17,85 a 1.
El De Carlo 700 tiene los dos sistemas de frenos usuales,
el hidráulico, de pie, en las cuatro ruedas, y el mecánico,
de mano, en las ruedas traseras. El sistema hidráulico
consta de una bomba principal y cuatro secundarias, una por
cada rueda. Las campanas son de fundición de hierro,
con un diámetro de 200 mm. El ancho de las cintas de
frenos es de 40 mm, con lo que se obtiene una superficie total
de frenado de 588 centímetros cuadrados. Las zapatas,
dos por rueda, son flotantes y autocentrantes, sistema muy
efectivo empleado en diversas marcas. Consiste esencialmente
en lo siguiente: cada bomba secundaria actúa sobre
dos zapatas a la vez, separando entre sí los extremos
correspondientes de las zapatas y presionando éstas
contra la pista de frenado de la campana. Con este efecto,
las zapatas tienden a deslizarse hacia abajo, pero son recibidas
por un cono de deslizamiento que las abre por la parte opuesta
a la bomba secundaria a medida que bajan, apretándolas
contra la pista de frenado. Este proceso, prácticamente
automático y continuo debe entenderse considerando
las campanas como inmóviles. El freno de mano se encuentra
ubicado entre los dos asientos delanteros y actúa a
través de un cable sobre las ruedas traseras. Cada
cable tiene regulación propia.
El De Carlo 700 carece de bastidor, por lo menos en sentido
ortodoxo, esto es, separado de la carrocería. Tiene
un sistema que puede llamarse de compromiso entre una carrocería
portante o autosoportada y un bastidor común, ya que
si bien lo tiene, está soldado y es parte integrante
de la carrocería, combinándose ambos para obtener
la rigidez necesaria. Esta solución otorga, además,
la ventaja de la disminución del peso neto del automóvil,
la posibilidad de construir los parantes del techo de la carrocería
finos y estéticos, ya que su función en el caso
de una carrocería portante se ve aliviada en gran manera
por el bastidor soldado a la misma.

| Largo máximo |
3.540
mm |
| Ancho máximo |
1.480
mm |
| Alto máximo |
1.345
mm |
| Distancia entre
ejes |
2.120
mm |
| Trocha delantera |
1.270
mm |
| Trocha trasera |
1.200
mm |
| Peso vacío |
640
kg |
| Peso máximo |
980
kg |
| Neumáticos |
520
x 12" |
Los elementos que hacen al control de marcha, a la conducción,
a la capacidad y a la comodidad interiores están distribuidos
de la siguiente forma: por delante del volante de dirección,
y a todo lo ancho del automóvil, se extiende un panel,
en el cual van colocados el instrumental de control óptico,
localizado en un solo conjunto situado inmediatamente arriba
de la columna de dirección, los controles manuales
y un espacio-gaveta sin tapa, este último enfrente
del asiento delantero derecho. Los controles visuales son:
velocímetro con un totalizador de kilómetros,
una luz piloto intermitente para control de la luz de giro,
un indicador luminoso de descarga de la batería y otro
testigo de las luces altas.
Como controles manuales, el tablero cuenta con: llave de encendido-arranque,
conmutador de luces (posición y carretera), mando perilla
de los limpiaparabrisas y mando del cierre del capó
delantero. Debajo del tablero se encuentra la llave de paso
de nafta, de tres posiciones (abierto, reserva, cerrado),
una válvula de distribución del aire caliente
y otra de envío de aire caliente al parabrisas (desempañador).
Entre los asientos delantero corre el túnel de calefacción
y ventilación, aprovechado también como paso
del varillaje de la palanca del cambio de marchas y de los
cables del freno de mano. Además de las dos palancas
ya citadas, sobre este túnel se hallan otras dos, a
ambos lados de la del freno de mano y, aproximadamente a la
misma altura. La de la izquierda (lado del conductor), acciona
el estrangulador de aire del carburador (choke), para el arranque
en frío. la de la derecha corresponde a la válvula
de paso de aire caliente hacia la válvula de distribución
delantera.
Los asientos delanteros son individuales y regulables en el
sentido longitudinal, con los respectivos respaldos también
regulables en inclinación. Las ventanillas, una sobre
cada puerta, son del tipo levadizo, y carecen de ventiletes.
HOY PROBAMOS EL DE CARLO 700
©PARABRISAS,
Octubre 1963

Durante
la vida del De Carlo, este sedancito ha dado mucho que hablar.
Fundamentalmente, ha tropezado con un inconveniente: siempre
fue el coche de los debutantes, de los que aprenden a manejar,
de las mujeres. Hacemos una salvedad, antes de que millares
de iracundas rubias, morenas y trigueñas caigan sobre
nosotros. Las estadísticas mundiales demuestran que
las mujeres conductoras tienen menos accidentes que los hombres;
son más seguras, porque son menos imprudentes, corren
menos, manejan sin prepotencia. Pero es indiscutible que en
la inmensa mayoría de los casos, maltratan a los automóviles,
porque carecen del sentido mecánico innato que, en
mayor o menor grado, existe en todos los hombres. Y especialmente,
maltratan a los automóviles chicos.
El De Carlo es un coche que requiere manejo idóneo;
el motor es del tipo que los italianos acertadamente califican
como “nervioso”; la caja de cambios está
para ser utilizada, el motor no debe marchar despacio, excepto
cuando está en punto muerto. Han coadyuvado en este
tipo de “presente de piedra” el aspecto exterior
—todos coinciden en que es un auto bonito—, las
dimensiones internas —respetables para esta categoría
de coche—, y el precio —si no especialmente barato,
al menos razonable.
Al sentarse por primera vez en un De Carlo se hace uno a la
idea de un diseño interior inteligente, más
o menos convencional dentro de esa categoría de autos.
Sin embargo, este punto a favor está parcialmente contrarrestado
por una terminación algo defectuosa, aunque el estándar
de terminación ha variado de año en año.
Por ejemplo, el tapizado viene mejor en los coches más
recientes que en los anteriores; el que tuvimos nosotros era
bastante desagradable. Irrita mucho la constante repetición
del distintivo De Carlo en la tapa de la guantera, la bocina,
y hasta en el tapizado de algunas versiones. Quien anda adentro
del auto ya sabe de qué marca es, y no requiere que
se lo refresquen continuamente.
El tablero ha variado mucho durante el curriculum vitae de
esta marca; los primeros modelos tenían tablero acolchado,
que luego quedó en metal pintado, y en los más
recientes se lo ha recubierto con una tela plástica
mate. No ofrece la protección del acolchado, pero es
estéticamente más agradable que el metal al
aire. Los modelos ’60 tenían un velocímetro
de forma más o menos trapezoidal, conteniendo las “luces
de idiota” correspondientes a dínamo, presión
de aceite, luz larga e indicador de giro. En el ’62
este velocímetro trapezoidal fue reemplazado por uno
circular, acompañado por un orificio gemelo al lado.
Este orificio, normalmente recubierto por una tapa de material
plástico que porta el infaltable sello De Carlo, se
previó para alojar el reloj ofrecido opcionalmente
en ese modelo (nuestro coche lo tenía; es un VDO muy
lindo y que funcionaba muy bien). En los velocímetros
de algunos de los coches con dos cuadrantes circulares, se
incluyó un medidor de nafta, en otros no. A partir
de abril del ’63, viene el tablero recubierto de cuerina
y ha desaparecido el orificio para el reloj.
El volante, de sencillo diseño, es de agradable diámetro
y cómoda posición de manejo. Los tres pedales
están posicionados en forma un tanto vertical, siendo
preferible una mayor inclinación. Su separación
entre sí es adecuada. El embrague tiende a ser pesado;
el freno es sensible y celoso, pero se presta mucho al manejo
idóneo. La palanca de cambios es del tipo central,
con un vástago recto rematado por una perilla chata.
La perilla sería más cómoda si se acercara
más a una esfera. La caja tiene cuatro marchas sincronizadas
y la operación de cambio es agradable, aunque no tiene
la precisión de enganche de algunas marcas competidoras.
Esta última es una objeción que sólo
tiene valor para quienes hacen un culto de manejo refinado.
El arranque se da por una llave que no tiene posición
accesorios; la radio (opcional) no está conectada con
el circuito de encendido del motor. El cebador es manual,
y en nuestra experiencia nunca tuvimos problemas de dificultad
de puesta en marcha. Debajo del tablero, a la izquierda, se
encuentra la traba de capó. En el medio, la perilla
del limpiaparabrisas eléctrico (cuya zona de barrido
podría mejorarse. Asimismo, si bien su acción
es adecuada, dejan espacios ciegos). Al lado, un zócalo
dispuesto para el encendedor opcional.
Debajo del volante se encuentran dos palanquitas muy bien
pensadas. Una de ellas hace el cambio de luz alta y luz de
cruce, más la guiñada; la otra, ubicada a la
derecha, acciona las luces de giro y, presionándola
levemente hacia el pecho del conductor, la bocina. La guiñada
funciona aunque no estén prendidas las luces, que tienen
una perilla de tres posiciones: “OFF”, luz de
posición, luz larga o de cruce (según la posición
de la palanquita ubicada a la izquierda de la columna de dirección).
La calefacción puede presentar secretos para quien
no posea el manual del dueño. En primer lugar se tira
hacia arriba la palanquita entre los asientos (la de la derecha).
Ésta admite aire a una caja de empalme controlada por
un tirete debajo del tablero. Retirando el tirete al máximo
de su recorrido (se destraba girándolo un poco a la
izquierda y se traba nuevamente girándolo a la derecha),
todo el aire va dirigido a la zona de los pies; entrándolo
poco a poco, se va dirigiendo más y más aire
caliente hacia arriba. Debajo del tablero, en posición
casi vertical, hay otro tirete más; retirándolo,
se desempaña el parabrisas.
Para manejar el De Carlo en la ciudad es menester usar la
caja de cambios con frecuencia. No debe engancharse la 4º
debajo de los 50 kilómetros por hora, recurriéndose
a frecuente uso de la 2º y 3º en el tránsito
urbano. La dirección es magnífica; suave, precisa,
bastante rápida. No lo suficiente, empero, como para
significar un problema para novicios. No es un auto cansador
para manejar. El volante tiene 2¾ vueltas de tope a
tope y los diámetros de giro son buenos (9,50 metros
a derecha y 9,70 a izquierda). Los asientos son “semibutaca”
y resultan sumamente cómodos.
Puesto que la 1º velocidad es sincronizada, no es inconveniente
usarla; en caso extremo puede llegarse a 60 Km/h en 2º,
y normalmente la operación 3º-4º debe hacerse
a 50 ó 60 (en ruta, recomendamos llevar la 3º
hasta 70 Km/h antes de pasar a 4º). La aceleración
es estupenda; de los coches de su categoría, es el
que mejor acelera. Recomendamos usar nafta especial ó
50/50. la visibilidad es realmente óptima, debido a
los pilares muy delgados y a la gran superficie de vidrio.
Un conductor de altura promedio puede observar el camino hacia
adelante a 3,80 metros, y hacia atrás a 4,10 metros.
Hacia la derecha a 2,50 metros y hacia la izquierda a 1,80
metros.
En ciudad, la suspensión se destaca como “tiesa”.
Ha sido ideada para estabilidad a alta velocidad y los desniveles
se sienten, aunque no en forma objetable. Con un litro de
combustible se puede andar a razón de 12,5 kilómetros,
en ciudad.
Una velocidad de crucero de 90 kilómetros por hora
puede llevarse indefinidamente sin problemas. El motor es
ruidoso en todo momento, característica usual de las
plantas motrices enfriadas a aire por ventilador; las aletas
de los cilindros actúan como excelente diapasón,
y la turbina agrega su contribución propia a la cacofonía
general. El De Carlo no es más objetable que otros
coches, en este sentido. Andando en carretera, el motor no
es excepcionalmente ruidoso, pero lo es lo suficiente para
hacer difícil la conversación, si no se alza
sensiblemente la voz.
Conviene viajar con el baúl cargado; así se
mejora mucho la estabilidad. En carreras de TM hemos observado
una tendencia de los De Carlo a levantar la rueda interior
delantera en los virajes. Con bultos en el baúl (de
generoso tamaño, por otra parte) puede evitarse este
efecto. No con esto queremos decir que la estabilidad no es
buena con el baúl vacío; sólo una ínfima
proporción de “decarlistas” tomará
virajes a tal velocidad que pueda influir la carga o no del
baúl.
Los frenos son excelentes, tanto en cortas distancias de frenado
como en estabilidad bajo uso reiterado. No hay ningún
problema en este sentido. Los faros son excepcionalmente potentes.
El espejo retrovisor, de tipo colgante, es adecuado. Trae
un equipo de herramientas que incluye un crique a tornillo;
el sistema es cómodo, pero la llave para accionar el
tornillo no está a la altura de lo que se requiere
de él. Cuando nosotros tuvimos que cambiar una cubierta,
la llave se rompió. Hay además una llave de
tubo de dos bocas, llaves fijas y un destornillador.
La terminación es generalmente mediocre, aunque hemos
visto que parece mejorarse en algunos modelos recientes. Los
paragolpes son demasiado endebles para nuestro tránsito;
los topetazos más o menos fuertes deforman la carrocería,
ya que los paragolpes no están anclados en puntos lo
suficientemente resistentes. La accesibilidad es buena en
general; batería atrás, carburador a la vista,
filtros fácilmente cambiables. En cambio, los platinos
son menos accesibles; hay que retirar la chapita portapatente
y luego hacer lo propio con el amortiguador de vibraciones
del cigüeñal. Es una operación de taller,
especialmente desde el momento que para volver a apretar los
tornillos del amortiguador de vibraciones, es necesario usar
una llave de torsión y ajustarlos a 2 kgm. Y nuestra
experiencia nos aconseja no echar en saco roto las recomendaciones
de torsión dadas por los fabricantes de automóviles.
La tapa del motor tiene llave.
Encontramos incómodos los picaportes interiores. Los
asientos delanteros son regulables; echados hacia atrás,
el espacio para los ocupantes del asiento posterior es reducido,
pero esa característica no es más que normal
tratándose de un auto pequeño. Hay que elegir
muy bien la gradación térmica de las bujías
para evitar autoencendido (nosotros anduvimos con Champion
Nº 8).
El De Carlo es un excelente vehículo, ágil,
“nervioso”, de suave y potente aceleración,
frena muy bien, dobla muy bien. Pero no acepta con agrado
el manejo inexperto. Tampoco lo hacen ninguno de los autos
de su categoría. La gente cree que los autos chicos
son más fáciles de manejar que los grandes.
En realidad, es completamente al revés...
DATOS TÉCNICOS |
-
ESPECIFICACIONES
BÁSICAS - Motor: 2 cilindros opuestos de
78 por 73 mm. Cilindrada: 697 cm³. Compresión:
7,5 a 1. Potencia máxima: 30 HP DIN (35 SAE).
Válvulas en la cabeza accionadas por varillas
y botadores desde un árbol de levas único.
Carburador 34 PCI con bomba de pique, bomba de combustible
mecánica a diafragma. encendido a bobina
y distribuidor con avance automático centrífugo.
Caja: 4 marchas del tipo "de retorno"
con relaciones internas de 3,54, 1,94, 1,27 y 0,839
a 1; MA 3,45 a 1. Relación mando final 5,43
a 1. Relaciones totales 19,322,10,534, 6,896, 4,556
a 1; MA 18,736 a 1. Construcción integral.
Suspensión delantera independiente por paralelogramo
deformable. Atrás, eje oscilante. Espirales
y amortiguadores hidráulicos.
|
| ERROR
DEL VELOCÍMETRO |
| Automóvil
(en Km/h) |
17 |
39 |
59 |
78 |
98 |
| 5º
Rueda (en Km/h) |
20 |
40 |
60 |
80 |
100 |
|
PRUEBAS
DE VELOCIDAD MÁXIMA
Se toma sobre un kilómetro lanzado en sentidos
opuestos, para anular la posible influencia del viento.
La medición se realiza con un velocímetro
perfectamente calibrado.
En el caso del De Carlo 700, la velocidad máxima
alcanzada fue de 117,8 kilómetros por hora. |
VELOCIDAD
MÁXIMA EN CADA MARCHA. |
| 1ra |
35
Km/h |
| 2da |
65
Km/h |
| 3ra |
94
Km/h |
|
PRUEBAS
DE ACELERACIÓN
Con el mismo velocímetro anterior, se controla
el tiempo que el automóvil emplea en alcanzar
velocidades crecientes de 20 en 20 kilómetros
por hora. Se obtiene de este modo una idea exacta de
la mejor aceleración del automóvil. |
| De 0 a
20 Km/h |
2
s |
| De 0 a
40 Km/h |
5
s 1/5 |
| De 0 a
60 Km/h |
9
s 1/5 |
| De 0 a
80 Km/h |
17
s 1/5 |
| De 0 a
100 Km/h |
34
s 1/5 |
| De 0 a
500 m |
26
s a 93 Km/h |
|
PRUEBA
DE EMPUJE
Se comprueba aquí el empuje máximo que
recibe el automóvil en cada marcha, por medio
de un instrumento de precisión llamado Performance
Meter marca Tapley, tipo R. Las mediciones resultan
en kilogramos de empuje por tonelada de automóvil. |
| En 2da |
135
kg/ton |
| En 3ra |
63
kg/ton |
| En 4ta |
31
kg/ton |
|
PRUEBAS
DE FRENADO
La prueba se refiere al aguante y la capacidad de recuperación
de los elementos frenantes, y se realiza deteniendo
el automóvil a 0 desde los 80 km/h, diez veces
consecutivas sin dejar que las campanas y demás
elementos se enfríen y recuperen su eficacia
original. De este modo, se obtienen diez mediciones
de distancia de frenado, que irán creciendo a
medida que aumente el número de mediciones. |
| De 20
a 0 Km/h |
1,50
metros |
| De 40
a 0 Km/h |
4,80
metros |
| De 60
a 0 Km/h |
12,80
metros |
| De 80
a 0 Km/h |
30,30
metros |
| De 100
a 0 Km/h |
36,70
metros |
|
PRUEBAS
DE CONSUMO
Realizadas sobre ruta y ciudad, estableciendo consumos
a distintas velocidades. |
| En ciudad |
12,5
Km/l |
| En ruta
a 80 Km/h |
16
Km/l |
| En ruta
a alta velocidad |
13
Km/l |
|
En
el número de Mayo de 1964, apareció la
siguiente carta, de un propietario de Olivos, referida
al Road Test efectuado sobre un De Carlo 700: «¡Era
hora de que testearan el De Carlo 700! Discrepo con
ustedes en varias cosas, posición de los pedales,
manijas de puertas, etc., pero no puedo dejar de lado
detalles como imprecisión en los cambios. El
coche de ustedes debe de haber tenido algún problema
de varillaje... No estoy de acuerdo en que el coche
sea ruidoso...; vuestro coche carecería del recubrimiento
adecuado detrás de los asientos posteriores...
A ustedes se les rompió el crique... el mío
lo tengo desde hace tres años. ¿Que los
paragolpes no son resistentes? He tenido fuertes choques
y aguantan más de lo que ustedes creen... La
aceleración de 0 a 100 no es 34-1/5, sino 30-3/10
(ver Manual de Reparaciones, página 25 del BMW
700). Además, el mío los da. El acceso
al platino no es lo difícil que ustedes lo pintan,
ni tampoco el ajuste de 2 kgm al amortiguador de vibraciones.
Los picaportes internos no los encuentro tan incómodos,
sino, por el contrario, muy cómodos, por cuanto
suben y bajan el vidrio muy rápidamente y en
pocas vueltas... Además, están muy cerca
del volante, lo que permite hacer la operación
manejando. La graduación térmica de las
bujías es Champion Nº 3 y Nº 8 (ver
Manual). Hace años que tengo el coche; tengo
el manual de reparaciones en castellano, hago la mecánica
y conozco el coche al dedillo. Los manchones me duran
70.000 km. ¿El secreto? Los resortes traseros
miden en reposo 30 cm y comprimidos 21 cm deben dar
una reacción de 280 kg. Si dan más, ¡chau
manchones! Además, deben tirarse las tuercas
viejas de los manchones y ponerles nuevas; si no se
aflojan. Es porque llevan una rosca de nylon que sirve
para una sola vez. Es común ver que los talleres
suplantan los rodillos de la punta de eje por bujes.
Yo también hice esto, más barato y sencillo,
pero los bujes duran 10.000 km. Debe procederse a desarmar
el perno y verificar su espesor, que debe ser de ? 32
± 0,008 mm. Si llegara a ser menor de 0,033 debe
rellenarse y colocar rodillos estándar de fábrica...» |
CÓMO CUIDAR UN DE CARLO 700
Por Elías Hauke ©PARABRISAS,
Mayo 1965
«Es
un auto fuerte, pero chico, requiere por lo mismo una mayor
atención tanto en el manejo como en el cuidado de sus
partes mecánicas. En esta nota se encontrarán
las reglas de juego más importantes.»
El mal llamado fracaso ocurrido a algunas unidades De Carlo
en lo que va de su producción y uso, no se debe a la
mala calidad técnica del automóvil sino más
que nada a la poca costumbre de “auto chico”,
contra el cual conspira una conciencia automovilística
cuya experiencia ideal o práctica se basa fundamentalmente
en automóviles tipo americano, grandes potencias, grandes
tamaños y, en general, una forma de conducir muy distinta
a la necesaria para el correcto trato de un automóvil
de corte “muy europeo” como es el De Carlo, BMW
700 en su versión original alemana. Lo que sigue a
continuación es la reseña de cómo he
tratado y mantenido mi De Carlo a través de cuatro
años de uso, haciendo notar que en la actualidad se
encuentra en perfecto estado.
Los primeros tres mil kilómetros, tiempo de garantía,
fueron hechos siguiendo estrictamente las indicaciones del
“Manual del Propietario”. Una vez pasado ese periodo
fue sustituido el filtro de aire tipo micronic por otro en
baño de aceite, obstruyendo a su vez la derivación
de aire caliente del carburador. (las nuevas unidades ya traen
filtro en baño de aceite). La zona de Bahía
Blanca, lugar de mi residencia, tiene muchos caminos de tierra
y ripio, con el consiguiente polvo abrasivo. Considero que
un buen filtro en baño de aceite es suficiente. El
combustible utilizado fue, al principio, nafta “común”.
A los 5.000 kilómetros probé una mezcla al 50
% de común y especial, notando mayor desenvoltura,
algo así como más “pique”. He continuado
con esta mezcla, ya que si el motor no “pistonea”
no es necesario el uso de nafta especial pura. Obligadamente,
se impone a la vez una corrección de la puesta a punto
y una conducción adecuada del vehículo. En cuanto
al lubricante, desde el periodo de asentamiento hasta ahora,
he utilizado aceites de densidad SAE 30 de la serie “super”
y HD. Luego del periodo de ablandamiento (primeros 3.000 km)
he efectuado el cambio de aceite cada 2.000 km y el cartucho
filtrante cada cuatro mil, esto, cada cambio de aceite por
medio.
El automóvil venía de fábrica con bujías
Bosch 240 T2 (rosca larga) pero en invierno, a raíz
de la toma de aire caliente al carburador eliminada, el motor
tardaba en llegar a la temperatura ideal de marcha, la mezcla
entraba fría y por ende, mal dosificada. De esta manera,
para evitar las “toses” coloqué bujías
Champion N8, para utilizarlas en la ciudad en las épocas
frías. En carretera, para cualquier época del
año he colocado las Champion N5 o similares de otra
marca reconocida. Con esto y una atención periódica
he eliminado problemas de arranque y explosiones en el carburador.
En cuanto a la conducción, la manera de hacerlo en
los autos chicos difiere mucho a la que puede hacerse con
los grandes. En los primeros, el uso en la ciudad requiere
cambios de velocidades muy frecuentes, dado que la relación
peso-potencia es muy ajustada. No hay que temer a la marcha
en velocidades bajas sino porque sean más ruidosas.
El motor no se desgasta más rápidamente porque
funcione a muchas revoluciones, si lo hace en la marcha correspondiente.
Es un error conectar la tercera velocidad si lo requerido
es la segunda. En la ciudad jamás deberá usarse
la cuarta a menos de 60 kilómetros por hora, cayendo
todo el peso del trabajo sobre la segunda y la tercera, según
las circunstancias.
El nivel del electrolito de la batería ha sido controlado
semanalmente, agregando el líquido que fuera necesario.
Cada tres meses fue sacada para su limpieza y lavado exterior,
untando los bornes con grasa vaselinada. A efectos de no permitir
la sulfatación y el derrame del líquido sobre
la tapa de válvulas, coloqué una bandeja de
caucho sintético debajo de la batería, impidiendo
también el deterioro de la pintura. En ese mismo lapso
(semanal), controlé la presión de los neumáticos,
dando 18 libras adelante y 24 atrás, haciendo cada
5.000 kilómetros la rotación de ruedas, introduciendo
la de auxilio. De este modo, las cubiertas duraron entre treinta
y treinta y dos mil kilómetros y luego fueron recauchutadas
para aprovechar el casco de las cubiertas que se encontraban
en muy buen estado. Con las cubiertas recauchutadas llevo
recorridos ya 20.000 kilómetros y están muy
bien, por lo que colijo que el resultado es excelente, teniendo
en cuenta la diferencia de precio entre recauchutar y comprar
una nueva.
Los kilómetros de servicio pueden ser tabulados de
la siguiente manera: cada 10.000 kilómetros limpieza
y renovación del filtro de aire en baño de aceite
(aceite SAE 30). Cada 2.000 kilómetros engrase de los
siete alemites únicos del tren delantero, controlando,
además, los depósitos de aceite de los brazos
oscilantes. Cada 6.000 kilómetros, verificación
de platinos y bujías, luz de válvulas y sopleteo
de carburador, grifo de nafta y filtro de la bomba de combustible.
También verificación del nivel del líquido
de frenos, agregando un líquido de marca reconocida,
mediano. Asimismo, control de nivel de aceite en la caja de
velocidades, engrase del cable del embrague y untado con glicerina
industrial los manchones crucetas (que aún son los
originales), alfombras, burletes y todo lo posible de goma
o caucho. El mantenimiento principal de este vehículo,
siguiendo las instrucciones del manual, ha sido realizado
dos veces hasta el presente: a las 18.000 km y a los 36.000
km, respectivamente. Esta tarea consiste en repetir los trabajos
efectuados a los 6.000 km, pero además he sacado el
motor para verificar el sistema de embrague y engrasar el
rodillo de la punta de directa de la caja de velocidades.
La parte exterior de la carrocería y armados la he
mantenido lavándola con agua y jabón, pasándole
periódicamente cera con silicones. Estos trabajos han
sido efectuados siempre a la sombra.
De los 56.000 kilómetros que el auto tiene actualmente,
25.000 han sido hechos en ruta. Siempre, en todos los viajes
realizados, el auto anduvo solamente tres horas en forma continuada,
con pequeños descansos de diez minutos entre tiempo
y tiempo. Aún el motor trabaja con los platinos originales,
ya bastante gastados, no así el juego de carbones,
que debí cambiar a los 40.000 kilómetros. Al
año de uso debí cambiar los amortiguadores traseros
y al año y medio los delanteros. En cuanto a cuestiones
de carrocería, he tenido que cambiar la perilla plástica
de abrir el baúl (se rompió) y las tazas de
las ruedas, como son de aluminio se deformaban al sacarlas.
Les adapté los soportes para fijarlos con un tornillo
central. Con la bocina tuve problemas de mojaduras y quemaduras
de fusibles. Lo solucioné cambiándola por una
nueva y envolviéndola con una bolsita de nylon. Se
oye lo mismo. Coloqué cerradura en la tapa del motor.
Retiré también la chapa patente de la carrocería
unos 15 mm, con unos taquitos perforados y calé perforaciones
en la chapa de la carrocería a la altura de la patente,
a ambos lados, para dar más entrada de aire que refrigera
exteriormente el motor. El crique que trae originalmente es
inseguro y fue reemplazado por uno convencional de tijera.
En general, algunos elementos de carrocería y “trim”,
como manijas de puertas, elevadores de vidrios, etc., deben
ser tratados con cuidado, porque se rompen con facilidad.
Puede decirse en términos generales que el De Carlo
700 es un automóvil noble y con muy buenas cualidades
dentro de su categoría, tan solo se hace necesario
una buena conducción, exagerando el número de
revoluciones del motor para andar en ciudad y un plan de mantenimiento
que no espere que el coche caiga por su cuenta en el taller.
Es un vehículo accesible para toda tarea que se realice
en él, con un costo reducido para su manutención,
es ágil y celoso en el manejo lo que requiere que no
se lo trate como a un automóvil convencional de gran
tamaño. Tanto el consumo de aceite como el de combustible
está dentro de lo normal, a pesar que pronto llegará
a los 60.000 kilómetros recorridos.
En el trato del De Carlo debe tenerse en cuenta una realidad
concreta: no está diseñado para caminos y calles
como las nuestras. Es por tal razón que acá
se presentan ciertos problemas que debemos solucionar. Por
ejemplo: los amortiguadores no toleran nuestras calles. Raro
es el que dura más de un año y medio. Otro ejemplo:
el agua entra a veces por el piso, oxidando la chapa inferior
y las junturas y soldaduras. Es necesario un sellado consciente
con algún Mastic de los que están en el mercado.
Necesita ventiletes traseros o un medio para regular la entrada
o salida del aire del interior del vehículo, especialmente
para los que viajan en el asiento posterior. La eficacia de
las defensas es relativa. Los paragolpes no tienen la solidez
necesaria para el tránsito en nuestro país y
los abundantes baches y saltos de lso que están generosamente
provistos nuestros caminos, hace que a veces las puertas se
pongan duras o cierren mal, motivo de roturas de manijas exteriores.
Conociendo todos estos detalles no se debe culpar al vehículo
de todo lo que ocurre. Hay mucho de culpa por parte nuestra
y en muchos sentidos. N. de la R.: El señor Elías
Hauque edita un “Manual de mantenimiento y servicios
para el De Carlo 700”.
MANTENIMIENTO
DEL MOTOR
Para unidades nuevas, respetar estrictamente lo establecido
en el manual del dueño, en lo que respecta a
los 500, 1.500 y 3.000 kilómetros.
|
CADA
2.000 KILÓMETROS
1- Cambio de aceite del motor.
2- Engrase general.
3- Verificación del aceite de las articulaciones
delanteras. |
CADA
6.000 KILÓMETROS
1- cambiar el aceite del motor
2- Cambiar elemento del filtro de aceite.
3- Controlar aceite de la caja de velocidades.
4- Engrase general del eje delantero y dirección.
5- Control de aceite de la articulación delantera.
6- Control del nivel y densidad del electrolito de la
batería.
7- Limpieza y sincronizado de platinos.
8- Limpieza del filtro de la bomba de nafta.
9- Limpieza del filtro de aire.
10- Cambio de posición de los neumáticos.
11- Control del freno y nivel del líquido.
12- Registro del pedal de embrague.
13- Limpieza y registro de luz de bujía.
14- Regulación de válvulas.
15- Verificación del colector y carbones del dinastart.
16- Puesta a punto.
17- Limpieza y puesta a punto de carburación. |
CONSULTAS DE LOS PROPIETARIOS
No
llevo a su mesa de trabajo un problema más, sino una
solución... no hay filtro, ni de papel ni de aceite,
que camine para el De Carlo 700 si tiene que andar en caminos
de tierra. La solución es sencilla: sacar el filtro
y llevar un tubo flexible que va hasta el respaldo del asiento
trasero, conectado a un caño que circula debajo de
éste, costeando la calefacción (sobre el piso)
para llegar hasta el baúl, en el cual desemboca dicho
caño, poniéndole ahí cualquier filtro.
Nosotros hemos improvisado un tipo motoneta; se trata de una
carcasa con lana de acero impregnada en aceite... el baúl
es hermético y no hay problemas de tierra (Propietario
de Santa Fe).
Respuesta de Parabrisas (1962): Pasamos la sugerencia a lectores
interesados, sin compromiso. Parecería ser una solución
ingeniosa.
Desde
1960, vengo estudiando y experimentando las cualidades del
motor BMW; su diseño y construcción son toda
una garantía. Es necesario llegar a comprender cómo
se debe utilizar un vehículo de ese tipo, haciendo
respetar el plan de mantenimiento que recomienda la fábrica.
En caso de cambio de platinos, usar solamente repuestos legítimos.
Para bujías, KLG FE 100, verano, y filtro de aire bañado
de aceite directamente sobre el carburador, obturar la salida
de aire caliente al carburador. Úsese aceite densidad
40 con Carburol Super al 25 % (aclaro que rinde muy bien el
Supermovil YPF HD); la nafta debe tener un agregado proporcional
de Aditol, ya que este aditivo lubrica perfectamente las guías
de válvulas y el primer aro de compresión, suavizando
a su vez la marcha del motor. El tipo de combustible que recomiendo
es 50 % de nafta especial y común, pero para cualquier
tipo que se utilice deberá corregir perfectamente la
sincronización del encendido, para evitar que pistoneé
o produzca demasiado autoencendido. A los efectos de evitar
contratiempos con el embrague, el cable se debe registrar
de tal forma que accione suave la presión que ejerce
sobre el diafragma. Los neumáticos duran más
empleando una presión de 16 libras adelante y 23 libras
atrás, debiendo efectuarse su rotación cada
3.500 kilómetros. Los amortiguadores deben usarse con
líquido de la densidad correcta y no otra, y estar
perfectamente cargados. Para evitar rotura de crucetas de
goma, el coche se nivelará en vacío sobre una
superficie plana. Si está caído de atrás,
se suplementará el espiral con un aro punteado eléctrico;
en caso de estar muy levantado, se rebajará el soporte
de goma que sirve de apoyo al espiral; esto se hará
hasta que los ejes de transmisión de las ruedas trabajen
casi en forma horizontal. En los De Carlo 700, la chapa que
sirve para indicar el número de patente se retirará
10 o 12 mm de la carrocería, para aumentar la extracción
de aire caliente; y en cuanto a las crucetas, la flexibilidad
se mantiene empapándolas periódicamente en glicerina.
(Propietario de Punta Alta, Provincia de Buenos Aires).
Respuesta de Parabrisas (1962): Agradecemos mucho la gentil
colaboración del señor de Punta Alta y esperamos
que sea de real utilidad para otros decarlistas. [Esta nota
motivó la formación de un club de automóviles
De Carlo, denominado “Galgos del Camino”, con
sede en la ciudad de Punta Alta.]
Yo
puedo afirmar que sí existe un triple elemento filtrante
aprobado y experimentado durante diez meses en varios coches
de esta marca (patente en trámite). Se trata de un
filtro de admisión con doble baño de aceite
y cámara precalentadora de gases, y como si esto fuera
poco, contiene un novísimo sistema, el cual consiste
en que el aceite quede librado de impurezas, retirándose
hacia otro compartimiento el aceite impregnado de tierra y
otras suciedades. Sabemos bien que el motor de cuatro tiempos
posee un respiradero de cárter, y que éste,
cuando viene original de fábrica, no tiene ningún
filtro; yo he hecho ingresar esta respiración, por
un moderno sistema, al filtro antes mencionado. Este sistema
filtrante no absorbe el aire como cualquier otro o como el
original de fábrica, sino por medio de un conducto
aplicado a la parte delantera del coche (sin tocar la calefacción).
Consiste de una boquilla hecha para que absorba aire limpio,
produciendo en el sistema de carburación, a la vez,
una elevada potencia compresora. Yo tuve ese filtro durante
cierto tiempo y pude apreciar lo siguiente: 1) menor consumo
de combustible; 2) mayor pique; 3) máxima duración
del motor; 4) no fue necesario cambiar el aceite del filtro
con cada cambio de aceite del motor; yo lo cambié a
los 10 mil kilómetros y pude comprobar que el aceite
estaba limpio... También observé que en los
De Carlo se producía mucho autoencendido, y después
de buscar todas las razones de este mal, encontré que
le faltaba refrigeración; por lo tanto le hice dos
aletas laterales, dándole así una mayor corriente
de aire fresco. Algunos le sacan el porta patente o lo alejan,
creyendo hacer así un bien al motor; al contrario,
le sacan aire, porque no entra por ahí sino que sale...
(Propietario de Arrecifes, Provincia de Buenos Aires).
Respuesta de Parabrisas (1962): Publicamos la carta sin comentario,
excepto para aclarar que lo de la “elevada potencia
compresora” es una falacia. El aire que chupa el carburador
entra al cilindro con tal velocidad, que para producir una
presión positiva en la campana del carburador o en
su cámara de Venturi, sería necesario que el
coche desarrollara bastante más de 200 kilómetros
por hora... la idea de lograr una sobrealimentación
“gratuita” con el aire que choca contra el vehículo
al avanzar es muy vieja... algunos “tuners” motociclistas
han colocado los carburadores con la campana para adelante,
pero los experimentos nunca dieron resultado. Al contrario,
a veces se empeoraba la carburación por turbulencias
creadas por la diferencia de velocidad entre el aire de aspiración
y el aire que llegaba de afuera; muchos preparadores concluyeron
que la mejor solución era que el carburador succionara
aire de una zona completamente estanca.
Hace
un mes compré un De Carlo 700 con 35.000 kilómetros.
No se le ha hecho ningún servicio, el coche anda muy
bien. Nunca paso de 70 km/h, y cada tres cambios, uno es con
Molikote. 1) Quero saber si puedo hacer de cuenta que es nuevo
y seguir las instrucciones del manual. 2) Un anunciante de
Parabrisas dice que las crucetas para De Carlo duran 4.000
kilómetros. El dueño anterior de mi coche me
dijo que él solamente rompió una, a los 14.000
km. 3) ¿Cuál es la velocidad máxima?
¿Y de crucero? Yo lo he probado varias veces y da 110
km/h. ¿Cómo podría dársele más
velocidad? 4) Siempre uso nafta especial sola. Me han dicho
que es muy “seca”. ¿Puedo cambiar ahora
y usar mezcla con común como dice el manual? 5) Podría
sacarse otro caño de escape como el que tiene, pero
en el otro extremo del silenciador? 6) ¿Qué
me recomiendan para ir por caminos de tierra? Actualmente
en ese tipo de camino no anda ni una cuadra. (Propietario
de Marcos Juárez, Córdoba).
Respuesta de Parabrisas (1964): 1) Está muy bien que
usted cuide el auto, pero francamente cambiar el aceite cada
500 km y ponerle Molikote cada tres cambios... mal no está,
pero no se justifica. A la larga le va a salir más
barato comprarse un motor nuevo. Haga los cambios cada 2.000
kilómetros, y si quiere agregarle Molikote hágalo
con menos frecuencia. 2) Todo depende del cuidado que tenga
el propietario y de su conocimiento de manejo. 3) Cuando nosotros
hicimos el test del De Carlo 700 obtuvimos 117 km/h. La velocidad
de su coche parece bastante real, considerando los kilómetros
que tiene andados. Para aumentar la velocidad de su coche
le conviene ponerse en contacto con un tuner de De Carlo o
con alguien que pudiera convertirle el motor a especificaciones
“cupé” (35 HP). 4) Nunca hemos podido entender
que quiere decir “seca” en aplicación con
la nafta. Usted puede usar nafta especial sin inconvenientes;
si quiere hacer una mezcla, hágala, siempre que no
rebaje el octanaje de la nafta al punto de que el motor pistoneé.
5) Creemos que no vale la pena. Va a hacer más ruido
sin más potencia. 6) Si va a andar por caminos de tierra,
sí debe cambiar el aceite con más frecuencia.
También debe cambiar oportunamente el elemento de los
filtros de aire y de aceite.
1)
¿Presión de gomas? 2) ¿Cuántos
litros lleva el cárter del motor? ¿Qué
aceite recomienda, multigrado o SAE 30? 3) Tengo problemas
de autoencendido. Me dijeron que sería por bujías.
Cambié por Champion N 8, pero sigue haciendo lo mismo.
4) Días atrás tuve problemas con la palanca
de cambios, debido a una arandela de caucho. Cambié
dicha pieza, pero el problema sigue. Quisiera que me de una
solución al respecto. (Propietario de Arequito, Santa
Fe)
Respuesta de Parabrisas (1965): 1) 15 adelante, 24 atrás.
Si anda muy cargado (4 personas) aumente a 17 y 25. 2) lleva
2 litros. En un De Carlo de Parabrisas se usa SAE 40. 3) La
Champion N 8 es muy caliente. Use la N 5 o la NA-8. 4) ¿Por
qué no empieza por explicarnos qué problema
tuvo?
Tenemos
un De Carlo 700, modelo 62, y deseamos saber por qué
la luz indicadora de presión de aceite se mantiene
prendida después de que el motor alcance la temperatura
normal de marcha (85º C). Hemos cambiado bulbo, también
hemos controlado la presión de aceite en frío,
la cual alcanza a 2,5 kg. El estado del motor es bueno en
general. También debo decirles que he hecho un viaje
de 2.500 km, con la luz de aceite prendida constantemente,
y el motor no se fundió, y anda como siempre. ¿Cuál
es la causa por la cual esa luz se mantiene prendida cuando
el motor llega a la temperatura normal de marcha? Pues en
frío se apaga normalmente... ¿Podría
ser demasiada temperatura de aceite, o es que sólo
trabaja con caudal y no con presión? También
desearía saber el reglaje de platinos y bujías.
Respuesta de Parabrisas (1965): Si bien a lo largo de la historia
de la unidades De Carlo se han producido muchas variaciones
en las especificaciones, según tenemos entendido el
medidor de presión de aceite nunca fue provisto como
equipo de fábrica. De modo que el indicador de su coche
debe haber sido agregado con posterioridad. De todas maneras,
lo primero que se nos ocurre es que la presión en su
motor es insuficiente en caliente. Usted dice que probaron
la presión en frío, pero después dice
que en frío la luz se apaga normalmente. Hay que probar
en caliente. Además, el De Carlo tampoco tiene medidor
de temperatura de aceite, de modo que esa debe ser otra modificación
de su coche. Siendo así, habría que ver si el
medidor de presión está correctamente calibrado.
Bujías KLG FE 80 ó equivalente. A 0,7 mm; platinos
0,4 mm.
En
abril del ’66 llevé a rectificar mi De Carlo
’60; se hizo ajuste completo, cambio de dos engranajes
de distribución, forro de embrague y cambio de filtro.
Al mes reclamé por excesivo consumo de aceite y volvieron
a abrir el motor. Lo armaron de vuelta y me dijeron que llevara
el auto a Mar del Plata para asentar. Sigue gastando aceite,
pero 2 litros cada 1.400 kilómetros. Lo extraño
es que anda perfectamente bien; una vez levantado en 2º
hasta llegar a 40 km/h, paso un instante por tercera y luego
lo llevo en cuarta perfectamente. No pierde aceite por el
caño de escape; se ennegrece pero no pierde la transparencia.
Cambié 3 marcas de aceite con el mismo resultado. ¿Qué
debo hacer? (Propietario de Capital Federal).
Respuesta de Parabrisas (1966): En primer lugar, su forma
de manejo parece ser incorrecta, según se deduce. Usted
parece llegar a 40 en 2º, pasar por tercera y seguir
a 40 en cuarta.. un De Carlo jamás debe llevarse a
menos de 50 en cuarta. No solamente el esfuerzo es demasiado
para el motor, sino que además la turbina de enfriamiento
gira demasiado despacio como para una adecuada refrigeración.
En cuanto a su consumo de aceite, hay motores en los cuales
algún gasto es normal. En un De Carlo, aun en estado
nuevo, hasta medio litro cada 1.000 km puede admitirse. Su
motor supera levemente este cálculo, pero ¿por
qué se hace tanto problema? Si usted anda lo normal,
vale decir unos 1.500 km/mes, el gasto que representa es de
más o menos trescientos pesos por mes. Si admite que
el motor gaste como cosa normal la mitad del suyo, vale decir,
350 km/litro, entonces la diferencia representa aproximadamente
medio litro por mes, vale decir, unos setenta pesos. Por $
70 mensuales no le conviene hacerse mala sangre. [La revista
de la que se extrajo esta carta costaba $ 100.]