EL ORIGEN ALEMÁN DEL BMW-DE CARLO 600
La
Bayrischen Flugzeugwerke (Fábrica Bávara de
Aviones) fue fundada en 1916 con el fin de producir motores
para aviones militares, de donde viene su logotipo con una
hélice. En 1922 la compañía adoptó
el nombre de Bayrischen Motoren Werke (BMW), o Fábrica
de Motores Bávara, para dedicarse también a
la producción de motores navales y motocicletas. En
1928, BMW tomó el control de la compañía
Dixi de Eisenach, que bajo licencia fabricaba el Austin Seven.
BMW se introdujo así en la producción de automóviles
y el primero, el BMW-Dixi, fue un tremendo suceso y formó
la base de la historia automovilística de la marca.
Sin embargo, el prestigio de la marca como fabricante de automóviles
lo fijaron los extraordinarios deportivos 327 y 328, construidos
poco antes de iniciarse la Segunda Guerra Mundial. Pero el
conflicto no trajo buenas noticias para la firma. La planta
de Eisenach quedó en el lado Oriental y finalizado
el conflicto continuó produciendo los modelos de 1939,
primero bajo la misma marca BMW, y luego bajo una nueva denominación:
EMW. En cuanto a la planta de Munich, lo poco que había
sobrevivido a los bombardeos había sido tomado por
las tropas de ocupación americanas.
Así, BMW no pudo retornar a las actividades sino hasta
1952, cuando apareció el soberbio 501, un coche de
lujo con abundante espacio para trasladar a seis pasajeros
y con un motor de seis cilindros y dos litros capaz de entregar
65 HP. Incluso a partir de 1954 el 501 estuvo disponible con
un motor V8, con lo que adoptó el nombre de 502. y
cuando Mercedes-Benz lanzó su 300 SL, BMW respondió
con el 507. Pero pronto se hizo evidente que la estrategia
de competir en el mercado de los coches de lujos no era la
más indicada para los tiempos que se vivían
y BMW entró en una severa crisis financiera.
Así que los directivos de la compañía
comenzaron a estudiar realmente el mercado y vieron que lo
único que parecía venderse bien eran los pequeños
automóviles, un rubro en el que BMW podía perfectamente
acomodarse si utilizaba los motores derivados de sus motocicletas.
Sólo tenían que encontrar una carrocería
que les acomodase. Y la respuesta a esta búsqueda fue
el pequeño Iso Isetta italiano, el que la BMW comenzó
a fabricar en 1955, con algunas modificaciones de estilo y
empleando uno de sus motores de cuatro tiempos en vez del
original de dos tiempos.
El pequeño cochecito verdaderamente salvó a
la compañía y su éxito hizo que pronto
creciera, convirtiéndose en el BMW 600 en 1957, al
adoptar una nueva carrocería, más grande y con
una puerta lateral que se agregaba a la frontal, y sobre todo
un motor de 582 cm³. Sin embargo, todavía se trataba
de un microcoupé, y BMW estaba lista para volver a
la fabricación de verdaderos automóviles, así
que el siguiente paso fue el lanzamiento del BMW 700, no sólo
con un motor más grande, sino también con una
carrocería tradicional de tres volúmenes, cuya
producción comenzó en 1959, al tiempo que finalizaba
la del 600, con una producción de 34.813 unidades.
HISTORIA DEL DE CARLO 600
La
firma Metalmecánica SAIC, con una planta en la localidad
bonaerense de José C. Paz, fue creada por don Salvador
De Carlo en 1947, como fábrica de componentes metal-mecánicos
para la industria. En 1957 la empresa decidió incursionar
en la motorización, con la producción de las
motonetas Paperino, Super Paperino y DEC-100, de las que se
produjeron unas 21.000 unidades en apenas dos años.
El éxito obtenido alentó a De Carlo a proseguir
en este camino, pero saltando a la producción automotriz.
Y era el momento indicado. La política de promoción
industrial sancionada por decreto del presidente Arturo Frondizi
facilitó enormemente las cosas y poco después
Metalmecánica lograba un acuerdo con la Alemana BMW
para fabricar localmente el modelo 600, una versión
más grande —y equipado con una puerta lateral
trasera— del famoso Isetta, uno de los “ratones”
que por entonces inundaban nuestras calles. El plan fue aprobado
por la Secretaría de Industria mediante la resolución
146/59.
El plan propuesto por Salvador De Carlo hablaba de una producción
de unas 5.000 unidades en el periodo 1959/60, pero las dificultades
para concretar la importación de partes hicieron que
el gobierno nacional autorizara una rebaja en lo requerido,
permitiendo a la compañía continuar operando
a pesar de haber entregado apenas 300 unidades en 1959, y
sólo 1.413 hasta el cese de su fabricación,
a fines de 1961, cuando la introducción del De Carlo
700 presentó una opción contra la que el 600
no pudo competir.
A pesar de ello, y aplicando las pautas que regulaban las
operaciones de las empresas que se habían acogido al
régimen de promoción, el gobierno nacional intimó
a reiniciar la fabricación del modelo, en 1962, pero
estando ya el gobierno en una crisis que culminaría
con el derrocamiento del presidente, no le fue posible a éste
aplicar la ley.
El De Carlo 600 constituyó un auto revolucionario,
ya que era más que un microcoupé —aquí
denominados “ratones alemanes”— y menos
que un auto chico como el Fiat 600. Con capacidad para cuatro
personas e impulsado por un motor de dos tiempos y poco más
de medio litro capaz de entregar 23 HP, fue un verdadero antecesor
de los actuales “autos urbanos”, con su bajo consumo
y su velocidad máxima de 100 kilómetros por
hora.
EL DE CARLO 600
©PARABRISAS,
Noviembre 1960
La
comodidad y el aprovechamiento al máximo del espacio
útil son las características más destacadas
del De Carlo 600. tiene dos puertas: una lateral para el asiento
trasero y otra frontal para el delantero. Este detalle permite
transformarlo rápidamente en una furgoneta liviana,
para lo cual basta quitar ambos asientos y reemplazar el delantero
por uno individual —suministrado como accesorio—,
con lo cual adquiere una insospechada capacidad de carga.
La carrocería está montada sobre chasis de bastidor
de perfiles de acero, col largueros y travesaños soldados.
La suspensión de las ruedas delanteras es a balancines
longitudinales montados en paralelogramo y muelles helicoidales
afirmados en el travesaño del eje. Las ruedas traseras
tienen también balancines longitudinales, prolongados
y muy distanciados entre sí, montados sobre goma, y
muelles helicoidales armados en el bastidor, de acción
progresiva mediante amplios topes de goma. Las cuatro ruedas
cuentan además con amortiguadores telescópicos.
Emplea neumáticos de 520 x 10”, y la rueda de
repuesto va ubicada tras el panel de revestimiento de la puerta
frontal.
El motor es BMW, de dos cilindros horizontales opuestos, con
válvulas a la cabeza, y su cilindrada es de 585 cm³.
Permite alcanzar una potencia de 23 HP a 4.000 rev/min y su
velocidad máxima es de 100 kph. La caja de cambios
forma bloque con el motor, y las cuatro velocidades hacia
adelante están sincronizadas. En cuanto al equipo eléctrico,
tiene batería de 12 V, con capacidad de 31 Ah. Sus
dimensiones son las siguientes:
| Largo máximo |
3.400
mm |
| Ancho máximo |
1.400
mm |
| Alto máximo |
1.370
mm |
| Diámetro
de giro |
4.000
mm |
| Peso vacío |
515
kg |
| Carga útil |
340
kg |
| Precio (1960) |
248.000
pesos |
CONSULTAS DE LOS PROPIETARIOS
Tengo
un De Carlo 600. marcha perfectamente en 2º sin pistonear
ni ratear a velocidades inferiores a las que especifica el
fabricante para colocar dicha marcha. ¿Puede perjudicar
el motor el hecho de que use en la ciudad el coche en la forma
mencionada? (Propietario de Santa Fe)
Respuesta de Parabrisas (1961): Los manuales de los fabricantes
lógicamente incluyen un margen para coches que se salen
de punto, que se carbonizan, que tienen sus bujías
defectuosas, etc. Cuando está perfectamente a punto,
puede exceder en menos las velocidades indicadas sin ratear
o tironear. Pero no se le vaya la mano.
Mi
padre tiene un De Carlo 600. se rompían continuamente
las crucetas. La solución apareció en una carta
a “Correo Parabrisas”: untarlas con glicerina.
Se acabó el problema... (Hijo de propietario de Córdoba)