L A - H I S T O R I A -
D E L - A L C R E
La
empresa Alcre SAICFI fue constituida, bajo la presi-dencia
de Alberto Credidio, para la producción de motores
eléctricos y de explosión, dínamos, generadores,
equipos de refrigeración y aire acondicionado y máquinas
rotativas de soldadura. Pero como tantas otras compañías,
vio en la situación abierta por la política
de promoción de la industria automotriz lanzada por
el presidente Arturo Frondizi, una interesante oportunidad
de hacer negocios. Así que los directivos de la firma
se apresuraron a formular la correspondiente autorización
para fabricar un automóvil ante la Secretaría
de Industria y Minería, la que por resolución
312 del 11 de diciembre de 1959, aprobó el plan de
producción presentado por Alcre.
Mientras tanto, Alcre había establecido algunos acuerdos
con las firmas Heinkel DgmbH, de Göppingen, y Bellino
y Cía, también registrada como compañía
alemana en la misma ciudad, las que se comprometieron a invertir
en el proyecto la cifra de 1.200.000 dólares cada una.
Dicho plan de inversión fue también aprobado
por el gobierno, mediante decreto del poder Ejecutivo nacional
2256/60, el 2 de marzo de 1960. Formalizados los aspectos
legales y financieros, la sociedad adquirió dos propiedades
integradas con una superficie total de 100.000 m², incluidos
2.000 m² de galpones, en la localidad de Bajada Grande,
Paraná, en la provincia de Entre Ríos.
En cuanto al automóvil, éste surgió de
la unión de los motores Heinkel y las carrocerías
desarrolladas por Bellino. Se fabricaron dos modelos. Uno
era el Alcre Susana 500, un pequeño sedán de
dos puertas y 3,42 metros de largo, equipado con el motor
Heinkel de dos tiempos (en un sólo bloque con caja
y diferencial), dos cilindros inclinados en línea,
452 cm³ y 18 HP a 4.000 rev/min. Su chasis estaba formado
por un larguero central tubular con dos travesaños
en los cuales se sustentaba la carrocería y otros dos
en los que anclaba la suspensión delantera y trasera.
La tracción se producía sobre las ruedas traseras.
Con la potencia mencionada y un peso de 880 kilos, el Susana
alcanzaba una velocidad máxima, según especificaciones
de fábrica, de 100 kph. El consumo, por su parte, era
de 6,1 litros cada 100 km.
El otro modelo de la línea Alcre era el Sport Luís
700, un agradable coupé convertible de dos asientos
(además de otro “de fortuna” detrás)
impulsado por un motor de tres cilindros de dos tiempos, 677
cm³ y 32 HP a 4.500 rev/min. El chasis mantenía
el mismo esquema del Susana y la carrocería parece
que era metálica con guardabarros, capó, baúl
y puertas de plástico. Este modelo alcanzaba, también
según la fábrica, 130 km/h.
No parecen haber sobrevivido unidades de estos autos, y no
existen certezas sobre su tránsito por el mercado local.
Según datos más o menos oficiales, el coche
apenas se fabricó entre fines de 1961 y algún
momento de 1962, ya que no figura en las listas de precios
de 1963. Tampoco se cuenta con datos precisos sobre su producción,
aunque en este caso (como en otros) cabe recordar que las
empresas habitualmente “inflaban” las cifras para
mantenerse dentro del Plan de Promoción del gobierno.
