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Ejemplo
del Juego.
A
simple vista, el juego puede parecer muy simple. Los jugadores se mueven
a una área, reclutan a un seguidor y se mueven a otra parte. Lanzan los
dados teniendo como media de éxito un 50% de las veces. Si esto fuera
todo, podríamos tirar el juego a la basura y simplemente tirar los dados
para ver quién consigue la mayor fuerza.
La gracia del juego consiste en el formato totalmente libre de los tipos
de argumentos que se pueden realizar. Por ejemplo, un jugador podría argumentar
que su oportunidad de tener éxito en reclutar seguidores aumenta, debido
a su enorme fe, su poderosa oratorio y el apoyo oficial de la Iglesia.
Si tiene éxito en su tirada de dados el Árbitro puede permitirle +1 cada
vez que realice una acción de reclutamiento durante el resto del juego.
Otro Jugador podría defender que los esfuerzos del anterior jugador para
reclutar disminuyen, porque este coge la varicela al yacer con una mundana,
la Iglesia lo denuncia como pecador, y la palabra de la Iglesia se extiende
a lo largo y ancho del territorio. (Él no podrá argumentar que esto le
ocurre al primer jugador, en el mismo turno, puesto que ambas cosas no
pueden pasar al mismo tiempo - esto sería un Inconsistencia Lógica y el
segundo jugador tendría que lanzar los dados para tener éxito con su argumento,
y volver a tirarlos de nuevo contra el primer jugador - el cual si tiene
éxito es puesto en desventaja).
Entretanto, el tercer jugador ha reclutado a un seguidor extra mientras
los otros estaban discutiendo, ya que sólo se realiza un argumento por
turno.
Podrías argumentar que los seguidores que cuidadosamente ha reclutado
otro jugador, lo dejan y se unen a ti. También podrías argumentar que
una enfermedad mata ha algunos de los seguidores (malgastándolos) de otro
jugador. Podrías razonar que otro jugador ha raptado a tu hija, y lo desafías
a un duelo - si ganas él muere (y tiene que empezar de nuevo como otro
caballero) - pero es peligroso que las acciones tomen este camino, ya
que puedes fácilmente ser eliminado, y, si no, algún otro jugador te guardará
rencor!
Tratados
y cooperación.
Los jugadores
son, por supuesto, libres de unir sus fuerzas y cooperar de la forma que
más les guste (como los caballeros reales). También son libres de mentir,
traicionarse y realizar acciones al margen de los otros (como también
hacían los caballeros reales).
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