Psicología de la Diferencia.
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La Sociedad.
Gran parte de la Psicología del discapacitado está íntimamente ligada a
la Psicología Social, o sea a la interacción de ese individuo con otras
personas y en el ambiente propio de cada uno. De esa forma, el individuo
portador de alguna deficiencia estará menos limitado por esta
deficiencia que por la actitud de la sociedad en relación a la
deficiencia.
Hay una historia española que puede ilustrar esto. Habla respecto de una
tierra en que a sus habitantes, uno a uno, les va creciendo cola. Los
primeros habitantes a quienes les crece tal cosa, semejante a la de los
monos, hacen lo que pueden para esconderla Desarregladamente, meten sus
colas en pantalones y camisas largas con el fin de ocultar aquello tan
insólito. Mas al descubrir que a todos les estaba creciendo cola, la
historia cambia de forma drástica. En verdad, la cola se revela como de
gran utilidad para cargar cosas, para dar movilidad, para abrir puertas
cuando los brazos estuvieran ocupados. Estilistas de moda comienzan a
diseñar prendas para acomodar, en verdad, para acentuar y liberar las
recién formadas colas. Pronto, comienzan a usarse adornos para llamar la
atención sobre esta novedad. Entonces, de repente, aquellos a quienes no
les creció cola son visto como extraños y comienzan frenéticamente a
buscar formas de esconder tal hecho comprando colas postizas o
retirándose de la sociedad de "colas". ¡Qué vergüenza, no tener cola!
Esta influencia de la sociedad en excluir al diferente puede ser
observada en el comportamiento de niños pequeños que parecen no haber
sido influenciados por los modelos sociales. Juegan libremente con los
niños diferentes : solamente después de incorporar los patrones
culturales de perfección y belleza es que pasan a burlarse del
niño con
estrabismo, de cierto muchacho llamándolo de retardado, o imitando la
tartamudez o el defecto físico de otro. Es una actitud de la sociedad,
en la mayor parte de las veces, que definirá la deficiencia como una
incapacidad y es el individuo portador de dicha deficiencia el que
sufrirá las consecuencias de tal definición.
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La Familia.
Todos los padres que esperan el nacimiento de un hijo idealizan ese
niño
que está por venir al mundo, sea en los aspectos físicos o
comportamentales de este nuevo ser. En los primeros días después del
nacimiento del niño es importante que los padres puedan conciliar la
imagen del bebé que se formaron en el período de gravidez (bebé
idealizado) con las impresiones que ellos pasan a tener de este bebé
real. En el caso de las parejas que tienen un niño con cualquier
deficiencia, este momento es mucho más difícil. Así, algunos mecanismos
de defensa surgen en el psiquismo de estos padres, y se manifiestan en
comportamientos tales como:
Negación - los padres niegan la importancia
del problema. Después del alta de la maternidad, los
médicos los encaminan para una evaluación del niño
en un centro de rehabilitación y los padres no realizan tal cosa.
Proyección - los padres proyectan la propia
culpa en personas próximas, generalmente en los profesionales
involucrados con el niño. En algunos casos depositan la culpa
en el propio cónyuge.
Rechazo - los padres se alejan del bebé,
no porque no se preocupen, sino porque les es muy doloroso preocuparse
tan profundamente y sentirse al mismo tiempo tan completamente
impotentes.
Los hijos cuyos padres presentan este comportamiento de rechazo pueden
desarrollar sentimientos que interfieran en su propio comportamiento,
tales como: ansiedad, tensión, sentimientos de inferioridad,
auto-concepto negativo, inseguridad, falta de confianza en sí mismos,
falta de iniciativa
Sobreprotección - la madre (generalmente se
nota este tipo de comportamiento en las madres) no permite que
el hijo sufra un mínimo de frustración, la cual es
importante para su desarrollo. De esta forma, la madre deja
de lado su vida y pasa a enfocar toda su atención a ese hijo.
Frecuentemente esta mujer pasa a tener dificultades en su relación
conyugal y con sus otros hijos. Ella no se siente digna de tener un
momento para sí, no consigue una descarga adecuada para sus tensiones y
su conflicto aumenta.
El niño cuya madre manifiesta este tipo de conducta puede desarrollar
comportamientos como posesividad y egocentrismo, baja tolerancia a la
frustración, rebeldía o apatía. Es común observar en estos padres
sentimientos naturales de miedo, dolor, desinterés, culpa,
vergüenza,
frustraciones y una sensación general de incapacidad e impotencia. Todos
esos sentimientos son naturales, pues son raros los seres humanos que
podrían aceptar de inmediato un hijo portador de una discapacidad.
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El Portador de La Deficiencia.
La deficiencia física o sensorial será vivenciada de formas diversas de
acuerdo con la estructura de personalidad de cada uno. Así algunos
encaran la deficiencia como un DESAFIO a ser superado con nuevas formas
de adaptación y búsqueda de otros referentes. Otros muestran reacciones
negativas de acomodación a la situación con momentos depresivos y de
angustia.
De una forma general la deficiencia significa límites de acción y de
expansión personales y, consecuentemente, puede acabar por segregar al
individuo de la convivencia social alejándolo de las oportunidades
normales de realización (personal, profesional, social, afectiva, etc.).
La persona portadora de deficiencia tiene las mismas necesidades de
cualquier otro individuo. Él necesita ser amado, valorizado y sentirse
participante del grupo familiar y social. Incentivado, puede volverse un
adulto integrado y productivo.
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