A 10 a#os de nuestra fundación, quienes somos,
de donde venimos y hacia que lugar nos dirigimos


Este texto fue publicado como presentación del folleto que contiene las resoluciones de nuestro VIII Congreso (23-24 Mayo 1998).
El mismo es una breve sintesis de lo que consideramos aspectos fundamentales de nuestro recorrido ideológico y político.
Una versión actualizada del mismo ha sido publicada en Masas 138

Los días 11 y 12 de junio de 1988 se realiza la Conferencia fundacional del "Comité Constructor del Partido Obrero Revolucionario".
Esta Conferencia fue la conclusión de un prolongado proceso previo de debate que se inicio al interior del Partido Obrero y que tuvo que continuar obligadamente fuera de ese marco ante las expulsiones sumarias de disidentes implementadas por la burocracia de Altamira.
Los distintos agrupamientos víctimas de la purga liquidacionista (grupo "MASAS", Agrupación Morada de la UOCRA de Neuquén, y fracción revolucionaria del PO de Rosario), conformamos un "Comité Paritario" para preparar en las mejores condiciones posibles la fusión.
Fueron intensos seis meses de debate que culminaron en esta Conferencia fundacional.
En la misma estuvieron presentes delegados del POR boliviano (la camarada Vilma Plata) y del Socialismo Revolucionario del Uruguay, con quienes, un mes después, dimos nacimiento al "Comité de Enlace por la Reconstrucción de la IV Internacional".
En realidad, el proceso de ruptura con el Partido Obrero se remonta a 1986, a fines de cuyo a#o el grupo de Altamira realiza un congreso, en el que se pone al rojo vivo una contradicción básica: el bloqueo al desarrollo organizativo del partido en ralación a las posibilidades que (según las exitistas caracterizaciones oficialistas) la etapa brindaba.
Como consecuencia de esta contradicción básica, se configura un amplio abanico antiburocrático (sería abusivo llamarlo bloque por su heterogeneidad), cuyo común denominador era el rechazo al régimen stalinista que reinaba en la organización: terrorismo ideológico, purga de disidentes, utilización del recurso de la renta para presionar a los cuadros, renuncias chantajistas para colocar al partido al borde del abismo, armado de "procesos" a camaradas para desacreditarlos, etc.
La despolitización general que reinó en aquel Congreso (alimentada en cada jornada por el denunciado stalinismo) impidio que el abanico tomara cuerpo en el decurso de las deliberaciones, por lo que quedó sumamente aislada la única ponencia de rechazo al Informe de Actividades de la Dirección. Moción que, a pesar de su inmadurez, tuvo el mérito de plantarse contra todos los mecanismos de adaptación oportunista en funcionamiento.
Derrotadas las posibles tendencias que pudieran cuestionar su impunidad burocrática, Altamira se dedicó a purgarlas escalonadamente, de modo de lograr dos objetivos: por un lado, impedir que tomaran contacto entre si y desarrollaran una suerte bloque "postcongreso". Y por otro lado, conseguir capitulaciones parciales. Así, la expulsión del partido de Juan Ya#ez y demás camaradas de Neuquén por el cargo de robar dinero a la UOCRA (!fraguado con el burócrata Evaristo Selesky!), pasó sin el rechazo y repudio de quienes aun permaneciamos al interior de la organización.
Con la perspectiva del tiempo y la experiencia transcurridos, pierden importancia los detalles de la sucesión de expulsiones que se fueron sucediendo.
Lo esencial, es que pudimos desarrollar el proceso de maduración política de las divergencias sólo FUERA de la estructura matríz en que nos educamos (Política Obrera y su sucesor, el Partido Obrero), no como resultado de nuestra voluntad, sino por una necesidad típicamente stalinista de la camarilla de Altamira de perpetuarse en la impunidad del manejo burocrático del partido para asegurar sus medios de vida.
Así la separación obligada por las expulsiones fue el acto necesario para que aqullos que viviamos recluídos en un mucroclima sectario pudíeramos abrir nuestras cabezas a debates fundamentales:

  1. Método para caracterizar la etapa política.
  2. Relación entre el trabajo en los frentes de masas y el trabajo de partido.
  3. Política ante las elecciones, ante el Parlamento, la Justicia, las Fuerzas Armadas y las instituciones burguesas en general.
  4. Relación entre lo internacional y la particularidad nacional en cuanto a la elaboración del programa.
  5. Aplicación de la táctica de frente único en la lucha contra el frente popular.

Nuestro peque#o grupo se fue forjando de este modo, en un contexto histórico de mucha presión del electoralismo izquierdista (nacemos en el "mejor momento" de los morenistas, cuando se autoproclaman como partido con influencia de masas, caracterizando a los pucherazos de Rosario como el "febrero argentino", y al proceso restauracionista de Gorbachov como "revolución política".
En ese marco, fue fundamental nuestra política de construcción cuartainternacionalista: ésta nos permitió proyectar los debates de "entrecasa" a la arena mundial, polemizando con las principales corrientes del autoproclamado trotskysmo.
Fue como resultado de asumir este desafio que pudimos nutrirnos y apropiarnos de la riquísima experiencia boliviana: debemos al POR boliviano, en general, y a Guillermo Lora, en particular; la compresión de la concepción leninistas de partido, así como la jerarquía que debe tener en la construcción del programa la particularidad nacional y regional. Paradójicamente, justamente por habernos armado de estas conquistas pudimos desarrollar nuestras críticas a la antimarxista teoría de la "excepcionalidad boliviana".
El Comité de Enlace nace así producto de una audaz iniciativa nuestra, pero sobre la base de un hecho real e incontrastable:el peso histórico y las tradiciones del POR boliviano, experiencia que debía ser asimilada criticamente por los peque#os grupos (brasile#o, argentino, chileno, uruguayo, espa#ol) que se fueron sumando.
Este elemento (el hecho real de un partido con larga tradición en Bolivia, con una experiencia de haber estado sometido a un fuerte aislamiento internacional), marcó sin dudas a nuestro CERCI.
Sólo adoptando una rigurosa actitud crítica ante la historia y la política actual del POR boliviano, y al mismo tiempo, desenvolviendo los demás trabajos nacionales sobre la base de una elaboración permanente del programa mundial, podía contrarrestarse esa tara congénita del CERCI.
Con las limitaciones impuestas por el desarrollo aún embrionario, es indudable que sólo una dinámica aplicación del concepto del centralismo democrático (tanto a nivel mundial como en las secciones), podía forjar el escenario para "nivelar hacia arriba" las lógicas desigualdades de los diferentes grupos (en especial en relación al POR boliviano), y de los propios cuadros entre si.
En este sentido, nuestra organización hizo un verdadero culto de aquel principio, no sólo ni tanto en su aspecto formal, sino en la iniciativa permanente al estímulo del espíritu crítico, al estímulo al debate.
Por eso los ocho congresos, los cientos de debates internos, y las diferentes experiencias de fracciones y tendencias a nuestro interior, que en ningún caso implicaron la aplicación del régimen stalinista y descalificador del que fue y es víctima el llamado "movimiento trotskista".
Una de las piedras de toque por la que logramos extraer valiosas ense#anzas de los diferentes procesos fraccionales, es la relación de las diferentes posiciones divergentes con la intervención concreta en los frentes de masas.
En ese sentido, la lucha por una vieja resolución de que todo cuadro debe dar cuenta de su inserción e intervención concreta en un sector de los explotados (en el marco de un plan de trabajo general) marcó una verdadera divisoria de aguas en la lucha interna y en el proselitismo político-organizativo.
No sólo esto; también debemos acreditar que nuestros avances programáticos se nutrieron esencialmente de la intervención en las masas, más que en el (también necesario) proceso de elaboración teórica sin una corroboración empírica inmediata.
Camaradas: Han pasado 10 a#os desde aquella Conferencia fundacional. Hemos consolidado un núcleo de cuadros que se perfila como un equipo de dirección con la apertura mental del marxismo, enemigo del razonamiento escolastico y dogmático de la secta.
Muchos compa#eros han aportado a este proceso, y luego se han alejado de su construcción. En algunos casos, en beneficio de otros proyectos políticos, en la mayoría, alejados de la militancia, como resultado del desgaste y la desmoralización que producen las derrotas parciales de la clase, y las dificultades en la construcción del partido revolucionario. Sólo concibiendo a este como herramienta dinámica se sabrá valorizar lo construido, no para "conservarlo", sino para apoyarse en lo hecho para seguir avanzando.
En este sentido, algunos otros compa#eros también están ausentes, en especial, aquéllos que nutren nuestras tradiciones revolucionarias, asesinados y desaparecidos por la burguesía asesina.

!VAYA PUES NUESTRO HOMENAJE A CESAR LORA E ISAAC CAMACHO,
MÁRTIRES DEL POR BOLIVIANO!

!VAYA PUES NUESTRO HOMENAJE A JORGE FISCHER,MIGUEL ANGEL BUFFANO,
GUSTAVO GRASSI Y MARCELO ARIAS MÁRTIREZ DE POLÍTICA OBRERA!

!SERÁN MUCHOS MÀS QUE 10 A#OS LOS QUE SEGUIREMOS ENTREGANDO
A LA CAUSA DE LA REVOLUCIÒN Y DICTADURAS PROLETARIAS!

!SERÁN MUCHOS MÁS; HASTA EL SOCIALISMO SIEMPRE!


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