Derechos Humanos Rosario: Escrache a Gendarmería

El 18 de diciembre se realizó en Rosario el escrache a gendarmería. Tal definición, -escrachar a esta institución de la burguesía- se dio sobre la base del papel que viene jugando en la arena política nacional de reprimir las diferentes luchas protagonizadas por los desocupados y trabajadores: Corrientes, Tartagal, Gral. Mosconi, Jujuy, Neuquén todos escenarios de los últimos conflictos.

En esta oportunidad y como continuidad del debate que nuestros compañeros vienen sosteniendo en la Comisión de Escrache. -de la cual somos parte- sacamos una Carta Abierta a todos aquellos compañeros con quienes escrachamos la Gendarmería.

Nuestro principal propósito con tal documento, -y que luego generó un curso polémico al interior de la Comisión de Escrache, que incluyeron documentos de los compañeros del Plenario Obrero Popular- fue la de poner en el tapete dos elementos que a nuestro entender estaban y están en juego y que resultan de fundamental importancia para la claridad de aquellos que apostamos a la lucha de clases y a la clarificación de la vanguardia, como así la traducción de ésta claridad en una mejor intervención común en los frentes de masas.

Cómo hacer política con relación a la estrategia revolucionaria y qué política nos damos los revolucionarios sobre uno de los pilares fundamentales del estado burgués: las FFAA, éstos son a nuestro criterio los debates en desarrollo.

Nuestra posición en lo que se refiere al primer punto está en íntima relación a las masas, cuáles son sus condiciones de vida, su conciencia, las ilusiones que los diferentes gobiernos vienen alimentando en el propio régimen y cómo trabajamos desde las bases y con ellas para profundizar el descreimiento que viene produciéndose en este último año sobre el gobierno de De La Rua y del régimen en su conjunto.

La política de masas en lo que se refiere a los escraches, la consigna de "que si no hay justicia hay escrache" está dada sobre la consideración del trabajo en el barrio donde reside el represor, trabajar sobre los vecinos, jóvenes, amas de casas, desocupados, jubilados, etc. implica la posibilidad potencial de incidir en la conciencia de aquellos con los que nos relacionamos. Como bien decíamos en la carta, el escrache es la excusa para hablar ya no solamente del represor o en el caso que nos toca del papel que viene jugando gendarmería, sino de todo el andamiaje político, jurídico, ideológico del sistema capitalista y de todas sus instituciones que nos someten cotidianamente.

Este criterio político de masas, elemental, esta relacionado dialécticamente a la estrategia que sostenemos y al trabajo paciente, gris, necesario y preparatorio de las luchas venideras.

Si decimos que queremos tirar por tierra al capitalismo y sus instituciones, de lo que se trata es de preparar a lo mejor de la vanguardia en la estrategia revolucionaria, pero pensar esto significa trabajar con las masas como piedra angular de la política revolucionaria.

Lo otro es el desprecio por este trabajo que nada tiene de espectacular y por el contrario, aparece como decíamos más arriba, paciente y gris.

Cuando los escraches aparecen como actos y se toman inclusive medidas de "seguridad" que rayan en el propio aislamiento del escrache mismo, revela una diferencia sustancial con éstos compañeros.

Si a esto lo relacionamos con la caracterización que hacen de las FFAA y de seguridad de que hay que destruirlas -y en esto estamos en total acuerdo- pero se desprecia cualquier trabajo de agitación hacia la tropa, hacia los uniformados, se desprecia el trabajo de socavar a estas instituciones desde su propio seno, tomándolas como un todo homogéneo y se le opone a estas instituciones otro aparato, -inclusive al margen de la conciencia de las masas- es de un aventurerismo que raya la ignorancia de las experiencias que se dieron a nivel internacional y nacional.

Acá se agiganta la diferencia puesto que, se niega posibilidad alguna de que se reproduzca la lucha de clases al interior de éstas fuerzas, cuál es la composición social de las mismas, etc.

Estos compañeros nos plantean en su documento que no sabemos particularizar la realidad en el país. Les preguntamos ¿qué opinan de los sectores del ejército ecuatoriano que desde meses están en las cárceles por el papel jugado en el proceso revolucionario de principios del 2000? ¿Qué opinan de la APDH ecuatoriana y de su declaración en defensa de los uniformados y que en su momento reprodujimos con un criterio no solamente de luchar por la liberación de éstos sino por el debate y el trabajo revolucionario sobre las FFAA. que la izquierda en general se rehusa a debatir? ¿Que opinan nuestros críticos sobre la experiencia Rusa de 1905 donde Lenin señalaba que "..que los soldados de Petesburgo quieren obtener mejoras en la comida, la vestimenta, el alojamiento, aumento de la paga...", "...el derecho de leer y tener toda clase de periódico, la libertad de conciencia, la completa abolición de toda diferencia de rango fuera del cuartel...", "El ejército no debe ni puede ser neutral. No mezclar al ejercito en la política es la consigna hipócrita de los sirvientes de la burguesía y del zarismo que en los hechos siempre han mezclado al ejército en la política reaccionaria, han convertido a los soldados rusos en servidores de las centurias negras, en cómplices de la policía." Luego Lenin sigue en cómo se organiza las reivindicaciones de los uniformados. Ahora bien nuestros críticos pueden fundamentar que el ejército Ruso era menos represivo que el argentino, cosa que la experiencia de la Rusia zarista lo desmiente a cada paso de su historia. "Suprimamos por completo el ejército regular. Que el ejército se funda con el pueblo armado, que los soldados lleven al pueblo sus conocimientos militares, que desaparezcan los cuarteles, remplazados por una Escuela Militar Libre...el baluarte de esa libertad es el pueblo armado, que eliminó a la casta militar, que convirtió en ciudadanos a todos los soldados y en soldados a todos los ciudadanos capaces de llevar un arma..."

Estos ejemplos que junto a las diferentes oportunidades en que las policías provinciales se paralizaron ante la negativa de reprimir a sus hermanos y vecinos, configuran entre otros aspectos, nuestra visión de la necesidad del trabajo revolucionario al interior de las FFAA. y de seguridad.

Ahora ¿esto supone no destruirlas? No, implica destruirlas como bastión fundamental del estado burgués, pero considerar que esta tarea es solamente pertinente a la vanguardia revolucionaria, sería equivocado; entendemos que también es tarea de los mismos trabajadores. El concepto de Marx de que la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos, no es simplemente una frase que se dice en las ocasiones en que los revolucionarios nos diferenciamos de una manera discursiva o programática. Este concepto debe y tiene que tener su correlato en el terreno práctico. Elevar a categoría de programa lo que las masas han hecho con sus manos, no supone ser un grupo de cobardes y diletantes como gustan decirnos los compañeros del P.O.P que señalan -según ellos- que no estamos en la lucha callejera. Supone a nuestro entender, que la mejor claridad en el debate está al servicio de mejorar la intervención de conjunto de la vanguardia revolucionaria.

Esta es nuestra consideración al respecto que se une con la necesaria táctica de frente único con los trabajadores y con el activismo en general; este es el otro nudo diferencial que encontramos en el documento de los compañeros del POP con relación al Frente Unico. Para ellos supone el debate a puertas cerradas, cosa que choca con nuestro concepto de Frente Unico de debatir las diferencias de cara a la vanguardia y junto a los desocupados, trabajadores, etc. Creemos que el concepto sostenido por los compañeros se desliza a posiciones burocráticas.

Las discusiones a puertas abiertas no niega la posibilidad de la acción en común, por el contrario es la lucha de clases y callejera la que nos impone el criterio de estar hombro con hombro; son las masas, sus necesidades y sus reivindicaciones las que ponen al descubierto la necesidad del Frente Unico; con el concepto de independencia elemental y democrática de todos los grupos que trabajamos en la Comisión de Escrache.

Sin ánimo de cerrar la necesaria y fraternal polémica creemos para concluir que los compañeros del P.O.P. y sus ideas que expresan en el papel y su práctica configuran una corriente dentro de la vanguardia con características filo petardistas, que lejos de ayudar a las masas en su evolución de su conciencia y su necesaria organización, las alejan de este camino.

Angel

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