Voto contra Cuba: De la Rúa remeda al menemismo en política internacional


"La sorpresa de todos ellos creció por la falta de muñeca política y el temor reverencial que se instala en el poder a la hora de tomar decisiones cuyos costos se magnifican. "Somos más papistas que el Papa" sintetizó un secretario de Estado, recordando que hoy son las presiones del lobby cubano en Miami más que la convicción de Bill Clinton lo que dificulta un acercamiento entre Estados Unidos y Cuba."

Este párrafo con el que concluye su nota el columnista de Clarín (edición del domingo 23 de abril), pone de relieve las vacilaciones políticas del Gobierno, no sólo en su política interior, sino en la exterior.

Efectivamente, todo indicaba un acuerdo del Gobierno de la Alianza en apoyar un giro socialdemócrata bajo la batuta general de Raúl Alfonsín.

Con arreglo a ese giro, la política internacional del canciller Rodríguez Giavarini debía acompañar a Brasil en cuanto a la cuestión cubana, tomando distancias de una condena explícita a la violación de derechos humanos en la Isla.

El ser "más papista que el papa" produjo un conato de crisis de gabinete, atento a que Chacho Álvarez y Storani (entre otros) cuestionaron la decisión del Canciller de continuar cual fotocopia la política exterior menemista.

Domingo Cavallo salió abiertamente a apoyar esta decisión, reivindicando una "coherencia ideológica".

El Gobierno de Coalición es un esfuerzo para garantizar la gobernabilidad, pero no puede evitar las fisuras internas producto de la crisis de conjunto del capitalismo, y su reflejo en el régimen político.

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