Masas 131 - 19/10/98

LA CRISIS CAPITALISTA PLANTEA LA URGENCIA DE UNA POLÍTICA OBRERA, INTERNACIONALISTA, SOCIALISTA y REVOLUCIONARIA


Sólo la lucha y la acción directa pueden parar el hambre, la miseria y la desocupación.

"La crisis asiatica, el default (cese de pagos, N.de R.) ruso, la impotencia del FMI, el desbarranque del mercado accionario de Wall Street, la lentificación de la economía norteamericana, semejan una amenazante analogía con las primeras etapas del colapso del capitalismo mundial que comenzó en 1930. Así como tal momento se#aló el fin de las ilusiones, nosotros tenemos ahora el fin de la larga fiesta de la victoria que siguió a la guerra fría. Estados Unidos podría pronto llegar a ver su "victoria" en la guerra fría como vacía, y su socavamiento en los 80 de la vieja URSS no como un acto de gran política sino, corto de vista y estúpido" (James Galbraith, analista del Washington Post del 7-9-98, citado por "La Verdad Obrera" N: 39).

!Estupenda síntesis de un escriba de este rancio medio de prensa imperialista de la crisis de su propio sistema!

Pero el paso del triunfalismo al pesimismo por parte de los analistas burgueses no les permite explicar las causas basicas de la crisis. Esta no es el resultado de un fenómeno meteorológico o natural (por lo tanto imprevisible y hasta inevitable), sino el resultado lógico e histórico de un sistema económico concreto.

El capitalismo, al universalizar la producción y configurar un mercado mundial ( la famosa "globalización" es un extremo concentrado de esta tendencia estudiada por los marxistas desde principios de siglo, en especial por Lenin, en su trabajo sobre el Imperialismo), choca con la Nación-Estado, con las fronteras, con los aranceles aduaneros, que forjaron a la burguesía como clase en los distintos países.

Esta clase social, due#a de los medios de producción, ejerce así una propiedad privada y nacional de los medios de producción, de las mercancías, y de los propios capitales, que entra en contradicción con la producción social y universal que el desarrollo de la técnica y la ciencia permiten.

Esta es la razón basica de la dramatica contradicción que indica que, al mismo tiempo que la humanidad es capaz de producir tres veces mas alimentos de lo necesario para alimentarse, un tercio de los seres humanos se mueren literalmente de hambre. Es la propiedad privada de la burguesma la que impide que una parte de las mercancmas producidas se consuman, ya que no es rentable para el capital malvenderlas, y desde luego, mucho menos "regalarlas". Esto produce la llamada crisis de sobreproducción, que se expresa tanto en mercancías concretas como en capitales, los que al perder posibilidad de colocarse en el mercado, se desvalorizan. El derrumbe de los papeles de la bolsa de valores, así como las devaluaciones de las monedas, son tan sólo la expresión visible de todo este proceso subyacente.

Ya se esta expresando una menor demanda y actividad. No esta descartada una depresión, y muchos vaticinan una gran recesión mundial. La ilusión de que la llamada "globalización" -como una supuesta nueva fase de crecimiento organico del capitalismo- superaría las contradicciones de la época imperialista, ha demostrado ser absolutamente falsa. La mayor concentración y centralización del capital, lejos de abrir un avance ilimitado y pacífico del mismo, exacerba todas las contradicciones del podrido sistema de producción capitalista. La crisis actual es síntoma del estallido abierto de esas contradicciones.

Si la crisis capitalista golpea de lleno a Japón, la segunda economía mundial, y afecta las ganancias de las corporaciones y los bancos de Europa y Estados Unidos, la misma esta haciendo estragos en los llamados países emergentes (ahora rebautizados "sumergentes"). Una vez mas, el Imperialismo decarga su propia crisis sobre las colonias y semi-colonias, profundizando el abismo entre países opresores y países oprimidos. El sudeste asiatico (cuyos "tigres" eran ejemplo de desarrollo hacia el "Primer Mundo"), atraviesa una depresión fenomenal, sólo comparable a la crisis del 30. Rusia ha colapsado, demostrando que el proceso de restauración capitalista en curso sólo puede implementarse barriendo hasta la última conquista de las masas, e incorporando a la otrora potencia mundial como la mas atrasada de las semicolonias. América Latina se tambalea, mucho mas que bajo el "tequilazo", con cimbronazos en México y Argentina, devaluación en Colombia, fuga de capitales en Venezuela, y el peligro de un derrumbe espectacular de la octava potencia económica mundial: Brasil. Por si estos ejemplos no fueran suficientes, en los propios países imperialistas el Gran Capital asalta las conquistas históricas del poderoso movimiento obrero europeo y norteamericano.

Es esta realidad la que contesta con un mentís rotundo la propuesta utópica de "humanizar el capital", con que el reformismo proburgués de todo pelaje pretende bloquear la lucha contra este sistema de opresión. El capitalismo es salvaje porque sólo salvajemente puede perpetuarse contra la clase obrera y los explotados de la ciudad y el campo. Es falso también que esta crisis capitalista produzca "per se" la muerte del capitalismo: en la medida que la burguesma es due#a de los medios de producción, y ejerce su dictadura de clase a través del Estado Nacional (y de la opresión de los países imperialistas sobre las colonias y semi-colonias), es posible una "salida" capitalista: es la que ya se esta instrumentando, descargando las "pérdidas" y las distintas manifestaciones de destrucción de las fuerzas productivas sobre la clase obrera, y sobre cada vez mas crecientes sectores empobrecidos de la pequeqoburguesía de la ciudad y el campo.

Desde luego, los mecanismos burgueses de resolución de la crisis capitalista, incluyen la guerra comercial (y la posibilidad de transformación en guerra bélica), de modo de dirimir qué sector burgués se queda con el mercado "achicado". Es bajo esta óptica que hay que leer la brutal agresión yanquee a Sudan y Afganistan. Puede leerse superficialmente que esta política agresiva del Imperialismo es un signo de fortaleza. Todo lo contrario. La crisis económica se expresa en la creciente debilidad de los regímenes políticos, que en los principales pamses imperialistas han tenido que operar recambios para asegurar su dominación de clase sobre los propios explotados, asm como para lanzarse en mejores condiciones a la disputa del mercado mundial. Pero esta debilidad relativa de los opresores no les impidió profundizar sus ataques a la clase obrera, por la debilidad de la respuesta de los explotados a escala mundial. Las luchas han sido llevadas a su estrangulamiento por las direcciones pro-burguesas (de conciliación de clases) del movimiento obrero.

!Por eso, aún en esta pugna interburguesa somos los trabajadores las víctimas! Es sobre nosotros que se aplican los despidos, la flexibilización laboral, la pérdida de salarios y de otras conquistas laborales, para que "nuestros" patrones puedan "competir en el mercado mundial". Somos nosotros los que, a su turno, seremos usados como carne de ca#ón en eventuales conflictos bélicos, como lo ense#a la historia de la humanidad. Y como también lo ense#a la historia, estos signos inconfundibles de la barbarie capitalista no reconocen fronteras: la clase obrera y las capas medias explotadas y empobrecidas se pueden reconocer hermanadas en todo el mundo, por la miseria, el hambre y la muerte. En esta última década esta hermandad basica se expresó en luchas concretas: en el levantamiento chiapaneco como en la huelga de los estatales franceses; en los cortes de ruta y paros generales argentinos como en las heroicas huelgas del proletariado norteamericano; en la tenaz pelea de los "sin tierra" brasile#os como en extraordinaria movilización de la masas indonesias que voltearon a la odiada dictadura de Suharto. Es esta hermandad basica la que marca el contenido de clase a la única salida progresiva a la crisis capitalista:

Obrera, porque es sobre la fuerza de trabajo de millones de hombres y mujeres que se asienta toda la produccisn de la riqueza social y universal.

Internacionalista, porque, como ha sido explicado, la victoria sólo es posible si se atacan los intereses capitalistas poniendo en estado de lucha y movilización a esos millones de hombres y mujeres, sin respetar las fronteras impuestas por sus opresores.

Socialista, porque esta lucha y movilización que nace "en defensa propia" (a partir de las reivindicaciones mínimas) debe proyectarse hacia la expropiación de la burguesía, hacia la recuperación de los medios de producción y de sus productos (las mercancías) para sus auténticos productores: los trabajadores.

Revolucionaria, porque estas tareas históricas no son posibles sin la acción directa, violenta y organizada de las masas, por la sencilla razón que la burguesía no va a ceder pacíficamente su propiedad y su poder.

Esta salida, la ÚNICA progresiva, la ÚNICA capaz de impedir la profundización de la BARBARIE CAPITALISTA, no puede realizarse bajo la conducción de las actuales direcciones del movimiento obrero y de los explotados de la ciudad y el campo:

En Europa y en Africa; en Rusia y en China; en Estados Unidos, Asia y América Latina; a lo largo y ancho de todo el orbe quienes conducen poderosos sindicatos, centrales obreras y ligas campesinas, actúan como correa de transmisión de la política de la burguesía y del Imperialismo hacia el interior de las masas y sus organizaciones. Logran así, que la potencial energía de millones de hombres y mujeres, que puesta en marcha y acción contra la burguesía no dejaría piedra sobre piedra de este sistema de explotación, se dilapide, se desvíe, se divida, se paralice, se desvanezca, al servicio de alguna ilusión de salida patronal a la crisis capitalista.

!Ahí tenemos a los Lula, a los Moyano, a los Evo Morales, estrangulando la acción directa de masas con el canto de sirenas de las elecciones burguesas!

!Ahí tenemos a los líderes guerrilleros de las FAR colombianas o de los zapatistas mexicanos, entregando en negociaciones pacifistas con los gobiernos burgueses la heroica lucha campesina!

!Ahí tenemos a los Tony Blair, Lionel Jospin y Gerhard Schröder, que detentan el poder por el voto obrero, y que lo ejercen diariamente al servicio de sus respectivas burguesías imperialistas, mancillando las banderas "socialistas" que azn figura en las plataformas de sus partidos!

!Ahí tenemos a los burócratas stalinistas chinos, rusos y cubanos, ofreciendo su sapiencia y sus consejos, para encarrilar la crisis capitalista bajo su dirección, barrer con las últimas conquistas revolucionarias, y convertirse en los agentes directos de la restauración!

Es este papel concreto de estas dirigencias el que impidió que las heroicas luchas mencionadas a escala mundial, se expresen en victorias concretas contra el capital.

La crisis de la humanidad sigue estribando en la crisis de dirección política y revolucionaria del proletariado. La salida obrera, revolucionaria y socialista requiere poner en pie, reconstruir, el partido mundial del proletariado: la Cuarta Internacional. Requiere que quienes estamos empe#ados en esta obra gigantesca, que firmamos esta declaración internacionalista, luchemos sin pausa por este objetivo estratégico, al tiempo que forjamos LA UNIDAD DE ACCIÓN, EL FRENTE ÚNICO, con todo obrero, intelectual, militante, activista, grupo político, sindicato, dispuesto a dar un paso (por peque#o que este sea) hacia la independencia política de la clase obrera. El frente único debe buscar la unidad de acción concreta en el terreno de la lucha con los millones de trabajadores europeos (aunque hayan votado a la Socialdemocracia al Laborismo o a los partidos stalinistas), a fin de que se enfrenten contra los gobiernos proimperialistas de Schroeder, Blair, Jospin o Prodi. El frente único debe construir la unidad de acción antimperialista del proletariado con los millones de explotados de la ciudad y el campo de las naciones oprimidas de América Latina, Africa y Asia, a fin de derrotar a los gobiernos proimperialistas así como a sus recambios políticos, otrora pregonadores del nacionalismo de contenido burgués. Contra la desmoralización y el individualismo capitalistas, contra la barbarie y la desesperanza, contra el divisionismo y las traiciones de los burócratas que dirigen nuestras organizaciones, nos dirigimos a los explotados del mundo con un !MANOS A LA OBRA! Por este PROGRAMA DE ACCIÓN:

Aprobado por unanimidad por el Comité Central del POR


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