Tesis Política y Propuesta hacia la IIª Asamblea Nacional de Piqueteros

1 - Este segundo encuentro nacional sesionará en un momento extremadamente complejo para los luchadores: el balance global del amplio movimiento de resistencia desplegado contra el ajuste es que no hemos logrado quebrar la ofensiva del régimen, es decir, de los planes del Imperialismo y el FMI. Bien por el contrario, los últimos acuerdos del Gobierno con los organismos internacionales tienden a profundizar el ataque a nuestras más elementales conquistas y condiciones de vida.
2 - Esta constatación inocultable demuestra que la presión sobre las instituciones del Sistema capitalista (poder ejecutivo, parlamento, Justicia, etc.), no ha sido suficiente para obtener victorias, ni siquiera parciales o mínimas. Bien por el contrario, dichas instituciones han actuado como lo que son: instrumentos de la dictadura del capital sobre los explotados. Los compañeros que aún permanecen detenidos, los miles de procesados, y los mártires caídos en las últimas peleas, son fieles testimonios de esta afirmación.
3 - Este balance evidente no significa que nunca se puedan obtener victorias parciales bajo el sistema capitalista. Mucho menos significa que las luchas que protagonizamos no hayan tenido valor. Lo que sí es fundamental es que exploremos valientemente la realidad, para poder apreciar en que contexto socio-económico-político (nacional e internacional) estamos peleando, para ganar en claridad y en eficacia, no sólo en lo inmediato, sino en perspectiva.
4 - La importancia de esta constatación de este aspecto fundamental de la situación política nacional es que, de no evaluar rigurosamente el balance de las luchas aún en curso, quienes aspiramos a jugar un papel de dirección para que triunfen no tendremos claridad a la hora de responder a los lógicos procesos de avances y retrocesos, de entusiasmo y desgaste, de flujos y reflujos que tiene, necesariamente, todo movimiento de masas.
5 - La situación de recesión de Argentina no es un fenómeno nacional. Es la expresión particular de una economía mundial en crisis de sobre-producción, que desigualmente, pero en todo el globo, repercute con su barbarie de hambre, miseria, desocupación y muerte. No sólo en el Africa, América Latina y Asia, sino en los propios países imperialistas la crisis empuja a las burguesías más poderosas a atacar las conquistas históricas de sus propios obreros. Los últimos despidos masivos en empresas líderes del mercado mundial en computación, industria automotriz, indumentaria deportiva, servicios de telefonía, etc., demuestran que esta es la realidad. El capitalismo como sistema y la burguesía como clase no tienen otra manera de sobrevivise que destruyendo riquezas naturales, la fuerza obrera aplicada al trabajo, hasta nuestra salud y nuestras propias vidas.
6 - Esta constatación es muy importante, porque nos da la pauta acerca de la inviabilidad de todos aquellos planteos nacionalistas que, sin afectar la relación de producción capitalista (por la cual una minoría de ricachones es dueña de todo a costa de la explotación de la inmensa mayoría), sin expropiar a la burguesía, sin desenvolver dichas tareas revolucionarias, pretenden un desarrollo “argentino”, “patriótico”, “nacional”. Una primera conclusión que debiéramos sacar del balance de esta REALIDAD es que nuestra lucha, que se inicia por nuestras reivindicaciones mínimas en la arena nacional, debe proyectarse y unirse con la que protagonizan también todos los explotados del mundo.
7 - Pero hay otra conclusión tan importante como la expuesta: la propia imposibilidad del sistema de satisfacer reclamos tan elementales como los “planes trabajar” (ni hablar de sostener el sistema estatal de educación, salud, planes de vivienda, etc.), obligan a definir que la legítima lucha por dichas reivindicaciones mínimas conduce a consignas más elevadas y más políticas (como el DESCONOCIMIENTO Y NO PAGO DE LA DEUDA EXTERNA), y en definitiva, a la disputa del propio poder político.
8 - Es un lugar común considerar esto último sinónimo de elecciones, es decir, identificar como “político” lo “electoral”. En vísperas de una nueva edición del circo democrático-burgués, esta Asamblea Nacional de Piqueteros no puede obviar una definición contundente al respecto. Justamente porque hay que construir una salida política de los explotados, basada en su acción y democracia directas, hay que darle la espalda al engaño electoral, hay que denunciar claramente el mecanismo institucional de engaño que se monta cada dos años para que votemos por nuestros verdugos. Sabemos que en esta Asamblea hay grupos y partidos que expresan distintos orígenes, distintas trayectorias y diferentes posturas respecto a las elecciones burguesas. Nuestro partido no objeta la posibilidad táctica de presentar candidatos (de hecho nosotros mismos no lo podemos hacer porque la Justicia Electoral de la Provincia de Santa Fe nos mantiene proscriptos por haber presentado una Declaración de Principios revolucionaria). Lo que sí objetamos, y en todo caso llamamos a reflexionar, es el mensaje ilusorio que la postura electoral indique, así como el despropósito de propugnar como “salida política” para el país una variante democratizante patronal como la de ASAMBLEA CONSTITUYENTE.
9 - Con candidatos o con variantes de voto en blanco, nulo o abstención, lo que sería altamente progresivo es que TODAS las expresiones políticas y gremiales presentes en esta Asamblea Nacional Piquetera inscribieran en sus respectivas plataformas una leyenda unitaria y común: “Denunciamos que el Parlamento y todas las instituciones de esta democracia burguesa son instrumentos de los explotadores, declaramos que las elecciones son un mecanismo de engaño, y luchamos por la construcción de otra democracia, basada en la acción directa de los explotados”.
10 - Lo dicho hasta acá (en especial la imposibilidad que se constata para obtener victorias parciales), nos plantea la necesidad de la UNIDAD para avanzar en un plan de lucha, la necesidad de la UNIDAD forjada en el acuerdo de un PROGRAMA por el cual luchar.
11 - Es que es imposible no colocar como un elemento primordial del balance de nuestro último plan de acción el DIVISIONISMO de ambas CGTs. Cuando más hacía falta sumar todas las fuerzas, cuando más hacia falta la huelga general, cuando más hacía falta la unidad entre los trabajadores ocupados y desocupados, los Moyano y Dáer dilataron toda postura ante los cortes piqueteros, para luego realizar un acto electoralista de aparato. No se trata sólo, compañeros, de redoblar la rechifla a Moyano que hicimos en el anterior encuentro. No se trata sólo de denunciar lo evidente. Se trata de establecer la relación entre esta conducta burocrática y divisionista con el PROGRAMA nacionalista patronal que propugna dicha dirigencia: Es que para ellos se trata de un pacto social, un pacto de conciliación de clases con nuestros explotadores (UIA, Sociedad Rural, etc), bendecido por el Alto Clero, para lo cual el movimiento piquetero, el movimiento estudiantil-docente, los trabajadores de la salud, en fin, el pueblo que defiende sus derechos, es un OBSTÁCULO para esa nueva tranza.
12 - Esta cuestión del divisionismo se reproduce a lo largo y ancho del país en todas las luchas: se ve en el importante movimiento de defensa de la Universidad pública, donde las conducciones tradicionales de los docentes, no docentes y estudiantes oponen la “orgánica institucional” a la tendencia natural a la acción directa de las coordinadoras y comités de lucha. Se vio en la quiebra de la huelga docente de la Provincia de Buenos Aires, donde las cúpulas sindicales negociaron por arriba lo que las bases impulsaron por abajo; se ve en la difícil defensa del PAMI, donde las burocracias de los tres gremios conducen a los trabajadores como hacienda, boycoteando en los hechos la necesaria unidad de todos con los jubilados. Los divisionistas son los que se unen con nuestros explotadores, y así deben ser denunciados. Debemos unirnos en torno a un PROGRAMA, a un respeto militante entre nosotros, y a un método que es el de la democracia obrera, el que dan los piquetes y las asambleas, el de la acción directa de masas. Tenemos que construir una verdadera barricada para que el divisionismo no meta la cola en nuestras organizaciones, y esto se logra elevando el nivel de la discusión política, condición para saber distinguir lo fundamental de lo accesorio. Y lo fundamental, compañeros, es lo que nos UNE. Esta Asamblea Nacional Piquetera debe pronunciarse por la unidad de los que luchan, y saber ubicar el necesario disenso en ese contexto.
13 - Compañeras y compañeros: Diferentes propuestas de las más diversas organizaciones gremiales y políticas han arrimado buenas iniciativas de lucha, de acción directa, que nuestro Partido apoya, comprometiendo sus esfuerzos en la medida de nuestras posibilidades. Pero entendemos sin embargo que hoy, justamente por la situación política expuesta más arriba, y las condiciones desfavorables para obtener una victoria inmediata, es muy importante avanzar en el PROGRAMA POLÍTICO DE GOBIERNO por el cual luchamos. Es en este sentido que arrimamos nuestra propuesta. Asímismo, entendemos que todas las medidas de fuerza votadas deben tener un carácter preparatorio, hacia la instrumentación de la huelga general por tiempo indeterminado, con ocupación de los lugares de trabajo y estudio y cortes de ruta, hasta imponer el Programa de Gobierno que termine con este sistema capitalista, iniciando la construcción del Socialismo.

 

1-09-01 PARTIDO OBRERO REVOLUCIONARIO




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