Contra el cobarde bombardeo imperialista sobre Irak:

¡Derrotar y expulsar al imperialismo de Medio Oriente!

¡Por la victoria militar del pueblo iraquí!

 

 

A través de un bombardeo fulminante de cazas yanquis B-52, que descargaron sobre Bagdad centenares de misiles de alto poder destructivo, el imperialismo yankee dio inicio a un cobarde ataque contra el pueblo iraquí, llamado operación "Zorro del Desierto". El bombardeo es parte de una acción militar de los EUA en Medio Oriente, con el apoyo de 24.000 soldados, 200 aviones y 22 naves de guerra ya instalados en el Golfo Pérsico, cuyo objetivo central es debilitar aún mas al régimen dirigido por Sadam Hussein, su antiguo aliado contra la revolución iraní en la década de los 80.

Las ordenes de Clinton para el ataque norteamericano, que cuentan con la ayuda militar autorizada por el gobierno laborista británico de Tony Blair, fueron justificadas utilizando el pretexto de que Sadam Hussein impidió a los inspectores de la ONU la búsqueda de armas químicas y biológicas en la sede del partido político de gobierno, el Baath.

La verdadera función de los inspectores de la UNSCON, dirigida por Richard Butler, un claro provocador al servicio de la CIA, era detectar arsenales iraquíes y desarmarlos para romper el poder de resistencia militar del país, al mismo tiempo que buscan debilitar al gobierno de Sadam Hussein a través de un chantaje militar sistemático de los EUA para su completa capitulación. El bombardeo tiene como objetivo disciplinar al régimen de Sadam Hussein según los dictámenes políticos y económicos de los EUA. Sin embargo, Clinton ya anunció que si Irak reacciona y bombardea el enclave sionista de Israel las fuerzas militares norteamericanas y británicas arrasaran todo el territorio iraquí, inclusive con la ocupación por tropas yanquis.

La maniobra de los inspectores de la UNSCON dirigidos por el Pentágono fue tan grande que ni siquiera los reporteros de la misión de inspección habían llegado al Consejo de Seguridad de la ONU cuando sus agentes ya estaban fuera de Irak para permitir el bombardeo de los EUA. Los inspectores decidieron retirarse de Irak sin siquiera consultar al Consejo de Seguridad, órgano a la que la UNSCON está subordinada, en una clara demostración que estaban comandados por las ordenes de Washington y dispuestos a encontrar cualquier pretexto para el ataque imperialista.

El pretexto de que el ataque a Irak se justifica porque ese país poseería armas químicas y biológicas que colocan en riesgo la "paz mundial" no tiene sustentación alguna. Son los EUA y los intereses de los grandes monopolios capitalistas, los responsables por las masacres en masa de los pueblos explotados, como lo evidencian las cenizas de los cadáveres en el reciente bombardeo norteamericano a Sudán y Afganistán, la intervención de la OTAN en Servia, las masacres diarias en Palestina, y las innumerables invasiones militares yanquis en América Latina y Africa, como Granada, Panamá, Ruanda y Somalia.

Por otro lado, el mismo perro guardián del imperialismo, el primer ministro laborista inglés Tony Blair, que trata al asesino y genocida de Pinochet, responsable de asesinar a miles de activistas de izquierda, como huésped de lujo en Londres, moviliza su ejército para masacrar cobardemente, junto con los EUA, a millones de hombres, mujeres y niños de un país oprimido, como Irak. Eso demuestra que el encarcelamiento de Pinochet y la supuesta careta democrática con la que la socialdemocracia imperialista intenta presentarse, no es mas que una farsa para engañar a los explotados en busca de imponer con mayor facilidad los ataques a las conquistas obreras en la Unión Europea. La verdadera política genocida del "social-imperialista" Tony Blair revela el profundo equívoco de las organizaciones obreras y que se reivindican "trotskistas" al llamar a votar por Blair en Inglaterra, terminando así por avalar indirectamente su política.

Cínicamente, los países imperialistas y en este caso en particular los EUA, que utilizan un inmenso poder bélico contra las naciones oprimidas y las masas explotadas para imponer sus intereses políticos y económicos, ahora atacan a Irak en nombre de la "paz mundial" para mejor saquear posteriormente sus reservas petrolíferas, la segunda mas grande del mundo.

Los EUA atacan a Irak para controlar su producción petrolífera e impedir el comercio con otras naciones capitalistas como Francia y Rusia, lo que venía ocurriendo durante el embargo económico. Para alcanzar ese objetivo los EUA buscan necesariamente debilitar al régimen de Sadam Hussein y substituirlo en el futuro por un gobierno títere del imperialismo norteamericano, por ello el Congreso norteamericano ha otorgado 97 millones de dólares en apoyo a la oposición de derecha en el exilio. Por esa razón, el ataque tiene la oposición de Rusia, China y Francia, una posición que nada tiene de "pacifista" y solidaria con el sufrimiento del pueblo iraquí, sino que está volcada únicamente a preservar las inversiones de esos países e impedir la pérdida de la fuente de ingresos a los capitalistas con la explotación del petróleo iraquí y de los países musulmanes.

Bajo los cadáveres del pueblo iraquí y la destrucción de su territorio, que ya sufre un embargo económico de casi una década, desde la guerra de 1991, cuyo resultado a sido la muerte de 7.000 niños en este período, Clinton tiene con este ataque dos claros objetivos políticos. La agresión yanqui es una válvula de escape para la crisis interna norteamericana que comienza a manifestar el inicio de un cuadro recesivo marcado por la caída en las exportaciones y el crecimiento del déficit público. Esta crisis, ha dado nuevo vigor al partido republicano para llevar adelante el proceso de juicio político que ganó fuerza en los últimos meses e inclusive entre los demócratas.

La burguesía norteamericana se orienta a tener un nuevo mandatario al frente del Estado para enfrentar la grave crisis capitalista mundial que se profundiza y utiliza el caso Lewinsky para alcanzar su objetivo de sacar a Clinton. El presidente norteamericano busca con el ataque fortalecerse políticamente y desviar la atención de la opinión pública norteamericana del proceso de juicio político. Fue esta presión interna que llevó a Clinton a dar inicio al bombardeo, sin ningún aviso al Congreso, como es tradición en estos casos.

Además de intentar dar un aliento a Clinton en medio de este impasse interno, el objetivo estratégico del ataque es marcar en el escenario internacional la hegemonía norteamericana frente a los otros bloques imperialistas. Por esta razón los EUA atacan a Irak sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU y bajo la protesta de tres (Francia, Rusia y China) de sus cinco miembros, órgano que en teoría coordinaría las acciones militares de conjunto del imperialismo con el aval de la burocracia stalinista de Pequín.

Este hecho marca una tendencia del imperialismo norteamericano de colocarse sobre el aval y voto de los otros bloques imperialistas y de la ONU para decidir sobre intervenciones militares en cualquier país en medio de las disputas intermonopólicas, como aliado y socio comercial de estos últimos. Esta autonomía norteamericana indica que frente a la crisis capitalista mundial los EUA se proponen tener un papel aún mas represivo y decisivo que el actual, o de intervenir militarmente en el mundo por fuera de cualquier consenso imperialista, constituyéndose como el ejército supremo del planeta, una fuerza militar mundial que actúa fuera de cualquier control de los organismos imperialistas internacionales.

Este nuevo rol que intenta asumir el imperialismo norteamericano a partir de este ataque a Irak está directamente ligado a un refuerzo en la función política y militar de los EUA en el escenario mundial a partir de lo que queda de los Estados obreros, que provocó un cambio en la correlación de fuerzas a nivel mundial a favor del imperialismo de conjunto y de los EUA en particular, que posee el mayor arsenal bélico del planeta, además de una economía hasta entonces en mejores condiciones que la de sus pares. El proceso contrarrevolucionario que liquidó los Estados Obreros, en la URSS y en el Este Europeo, posibilitó un incremento nunca visto antes en la ofensiva imperialista sobre las masas explotadas y las naciones atrasadas, como el ataque unilateral de los EUA sobre Irak, rompiendo inclusive la coalición que participó de la guerra del Golfo en 1991, una señal de esta nueva etapa política mundial.

Ahora, los EUA intentan asumir la función de máquina de guerra del planeta aprovechándose de el aliento dado por el corto interregno en la crisis capitalista que se desató desde mediados de 1997, con el crash mundial de las bolsas de valores y el fracaso económico de los países del sudeste asiático y de Rusia. Al fortalecerse frente a los otros países capitalistas, como la Comunidad Europea, Japón y la propia Rusia, el imperialismo norteamericano prepara las condiciones para que en uno u otro momento de agudización de la crisis capitalista mundial, y antes de un grado mayor de radicalización de las masas explotadas, pueda intervenir militarmente en estos conflictos sin ningún impedimento diplomático para preservar directamente sus intereses políticos y económicos. Este mecanismo es inclusive históricamente utilizado para reactivar la economía norteamericana a partir del incremento de su industria bélica, buscando detener la caída en las tasas de ganancia de los monopolios yanquis.

Ante el ataque norteamericano, los marxistas-revolucionarios y todas las fuerzas antiimperialistas deben colocarse incondicionalmente por la victoria militar del pueblo iraquí y de la nación oprimida, luchando por la inmediata expulsión del imperialismo de todo el Medio Oriente, colocándose incondicionalmente en el campo militar de Irak. Mientras defendemos armas en mano al pueblo iraquí, no dejamos de denunciar la incapacidad de los gobiernos nacionalistas árabes y de Sadam Hussein en particular, de llevar una lucha consecuente contra el imperialismo. Las primeras declaraciones del gobierno iraquí después del bombardeo están volcadas mucho más a hacer demagogia para las masas, que de preparar cualquier tipo de resistencia efectiva frente a la agresión imperialista.

La acción militar del imperialismo está basada mucho mas en una provocación norteamericana abierta a través de los inspectores de la UNSCON que de cualquier tipo de resistencia esbozada por el gobierno de Bagdá. Por el contrario, en los últimos años Hussein no demostró ninguna intención en resistir las imposiciones imperialistas y llamar a las masas explotadas del mundo árabe a desatar una ofensiva contra la injerencia del imperialismo en Medio Oriente. El gobierno iraquí viene capitulando sistemáticamente a las presiones imperialistas y servilmente busca un acuerdo con los EUA vía las naciones europeas, acuerdo que será usado para la rapiña de sus reservas petrolíferas y para la explotación de las masas iraquíes.

La necesidad de que las masas árabes no depositen ninguna confianza en las fuerzas nacionalistas burguesas se demostró aún mas crudamente con la posición de Arafat y de la OLP frente al mayor punto de apoyo del imperialismo norteamericano en la región, el enclave sionista de Israel. Sintomáticamente, el primer día de ataque ocurrió después que Clinton fue a Palestina para celebrar los avances en los "acuerdos de paz" de Wye Plantation firmados entre Israel y la OLP cuyo objetivo es reprimir ferozmente a las masas palestinas a través de la acción militar común de la Autoridad Palestina, de la CIA y del Mossad. El propio Clinton monitorió el congreso de la OLP que decidió retirar de su programa la consigna histórica de las masas árabes que es la lucha por la destrucción del Estado de Israel.

El brutal bombardeo a Irak dejando decenas de heridos y los "acuerdos de paz" en Palestina hacen parte de la misma política de "paz" de los sepultureros que exterminan poblaciones enteras para preservar los intereses económicos y políticos de los grandes grupos capitalistas que el imperialismo norteamericano busca imponer en Medio Oriente. Esta política de la OLP significa el apoyo a la "paz imperialista" y un aval explícito a la decisión de Clinton de bombardear a Irak en nombre de la paz de los sepultureros.

Al calor de la lucha, las masas explotadas en Medio Oriente deben sacar conclusiones de las claudicaciones de sus burguesías nacionales al imperialismo, avanzando en la tarea de superarlas políticamente, forjando un partido obrero revolucionario e internacionalista que tenga como único objetivo para el cumplimiento de sus reivindicaciones democráticas y nacionales la lucha por la revolución socialista y la construcción de gobiernos obreros y campesinos, rumbo a una Federación Arabe de Estados Socialistas. Las masas iraquíes y árabes deben exigir la consecuencia de las declaraciones de Sadam Hussein, que "promete" enfrentar al imperialismo, exigiendo el inmediato armamento de toda la población, organizándose en milicias obreras y populares.

Es preciso que las masas explotadas árabes y de todo el mundo, las corrientes obreras y antiimperialistas apoyen militarmente a Irak, defendiendo el pleno derecho de la nación oprimida iraquí para disponer de todos los medios militares posibles para devolver el ataque imperialista, inclusive el derecho de atacar militarmente el enclave sionista que es el mayor punto de apoyo bélico y político de los EUA en Medio Oriente. Todas las fuerzas que se reivindican antiimperialistas si tienen como objetivo luchar contra el imperialismo devén colocar sus recursos militares, humanos y materiales al servicio de la resistencia del pueblo iraquí contra la agresión yanqui.

La defensa de la victoria militar de Irak contra la agresión imperialista norteamericana y británica es una lucha de todos los explotados del mundo.

Al subyugar a las masas árabes y al pueblo iraquí, los EUA estarán en mejores condiciones para explotar y oprimir a los trabajadores de todas las naciones. Por eso convocamos a las organizaciones obreras, sindicatos, organizaciones populares, estudiantiles, de derechos humanos y las que se reclaman antiimperialistas a impulsar una gran campaña internacional en apoyo a Irak y en rechazo al ataque imperialista, impulsando movilizaciones, acciones de protesta frente a las embajadas de los EUA y de Gran Bretaña en todo el mundo y paros de solidaridad con ocupaciones de empresas y fábricas imperialistas, yanquis y británicas, en apoyo a las masas iraquíes y por su victoria frente al imperialismo. Los trabajadores del mundo deben seguir el ejemplo de las masas palestinas, que contra la orientación de la OLP y a pesar de ser reprimidas por la policía de Palestina y el ejército de Israel, salieron a las calles para solidarizarse con Irak y su pueblo!

 

 

 

 

Liga Bolchevique Internacionalista - Brasil.

Partido Obrero Revolucionario - Argentina.

Comité Iniciativa Obrera Socialista - Argentina.

 

 

 

17 de diciembre de 1998.-

 

 


Volver al Índice

Hosting by WebRing.